Actualidad
Sevilla quería más seguridad en sus calles por las noches. Así que ha recuperado una vieja figura: el sereno
En muchos pueblos y ciudades de España los serenos son un recuerdo lejano, una figura de otro tiempo que se encargaba de rondar de noche por las calles mientras el resto de vecinos descansaban en sus camas. En Sevilla no. Allí el Ayuntamiento decidió recuperarlos a finales de 2023 y la experiencia ha sido lo suficientemente buena como para que ahora, una vez concluida aquella prueba, haya decidido que regresen a lo grande, con más personal, más horas y cubriendo más barrios.
Su misión no consistirá en sustituir a la policía, sino en algo mucho más interesante: demostrar que los serenos puede encajar en el siglo XXI.
¿Qué ha pasado? Que Sevilla quiere que por las noches sus calles estén vigiladas por una figura que ha desaparecido en la mayoría de pueblos y ciudades del país: el sereno. Y quiere hacerlo a lo grande, además, dedicando al programa una inversión considerable (alrededor de 2,6 millones de euros) para que los vigilantes puedan cubrir gran parte de la capital hispalense durante todas las noches del año.


¿Por qué lo hace? Quizás resulte chocante en una época en la que las ciudades ya están controladas por agentes municipales y otros organismos encargados de velar por la seguridad de vecinos y negocios, como la Policía Nacional, la Guardia Civil o el 112; pero Sevilla actúa con conocimiento de causa. El Consistorio ya puso en marcha un programa con “agentes cívicos” a finales de 2023, un servicio que funcionó durante meses y dio tan buenos resultados que quiere consolidarlo.
¿A qué se dedican? El Ayuntamiento hispalense lo deja claro: la figura del sereno no está pensada para sustituir a los policísa. Al contrario. Su misión es complementar la labor de los agentes, informar a vecinos y turistas, mediar en conflictos, acompañar a gente que lo pueda necesitar, como ancianos, personas dependientes o visitantes extraviados, avisar de problemas en el mobiliario urbano y alertar al CECOP (Centro de Coordinación Operativa) ante emergencias.
Son un “primer frente de proximidad”, en palabras del Consistorio.
Su primer año de funcionamiento da una pista clara de qué pueden aportar los serenos. En solo un año dieron casi 500 avisos a la sala del CECOP para informar de puertas de comercios abiertos, problemas con el alumbrado, robos, incendios o emergencias médicas. En Sevilla se han encargado de acompañar a gente de noche, asesorar, mediar en la atención a personas sin hogar e incluso brindaron “protección preventiva” a una dependienta ante un caso de acoso.
¿Y qué opina el Ayuntamiento? Su alcalde, José Luis Sanz Ruiz, lo dejaba claro esta semana al anunciar la apuesta redoblada por los serenos: “Pusimos en marcha un proyecto piloto en 12 barrios del casco histórico y el balance resultó bastante positivo. Ha logrado una mejor convivencia, más seguridad para los vecinos y mejores oportunidades laborales para las personas contratadas”.
Aquella primera prueba se lanzó de hecho como parte de un plan de empleo público que finalizó el pasado diciembre sin opción a prórroga. De ahí que ahora el Consistorio haya licitado un contrato para que el servicio lo asuma una empresa a partir de octubre, entre el 1 de ese mismo mes y el 30 de septiembre del año que viene, aunque el pliego contempla que el contrato pueda ampliarse.
¿Cómo será el servicio ahora? Mucho más ambicioso. Si el proyecto piloto contaba con 18 “agentes cívicos” y dos coordinadores, el nuevo servicio ampliará su plantillo hasta sumar 36 agentes y dos coordinadores. Ese aumento les permitirá además ampliar el área de Sevilla que supervisan: de los 12 barrios previstos en el plan de 2023 se pasará a 26 zonas. En cuanto al horario, los serenos se encargarán de hacer rondas de 23.00 a 7.00 h los 365 días del año, una hora más que antes.
Ese aumento es posible gracias a un mayor esfuerzo económico de la institución. El programa piloto estaba financiado con cerca de 725.800 euros. Ahora la inversión se dispara hasta elevarse a los 2,6 millones de euros. En esa cantidad, aclaran en el Ayuntamiento, se incluyen los salarios de los agentes y el material que usan, desde dispositivos de geolocalización a la ropa que los identifica como serenos.
¿Son exclusivos de Sevilla? No. Aunque Sevilla ha destacado por su apuesta por los “agentes cívicos” no es la única localidad de España que mantiene serenos. Su figura se ha recuperado también en varios municipios catalanes.
