Connect with us

Actualidad

Zuckerberg en la primera fila de Prada parece un error en Matrix, pero en realidad es la mayor declaración de intenciones de Meta

Published

on


Cualquier asistente asiduo a la Semana de la Moda de Milán sabe qué esperar en la primera fila: un ecosistema perfectamente coreografiado de ídolos del K-pop, estrellas de internet y actores de Hollywood con contratos millonarios. Sin embargo, en la presentación de la colección femenina de Prada Otoño/Invierno 2026, apareció una figura que a primera vista parecía un error en Matrix: Mark Zuckerberg. Como señala la revista GQ, el público habitual de la moda está sufriendo una metamorfosis y la élite tecnológica está reclamando su lugar bajo los focos, tal y como demostró la aparición de Jeff Bezos en el debut de Jonathan Anderson para Dior.

Sin embargo, el fundador de Meta no terminó de mimetizarse con el entorno. Como describió The Times con cierta ironía británica, Zuckerberg lucía tenso frente a los flashes, como “alguien que alguna vez escuchó hablar del concepto de sentarse en un banco, pero nunca lo ha intentado”, extendiendo torpemente los dedos sobre sus pantalones y sin saber muy bien hacia dónde mirar mientras las modelos desfilaban.

¿Pero qué está haciendo la élite de Silicon Valley ahí? A pesar de su reciente cambio de imagen —que algunos han bautizado como el Zuckaissance, dejando atrás su uniforme de camisetas grises por prendas de Balenciaga y cadenas doradas—, su presencia en Milán no responde a un mero capricho de turista de compras. Es un movimiento de ajedrez corporativo de primer nivel.

Según detalla The Times, la clave estaba en la disposición de los asientos (el codiciado Frow o front row). Zuckerberg no fue colocado junto a cualquier celebridad al azar, sino estratégicamente hombro con hombro con Lorenzo Bertelli, director de marketing de Prada e hijo de la diseñadora Miuccia Prada. A su lado, su esposa, Priscilla Chan, compartía confidencias nada menos que con Andrea Guerra, director ejecutivo de la marca italiana. Además, cumplieron con los deberes estéticos cambiando totalmente su estilo por la sobriedad de Prada. 

La alta costura como caballo de Troya. Toda esta coreografía social apunta en una única dirección comercial. Según recoge la CNBC, Meta y Prada están colaborando estrechamente para lanzar unas gafas inteligentes de lujo con inteligencia artificial. El puente corporativo que une Silicon Valley con Milán ya está construido. Meta lleva años colaborando con éxito con EssilorLuxottica, el gigante franco-italiano que fabrica las actuales Ray-Ban Meta. Unas gafas que, por cierto, alcanzaron la nada desdeñable cifra de 7 millones de unidades vendidas en 2025. Dado que EssilorLuxottica acaba de renovar su acuerdo de licencia con Prada hasta la década de 2030, la triangulación del negocio es evidente.

El objetivo de esta maniobra es legitimar la tecnología de vigilancia personal a través de la exclusividad. Como explica TechCrunch, llevar la IA a la alta costura cubre un nicho que marcas más deportivas o casuales como Oakley y Ray-Ban no pueden alcanzar. Consolidar estas gafas como un símbolo de estatus y lujo es el paso definitivo para beneficiar la imagen global de la marca Meta.

El músculo tecnológico detrás del diseño. Para que un producto de Prada tenga sentido, la tecnología interior no puede fallar, y aquí es donde los medios especializados en tecnología aportan el contexto crucial. Como explica un análisis en profundidad de mi compañero Lacort en Xataka, el hardware de las actuales Ray-Ban Meta es brillante —fantásticas como altavoces y geniales como cámara discreta—, pero su software es el eslabón débil. Su asistente “Meta AI” se siente actualmente como un “becario despistado” que sufre de falta de contexto y respuestas erráticas.

Para solucionar esto y estar a la altura de una etiqueta de lujo, Meta ha sacado la chequera. Otro reciente reportaje de Xataka detalla que la compañía acaba de firmar un acuerdo milmillonario con NVIDIA para adquirir su nueva generación de infraestructura de servidores (la arquitectura Rubin y procesadores Grace). Mark Zuckerberg sabe que para vender las gafas del futuro necesita alcanzar lo que llama la “superinteligencia personal”, procesando datos en tiempo real sin los fallos actuales, cueste lo que cueste.

