Actualidad
El fundador de Ikea fue uno de los hombres más ricos del planeta, pero su truco más famoso está al alcance de todos
Te puede gustar más o menos Ikea, pero no creo que existan muchas dudas sobre el éxito que ha tenido la compañía a lo largo de su historia. Una figura resultó clave en su ascenso. Su fundador, Ingvar Kamprad, fue un hombre distinto a su tiempo. El empresario murió con miles de millones de dólares en su cuenta y, sin embargo, la clave que le llevó al éxito y que siguió a rajatabla durante toda su vida era de lo más sencilla. Una pista: jamás gastar más de la cuenta.
Ingvar Kamprad antes de Ikea. Cuando te imaginas al tipo que levantó el imperio de Ikea, puedes pensar en alguien que vivió una vida de ensueño que muy pocos pueden alcanzar. Sin embargo, si la compañía es hoy lo que es, en parte se debe a que Kamprad era todo lo contrario a esos estereotipos. A pesar de su riqueza, era conocido por sus hábitos de lo más frugales.
Nacido en Suecia en 1926, sus inicios como “empresario” comenzaron muy pronto. A los cinco años vendía cerillas, y con diez se dedicaba a vender bicis, pescado o incluso adornos de navidad a sus vecinos. A los 17 años creó Ikea con el dinero que le dio su padre por las buenas notas. Por supuesto, no vendía muebles entonces, tan solo pequeños utensilios para la casa.
ELON MUSK VS JEFF BEZOS: LA GUERRA DE LAS GALAXIAS

Kamprad en 1965
Ikea se hace mayor. Ocurrió en 1956, cuando Kamprad revoluciona el mercado y la propia industria del mueble con la introducción de las cajas planas con muebles para montar en casa. Sí, así comenzaba una forma de vender el producto que se ha mantenido hasta hoy y que reducía los costes de la compañía a cambio de que el consumidor hiciera la otra parte del trabajo: montar los muebles.
El fundador logró tal éxito que se convirtió en uno de los hombres más ricos del planeta. De hecho, cuando murió en 2018 era el octavo en la lista mundial y contaba con un patrimonio neto estimado de 58 mil millones de dólares. Sin embargo, si te lo hubieras encontrado en vida, no hubieras pensado que estabas ante un multimillonario.
El truco de vida de Kamprad. Hablar del secreto del éxito de una empresa como Ikea en un artículo es poco menos que un acto de fe. Seguramente se entienda mejor en un libro y de forma más reposada, pero sí podemos entender algunas claves a través de la figura de su fundador. Y es que Kamprad insistía en una: ahorrar, y llevaba esa máxima cada día de su vida. “Todo lo que ganamos lo necesitamos como reserva”, decía.
Por ejemplo, el hombre era conocido por volar en clase turista, quedarse en hoteles económicos o conducir un Volvo 240 GL del 93 que le duró 20 años. De hecho, solo lo dejó cuando le convencieron de que era peligroso. Kamprad contaba que ser prudente con el dinero lo aprendió en la pequeña ciudad del sur de Suecia donde creció: “está en la naturaleza de Smaland ser ahorrativos”. Ejemplo de ello ocurrió en 2014, cuando regresó a Suecia después de 40 años de exilio fiscal con ropa “comprada únicamente en mercadillos”.


La anécdota del corte de pelo. En el año 2008, The guardian contaba una escena que decía mucho la personalidad del empresario. Al parecer, después de pagar alrededor 22 euros por un corte de pelo en los Países Bajos, dijo que el precio era demasiado alto para su presupuesto habitual para cortes de pelo, “Normalmente intento cortarme el pelo cuando estoy en un país en desarrollo. La última vez fue en Vietnam”, llegó a decir.
La filosofía de vida, a la empresa. Esos hábitos no sólo representaron el principio de la filosofía personal de Kamprad hacia el consumismo, sino que también debían servir de modelo para sus empleados. El New York Times detallaba que los vuelos, comidas y estancias en hoteles de bajo coste fueron iniciativas que promulgó entre los ejecutivos.