Otro ejemplo es Gijón, que hace más de 25 años decidió recuperarlos para que realicen rondas por las calles de la ciudad desde entrada la noche y hasta primera hora de la mañana. Su labor se parece mucho a la de sus compañeros sevillanos: ayudan a vecinos, comerciantes y turistas, comprueban que el mobiliario urbano y alumbrado está en buen estado, informan y avisan a la policía en casos de robos.
Imágenes | Ayuntamiento de Sevilla y Andrea Leopardi (Unsplash)
En Xataka | A más ricos, más años vivos: los dos barrios de Sevilla que ilustran la desigualdad en la esperanza de vida
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
España lleva mes y medio lidiando con el clima de Reino Unido. Y eso obliga a repensar cómo construimos nuestras carreteras
Carreteras cortadas, adelantamientos prohibidos y nuevas restricciones de velocidad, corrimientos de tierra que se llevan por delante un coche en marcha o baches que se convierten en socavones con el paso continuado de los vehículos. Las carreteras en España han sufrido de lo lindo con un mes y medio en el que una sucesión de borrascas apenas ha dado respiro.
Pero, ¿la culpa es de las inversiones o es que no estamos preparados para este clima?
Baches, socavones y carreteras cortadas. Hemos vivido un inicio de 2026 donde se han acumulado las noticias de nevadas intensas y lluvias continuadas. Y eso ha repercutido en nuestra forma de movernos. En algunos casos, los aeropuertos se han visto obligados a detener su actividad, los trenes se han paralizado por el viento y, en carretera, hemos tenido problemas de todo tipo.
En redes sociales se han popularizado los vídeos donde una retahíla de coches sufre las consecuencias de un socavón. O las declaraciones de quienes afirman que en un mismo área de servicio se ha tenido que rescatar a un buen puñado de coches por reventones como consecuencia del mal estado de las carreteras.
Hay informaciones que apuntan a todo tipo de carreteras: las gestionadas por el Estado, las que son de titularidad autonómica y las que son de titularidad municipal. Hemos tenido reclamaciones para todos.
Un suceso inesperado. Más allá del dinero dedicado a nuestras carreteras, lo que parece claro es que se ha dado una tormenta perfecta: viales que debieran ser mejor mantenidos y una sucesión de temporales para los que nuestras carreteras no están preparadas.
Si echamos la vista atrás, en los primeros 40 días del año llovió en España el triple de la media registrada entre 1991 y 2020. La cifra registrada no sólo confirma que los pantanos se han llenado, también pone en duda hasta qué punto España está convirtiéndose en un país lluvioso. Y, sobre todo, cómo podemos prepararnos ante un cambio climático con episodios meteorológicos más extremos, repetidos con mayor frecuencia y más alejados al clima típico de nuestro país.
¿Estamos preparados? Lo cierto es que nuestras carreteras están preparadas para otra cosa. En España, las carreteras se basan en la normativa PG3 que bebe de las directrices europeas. La mayor parte de las mismas responden a las premisas dirigidas a construir carreteras en climas cálidos. De hecho, la siguiente categoría es para una zona térmica “media” y la siguiente se considera “templada”.
Esto es importante porque como contaba Francisco José Lucas Ochoa, director técnico y de desarrollo de negocio en Repsol en su cuenta de Twitter, hace algún tiempo, en estas carreteras se utiliza un betún que es más duro y aguanta mejor las altas temperaturas. En los climas más húmedos se utiliza un betún más blando, como en Reino Unido, pero éste puede reblandecerse y derretirse si hace mucho calor. ¿Nuestra desventaja? Que el asfalto resiste mejor las altas temperaturas pero es más frágil, se rompe con mayor facilidad.
Esta estructura en nuestra carretera nos deja, en la mayor parte del país (porque las carreteras de alta montaña son ligeramente diferentes), carreteras menos permeables al paso del agua. Y es que el objetivo principal nunca ha sido resistir a la humedad, ha sido resistir al calor extremo y la fatiga por el paso de numerosos vehículos, ya que España es el segundo país de Europa con mayor tráfico de vehículos pesados.
¿Qué consecuencias tiene? Los asfaltos pensados para climas secos que tienen que sufrir un castigo constante de la lluvia y la humedad son más propensos a acumular agua y favorecer el aquaplaning.