El elefante en la habitación. A pesar del cambio de look y la inversión multimillonaria, Meta se enfrenta a un desafío que la moda no puede ocultar fácilmente. Apenas unos días antes de sentarse en la pasarela, el dueño de Meta estaba testificando en un tribunal de Los Ángeles en un juicio histórico sobre la adicción a las redes sociales. Lo más irónico de todo es que la jueza amenazó con declarar a su equipo en desacato por presentarse en la sala con gafas Meta equipadas con cámara, en un lugar donde grabar está prohibido.

Como advierte TechCrunch, las gafas de Prada llegarán en un momento de creciente rechazo ciudadano hacia los dispositivos de vigilancia constante. La sociedad está empezando a reaccionar contra la tecnología invasiva. El rechazo es tan real que, como subraya el medio, ya existe un desarrollador que ha creado una aplicación móvil exclusivamente para avisarte si alguien a tu alrededor lleva puestas gafas con IA. Esto plantea serias dudas sobre si Meta se atreverá a incorporar funciones polémicas como el reconocimiento facial, algo que The New York Times ya sugirió que estaba en estudio.

¿El diablo viste de Prada? Al final del desfile, un detalle no pasó desapercibido. Como observó Business Insider, Zuckerberg no llevó puestas sus características gafas inteligentes de Meta mientras estaba sentado en la primera fila. Y es que no le hacía falta. La fotografía de él sentado junto a la cúpula directiva de Prada era el mensaje en sí mismo. 

Silicon Valley ha comprendido finalmente que, para convencer a millones de personas de llevar una cámara, un micrófono y una IA en su rostro todos los días, el diseño importa tanto como los microchips. La próxima gran revolución tecnológica no se anunciará en un aséptico auditorio de California con un presentador en vaqueros; se está decidiendo ahora mismo, bajo los focos de la pasarela de Milán.

Imagen | José Goulão y Mark Zuckerberg

Xataka | AMD quiere ser la gran alternativa a NVIDIA en chips para IA, y Meta tiene un plan que involucra a las dos



ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

La ciencia siempre había creído que solo los humanos entienden de geometría. Hasta que volvimos a fijarnos en los cuervos

Published

on


La percepción de la regularidad geométrica en las formas, una variante de la geometría elemental, se ha considerado desde hace mucho una habilidad que teníamos únicamente los seres humanos. Y no es para menos, puesto que desde etapas bastante tempranas del desarrollo y a través de múltiples culturas, nuestra especie ha demostrado una comprensión natural de las reglas espaciales. Pero esto ha cambiado en una especie similar a los cuervos

Un cambio radical. Pese a que estaba bastante bien asentada esta cualidad innata de los humanos, la ciencia ahora ha demostrado que los cuervos también poseen la comprensión geométrica. Un hito cognitivo que replantea lo que creíamos saber sobre la inteligencia animal y la evolución de las matemáticas puras. 

Un mito. Las bases científicas mostraban una notable brecha entre las habilidades humanas y las del resto del reino animal en lo que respecta a la geometría euclidiana. Investigaciones previas ya habían visto que los primates carecían de la capacidad de reconocer la regularidad geométrica en pruebas de percepción visual de formas, algo fundamental, ya que pueden ser los primeros que se nos vengan a la cabeza al pensar en esta propiedad. 

Y es que esto fue crucial para determinar que los humanos tienen una habilidad innata para procesar la regularidad geométrica, ya que la incapacidad recurrente de especies como los babuinos tras un entrenamiento intensivo sentó estas bases. No obstante, los investigadores decidieron explorar estas capacidades en aves conocidas por sus impresionantes destrezas cognitivas y aritméticas.

Pantallas táctiles. Para poner a prueba la intuición espacial de las aves, los científicos de la Universidad de Tubinga diseñaron un experimento basado en la detección de anomalías visuales. En este caso se entrenó a dos cuervos macho de 10 y 11 años utilizando pantallas táctiles ubicadas dentro de cámaras de acondicionamiento. 

Aquí las aves podían observar una matriz que mostraba seis formas simultáneas en la pantalla y la tarea consistía en detectar a un “intruso”, es decir, picotear la forma que difería en sus parámetros visuales respecto a los otros cinco estímulos base. 

