Actualidad
Hay gente compartiendo con la IA sus casos judiciales. El problema es cuando un juez considera como pruebas las conversaciones
Cada vez son más los usuarios que tienen un chatbot con IA de compañero para todo, ya sea ChatGPT, Gemini, Claude, u otro cualquiera. El problema viene cuando decidimos compartir datos sensibles con este tipo de herramientas, sobre todo con modelos comerciales producidos por grandes tecnológicas donde siempre vamos a tener la duda de hacia dónde viajan nuestros datos.
En este sentido, hay quienes comparten sus datos legales con el asistente, lo que puede desembocar en algo como ha ocurrido recientemente en Nueva York. Y es que un juez de la ciudad acaba de sentar un precedente histórico al considerar que cualquier conversación que se tenga con un chatbot es pública y por tanto no están protegidas por el secreto profesional abogado-cliente. Es decir: que todo lo que compartas con la IA puede acabar siendo usado en tu contra ante un tribunal.
El caso. Bradley Heppner, un ejecutivo acusado de fraude por valor de 300 millones de dólares, utilizó Claude, el chatbot de Anthropic, para consultar dudas sobre su situación legal antes de ser arrestado. Creó 31 documentos con sus conversaciones con la IA y posteriormente los compartió con sus abogados defensores. Cuando el FBI incautó sus dispositivos electrónicos, sus abogados reclamaron que esos documentos estaban protegidos por el privilegio abogado-cliente. El juez Jed Rakoff ha dicho que no.
Por qué no. Tal y como comparte Moish Peltz, abogado especializado en activos digitales y propiedad intelectual, en una publicación en X, la sentencia establece tres razones. Primero, una IA no es un abogado: no tiene licencia para ejercer, no debe lealtad a nadie y sus términos de servicio niegan expresamente cualquier relación abogado-cliente. Segundo, compartir información legal con una IA equivale legalmente a contársela a un amigo, por lo que no está protegido por secreto profesional. Y tercero, enviar documentos ‘no privilegiados’ a tu abogado después no los convierte mágicamente en confidenciales.
El problema de fondo. Así como recuerda el abogado, la interfaz de este tipo de chatbots genera una falsa sensación de privacidad, pero en realidad estás introduciendo información en una plataforma comercial de terceros que retiene tus datos y se reserva amplios derechos para divulgarlos. Según la política de privacidad de Anthropic vigente cuando Heppner usó Claude, la compañía puede revelar tanto las preguntas de los usuarios como las respuestas generadas a “autoridades gubernamentales reguladoras”.
Dilema. El documento judicial revela además un agravante: Heppner introdujo en la IA información que había recibido previamente de sus abogados. Esto plantea un dilema para la fiscalía, según cuenta Peltz. Y es que si intenta usar esos documentos como prueba en el juicio, los abogados defensores podrían convertirse en testigos de los hechos, lo que potencialmente forzaría la anulación del juicio.
Qué significa para ti. Si estás involucrado en cualquier asunto legal, según esta sentencia, lo que compartas con una IA puede ser reclamado por un juez y usado como prueba. No importa que estés preparando tu defensa o buscando asesoramiento preliminar, ya que cada consulta puede acabar convirtiéndose en un factor en tu contra. Y no solo aplica a casos criminales: divorcios, disputas laborales, litigios mercantiles… cualquier conversación con IA sobre estos temas escapa de la protección legal.
Y ahora qué. Peltz señala que los profesionales del derecho deben advertir explícitamente a sus clientes de este riesgo. No se puede asumir que la gente lo entienda intuitivamente. La solución que menciona pasa por crear espacios de trabajo colaborativos con IA compartidos entre abogado y cliente, así cualquier interacción con la inteligencia artificial ocurrirá bajo la supervisión del abogado y dentro de la relación abogado-cliente.
Imagen de portada | Romain Dancre y Solen Feyissa
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Hay gente recomendando poner una moneda sobre el router WiFi para que funcione mejor. Es una tontería como un templo
Los problemas de cobertura WiFi son un mal habitual en muchos hogares y eso hace que surjan todo tipo de consejos y trucos para conseguir mejorarla, algunos de ellos bastante cuestionables. Uno de los trucos virales que más está circulando últimamente es el que asegura que simplemente colocando una moneda encima del router conseguimos amplificar la señal de nuestro WiFi. Ojalá fuera tan sencillo.