De hecho, en 1976 distribuyó el denominado como “Testamento de un comerciante de muebles“, un folleto con pautas que los empleados de Ikea han seguido desde entonces. En él, detalla partes de su filosofía frugal, afirmando que “desperdiciar recursos es un pecado mortal en Ikea”.
Su herencia, su legado. Décadas antes de fallecer, Kamprad había colocado la propiedad de la marca Ikea en una compleja red de fundaciones y sociedades holding. Sin embargo, estos bienes no fueron transmitidos a sus herederos. Al parecer, la Fundación Stichting Ingka, una entidad holandesa cuyo propósito declarado es donar a organizaciones benéficas y “apoyar la innovación” en el diseño, controla la mayoría de las tiendas Ikea.
Además, la Fundación Interogo posee los derechos de la marca y controla las franquicias globales a través de una filial. Esta fundación está gestionada por un consejo en el que los miembros de la familia Kamprad tienen el control minoritario. Es decir, que los herederos conservaron parte de la riqueza y el control, pero la mayor parte de su fortuna se encuentra en fideicomisos caritativos. Una complicada estructura como resultado de su deseo de preservar la cultura única de Ikea y garantizar su supervivencia a largo plazo.
Por qué Ikea. Antes de terminar esta pequeña recopilación de historias en torno al hombre que fundó la compañía más famosa de muebles, un secreto que muchos no conocen. ¿Por qué se llama Ikea? Se trata de un acrónimo de las iniciales del nombre y apellido de Kamprad, y las iniciales del nombre de la granja familiar donde nació (Elmtaryd) y el pueblo más cercano (Agunnaryd).
Imagen | Ikea, Haparanda Midnight Ministerial, Dominio Público
En Xataka | La psicología detrás de que IKEA te venda comida barata en su restaurante
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
la fiebre por las bodas evento en España
Las bodas no han desaparecido: se han transformado. Frente a la idea bastante extendida de que “ya nadie se casa”, los datos cuentan otra historia. El número de matrimonios en España se ha mantenido estable en la última década, aunque quienes trabajan en el sector coinciden en que lo que sí ha cambiado de forma profunda es la manera de casarse.
Los salones de boda han dejado de ser el escenario casi exclusivo de estos enlaces; muchas parejas ya conviven antes de dar el “sí, quiero”, y los regalos han pasado del menaje y los electrodomésticos a las transferencias bancarias. Las bodas son hoy más espectaculares y también mucho más caras. Quienes deciden casarse lo hacen asumiendo que se trata de una celebración, en la práctica, a fondo perdido: el dinero que se recupera —cuando se consigue— suele destinarse a cubrir parte de los gastos y, en la mayoría de los casos, ni siquiera alcanza para equilibrar las cuentas.
¿Cuánto cuesta una boda en España?
“Es una locura”, “Para no casarse”, “Mejor no quieras saberlo”… Estas son solo algunas de las frases que dicen muchas parejas cuando hablan del coste o del presupuesto de sus bodas. Especialistas en la industria están de acuerdo en que el costo de estas celebraciones ha aumentado en los últimos años, y se aleja por completo de lo que podían invertir generaciones anteriores.
“El presupuesto lo marca el número de invitados”, explica Anais Martínez, wedding planner en Dile que sí, pero la media actual para una boda en España se encuentra entre 30.000 y 50.000 euros para 100 o 150 invitados. La experta puntualiza que una boda en Madrid, Cataluña o Baleares siempre será más cara que una en Extremadura o Canarias. En esta horquilla se encuentra la boda de Lara Moreno –que tuvo 100 invitados y costó casi 30.000 euros– y la de Cecilia Parellada –que invitó a 126 personas y gastó 42.550 euros—.
El encarecimiento de la alimentación, del transporte y, en general, de todos los proveedores implicados en una boda ha empujado al alza el precio final de estas celebraciones, explica Martínez. A este aumento de costes se suma, además, una transformación del propio formato del enlace, con cada vez más elementos que disparan el presupuesto. Las bodas se han vuelto más complejas, como señala Alba Jiménez, de Margo Wedding Planner: “Las parejas ya no quieren que su día sea solo la ceremonia y la posterior comida o cena, sino que quieren que el invitado se lleve el espectáculo completo”.