Las pruebas. Para la prueba final, se emplearon cinco cuadriláteros de referencia ordenados por su nivel de regularidad: el cuadrado, el trapecio isósceles, el rombo, la bisagra derecha y una forma completamente irregular. A partir de aquí, las figuras “intrusas” se generaban artificialmente desplazando el vértice inferior derecho de la figura original a una distancia fija equivalente al 75% de la distancia promedio entre los vértices. 

Resultados. Lo más impresionante que se vio fue la inmediatez de la comprensión del problema, ya que los cuervos fueron capaces de aplicar el concepto de detectar al intruso inmediatamente al ser expuestos a los nuevos conjuntos de cuadriláteros. 

Ambos sujetos superaron drásticamente el nivel de azar del 16.7% durante sus primeros ensayos, demostrando que entendían la tarea sin vacilar ni picotear sin conocimiento. Además, durante las primeras 60 pruebas, el primer cuervo alcanzó un 48.3% de éxito y el segundo cuervo un 56.7%.

Lo más impresionante. El dato más revelador de estas pruebas fue precisamente que las aves mostraron un rendimiento significativamente mejor con formas que presentaban propiedades de la geometría euclidiana pura, como ángulos rectos, líneas paralelas o simetría. 

Es crucial aquí destacar que esta ventaja en el rendimiento no requirió de un gran entrenamiento previo, sino que el efecto de regularidad estuvo presente desde el comienzo mismo de la fase de prueba. 

¿Por qué? Frente a la pregunta lógica de por qué los cuervos lograron lo que otros primates fallaron, los autores del estudio reconocen ciertas diferencias metodológicas importantes frente a los experimentos clásicos con babuinos. En este caso apuntan a que los cuervos fueron sometidos a un criterio de avance estricto durante el entrenamiento, necesitando mantener un 75% de aciertos a lo largo de cinco sesiones consecutivas. En contraste, los babuinos solo requirieron alcanzar un criterio del 80% de respuestas correctas una única vez, sin necesidad de sesiones consecutivas.

Y aunque esta diferencia puede dificultar una comparación directa y exacta entre las especies, el hallazgo principal es incontestable: los cuervos reconocen la regularidad geométrica. 

Imágenes | Tyler Quiring 

En Xataka | Punch, el mono agarrado a un peluche y víctima de bullying ha logrado lo imposible: unir a Internet bajo una misma causa

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

La ciencia ha calculado el impacto real en tu cerebro de leer libros. Y tiene una receta muy simple: 30 minutos al día

Published

on


Es bien conocido que el sedentarismo es uno de los grandes enemigos de la salud pública, especialmente en edades avanzadas donde la pérdida muscular es un gran peligro. Sin embargo, hay actividades que son sedentarias que son realmente beneficiosas y que a veces dejamos, como es la lectura de libros. Es tal su beneficio que la ciencia ha demostrado que sumergirse en las páginas de un buen libro no solo alimenta el intelecto, sino que alarga la vida. 

La demostración. Uno de los estudios más importantes que quiso centrarse en los beneficios de la lectura, más allá de los beneficios cognitivos o en la riqueza de vocabulario para el día a día, analizó a un grupo de 3635 participantes representativos a nivel nacional en Estados Unidos durante 12 años. Y como resultado, vieron que a mayor tiempo de lectura de libros, menor riesgo de mortalidad

Los resultados. Para entender la magnitud del descubrimiento, los investigadores fueron siguiendo a todos los pacientes hasta que un 20% de ellos fallecieron y solo quedaba el 80%. Ahí pusieron el corte y comenzaron a sacar conclusiones. La primera de ellas es que los no lectores alcanzaron este punto a los 85 meses, mientras que los lectores de libros llegaron a este mismo umbral a los 108 meses. 

Esto es algo que se traduce en una ventaja de supervivencia de 23 meses para quienes tenían el hábito de leer libros, o lo que es lo mismo, los lectores redujeron en un 20% el riesgo de mortalidad a lo largo de los 12 años de seguimiento. Además, esta protección se mantuvo sin importar el género, la riqueza, la educación o el estado de salud de la persona.

El formato importa. Aunque se puede llegar a pensar que cualquier tipo de lectura es adecuada, incluso la parte de atrás de un champú, la realidad es bastante diferente. En este caso, el estudio comparó explícitamente el impacto de leer libros frente a leer el periódico o una revista. 