Pero cuando la absorción de agua es continua, los problemas son mayores. Si el suelo recibe una cantidad de agua constante, llega un punto en el que las capas que están por debajo del asfalto se mantienen húmedas de manera constante. Esto altera su capacidad para repartir las cargas, lo que es básico cuando tienes un asfalto más rígido o menos elástico como el nuestro.
Ese reparto limitado en las cargas favorece la fractura de la capa superior, generando baches que terminan por convertirse en socavones tanto por la acción de los propios vehículos como el castigo que imparte la caída constante de agua, ahondando todavía más en la profundidad del hueco que queda expuesto. Además, el asfalto ve limitada su vida útil.
Donde no llueve y donde sí llueve. El problema añadido es que este tren de borrascas ha dejado muchísima lluvia allí donde las carreteras están directamente pensadas para soportar un tráfico intenso de vehículos circulando en un clima seco y cálido. Andalucía y Extremadura han enfrentado lluvias propias de Cantabria pero, curiosamente, en Cantabria apenas ha llovido.
En Reino Unido, donde la problemática del agua en la carretera sí es una constante, la construcción de las carreteras juegan con la porosidad del asfalto, con el objetivo de que el suelo sea capaz de beberse el máximo de agua posible. Una técnica que se aplica al propio firme pero en el que también se tienen en cuenta las cunetas para que el agua acumulada no se infiltre y, como decíamos, cambie el reparto de cargas ideal. Este tipo de asfalto está acotado en España a zonas muy concretas, con un tráfico limitado y bajo riesgo de nieve y huelo.
En los climas húmedos y fríos, por ejemplo, tienen que lidiar con un asfalto que también es más rígido pero sin perder de vista la acumulación de agua. Allí el problema no es tanto esta última como lo es la formación de hielo y el paso de vehículos equipados con neumáticos con clavos en según qué carreteras. Si la carretera fuera igual de porosa que en Reino Unido, el agua se acumularía en los pequeños huecos del firme y se helaría, convirtiendo la carretera en una pista de patinaje.
¿Hay solución? Sí y parece que está en marcha. Desde 2021, el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX) coordina el Grupo de Trabajo Transversal sobre Cambio Climático y Resiliencia en Carreteras. Este grupo está analizando cuál es la situación actual de las carreteras españolas y las infraestructuras como puentes, túneles o acueductos y qué inversiones hay que realizar para adaptarlas a la nueva realidad meteorológica de nuestro país.
Además, en colaboración con CEDEX y JASPERS (iniciativa de la Comisión Europea) también está en marcha el primer Plan de Adaptación al Cambio Climático para toda la Red de Carreteras del Estado (RCE) impulsado por INECO para atender a estas reformas estructurales y no estructurales.
El proyecto analizará si es necesario construir las carreteras de nuestro país con nuevos tipos de mezcla, que enfrenten mejor la climatología extrema, no sufran tanto envejecimiento prematuro y rindan mejor cuando las condiciones son adverdas.
Una rémora. Con todo, no hay que perder de vista que España ha ido reduciendo sus inversiones en el mantenimiento de nuestras carreteras desde que explotara la burbuja de 2008. Según la Asociación Española de la Carretera (AEC), se necesita una inversión de casi 13.500 millones de euros para poner el firme español a punto considerando que el 52% de los kilómetros españoles se encuentran en mal estado. Cifras que incluso la DGT da por válidas.
Foto | UME
En Xataka | El tiempo que se tarda en llegar a una autovía en cualquier punto de España, en un revelador mapa
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
después de comparar muchos monitores OLED, mi próxima pantalla de escritorio va a ser un televisor
Elegir una buena pantalla para trabajar o estudiar en el ordenador, sobre todo si pasamos largas jornadas frente a ella, no es tarea sencilla: en el mercado existe una amplísima variedad de opciones, con mil tecnologías diferentes y es fácil perderse entre ellas. Sin embargo, si priorizamos la mejor calidad de imagen, un contraste brutal y negros puros, entonces la búsqueda se simplifica mucho: los paneles OLED son la elección más acertada.
En este sentido, a día de hoy hay cada vez más y más modelos de monitores OLED para PC y consolas. Sin embargo, la mayoría de ellos están pensados para disfrutar de videojuegos, añadiendo un buen puñado de características y tecnologías gaming que encarecen su precio.
Si el uso que pensamos dar a la pantalla no es jugar, entonces vamos a desaprovechar todas esas tecnologías y acabaremos pagando por unas funciones que no necesitamos. Sin pasar por alto que, habitualmente, tienen unos diseños bastante agresivos, con líneas llamativas, luces RGB que son de todo menos discretas y bases y soportes que van en la misma línea.