El cubierto solía salir a unos 150€ el invitado. (Unsplash)
Música en directo, cortador de jamón, barra de cócteles, puestos temáticos de comida… “El límite es el presupuesto de la pareja, las opciones son ilimitadas”, explican desde Dile que sí. Las expertas coinciden en que las bodas se han vuelto mucho más complejas en cuanto a logística, detalles, animación… Ya no es suficiente con la comida y la bebida, sino que las parejas buscan hacer su día lo más especial para ellos y sus invitados, llenando el día de estímulos.
Para Jiménez, que lleva 16 años planificando y organizando bodas, algunas celebraciones “son demasiado”. En los últimos años, explica, la acumulación de “extras” ha convertido muchas bodas en eventos que “se parecen más a un circo”, donde “más es menos”. “En ocasiones parece una gymkana para los invitados: tienen que hacerse la foto en el photocall, después pasar a que les maquillen, estar atentos al espectáculo en directo…”.
“Hoy en día, todo lo que puedas imaginar puede estar en una boda”, explica el equipo de Margo Wedding Planner. Las expertas aseguran haber visto “de todo” en este tipo de celebraciones: desde masajes en los pies para los invitados durante el cóctel hasta empresas que elaboran puros cubanos en directo, pasando por espectáculos con drones, live painting —retratos en acuarela de los invitados—, toros mecánicos, cámaras de vídeo 360, pulpeiros o estaciones gastronómicas personalizadas.
Todo ello responde a “una auténtica fiebre por la boda-evento”, explica Ana Torres, periodista especializada en moda, belleza y lifestyle en Mediaset. Identifica un afán por “convertir el enlace en algo casi cinematográfico. Ya no se trata solo de casarse, sino de crear el momento, la imagen perfecta y el recuerdo inolvidable. Cada vez se busca más que la boda sea una experiencia única, casi irrepetible, donde todo esté pensado para impactar: el lugar, la decoración, el vestido, la música o incluso la narrativa que se construye alrededor del enlace”.
Como corrobora Jiménez, los “añadidos” que convierten la boda en un evento cada vez más espectacular pueden incorporarse en prácticamente cualquier momento de la celebración. “En el vestido, por ejemplo, una novia puede gastar 1.500 euros o decidirse por uno de 10.000; y si la boda es en iglesia, la pareja puede optar por el coro de la parroquia o contratar una agrupación musical profesional. Todo suma”, explica.
Estas son tendencias que se han extendido en los últimos años, según las expertas, y que apenas se veían hace años. Para Lara Moreno, estas elecciones dependen mucho de la edad, pero también de la personalidad de cada uno. “En nuestra generación sí que veo bodas mucho más elaboradas y caras. El año pasado una tía de mi pareja se casó y simplemente fueron al juzgado y después hicieron comida, pero otros amigos nuestros se casan en dos años y pretenden gastar todo lo que ahorren en ese tiempo”.
El balance económico del “sí, quiero”
El aumento de los costes y la deriva hacia bodas cada vez más cargadas han encarecido notablemente las ceremonias. Como señalan las expertas, hace años no era extraño que las parejas llegaran a cubrir buena parte —o incluso la totalidad— de lo invertido gracias a los regalos de los invitados. Hoy, sin embargo, ese escenario resulta prácticamente impensable si se atiende solo al dinero que aportan los asistentes.
La manera de dar los regalos a la pareja también ha cambiado. Antes, lo más común era hacer una “lista de bodas”, en la que los novios –que no solían vivir juntos– enumeraban qué necesitaban para empezar su vida en común. Hoy en día, como explica Martínez, “la mayoría viven juntos y no necesitan amueblar una casa, que era el concepto de antes. Lo que necesitan es dinero para pagar la boda o la luna de miel (…) El 90% de ellos da el número de cuenta”.
Con el dinero de los invitados, los novios tratan de cubrir la mayor parte del coste que ha tenido la celebración, pero la mayoría de las veces no es suficiente. “La media que dan los invitados es entre 150 y 200 euros”, explica Jiménez, “lo que ni de lejos cubre lo que se suelen gastar los novios por persona”. Solo el cubierto puede rondar ya esos 150 euros, a lo que hay que sumar los detalles, la barra libre, los puestos de cócteles o los espectáculos contratados.