El truco ha tenido éxito porque combina varios factores: es muy fácil de hacer, los problemas con el WiFi son muy comunes y tiene cierta base científica. La lógica es que, como las antenas son de metal y la moneda también, si la ponemos encima del router haremos que la señal aumente. Vamos a explicarte por qué no tiene ningún sentido.
Desmontando el mito de la moneda y el router
Poner una moneda sobre el router tiene el mismo efecto en la señal que si la dejas al lado: ninguno. Para que un metal haga de antena, tiene que estar conectado al circuito que emite la señal, pero no es el caso. Entre la moneda y el circuito hay otros componentes, aire y una carcasa de plástico. Vamos, que no va a tener ningún efecto.
Poner metal cerca de un router puede incluso empeorar la señal. Si rodeamos un emisor de señal como el router con metal, vamos a conseguir el conocido efecto jaula de Faraday, es decir, que se se bloquea la señal. Evidentemente con una sola moneda no vamos a empeorar el WiFi, pero esto echa por tierra la creencia de que un objeto de metal encima del router va a amplificar la señal.

Foto de Pierre G en Unsplash
Como decíamos, la base del truco parte de que las antenas son de metal, pero hay una cuestión clave y es que no vale cualquier metal, debe ser uno que sea un buen conductor. El metal que mejor conduce la electricidad es la plata, seguida del cobre, el oro y el aluminio. Las monedas de euro están compuestas de distintos materiales dependiendo de qué moneda sea. La de 2 euros combina un exterior de cobre-níquel con un interior de níquel y latón; las de 50, 20 y 10 céntimos son de oro nórdico (una aleación de cobre, aluminio, zinc y estaño) y las de 5, 2 o 1 céntimo son de acero recubierto de cobre. Aunque el truco funcionara, ninguno de estos materiales sería el ideal para construir una antena.
Consejos que sí van a mejorar tu WiFi
La mayoría de problemas de WiFi en el hogar tienen el origen en una cosa muy concreta: el router está mal colocado. Lo habitual que la instalación llegue a través de una pared y que instalemos el router ahí mismo, pero es un error.

Cuanto más centrado esté, mejor
El router emite la señal en todas direcciones, por lo que si lo ponemos en un extremo de la casa estaremos haciendo que la señal sea muy buena en esa habitación y en el exterior (al otro lado de la pared), pero será cada vez más débil conforme nos alejamos de él. La mejor ubicación para el router es colocarlo lo más centrado posible dentro de nuestra casa.
Otra cuestión a tener en cuenta son los obstáculos. Las paredes, los armarios llenos de ropa, los electrodomésticos… todo eso va a debilitar la señal de nuestro WiFi, por lo que cuantos menos obstáculos tenga que atravesar, mejor.
Hay más consejos que te permiten optimizar la señal del WiFi en casa, como mantener actualizado tu router o elegir bien qué conectamos a cada banda, pero si nada funciona siempre puedes acudir a dispositivos adicionales como un amplificador WiFi PLC o lo que de lejos es lo más efectivo: un sistema WiFi Mesh. Yo misma he sufrido problemas con el WiFi en casa por culpa de un router mal colocado y lo único que lo solucionó fue instalar dos routers mesh adicionales. Ojalá hubiera sido tan sencillo como poner un euro encima del router.
Imagen | Alex Alcolea, Xataka
En Xataka | El nuevo router WiFi 7 de Movistar frente al anterior con WiFi 6: un salto que merece la pena en casi todo
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Los jugadores celebran que ‘GTA VI’ costará 80 euros. Resulta que solo la ‘especial’ de 100 euros es el juego íntegro
‘GTA VI‘ es el tema de la semana en videojuegos. Del año, si me apuras. El título de Rockstar es un juego generacional y hoy se abren las reservas para hacerse con una versión digital o con una caja que no incluye el juego en formato físico. Esa es, precisamente, una de las polémicas, pero no la única. La otra tiene que ver con el precio.
Llevamos meses con rumores y filtraciones que apuntaban que ‘GTA VI’ iba a ser el juego de los 100 euros. Nintendo se quedó cerca con los 90 euros del ‘Mario Kart World‘, pero muchos ojos seguían puestos en ese ‘GTA VI’ cuyo desarrollo ha sido tan monumental y caro que parecía justificar un aumento considerable en el precio.