Usar una televisión para el PC es una gran idea en este caso
Llegados a este punto, la alternativa está muy clara: usar una televisión OLED (de diagonal relativamente contenida) como pantalla de escritorio para el ordenador. Una gran idea si lo que buscamos es esa tecnología OLED y no necesitamos todo aquello asociado a pantallas para gaming: puertos DisplayPort, altas tasas de refresco, mínimos tiempos de respuesta, tecnologías VRR o diseños como los que hemos comentado.
Hay que tener en cuenta, no obstante, que aunque la tecnología ha avanzado mucho en este sentido, las televisiones OLED siguen teniendo algo de riesgo de quemado al usar imágenes fijas recurrentemente. Para evitarlo, fabricantes como LG suelen incluir tecnologías específicas. E incluso nosotros mismos podemos ayudar a evitarlo con prácticas tan sencillas como usar el modo oscuro en el sistema operativo, ocultar la barra de tareas automáticamente cuando no la usemos o establecer un salvapantallas tras períodos cortos de inactividad en el equipo.
Teniendo todo esto en cuenta, televisiones como esta LG OLED de 42 pulgadas son una gran opción de compra por varias razones:
- Su diagonal de 42 pulgadas es aceptable para usar a distancia corta sin que nos resulte incómodo
- Monta un panel Ultra HD de 3840 x 2160p que, en combinación con esas 42 pulgadas, se traduce en una gran nitidez (vital para usar de cerca sin que se emborronen textos, iconos…)
- Tiene cuatro puertos HDMI 2.1 donde conectar sin complicaciones cualquier PC, portátil e incluso videoconsola
- Alcanza los 120 Hz, que se traduce en una mayor fluidez de todo lo que aparece en pantalla, haciendo las transiciones y el scroll más cómodos para la vista
Además de todo ello, no deja de ser una televisión que podemos aprovechar para un uso puramente “televisivo”. Esto es: ver películas, series y cualquier contenido compatible de plataformas como Netflix, Prime Video o YouTube, entre otras. Además de los canales de la TDT, claro. Y en todos los casos, con una gran calidad de imagen gracias a su panel OLED.
Como alternativa a la LG, esta otra Samsung que sube hasta las 48 pulgadas es también una excelente opción: tiene un precio similar (849 euros) y nos da ese extra de diagonal si preferimos pantallas algo más grandes.
|
⚡ EN RESUMEN: LG OLED evo 42″ OLED42C54LA |
|---|
|
✅ LO MEJOR
|
|
❌ LO PEOR
|
|
💡 CÓMPRALO SI… No necesitas funciones dedicadas al gaming, no piensas jugar en él a altas tasas de FPS y prefieres un diseño más sobrio |
|
⛔ NO LO COMPRES SI… Eres jugador entusiasta que valora alcanzar 144 FPS (o más) y prefieres diagonales más contenidas |
También te puede interesar
Algunos de los enlaces de este artículo son afiliados y pueden reportar un beneficio a Xataka. En caso de no disponibilidad, las ofertas pueden variar.
Imágenes | Xataka, LG
En Xataka | Cuál es el mejor ordenador portátil para trabajar en 2026. Consejos y recomendaciones
En Xataka | Mejores teclados para escribir y trabajar: cuál comprar y seis modelos recomendados
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
hacerla tan barata que sea “invisible” para el usuario
DeepSeek es la punta de lanza cuando hablamos de inteligencia artificial de China. No sólo cuenta con un gran rendimiento, sino que la propia Microsoft ha dado la voz de alarma al apuntar que su política está permitiendo que gane usuarios en mercados en los que otros como OpenAI lo tienen más difícil. Otras empresas como Tencent o Alibaba están dando pasos de gigante en la lucha por la IA, y hace unos días ByteDance –TikTok– presentó un Seedance 2.0 que es impresionante… y ya le está trayendo dolores de cabeza.
Pero los grandes no son los únicos, y con una China volcada en el desarrollo de la robótica y la IA, hay que hablar de otros ‘jugadores’ más pequeños. Zhipu AI y MiniMax son dos de los “tigres” que, en apenas unos años, han levantado cientos de millones de dólares y que cuentan con modelos que tienen una filosofía radicalmente distinta a la de OpenAI y otros gigantes occidentales.
