Escrito en ENTRETENIMIENTO el
Actualidad
En el siglo XIX, España tomó la extraña decisión de construir sus vías en ancho ibérico. Ahora van a ser un regalo para Renfe en Galicia
Renfe puede respirar tranquila. La compañía tiene en el corredor gallego un enorme negocio. El volumen de viajeros entre Madrid y Galicia se ha disparado hasta el punto de que las aerolíneas están replegándose. El ahorro en tiempo desde que llegara la alta velocidad es tal que muchos están optando por pasarse al tren por pura comodidad o flexibilidad horaria.
El corredor gallego forma parte del próximo paquete de liberalización de las vías, junto a los trenes con destino Asturias, Cantabria, Cádiz y Huelva. No será, al menos, hasta 2028 cuando la competencia sea palpable en las vías porque Adif no está cumpliendo con los plazos previstos.
Pero el Madrid-Galicia tiene otra peculiaridad. Es muy probable que tampoco en 2028 veamos competencia en sus vías.
Para encontrar el motivo tenemos que viajar hasta el siglo XIX.
El particular ferrocarril español
Cada nueva tecnología llega con un buen rosario de estándares de todo tipo. Ha pasado con los coches eléctricos y pasó con la propia electricidad. También con los estándares de medición o, como en este caso, las vías del tren.
El ferrocarril había echado a andar a principios del siglo XIX. Aunque la máquina de vapor ya había nacido en el siglo XVIII, no fue hasta 1804 cuando Richard Trevithick construyó un prototipo en el que aplicaba el concepto al transporte. Había nacido la locomotora de vapor.
Que uno de esos enormes hierros con ruedas tiraran de una suerte de cajones y se pudieran desplazar las mercancías más rápido de lo que lo habían hecho nunca parecía una idea genial. Tan genial que no tardó en calar y en 1830 se abrió la primera línea de tren con pasajeros. Eran los famosos 50 kilómetros que separaban Liverpool de Manchester cuyo primer viaje encabezó George Stephenson, quien fue el ideólogo de la construcción de esas primera vía.
Esos primeros trenes circularon por unas vías de 1.422 milímetros, 4 pies y 8 pulgadas. Poco después, esas mismas vías se ensancharon media pulgada hasta llegar a los famosos 1.435 mm. Entonces no lo sabían pero acababan de adoptar el “ancho internacional”, el que se monta en la mayoría de trenes del mundo.
Esas medidas también sirvieron para establecer dos categorías: vía estrecha (por debajo de esos 1.435 mm) y vía ancha (por encima).
Los buenos resultados de los primeros trenes hicieron que el ferrocarril diera el salto a la Europa continental y a Estados Unidos. Pero, como todo en esta vida, hubo quien pensó que el sistema se podía mejorar y que merecía la pena intentarlo.
Esa persona fue Isambard Kingdom Brunel, un excelente ingeniero británico que crearía el Gran Ferrocarril de Occidente, uniendo Londres con el suroeste, el oeste de Inglaterra y gran parte de Gales. Brunel pensaba que a mayor ancho de vías, mayor velocidad podía alcanzar un tren porque mayor era la estabilidad conseguida. Así, extendió el ancho de vía hasta los 2.140 mm.
Entonces dio inicio una guerra de estándares que terminó por resolver la Comisión de Anchos de Ferrocarril a favor de Stenphenson y su ancho de 1.435 mm. Era 1845.
En España, por aquel entonces, estábamos enfrascados en la misma pelea. Ferrocarril sí, pero… ¿cómo?
Esa duda fue la que incendió el debate a mitad del siglo XIX. Observando los buenos resultados que se estaban consiguiendo fuera de nuestras fronteras, el Gobierno empezó a recibir solicitudes para la concesión de licencias que les permitieran explotar las vías.