Al final, ha resultado que el juego llega por 80 euros en su versión estándar. Pero el giro es que hay una versión de 100 euros, una llamada ‘Ultimate’ que no se siente como una edición ‘Ultimate’: se siente como el verdadero ‘GTA VI’. Porque esa edición no es una colección de skins, como sucede en otros juegos: son contenidos que se van desbloqueando a medida que avanzamos en el juego y están “enhebrados en todos los aspectos de la historia” de sus protagonistas, según la propia Rockstar.
Y va desde tiendas exclusivas, artículos para los protagonistas, vehículos de todo tipo y algunas misiones.
La clave de la edición Ultimate de ‘GTA VI’
En la web, Rockstar describe esta edición de la siguiente manera:
“Te damos la bienvenida a Leónida, el estado donde todo vale. Hazte con todo lo que este inmenso mundo tiene que ofrecer con Grand Theft Auto VI: Ultimate Edition, una colección exclusiva de vehículos prémium, armas, moda y acción a raudales.
El contenido de bonificación de la Ultimate Edition discurre a lo largo de la historia de Jason y Lucía, descubriendo nuevos artículos en cada capítulo.”
Estamos acostumbrados a que, cuando un juego sale en dos ediciones, tengamos la experiencia completa en la edición base y luego una edición ‘Ultimate’ o ‘Completa’ que incluye un código con skins. Puede haber algún otro elemento como un vehículo o un par de armas exclusivas, pero al final no es nada que altere demasiado la experiencia.
Esos contenidos se suelen desbloquear desde el comienzo de la aventura si introducimos el código, pero en el caso del ‘GTA VI Ultimate’ la cosa parece ligeramente distinta. Como ha comentado la compañía, esos nuevos contenidos se van a ir desbloqueando no del tirón, sino a medida que completemos pasos en las aventuras de sus protagonistas.
Y eso, con mi experiencia como jugador, me suena a contenido que siempre se ha ido desbloqueando a medida que jugábamos, sin tener que pagar nada más, pero que ahora quieren hacer pasar como un contenido adicional.
Porque sí, tenemos algunas armas, vehículos, tatuajes, peinados y atuendos distintos, pero también dos talleres de modificaciones para los coches, un piso franco nuevo en una de las zonas, una tienda que sólo abre teniendo esta versión y lo que parece una misión o evento en el que podremos asaltar el almacén de una banda de la ciudad para recuperar su mercancía.
Como digo, todo eso me suena a contenido que, en otra época, habríamos ido consiguiendo con el trascurso normal de la aventura. Y por eso, precisamente, da pie a pensar que el ‘GTA VI’ que tenían pensado desde un inicio era el de los 100 euros, y que esa llamada ‘Edición Ultimate’ no es más que la versión estándar, pero con una versión recortada por 80 euros para no ser ‘GTA’ la saga que subió los juegos a la barrera de los 100 euros.
Porque, al final, por mucho ‘GTA’ que seas, el precio de un videojuego importa. Para muestra, la que se lió cuando PS5 subió el precio de algunos juegos hasta los 80 euros o cuando lo hizo Nintendo hace un año con los 90 euros. De hecho, Rockstar debe estar bastante contenta con Nintendo por los 90 euros del ‘Mario Kart World’.


Y, hablando de Nintendo, otro detalle que da pie a pensar que el ‘GTA VI’ “de verdad” es el de 100 euros es la que se montó cuando Nintendo lanzó ‘Donkey Kong Bananza‘ por 80 euros y, sólo un mes después, lanzó un DLC que muy posiblemente ya tuvieran preparado para el lanzamiento original, pero costando 20 euro. En la práctica, quien quisiera el juego completo, ‘soltó’ 100 euros en apenas mes y medio.
Pero bueno, precio y polémicas aparte, ‘GTA VI’ va a ser un juego generacional. Rockstar lleva más de una década cocinando esta obra que se ha convertido en, posiblemente, el producto de entretenimiento más caro jamás creado. Es un juego que no va a dejar indiferente a nadie y que, sin tener realmente muchos detalles sobre el mismo, llena ríos de tinta digital y mucho contenido en YouTube.
También parece que quieren quitarse cuanto antes todos los aspectos negativos para que el lanzamiento el 19 de noviembre vaya lo más rodado posible. Aunque Rockstar debe lidiar no sólo con asuntos como el precio o las diferencias entre versiones, sino con cosas mucho más serias como el denunciado trato a sus trabajadores y los derechos de los mismos.
