Connect with us

Actualidad

En 1980 Europa fabricó 700 aviones para fumigar cultivos. Ahora llevan misiles aire-aire guiados para “fumigar” drones rusos

Published

on


Tras más de tres años desde la invasión rusa en Ucrania, la guerra ha transformado muchas de las concepciones que se tenían de las batallas modernas. No hablamos solo de avances tecnológicos, donde los drones y la IA se han convertido en piezas fundamentales que el resto de las potencias aplicarán a sus defensas, sino también de esa mezcla de artillería del pasado donde el ingenio (debido a la falta de recursos) ha resultado igualmente clave.

Lo último, aviones para granjas.

Otra defensa improvisada. Sí, Ucrania ha incorporado una nueva pieza a su arsenal de soluciones improvisadas contra drones: un avión agrícola Zlin Z-137 Agro Turbo modificado para portar misiles aire-aire R-73, uno bajo cada ala. Este aparato, normalmente empleado para fumigación de cultivos, conserva su silueta de aeronave civil, pero se ha repintado con un esquema gris militar y franjas blancas en el fuselaje trasero para reducir el riesgo de fuego amigo.

El vídeo que muestra su vuelo rasante sobre un maizal ucraniano no precisa fecha ni lugar, pero confirma que el país sigue aprovechando recursos disponibles para reforzar su defensa aérea. Diseñado en Checoslovaquia como evolución turbopropulsada del Z-37 Čmelák, el Z-137 entró en servicio en la década de 1980 y se fabricaron más de 700 unidades, empleadas ampliamente en el bloque oriental. La cantidad exacta que podría estar disponible para Ucrania es incierta, así como el estado operativo de este ejemplar armado.

El misil R-73 y su papel en sistemas híbridos. El R-73, denominado AA-11 Archer por la OTAN, es un misil de corto alcance con buscador infrarrojo de alta maniobrabilidad y capacidad para enganchar blancos hasta 75° fuera del eje frontal con la ayuda de visores en casco. Su alcance máximo es de unos 30 km contra objetivos de frente y de 14 km contra blancos en persecución.

Ucrania lo ha reutilizado en múltiples plataformas improvisadas conocidas como FrankenSAM, incluyendo sistemas terrestres como el Gravehawk, vehículos antiaéreos Osa modificados y drones navales Sea Dragon. La integración en el Z-137 parece emplear raíles APU-73, aunque no se observan sensores externos, lo que sugiere que el piloto tendría que maniobrar para situar el objetivo dentro del campo de visión del misil, o bien que se contemple la instalación de un sistema FLIR para operaciones diurnas y nocturnas. La conexión del avión a la red nacional de vigilancia, con radares, observadores y sensores acústicos, permitiría recibir datos por radio o enlace digital para la interceptación.

Cargas adicionales y adaptaciones futuras. Además de los misiles, el aparato muestra depósitos o contenedores cilíndricos en soportes internos cuya función no está clara. Podrían ser restos de su función agrícola, tanques suplementarios de combustible, pods de armamento o equipos auxiliares.

Su estructura podría adaptarse a otros misiles ya entregados a Ucrania, como ASRAAM británicos, Sidewinder estadounidenses o incluso AIM-9X de última generación. Esta versatilidad lo convierte en un banco de pruebas para integrar armamento en plataformas no diseñadas originalmente para combate aéreo, manteniendo un coste bajo y un despliegue rápido.

Función táctica y limitaciones. Un avión de este tipo, aunque mucho más lento que un caza o un helicóptero de ataque, podría servir como “piquete aéreo” en áreas concretas, patrullando sectores donde se prevea actividad de drones y reaccionando a incursiones de bajo coste para el enemigo.

Su velocidad limitada reduce la capacidad de interceptar múltiples objetivos a gran distancia, pero en zonas delimitadas su presencia podría ser decisiva. Operaciones de este tipo se complementarían con otros medios, desde equipos móviles con ametralladoras y focos hasta complejos sistemas Patriot, empleando cada recurso según la amenaza detectada.

Contexto estratégico y valor en la guerra de desgaste. Plus: la adaptación del Z-137 refleja la presión constante que sufre Ucrania para defenderse de un volumen elevado de drones rusos, especialmente los Shahed, y la necesidad de destinar los sistemas antiaéreos más avanzados a amenazas de mayor entidad.

Frente a la escasez de baterías modernas, estas soluciones improvisadas sirven como fuerza de contención, manteniendo un equilibrio entre coste y eficacia. La capacidad de armar plataformas civiles con misiles militares demuestra un alto grado de flexibilidad operativa y técnica, y subraya que en una guerra prolongada la inventiva y la rapidez de adaptación pueden ser tan determinantes como la sofisticación tecnológica.

Precedentes internacionales y paralelismos. Por último, hay que recordar que el uso de aviones agrícolas para funciones militares no es exclusivo de Ucrania. La Fuerza Aérea de Estados Unidos introdujo recientemente el OA-1K Skyraider II, una versión militarizada del Air Tractor AT-802, aunque con un papel distinto y aún en definición.