Conscientes de que iba a ser necesario armonizar el asunto, consultaron a una comisión de ingenieros liderada por Juan Subercase, número uno en el cuerpo de ingenieros, presidente en funciones de la junta consultiva y director de la escuela de ingenieros desde 1837. Le auxiliaron Calixto Santa Cruz, número uno de su promoción de 1839, y José Subercase, que además de su hijo también fue el número uno en su promoción al año siguiente, 1840.
Juntos redactaron el informe 17.10.1844, sobre el ferrocarril de Madrid a Cádiz, en el que se recomendaba rechazar una concesión para construir un ferrocarril de Madrid a Cádiz. Dicha concesión estaba solicitada por el ingeniero francés Jucqueau Galbrun, lo que con los años resultó ciertamente irónico.
Explica J. Moreno Fernández en un documento en el que narra toda la historia de esa controvertida decisión que ninguno de los ingenieros mencionados habían salido del país y conocido de primera mano cómo eran los ferrocarriles en el extranjero. Ese, quizás, fue uno de los motivos por los que se omitió que Francia hubiera optado por el ancho de vía internacional.
Y es que Subercase fue un firme defensor de un ancho de vía de seis pies castellanos. Los 1.672 milímetros que acabarían recibiendo el nombre de “ancho ibérico”. La defensa es que un mayor ancho de vía obligaba a utilizar locomotoras más potentes. En aquellos días pensaban que podían aumentar la vaporización con una caldera más ancha y que eso era imprescindible para, en un país montañoso como España, contar con la potencia suficiente para mover el tren.
También defendían que un mayor ancho de vía permitía un paso más estable por curva pero lo cierto es que el tiempo demostró que ni una cosa ni la otra eran claves. El ancho internacional se ha mostrado lo suficientemente polivalente como para ser utilizado en zonas montañosas y las calderas de mayor tamaño en los trenes tenían el problema de aumentar el peso por lo que la ganancia quedaba diluida.
En el Gobierno pensaron que las motivaciones de Subarcase eran las correctas y no les importó que en el país vecino apostaran por un ancho de vía más estrecho. Por importar, no les importó si quiera que nuestro otro vecino, Portugal, también impulsara sus ferrocarriles con el ancho internacional.
En 1844, finalmente, se decidió que la medida española de los seis pies castellanos era la que debía ser protagonista por sus particularidades orográficas. Sin embargo, eso no condicionó al Gobierno que dio el visto bueno a dos vías construidas sobre ese ancho internacional que rápidamente se estaba imponiendo.
Portugal presionó para tener una salida ferroviaria a Francia que España ignoró. Y eso creó una leyenda urbana que se mantiene hasta hoy
Primero en una línea entre Barcelona y Mataró, proyectada desde un inicio con ese ancho excepecional para los españoles y lógico para el resto del mundo, como consecuencia de un error de propio Subercase al revisar el proyecto. La segunda línea entre Alar del Rey y Santander, proyectado por ingleses que lanzaron el ultimátum de construir el corredor únicamente si se optaba por el ancho de su país. El Gobierno prefirió el negocio de las exportaciones de Castilla al norte de España antes de cumplir con esa terquedad del ancho ibérico.
Al tiempo, desde Portugal protestaban. Veían cómo la posibilidad de conectarse con el resto de Europa con una línea que uniera Lisboa y Madrid con la frontera estaba cada vez más lejos. Hasta el punto de que siete años después, en 1851 por carta diplomática rogaban a España que cambiara su decisión y apostara por el ancho que se estaba imponiendo en Europa.
La solicitud, como podemos ver a día de hoy, cayó en saco roto. Para entonces España ya tenía construidos más de 1.300 kilómetros de vías, consideraban que su ancho era mejor que el de los vecinos, alegaban que cambiarlo sería un gasto inasumible… y consideraban que no había tanto problema en esa falta de conexión entre España y el resto de Europa.
Inmediatamente, un rumor empezó a correr España. Los españoles preferían aislarse del norte porque con unas vías diferentes dificultaban una nueva invasión francesa. Habían pasado poco más de 40 años desde la última y el miedo entre el pueblo estaba justificado. Sin embargo, no hay documentos oficiales que respalden esta posible decisión.