Y si Reddit es un termómetro, no hace ni frío ni calor, con usuarios defendiendo la decisión y otros cuestionando, precisamente, que se bloqueen contenidos.
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Italia plantó millones de abetos para proteger los Alpes. 90 años después han descubierto que la biodiversidad se ha reducido a la mitad
El ecólogo Aldo Leopold escribió una frase que acabaría marcando toda la conservación moderna en 1949: “mantener cada pieza es la primera regla de la inteligencia ecológica”. La dijo décadas antes de que la ciencia pudiera medirlo, pero hoy estudios como el de los Alpes italianos demuestran hasta qué punto quitar piezas de un ecosistema puede parecer invisible… hasta que pasan generaciones.
Un bosque que parecía una solución. En los años treinta, la Italia de Benito Mussolini decidió que la mejor manera de estabilizar los Alpes era cubrirlos de árboles. La lógica parecía impecable: frenar la erosión, asegurar madera para el futuro y exhibir una imagen de orden y productividad nacional.
Para ello eligieron la pícea noruega, una conífera de crecimiento rápido, tronco recto y madera rentable. Miles de hectáreas de praderas alpinas y bosques autóctonos fueron arrasadas para plantar hileras densas y homogéneas de esta especie. Durante décadas, aquella decisión se vendió como un éxito de ingeniería forestal. Desde lejos, esos bosques verdes parecían saludables. Pero casi un siglo después, la ciencia ha descubierto que bajo esa apariencia se escondía un empobrecimiento silencioso.


Noventa años después, la factura ecológica. El estudio, liderado por el ecólogo Gianalberto Losapio y publicado en la revista Ecology, analizó dos zonas de los Prealpes italianos, cerca del Lago de Como: Monte Bisbino y Alpe del Vicerè. Allí, los investigadores compararon tres hábitats vecinos: las plantaciones de pícea, bosques caducifolios nativos y pastizales alpinos tradicionales.
Durante cinco meses de trabajo de campo identificaron 136 especies vegetales y 201 especies de artrópodos. Los resultados fueron demoledores. En las plantaciones había una mediana de solo siete especies de plantas por parcela, frente a 18,5 en bosques autóctonos y 37 en praderas. Traducido: más de un 50% menos diversidad que en los bosques naturales y casi un 75% menos que en los pastos.
El problema de plantar un solo tipo de árbol. El gran error fue creer que más árboles equivalía automáticamente a más naturaleza. La monocultura funciona bien para producir madera, pero es una trampa ecológica. Cuando un paisaje se llena de una sola especie, la complejidad desaparece, porque cada planta, insecto y microorganismo cumple un papel en el ecosistema.
Reducir esa variedad implica reducir resistencia frente a enfermedades, plagas o fenómenos extremos. En los Alpes italianos, los paisajes diversos fueron sustituidos por bloques uniformes de coníferas, y el resultado fue una simplificación brutal de la red ecológica. Lo que parecía reforestación acabó siendo una sustitución de biodiversidad por productividad.

A: Ubicación de los sitios de estudio. B: Imagen satelital del sitio de Monte Bisbino. C: Imagen satelital del sitio de Alpe del Vicerè. Las imágenes satelitales B y C representan la ubicación de las parcelas fijas. «SM» = plantaciones de monocultivo de abeto rojo, «DF» = bosque caducifolio nativo y «GR» = pastizal (pradera/pastizal de montaña). Datos del mapa: Google, Maxar Technologies
La oscuridad como arma silenciosa. La pícea noruega tiene una característica clave: es perenne. Mientras hayas, arces o castaños pierden la hoja y permiten que la luz llegue al suelo en primavera, la pícea mantiene una cubierta cerrada todo el año.
No es baladí. De hecho, esa diferencia lo cambia todo. Muchas plantas alpinas florecen precisamente en esa ventana de luz temprana, antes de que el dosel forestal se cierre. Bajo una plantación de píceas, esa oportunidad desaparece porque el suelo permanece en sombra constante y muchas especies simplemente no pueden sobrevivir. Es decir, no es una competencia abierta, es una exclusión física y permanente.