Tanto en este caso como en el del Z-137 ucraniano, la idea central es aprovechar plataformas simples y resistentes como vectores de armamento, algo que también ha probado Rusia con soluciones rudimentarias como armas fijas bajo alas de aeronaves lentas. Una tendencia que refleja un patrón global: en un escenario donde las amenazas de drones proliferan, incluso aeronaves diseñadas para tareas agrícolas pueden convertirse en cazadores armados.

Imagen | X, Vitaly V. Kuzmin

En Xataka | Rusia ha tenido una idea para hacer más letales sus drones kamikaze: lanzarlos sobre Ucrania a 500 km/h

En Xataka | El submarino nuclear más avanzado de Rusia era un secreto. Hasta que Ucrania ha revelado todo, incluso sus fallos

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Muere Dick Parry, emblemático saxofonista de Pink Floyd, a los 83 años

Published

on


Escrito en ENTRETENIMIENTO el

Dick Parry, el emblemático saxofonista del grupo de rock psicodélico Pink Floyd, murió la mañana del pasado viernes a los 76 años de edad, informó el guitarrista de la banda, David Gilmour, en una publicación en redes sociales donde recordó su pasión por la música desde la adolescencia y que marcó una era de éxitos como “Shine On You Crazy Diamond“. 

Gilmour no precisó las causas del fallecimiento, pero sí destacó que ambos compartieron escenario durante la giras como On An Island y en el festival Live 8 de 2005, cuando Pink Floyd se reunió con el exlíder y bajista Roger Waters para dar un concierto después de más de 20 años de ruptura

“Desde que tenía 17 toqué en bandas con Dick al saxofón”, recordó en la publicación. “Su sensibilidad y timbre hacen que su forma de tocar el saxofón sea inconfundible, un sello distintivo de enorme belleza conocido por millones y que constituye una parte fundamental de canciones como Shine On You Crazy Diamond, Wish You Were Here, Us and Them y Money“, agregó. 

Asimismo, compartió una serie de fotografías donde se puede ver a ambos músicos desde la época de 1963, en la reunión de Pink Floyd de 2005 y en las giras de sus proyectos solistas. 

Pink Floyd se formó en 1965, integrada por Syd Barret (quien después fue reemplazado por Gilmour), Roger Waters, Richard Wright y Nick Mason. A lo largo de los años, la formación de la banda cambió, dejando atrás a sus entonces líderes Syd Barret (1968) y Roger Waters (1985).

Aunque nunca fue considerado un miembro oficial de la alineación, Parry imprimió un sello característico en las composiciones de la banda desde el aclamado Dark Side of The Moon (1973) y a través de otros álbumes como Wish You Were Here (1975) y The Division Bell (1994), además de participar en las giras mundiales de la banda.

El álbum Dark Side of The Moon les valió el reconocimiento como uno de los grupos más exitosos e importantes de la música pop. El álbum permaneció en la lista Billboard Top 200 más tiempo que cualquier otro de la época. 

Por otro lado, The Wall de 1979 consolidó al grupo de rock como “exponentes de una visión distintamente oscura”, según reconoce la revista especializada Rolling Stone

 

 

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

En 1967 Canadá construyó viviendas futuristas como piezas de Lego. Medio siglo después siguen sin saber cómo repararlas

Published

on


Cuando Moshe Safdie diseñó Habitat 67 siendo estudiante de arquitectura, tuvo una idea revolucionaria: utilizó miles de piezas de Lego para probar cómo podían encajar los módulos de viviendas en tres dimensiones. Décadas después, el propio arquitecto seguía recordando que llegó a vaciar tiendas enteras de Lego en Montreal para construir las maquetas. Y quizás ahí estaba el problema. 

Reinventar la vivienda a lo Lego. A comienzos de los años 60, las ciudades occidentales estaban atrapadas entre dos modelos que parecían inevitables: enormes bloques de apartamentos impersonales o interminables suburbios dependientes del coche. Un joven estudiante de arquitectura llamado Moshe Safdie creyó que existía una tercera vía. 

Su idea era aparentemente simple y radical al mismo tiempo: construir viviendas prefabricadas apilando módulos de hormigón como si fueran piezas gigantes de Lego, de forma que cada familia pudiera tener luz, terraza, vegetación y sensación de casa individual dentro de una gran estructura urbana. El proyecto terminó convirtiéndose en Habitat 67, el gran icono futurista de la Expo de Montreal. Lo que Canadá presentó al mundo como el futuro definitivo de las ciudades acabó siendo una de las obras arquitectónicas más fascinantes y problemáticas del siglo XX.

Habitat 67 era una utopía. La imagen del edificio sigue pareciendo futurista incluso hoy: 354 enormes módulos de hormigón prefabricado, cada uno de unas 90 toneladas, apilados en formas irregulares sobre una península artificial frente al río San Lorenzo. Safdie estaba obsesionado con resolver un problema que consideraba central para el futuro urbano: cómo mantener la densidad de la ciudad sin sacrificar la privacidad, la naturaleza y la sensación de hogar. 