Los hallazgos demostraron aquí que la lectura de libros contribuye a una ventaja de supervivencia significativamente mayor que la observada con los periódicos o revistas. Mientras que las revistas ofrecen artículos cortos que a menudo leemos por encima, los libros necesitan un mayor nivel de concentración. Algo que está potenciado sobre todo porque los autores presentan temas, personajes y tópicos de manera constante y que es fundamental para poder seguir el hilo de la historia que se nos está presentando delante.  

¿Por qué? Aquí la ciencia tiene bastante claro que la clave está en el cerebro, puesto que el “puntaje cognitivo” funcionó como un mediador completo de esta ventaja de supervivencia. Esto quiere decir que leer los libros mejora la cognición y es esta mejora cognitiva lo que prolonga la vida. 

Aquí la lectura de libros activa diferentes procesos neuronales específicos que crean esta ventaja. Entre los puntos más destacados, encontramos que la lectura activa de libros mejora las habilidades como el razonamiento, la concentración, el pensamiento crítico y el vocabulario. Pero además, fomenta la percepción social, la empatía y la inteligencia emocional, lo que puede conducir a mejores conductas de salud y a la reducción del estrés. Cosas fundamentales cuando hablamos de alargar la vida. 

Está respaldado. Además del estudio original publicado en 2016, la ciencia ha querido seguir investigando al respecto de los beneficios de la lectura con un estudio publicado en 2024 donde la complejidad de la lectura en adultos mayores apuntó a un menor declive cognitivo. 

Pero también se ha optado por analizar incluso el nivel cultural de los ciudadanos, donde se ha visto que bajo el alfabetismo aumenta la mortalidad, haciendo que nuevamente el hecho de leer libros estimule a nuestro cerebro y proteja la reserva cognitiva. Aunque no hace falta estar leyendo todo el día para garantizar tener un mejor cerebro, sino que los estudios apuntan concretamente a que con unos 30 minutos al día basta para empezar a cosechar estas ventajas y obtener más años de vida en los que seguir leyendo.

Imágenes | Blaz Photo 

En Xataka | El problema no es que estemos leyendo menos libros: es que los libros que leemos son mucho más simples y fáciles

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

El problema de Japón no es que esté dejando de tener bebés a una velocidad récord. Es que lo hace 17 años antes de lo que debería

Published

on


Si hay una forma de salir del pozo demográfico, Japón todavía no la ha encontrado. Y no por falta de empeño. A pesar de todos sus esfuerzos, de la imaginación e inversión millonaria que ha destinado a políticas de natalidad, su balance de nacimientos sigue siendo desastroso. El último lo acaba de publicar el Gobierno y muestra que en 2025 nacieron en Japón 15.179 bebés menos que en 2024. Es el décimo año consecutivo de declive, un nuevo mínimo histórico y sobre todo un escenario en el que Japón no esperaba verse hasta 2042.

La pregunta es: ¿Está dispuesto Tokio a cubrir ese descalabro de natalidad con un mayor flujo migratorio, la tabla demográfica que mantiene a flote otros países?

¿Qué ha pasado? Que Japón ha recibido un duro baño de realidad demográfica, algo que empieza a ser habitual. El Ministerio de Salud acaba de publicar el balance de natalidad de 2025, un documento que deja poco margen para el optimismo. A lo largo del año pasado nacieron en el país 705.809 bebés, un mal dato se mire por donde se mire. Representa el registro más bajo desde que se empezaron a elaborar estadísticas, en 1899, y sobre todo confirma que la natalidad lleva diez años consecutivos a la baja… sin perspectiva de mejora.

En términos anuales, esos 705.809 nacimientos suponen un descenso del 2,1% con respecto a 2024. Si echamos la vista más atrás, a la última década, la caía es de alrededor del 30%. La única buena noticia es que el dato mejora (ligeramente) algunas previsiones lanzadas por la prensa japonesa hace unos meses y que la velocidad a la que cae la natalidad parece estar ralentizándose poco a poco. Al menos es inferior a la del período 2022-2024, cuando superaba el 5% anual.

¿Tan mala noticia es? Sí. Por varias razones. La principal es que la crisis demográfica japonesa está agravándose mucho más rápido de lo que creía el Gobierno, que hace años ya se preparó para un escenario pesimista.