El caso gallego
Parece mucho más obvio que los ingenieros que idearon los primeros compases del ferrocarril español apostaron por un ancho de vía por el que nadie más optó. Ese ancho de vía se ha mantenido en buena parte del territorio pero la construcción del AVE llevó a adoptar, lógicamente, el ancho de vía internacional.
Ese ancho de vía es el que hoy día cubre el trayecto que separa Madrid de Ourense. Pero, a partir de ese tramo, la vía pasa a utilizar el ancho ibérico por lo que los trenes se encuentran con un muro.
O se encontraban.
Los Talgo S106 son los primeros que permiten circular por España con un ancho variable. En el cambio de ancho de vías, el tren se adapta a la nueva infraestructura y puede “saltar” de una a otra. Es un hito que ha permitido conectar Galicia y Madrid en tren en tiempo récord pero cuyos resultados han quedado ensombrecidos por los problemas estructurales que estos trenes han sufrido en el Madrid-Barcelona, grietas en los coches incluidas.
Esos trenes son fabricados por Talgo y, ahora mismo, tienen toda su capacidad productiva garantizada para Renfe. La compañía tiene comprometidas las entregas durante años por lo que ha dejado sin capacidad de reacción a empresas como Ouigo o Iryo que podrían estar interesadas en el corredor gallego.
Adif permitirá la competencia entre Madrid y Galicia pero ésta no existirá en el corto ni en el medio plazo porque nadie puede fabricar a los franceses e italianos los trenes que les hacen falta para plantar cara a Renfe.
Así que, sí.
Renfe puede respirar tranquila y dar las gracias a Juan Subercase.
Foto | José Spreafico y rail fox en Wikimedia
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
“La vigilancia ciudadana y las armas autónomas merecían más deliberación” dimite la directora de robótica de OpenAI
Hace una semana justo contábamos que “A rey muerto, rey puesto“: el paso de Anthropic al puro ostracismo tras ser considerado como un “riesgo para la cadena de suministro” de Estados Unidos prácticamente se solapaba con el anuncio del acuerdo de la Administración de Defensa de EEUU con OpenAI en tiempo récord. Entre bambalinas: los motivos del no de la empresa liderada por Dario Amodei y la incógnita de los términos de ese acuerdo que instala ChatGPT en los ordenadores del Pentágono. Pocos días después, Caitlin Kalinowski dice adiós a su cargo en OpenAI esgrimiendo como razón el uso militar de la inteligencia artificial.
La dimisión. Caitlin Kalinowski, responsable del equipo de robótica de OpenAI desde noviembre de 2024, anunciaba hace escasas horas su salida de la empresa en publicaciones de X y de LinkedIn. Deja claro que su decisión va de principios y no de personas y expresa respeto por Sam Altman y el equipo. En su escueta declaración hay dos líneas que, según su opinión, la empresa no pensó internamente lo suficiente:
- La vigilancia de la ciudadanía estadounidense sin supervisión judicial.
- Las armas autónomas capaces de disparar sin supervisión humana.
Contexto. La dimisión se produce en plena salida de Anthropic del Pentágono (la transición durará seis meses), la entrada de OpenAI y en pleno debate sobre hasta dónde deben llegar las empresas de IA en su colaboración con el estamento militar estadounidense:
- Anthropic se plantó ante el Pentágono trazando límites estrictos sobre vigilancia doméstica y armas autónomas.
- OpenAI alcanzó un acuerdo con el con el Departamento de Defensa para desplegar sus modelos en una red gubernamental clasificada en un movimiento que se ha interpretado como oportunista. Según la empresa liderada por Altman, el acuerdo excluye la vigilancia doméstica y armas autónomas, pero el daño a su reputación ya estaba hecho: miles de personas se desinstalaron ChatGPT a modo de cancelación.