“Hace años el regalo de los invitados permitía cubrir el cubierto e incluso llevarse algo de dinero; hoy, ni de lejos”, explica Jiménez. “Las aportaciones se han quedado prácticamente estancadas mientras los costes no han dejado de subir, y muchas parejas ni siquiera llegan a cubrir el catering”. En la misma línea, Martínez coincide en que “los novios no se casan para hacer negocio: no es rentable casarse pensando en recuperar la inversión”.
Solo las parejas que optan por ceremonias más austeras pueden acercarse a ese equilibrio, “no para ganar dinero, sino, como mucho, para que quede lo comido por lo servido”. Vanessa Moreno, de Elite Bodas, resume: “Las parejas no celebran pensando en que van a recuperar. Actualmente en torno al 50% de la inversión es lo que se obtiene de regalos”.
En muchos casos hay un tercer actor clave en este equilibrio económico: las familias.
Lara y su pareja Adrián, que se casaron este verano, sabían que el día de su boda iba a ser una inversión que no iban a recuperar. Se gastaron casi 30.000 euros en total, y de sus invitados y familiares recibieron 20 .000: “Esto hizo que al final la boda nos saliera por 10.000 euros”. Ellos tampoco tuvieron lista de bodas, pero no todos sus regalos fueron transferencias: “Mi mejor amiga me regaló la cola del vestido, los pendientes mi tía, mis padres los anillos y mi primo la charanga”, cuenta Lara en conversación con Xataka.
Cecilia, que se casó en 2024, vivió una situación parecida a la de Lara y Adrián: el coste total de su boda fue de 42.000 euros, de los que 32.000 llegaron a través de regalos y aportaciones familiares, de modo que el gasto final para la pareja fue de unos 10.000 euros. Estos casos reflejan una dinámica habitual en muchas bodas actuales: el equilibrio económico no depende solo de los invitados, sino de una combinación de regalos y apoyo económico de la familia.
Los gastos asociados a una boda despiertan interés en redes sociales. Son muchas las parejas y wedding planners que desglosan en vídeos o publicaciones el precio medio de un vestido, el banquete, el fotógrafo o el DJ. Al mismo tiempo, varios usuarios comentan que hoy resulta prácticamente imposible recuperar con los regalos todo lo invertido en ese día. Es el caso de Noemí, que compartió en su perfil de TikTok que es “imposible” que una boda se “autopague”.
Esta experiencia se repite en otros comentarios de la plataforma: “Nosotros cubrimos parte pero no todo, para nada fue un negocio, una familia de 6 nos regaló una lámpara”; “Me casé el sábado y ya te digo que no jajaja no se autopaga”…
Influencia de las redes sociales
A pesar de que los costes aumentan y la posibilidad de cubrir los gastos gracias a los invitados disminuye, el número de matrimonios en España se ha mantenido estable desde hace más de una década. En 2024 se celebraron más de 175.000 enlaces, una cifra prácticamente idéntica a la de 2010. Esta estabilidad, sin embargo, nos coloca muy por detrás de otros países europeos.
Según Eurostat, en 2023 España registró 3,5 matrimonios por cada mil habitantes, lo que la sitúa en el puesto 24 de los 28 países con datos disponibles. Se trata de una tasa sensiblemente inferior a la de décadas pasadas —tuvimos 7,4 matrimonios por mil habitantes en 1964 y 5,4 en el año 2000— y que confirma que España nunca ha sido uno de los países más proclives al matrimonio, muy por detrás de otros como Alemania, Suecia, Polonia, Turquía o Moldavia.
Torres, periodista especializada en contenido lifestyle, identifica un interés claro y marcado de la población en todo lo que rodea a las bodas. Explica que se trata de un contenido “muy aspiracional y muy visual, y eso engancha”. “A los lectores les atrae tanto el componente emocional como el visual”, “cada vez interesa más el cómo se casa alguien que el hecho de que se case”.