El suelo también se transformó. Hay más, porque el daño no se quedó en la superficie. Las agujas de la pícea acidifican el suelo al acumularse durante décadas. Los investigadores encontraron un 25% más de carbono orgánico en estas plantaciones, aunque eso no significaba mayor fertilidad. Era justo lo contrario: la materia orgánica se descomponía más despacio, señal de menor actividad biológica.
No solo eso. El equilibrio entre carbono y nitrógeno también estaba alterado, indicando un ciclo de nutrientes más lento y menos eficiente. En términos simples, el bosque seguía acumulando restos porque el sistema había perdido capacidad para reciclarlos. Era un ecosistema atascado.


Un bosque más pobre y frágil. Más allá del número de especies, los científicos midieron algo aún más importante: la “uniformidad funcional”, es decir, cómo se reparten los papeles ecológicos dentro de la comunidad vegetal. En las plantaciones de pícea, este índice era un 30% más bajo que en los bosques naturales.
Eso significa menos equilibrio y más vulnerabilidad. No se trata solo de que haya menos especies, sino más bien de que faltan funciones enteras dentro del sistema. Algunos nichos quedaron vacíos y muchos trabajos ecológicos dejaron de hacerse. Dicho de otra forma, el bosque sigue ahí, pero funciona peor.
Ni siquiera creó un ecosistema nuevo. Contaban los investigadores del estudio que uno de los hallazgos más reveladores fue comprobar que estas plantaciones no generaron una comunidad nueva adaptada a la pícea. De hecho, no aparecieron especies boreales especializadas ni se construyó un nuevo equilibrio.
No, lo que encontraron fue una versión mutilada del bosque original: las mismas especies de siempre, pero menos numerosas y diversas. La pícea no trajo una nueva vida, simplemente erosionó la que ya existía.
Los insectos resistieron mejor, pero con matices. El único dato menos alarmante apareció en los artrópodos del suelo. Su diversidad apenas variaba entre plantaciones y bosques naturales. ¿Razones? Los científicos creen que esto se debe a su movilidad y a su capacidad para moverse entre hábitats cercanos.
Sea como fuere, incluso aquí hay cautela entre los expertos. La química del suelo apunta a que la actividad microbiana y la red más fina de vida subterránea también han cambiado, aunque no se midieran directamente. La superficie puede dar una imagen de recuperación parcial, pero el subsuelo sigue contando otra historia.
La lección global que llega demasiado tarde. Si se quiere también, lo ocurrido en Italia no es una rareza histórica. Hoy, buena parte de los compromisos mundiales de reforestación siguen exactamente este modelo: plantar rápido, barato y uniforme para cumplir objetivos climáticos y contables. Según estudios previos citados por los autores, la mitad de las áreas comprometidas para restauración forestal en el mundo son monocultivos de especies no nativas.
Aunque es una fórmula eficiente en el corto plazo y tentadora para gobiernos y empresas, la experiencia de los Alpes italianos demuestra que el coste ecológico tarda décadas en aparecer, y que cuando lo hace, ya es demasiado tarde. Los árboles siguen en pie y la sombra sigue bloqueando la vida.
Y noventa años después, muchas de las especies que fueron expulsadas siguen sin volver.
Imagen | Bernini123, PXHere, Google, Maxar Technologies
En Xataka | Hay científicos provocando terremotos aposta en los Alpes y tienen un buen motivo para ello
ues de anuncios individuales.
Source link
-
Actualidad1 día agoHace siglos los comerciantes de un pueblo de Segovia se propusieron que nadie les entendiera. Acabaron creando un idioma único
-
Deportes1 día agoMundial 2026: “No nos creemos superiores a Chequia ni a nadie, pero sí tenemos mucha seguridad”: Aguirre | Video
-
Deportes24 horas agoMundial 2026: Colombia vence a RD Congo en Guadalajara y asegura su pase a dieciseisavos
-
Deportes24 horas agoMundial 2026: Colombia vence a RD Congo en Guadalajara y asegura su pase a dieciseisavos
-
Musica21 horas agoMiércoles 2×1 en Superboletos: Lista de conciertos en Guadalajara en los que aplica la promoción HOY 17 de junio
-
Deportes22 horas agoMundial 2026: Didier Deschamps regresa a Francia por el fallecimiento de su madre
-
Deportes19 horas ago¿Quién es Lumumba Vea, la estatua viviente del Mundial 2026?
-
Actualidad20 horas agohay Galaxy Tab y más