Por qué es importante. El adiós de Caitlin Kalinowski es la primera dimisión pública y nominativa de un cargo senior de OpenAI motivada por desacuerdos éticos sobre el uso militar de la IA de forma explícita. Y esto marca un precedente en la industria en tanto en cuanto expone la fractura interna en la empresa más influyente del sector, sitúa a OpenAI en una situación delicada ante quienes usan sus herramientas, su plantilla y también ante la sociedad.
Y finalmente, deja más patente que nunca la necesidad de legislar sobre la inteligencia artificial y sus usos civiles y militares. Puede que Europa esté atrás en la batalla de la IA, pero hace tiempo que se puso manos en la ardua tarea de establecer un marco regulatorio.
Lo que Kalinowski no dice. En los comentarios de su publicación en X/Twitter, alguien le pregunta cuántas personas más se han ido tras el acuerdo, algo a lo que la ingeniera se niega a responder porque no puede compartir detalles internos.
Kalinowski no lo dice claramente, pero cuando un acuerdo de esta envergadura ya está firmado y su CEO lo hace público, no hay margen para mucha maniobra desde dentro: dimitir con una declaración pública como la suya es de las pocas maniobras de presión que quedan para ejercer.
Consecuencias. Para OpenAI, la presión crece y se enfrenta a más salidas y más cancelaciones si no muestra de forma clara cuáles son sus líneas rojas de forma creíble y verificable: la militarización de la IA es algo que estamos viviendo en tiempo real. Para la industria de la IA, es más leña al fuego del debate de la autorregulación. Y Anthropic gana en reputación, si bien a corto plazo ha perdido un acuerdo importante y su nuevo estatus puede llegar a poner en jaque su existencia.
En Xataka | EEUU ha decidido pegarse un tiro en el pie y destruir a una de las mejores empresas IA del país
Portada | Caitlin Kalinowski
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Pedro Pascal en CDMX: captan al actor en Chapultepec junto al diseñador Rafael Olarra
El actor Pedro Pascal fue captado en Chapultepec junto al diseñador Rafael Olarra, imágenes que fueron compartidas en redes sociales por diversos usuarios y fans.
Tras reportarse su llegada a México el pasado miércoles, el protagonista de “Los Cuatro Fantásticos” fue visto recorriendo sitios emblemáticos de la Ciudad de México, como el Museo Nacional de Antropología Chapultepec sin escoltas.
Desde el pasado miércoles medios internacionales reportaron el arribo del actor chileno Pedro Pascal a la capital del país, pero fue hasta este fin de semana que su presencia se volvió viral tras ser captado en diversos puntos emblemáticos.
El interprete de Joel Miller en “The Last of Us” fue visto paseando por el Bosque de Chapultepec, cerca del Museo de Antropología.
De acuerdo con reportes de usuarios en redes sociales, Pascal no se encontraba sólo, sino acompañado por el reconocido diseñador Rafael Olarra.
La cercanía entre ambos durante el recorrido ha reavivado las especulaciones sobre un posible vínculo sentimental que iría más allá de una amistad.
Hasta el momento, ni el actor ni sus representantes han emitido declaraciones oficiales sobre el motivo de su viaje, que inicialmente fue vinculado a supuestos rodajes.
La estancia de Pedro Pascal en la Ciudad de México continúa generando expectativas sobre sus próximos movimientos antes de abandonar el país.
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
un estudio demuestra que hacemos más caso a los médicos si son bordes y arrogantes
Los amantes de las series de médicos puede que tengan a un referente en su mente, como es Gregory House, un brillante pero insoportable médico que destaca por su pura arrogancia. La ficción aquí nos enseñó que le perdonábamos sus malos modales simplemente porque era un genio que salvaba vidas, aunque ahora nos podemos llegar a preguntar qué ocurriría en la vida real: ¿soportaríamos a un médico así? La ciencia ha querido responder a esto, apuntando a que como pacientes no solo lo soportaríamos, sino que le haríamos mucho más caso que a un médico amable.