A pesar de que la prensa del corazón ha dado siempre mucha importancia a los enlaces entre personajes famosos, las redes sociales también han revolucionado la industria: “Las redes han cambiado para muchos la forma de entender una boda. Muchas celebraciones ya se piensan casi desde el punto de vista de cómo van a verse en Instagram o TikTok”.
Desde Elite Bodas viven a menudo que sus clientas les pidan “una boda como las de Instagram. Quieren tener bodas estilo Vogue, con todo lujo de detalles, personalizadas, divertidas…”. La inspiración que pueden facilitar las redes sociales o los enlaces de parejas famosas puede ayudar a futuros novios, pero para Martínez también existe una cara negativa: “En ocasiones puede generar frustración, porque pueden crear unas expectativas que no pueden permitirse. No todo el mundo puede tener un espectáculo de drones como Tamara Falcó”.
Muchos de los “extras” de las bodas de influencers son posibles gracias a su trabajo o colaboraciones, lo que hace que sean “bodas extremadamente caras si las trasladamos a una persona anónima”.
Son precisamente estos casos —en los que a veces incluso se venden reportajes de la ceremonia— donde la pareja puede no solo recuperar la inversión, sino incluso tener beneficios. Al igual que antes las bodas de famosos se convertían en exclusivas para revistas del corazón, hoy muchos influencers aprovechan su enlace como una oportunidad para ganar visibilidad y sacar rédito económico mediante colaboraciones con marcas. Todo ello, advierte Martínez, con el riesgo de que la boda se parezca más a un evento corporativo que a una celebración personal.
En Xataka | Asturias acaba de celebrar tres bodas de sologamia: cuando el “sí quiero” es en realidad un “sí (me) quiero”
Imagen | Carlo Buttinoni
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Las mejores ofertas de MediaMarkt en tecnología y entretenimiento durante la Cuesta Abajo, hoy 16 de enero
Tras comenzar el año con buen pie lanzando un Día sin IVA, MediaMarkt vuelve a la carga con una Cuesta Abajo en la que encontramos ofertas muy interesantes. En este artículo vamos a hacer un repaso a las mejores ofertas en tecnología y entretenimiento. ¿Quieres una consola o buscas renovar el móvil? Atento a estas ofertas.
- Nintendo Switch 2 por 469 euros, la consola híbrida que viene con un videojuego de Pokémon.
- Google Pixel 10 Pro por 749 euros, uno de los mejores móviles de la marca.
- Seagate Expansion por 179,99 euros, un disco duro externo con mucha capacidad.
- Corsair Vanguard 96-MLX por 139,99 euros, un teclado gaming que incorpora una pantalla.
- Kobo Libra Colour por 219 euros, un lector de libros electrónicos con una buena pantalla a color.
Nintendo Switch 2
MediaMarkt ha vuelto a lanzar ofertas en la Nintendo Switch 2 y esta vez se puede comprar la consola junto con el ‘Leyendas Pokémon Z-A‘ por un precio de 469 euros, que es lo que cuesta la consola únicamente. Para ello, hay que seleccionar la promoción en la parte de abajo de la tienda.
También está disponible un pack de la Nintendo Switch 2 junto con ‘Mario Kart World‘ y ‘Leyendas Pokémon Z-A’. Todo ello por 509 euros. Nuevamente hay que seleccionar la promoción en la parte de abajo.
El precio podría variar. Obtenemos comisión por estos enlaces
Google Pixel 10 Pro
Si hay una oferta que destaca por encima de las demás, esa es la del Google Pixel 10 Pro, cuyo precio ha caído hasta los 749 euros en lo que es su nuevo precio mínimo histórico. Se trata de un móvil potente, con una muy buena pantalla de 6,3 pulgadas y un apartado fotográfico excelente, por lo que es ideal si se priorizan las cámaras en un móvil.
Seagate Expansion
Si necesitas un accesorio para tener mucho almacenamiento, mucho ojo porque MediaMarkt ha vuelto a poner de oferta el Seagate Expansión, un disco duro externo que tiene nada menos que 8 TB de capacidad. Funciona en Windows y Mac, no necesita instalarse ningún software para utilizarlo y viene junto con tres meses de Nord VPN. Todo ello por 179,99 euros.