Sus modelos se venden como compañeros de vida, herramientas que la gente pueda usar en el día a día sin preocuparse por el precio. Y, dentro de ese discurso, MiniMax acaba de lanzar el M2.5, un modelo que quiere convertirse en un “empleado digital” y que sus responsables han catalogado como su primer “modelo de frontera” tan barato que no vale la pena medir el precio.
Una IA demasiado barata como para preocuparse por el precio
M2.5 ya es oficial y, como recoge South China Morning Post, MiniMax no ha querido desperdiciar la oportunidad de lanzarlo en una semana frenética para la industria de la IA en China. Técnicamente, M2.5 es un LLM -gran modelo de lenguaje- que puede con unos 230.000 millones de parámetros totales, pero sólo utiliza 10.000 millones por token. Al ser un sistema Mixture of Experts, cada llamada sólo implica a los expertos directamente necesarios para resolver la petición.
Bajando a tierra la cifra, eso significa que es un modelo capaz, pero por petición de usuario no utiliza todo su potencial, lo que implica bajos costes de inferencia y precios muy bajos para los usuarios. Sus responsables afirman que el precio es de apenas un dólar por hora de funcionamiento continuo, gastando 100 tokens por segundo. Esto significa que puedes tener un “agente” trabajando de manera continua durante todo ese tiempo a un precio entre 10 y 20 veces más bajo que otros modelos como Opus, Gemini 3 Pro o GPT-5.
Esa política tan agresiva hace que M2.5 sea un modelo “demasiado barato como para cuantificarlo”, según sus responsables, facilitando esa adopción masiva porque el usuario puede dejar de optimizar cada orden que da a la IA. Esa frase de “too cheap to meter” es un guiño al histórico comentario en el que se apuntaba que la electricidad procedente de la energía nuclear sería demasiado barata como para medirla.

Puntuación interna en diferentes pruebas | Imagen: MiniMax
Y algo importante es que M2.5 no es un simple chatbot. Está disponible en plataformas como Ollama, HuggingFace, ModelScope en China o GitHub, y la propia MiniMax apunta que el 30% de las tareas internas de la compañía ya las realiza el propio M2.5. Además, el 80% del código nuevo es generado por el modelo. Es decir, está más optimizado para trabajar solo que para chatear. Esto del código creado por código no es exclusivo de M2.5, y Codex y Opus también está en este barco.
El modelo ya ha sido puesto a prueba y, si bien en algunas tareas consigue resultados notables, sobre todo comparado con otros modelos open-weight, su puntuación dista de la de los modelos cerrados. En los resultados internos de la propia compañía, consiguió doblar la puntuación del modelo anterior, el M2.1, pero como bien apunta SCMP, estas puntuaciones de referencia internas son complicadas de verificar de forma independiente.

Benchmark interno en coding | Imagen: MiniMax
Pero, al final, sea más o menos capaz en comparación con otros modelos, MiniMax M2.5 es un ejemplo más de la estrategia que está empujando China con la inteligencia artificial. Mientras Estados Unidos se está esforzando en demostrar que tiene modelos propietarios cada vez más potentes y capaces, IA está en una narrativa en la que pretende impulsar modelos más baratos y útiles para el usuario.
Esto implica no sólo que tengan una buena relación prestaciones/precio, sino también que puedan ejecutarse en dispositivos del día a día sin una enorme capacidad de cálculo. Y ahora que, supuestamente, ciertas empresas chinas podrán hacerse con algunas de las mejores GPU de NVIDIA para entrenar a la IA, el impulso a esa estrategia puede ser notable.
Imágenes | MiniMax (editada)
ues de anuncios individuales.
Source link
-
Cine y Tv2 días agoConoce los nuevos incentivos para la industria de cine en México
-
Actualidad2 días agoHay gente compartiendo con la IA sus casos judiciales. El problema es cuando un juez considera como pruebas las conversaciones
-
Actualidad2 días agono hay una “epidemia” de ególatras sino de un mal uso de la psicología
-
Actualidad2 días agoel Rafale toma ventaja frente al F-35 de EEUU y al Su-57E ruso
-
Actualidad2 días agoLa actriz Maya Hawke se casa en pleno Día de San Valentín con el músico Christian Lee Hutson
-
Actualidad16 horas agolos plazos ya no cuentan igual
-
Actualidad1 día agoPareja de artistas surcoreanos confirma la llegada de su primer hijo tras cuatro años de matrimonio
-
Actualidad1 día agohubo una “zona híbrida” de 4.000 kilómetros