Un cambio de paradigma. Aunque parezca algo absurdo, la relación médico-paciente es algo que se trata de cultivar desde la propia carrera de medicina en sus primeros cursos para poder lograr una mayor empatía y cercanía al paciente. Algo que, más allá de las buenas formas que se debe tener, también sirva como una herramienta diagnóstica más.
Pero el hecho de que como pacientes seamos mucho más obedientes ante un médico algo borde es algo que ha sorprendido, y es por ello que ha sido bautizado como ‘efecto Doctor House’. Aquí el objetivo era desentrañar un misterio de la comunicación humana: cómo afecta la falta de cortesía a nuestra capacidad de ser persuadidos cuando se trata de nuestra salud.
El experimento. Para poner a prueba nuestra impresión con estos médicos, el equipo llevó a cabo tres experimentos con casi 200 participantes. La premisa aquí era bastante sencilla, ya que se centraba en evaluar cómo reaccionaba la gente ante distintos tipos de consejos de salud, jugando con variables como la experiencia de quién le daba el consejo o la educación al hablar.
Los resultados. Estos han llamado la atención de buena parte de la comunidad, puesto que rompe lo que han inculcado a los médicos desde la carrera. Lo que se vio es que, cuando el consejo venía de un experto en la materia, el uso de un lenguaje muy arrogante resultaba ser mucho más persuasivo que un tono afable y educado. Es decir, que actuar como el doctor House estaba funcionando mucho mejor de lo imaginado.
Pero curiosamente, este estudio demuestra que hay una doble vara de medir. En este caso, si la persona que emite el consejo no era una figura de autoridad experta, ocurría exactamente lo contrario: utilizar un lenguaje arrogante destruía la credibilidad, siendo la cortesía el único camino para lograr persuadir al paciente para que siga el consejo médico más adecuado.
¿Por qué nos atrae que nos hablen mal? Esta es la pregunta que nos podemos estar haciendo ahora mismo, y la ciencia apunta a que la clave no reside en un extraño masoquismo clínico, sino en las expectativas y en cómo gestionamos la atención. Aquí hay que entender que en nuestra sociedad moderna hay un contrato social no escrito que dicta que debemos ser amables y educados, especialmente en ambientes como un consultorio médico. Pero cuando un experto en salud rompe abruptamente esa norma y nos constante arrogancia, nuestro cerebro entra en un estado de alerta.
Y esta “descortesía inesperada” actúa como un interruptor para captar una cantidad masiva de nuestra atención cognitiva. La escena es clara en esta situación: al vernos sorprendidos por la bordería de un médico cuando no lo esperábamos, procesamos su mensaje con mucha mayor profundidad. Y es que el impacto es tan fuerte que la persuasión funciona sin importar la relevancia inicial que le diéramos al tema que se esté tratando o los sesgos con los que se llegó.
No tan rápido. Evidentemente, las conclusiones de este estudio de 2026 no son una carta blanca para que los profesionales sanitarios comiencen a insultarnos en nuestra próxima revisión médica, pero sí que nos deja ver una lección sobre la comunicación humana y sobre cómo a veces no todo es como pensamos en una mente idílica.
ues de anuncios individuales.
Source link
-
Actualidad1 día agoqué autos pueden circular y cuáles descansan el 7 de marzo
-
Actualidad22 horas agoLos centros de datos han provocado que en EEUU la factura de la luz salga más cara. Y el Gobierno ha dicho basta
-
Musica2 días agoAgenda: Los mejores eventos de entretenimiento del 6 al 12 de marzo de 2026
-
Musica1 día agoQuién es el productor detrás de la primera banda sonora en el Clásico Mundial de Béisbol
-
Actualidad1 día agoUna sola empresa va a comprar el 20% de todo el calzado que se fabrica en México. Su objetivo: hacer frente a China
-
Tecnologia1 día agoCocinas de lujo y hogares conectados con IA
-
Actualidad2 días agoel tercer país de Sudamérica con la jornada más corta
-
Deportes1 día agoMéxico 71: el Mundial femenil que el machismo ocultó más de medio siglo