Corsair Vanguard 96-MLX
La tienda también tiene de oferta un interesante teclado orientado al gaming que destaca por una particularidad: su pantalla. Hablamos del Corsair Vanguard 96-MLX que, por 139,99 euros, es un teclado mecánico con teclado numérico, rueda multimedia y una pantalla que se puede personalizar para poner animaciones, estadísticas en tiempo real e integración con videojuegos. Los interruptores son Corsair MLX.
Kobo Libra Colour
Si quieres adentrarte a la lectura en formato digital y buscas un buen lector de libros electrónicos, el Kobo Libra Colour ha vuelto a bajar de precio hasta los 219 euros. Incorpora una pantalla a color de siete pulgadas, por lo que es ideal para subrayar en diferentes colores. Es compatible con el Kobo Stylus 2, cuenta con 32 GB de almacenamiento interno e integra tanto Google Drive como Dropbox.
Algunos de los enlaces de este artículo son afiliados y pueden reportar un beneficio a Xataka. En caso de no disponibilidad, las ofertas pueden variar.
Imágenes | MediaMarkt y Compradicción (cabecera), Nintendo, Google, Seagate, Corsair, Rakuten Kobo
En Xataka | Los mejores móviles, los hemos probado y aquí están sus análisis
En Xataka | Los teclados mecánicos que había probado no me convencían. Hasta que encontré el modelo ideal para mí
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
En la Europa medieval no solo los humanos terminaban en la horca. También se ejecutaba otros criminales: los cerdos “asesinos”
Durante siglos, la Europa medieval fue un lugar donde la justicia no solo se impartía en los tribunales, sino en las plazas, a la vista de todos, con rituales públicos pensados para reparar el orden cuando alguien lo rompía de forma intolerable. En aquel tiempo, el miedo a lo imprevisible no venía solo de ejércitos, pestes o hambrunas, sino también de aquello que se movía por las calles y corrales.
En la Francia medieval, por ejemplo, el ritual público del castigo (carro entre burlas, sentencia solemne y ejecución ante la comunidad) no siempre tenía a un humano como protagonista: en ocasiones, el condenado era un cerdo.
La imagen, que hoy parece una rareza de crónica negra o una exageración folclórica, fue lo bastante real como para dejar rastros documentales repetidos: animales conducidos como prisioneros, colgados boca abajo hasta morir y tratados, en la práctica, como autores responsables de un crimen que había roto el equilibrio social.
El cerdo como amenaza real
La frecuencia de estos casos se entiende mejor recordando que el mundo medieval vivía pegado a los animales y a sus riesgos. Los cerdos, en particular, eran útiles porque lo comían todo y podían alimentarse de restos, pero esa misma condición omnívora los hacía peligrosos si vagaban libres cerca de niños pequeños.
Los registros recogen numerosos episodios en los que cerdos mataron y llegaron a devorar a niños, una violencia que hoy choca con la imagen moderna del animal dócil y lento, pero que entonces se asociaba a ejemplares más cercanos al jabalí: rápidos, fuertes y capaces de imponerse físicamente en segundos.


Los archivos medievales recogen casos como el de 1379, cuando un grupo de cerdos en Saint-Marcel-lès-Jussey mató al hijo de un porquero, o el de 1386 en Falaise, Normandía, donde una cerda destrozó a un niño que terminó muriendo. También el de 1457 en Savigny, Borgoña, cuando una cerda mató al pequeño Jehan Martin y, de forma especialmente perturbadora, sus seis lechones fueron encontrados cerca, manchados de sangre.
No eran rumores vagos, sino relatos que se fijaban con nombres y lugares, y que alimentaban la necesidad de una respuesta pública que no se limitara a una simple pérdida privada.


En Francia, estos hechos a menudo desembocaban en procedimientos judiciales formales en los que el animal era encarcelado, trasladado y ejecutado como si fuera un delincuente común.
Las fuentes hablan de gastos registrados con normalidad (carro, prisión, verdugo traído incluso de París) y de una rutina administrativa que sugiere que, para la gente de entonces, no era un espectáculo absurdo, sino un mecanismo legítimo de justicia. La rareza, por tanto, no estaba en que hubiera violencia, sino más bien en que la violencia se canalizara mediante un juicio con apariencia de procedimiento ordinario.