En 2023 el Instituto Nacional de Investigación de Población y Seguridad y Seguridad Social (IPSS) publicó un informe en el que calculaba que el número de nacimientos anuales no descendería a 700.000 hasta 2042. La realidad es que el país ya se movió en esa franja en 2025, 17 años de lo esperado. Es más, el IPSS calculaba que en 2025 nacerían 774.000 bebés. El dato real que hoy conocemos (705.809) se aproxima más a su proyección más pesimista (681.000).

¿Por qué es un problema? Porque Japón está comprobando que, pese a sus múltiples intentos, no ha logrado taponar su brecha demográfica. No es solo que caiga su natalidad, es que el crecimiento vegetativo (diferencia entre nacimientos y muertes) da claras señales de alarma. Aunque las defunciones se han reducido un 0,8%, la población japonesa se contrajo el año pasado en 899.845 personas. 

Medios como Nikkei o The Japan Times han publicado en las últimas horas análisis que advierten del paulatino envejecimiento del país y (sobre todo) la presión que ejerce sobre su sistema de seguridad social y las pensiones.

¿Algo habrá positivo, no? Más o menos. Las estadísticas dejan algunas lecturas positivas o que muestran posibles caminos a seguir, aunque con matices. Por ejemplo, en 2025 los matrimonios aumentaron ligeramente con respecto al año anterior (1,1%) hasta sumar 505.656. La pregunta es si ese repunte es fruto de la resaca de la pandemia, cuando muchas parejas pospusieron sus bodas.

Otro dato curioso es que hay territorios que parecen haber dado con la tecla demográfica correcta: en Tokio los nacimientos aumentaron cerca de un 1,3% el año pasado, hasta sumar 88.518, y se calcula que su área metropolitana acapara casi un tercio (el 30%) de todos los alubramientos registrados en el país.

¿Cuál es la solución? La gran pregunta. Lo difícil es responderla. Japón ha probado con incentivos económicos y laborales, programas para formar parejas… De todo para impulsar su natalidad, un objetivo al que ha destinado millones y millones. Le ha servido de poco. Hay quien cree que ante ese escenario una posible tabla de salvación es replantearse la política inmigratoria nacional.

 “Negarnos a aceptar un flujo adecuado de migrantes no solo es ignorar la realidad económica, sino renunciar a nuestro futuro colectivo”, apuntaba hace poco a El Mundo Akito Tanaka, de la Red de Solidaridad con los Migrantes.

“Las políticas que están limitando cada vez más la entrada de trabajadores extranjeros están agravando precisamente este problema”, insiste Tanaka, quien advierte que Japón se enfrenta a “una encrucijada demográfica sin precedentes”. Los últimos datos del Ministerio de Salud dejan de hecho una idea interesante: los 705.809 bebés registrados en Japón en 2025 no solo se corresponden con nacimientos de padres de origen nipón, también incluye a los extranjeros.

¿Cuál es la posición de Tokio? No parece muy dispuesto a apostar por los extranjeros para reflotar su población. De hecho ayer mismo trascendió que la agencia de inmigración de Japón ha endurecido las directrices que deben cumplir los solicitantes de residencia permanente. En la práctica los cambios hacen más difícil cumplir los requisitos para obtener la visa, para la que es clave demostrar una buena conducta y autosuficiencia financiera, entre otras condiciones.

No es exactamente una novedad. Se sabe desde hace meses que el Gobierno de la conservadora Sanae Takaichi planeaba duplicar el tiempo de estancia mínimo que deben permanecer los extranjero en Japón para optar a la ciudadanía.

¿Puede cambiar? En plena avalancha de turismo internacional (lo que ha generado múltiples tensiones entre visitantes foráneos y población autóctona) la presencia de extranjeros se ha vuelto un tema relevante en la política japonesa. De hecho tras tomas las riendas del Gobierno, Takaichi no tardó en impulsar una política migratoria que gira en torno a una normativa con un nombre elocuente: “Ley para una sociedad de coexistencia ordenada con extranjeros”. Sus últimos resultados en las urnas muestran que su posición no disgusta al electorado.

Imagen | Andrew Leu (Unsplash)

En Xataka | Si Corea cree vivir una crisis demográfica es porque no sabe la que se le viene: seis bisnietos por cada 100 coreanos actuales

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Trending