Cuando el dinero no basta
Una explicación práctica de estos procesos era que la justicia medieval tendía a buscar la reconciliación entre partes, y muchas disputas podían resolverse con compensaciones o acuerdos. Pero cuando una muerte infantil entraba en escena, esa lógica se rompía: el daño era demasiado grave y el dinero podía resultar insuficiente para cerrar la herida social.
En ese contexto, el tribunal intervenía para “tomar el control” del conflicto, apartarlo de la venganza privada y ofrecer una salida institucional que repartiera la carga emocional y política del desenlace.
Los juicios también funcionaban como una forma de ordenar el relato: no se trataba solo de castigar al animal, sino de aclarar responsabilidades humanas. Si un cerdo era conocido por ser peligroso, ¿por qué se le permitió merodear cerca de niños? ¿Hubo descuido del dueño? ¿una cadena de negligencias?
Incluso llegaba a insinuarse la posibilidad de preguntas más oscuras: si el niño era “no deseado”, si fue dejado en una situación de riesgo de forma deliberada o si el accidente escondía una intención. El tribunal, al intervenir, no solo imponía una pena, producía una explicación oficial que la comunidad pudiera aceptar.
A veces, la maquinaria local no era la última palabra y el asunto escalaba hacia autoridades superiores. En el caso de 1379, algunos de los cerdos acusados pertenecían a una abadía, y desde allí se elevó una petición al duque Felipe “el Atrevido” solicitando clemencia.
Defendían que sus animales no habían participado y que eran “cerdos bien portados”. El duque atendió la solicitud y emitió un perdón para los animales de la abadía, mostrando que estos procesos, por extraños que parezcan, estaban insertos en redes reales de poder, influencias y decisiones políticas.
Lejos de ser simple superstición o rabia campesina, estas ejecuciones podían servir para afirmar autoridad. El derecho a levantar una horca y ejecutar criminales era un privilegio, y llevar un caso hasta el final permitía a un señor local exhibir capacidad de castigo y control del orden.
Hay episodios que refuerzan esa lectura: un cerdo homicida del siglo XV permaneció encarcelado cinco años antes de ser ejecutado, y se enviaron cartas formales para obtener permiso de construir una horca. Cuando el duque finalmente accedía, el triunfo no era solo simbólico: además de mostrar poder, el señor dejaba de cargar con el coste práctico de mantener al animal preso y alimentarlo.
Plus: otra clave es la visión medieval de la realidad como un sistema lógico creado por Dios, con animales destinados a servir al ser humano. Que un cerdo devorara a un crío era una inversión insoportable de ese orden, una ruptura de jerarquías que exigía una reparación pública.
En ese marco mental, el juicio y la ejecución no eran teatro: eran una forma de “recomponer” lo que se había quebrado, de afirmar que el mundo seguía teniendo reglas y que el caos, incluso cuando venía de un animal, podía ser devuelto a su sitio mediante un acto solemne de justicia.
Imagen | Ernest Figueras, Zoe Clarke
En Xataka | La Edad Media no fue tan oscura como nos la contaron
ues de anuncios individuales.
Source link
-
Musica2 días agoAgenda: Los mejores eventos de entretenimiento del 16 al 22 de enero de 2026
-
Musica2 días agoSpotify: ¿subirá sus precios en México? Éste podría ser el aumento
-
Actualidad8 horas agoconvertir sus rayos en armas accidentales
-
Actualidad2 días agodepende de Occidente más de lo que admite
-
Musica2 días agoKenia Os: La cantante estrena sencillo y anuncia nuevo álbum
-
Actualidad2 días agoya tiene armas cuánticas que está probando en misiones reales
-
Deportes2 días ago
F1: Anuncia McLaren a Patricio O’Ward como piloto de reserva
-
Actualidad2 días agoOpenAI empezará a poner anuncios en ChatGPT. Ya sabemos a quién llegará esta primera prueba