Su lema era “For everyone a garden”. Cada apartamento debía tener jardín propio, ventilación cruzada, vistas abiertas y calles peatonales elevadas en lugar de pasillos cerrados. La inspiración venía tanto de las viviendas pueblo del suroeste estadounidense como del metabolismo japonés que contamos hace unos días, un movimiento arquitectónico que imaginaba edificios formados por células modulares capaces de crecer y reorganizarse como organismos vivos.

Habitat 67 Southwest View
Habitat 67 Southwest View

El gran problema: hacerlo barato. La paradoja de Habitat 67 es que nació precisamente para abaratar vivienda urbana… y terminó costando muchísimo más de lo previsto. Safdie imaginó que la prefabricación industrial permitiría fabricar apartamentos en cadena con rapidez y eficiencia, pero la realidad fue muy distinta. El complejo requería un sistema de ensamblaje extremadamente sofisticado, una fábrica instalada dentro de la propia obra, grúas gigantescas y conexiones técnicas complejísimas entre módulos. 

Cada caja debía salir de fábrica prácticamente terminada, con ventanas, cableado, baños y cocinas incorporadas antes de ser elevada hasta su posición definitiva. La reducción del proyecto original (de 1.200 viviendas previstas a apenas 158) disparó todavía más los costes. El experimento pensado para democratizar la ciudad terminó convirtiéndose en un complejo demasiado caro incluso para la clase media que pretendía atraer.

D
D

Aparecen las goteras y el moho. Con el paso del tiempo apareció el otro gran enemigo de Habitat 67: el agua. La estructura escalonada llena de terrazas, jardines y uniones entre módulos generó una pesadilla de impermeabilización. El hormigón comenzó a sufrir filtraciones constantes en el clima extremo de Montreal y el agua acabó penetrando en muros y sistemas de ventilación. Algunos residentes denunciaron problemas graves de humedad y moho durante años. 

Las reparaciones nunca fueron sencillas porque el edificio no funciona como un bloque convencional: cada módulo forma parte estructural de un entramado tridimensional extremadamente complejo. Medio siglo después, las restauraciones siguen siendo casi quirúrgicas. En la gran rehabilitación realizada para el 50 aniversario hubo que desmontar capas exteriores, volver a aislar enormes superficies y rediseñar sistemas completos para proteger la estructura de los inviernos canadienses.

De sueño social a símbolo de élite. Otra de las ironías más llamativas de Habitat 67 es su evolución social. Lo que nació como manifiesto de vivienda urbana accesible terminó transformándose en una de las direcciones más exclusivas de Montreal. Los alquileres originales ya eran prohibitivos en los años 60 y la privatización posterior convirtió los apartamentos en propiedades de lujo

Hoy algunas unidades alcanzan precios millonarios y los costes de mantenimiento mensual son altísimos. La “ciudad para todos” acabó siendo un enclave para élites culturales, empresarios y amantes de la arquitectura. Sin embargo, incluso sus críticos admiten que el edificio logró algo extraordinario: demostrar que la vivienda densa podía ser emocionalmente distinta a los bloques repetitivos que dominaron el urbanismo moderno.

Nunca murió del todo. Lo más fascinante es que, pese a todos sus problemas, Habitat 67 continúa ejerciendo una influencia gigantesca sobre arquitectos y urbanistas. Décadas después sigue inspirando proyectos modulares, complejos aterrazados y nuevas ideas sobre cómo combinar densidad urbana y calidad de vida. Incluso las herramientas digitales actuales han resucitado el proyecto original nunca construido. 

En los últimos años, Safdie Architects y Epic Games recrearon virtualmente el gigantesco “Project Hillside” que el gobierno canadiense recortó por falta de dinero en los años 60. Gracias a Unreal Engine, drones y modelos hiperrealistas, el arquitecto pudo recorrer por primera vez la versión completa de la ciudad modular que había imaginado de joven. 

Hay algo profundamente simbólico en esa estampa: Habitat 67 fue tan ambicioso que ni siquiera la tecnología de su tiempo podía hacerlo plenamente viable. Quizá por eso sigue fascinando hoy. Porque parece una reliquia del pasado… pero también una visión de un futuro urbano que todavía no sabemos cómo construir sin que se venga abajo a base de filtraciones, costes disparatados y reparaciones eternas. 

Imagen | Parcours riverain – Ville de Montréal, Thomas Ledl, Vassgergely 

En Xataka | En 1970 Japón levantó viviendas del futuro donde cada cápsula sería reemplazable. Medio siglo después descubrió que nadie sabía repararlas

En Xataka | La increíble historia del edificio más alto del planeta que terminó convertido en la piscina más grande de la Unión Soviética

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

“Es un mensaje de tolerancia, inclusión, empatía”: “Fjord”, de Cristian Mungiu, gana la Palma de Oro en Cannes

Published

on


Escrito en ENTRETENIMIENTO el

EFE.- “Fjord”, del rumano Cristian Mungiu y protagonizada por Renate Reinsve y Sebastian Stan, ganó este sábado la Palma de Oro del 79 Festival de Cannes, la segunda que recibe el realizador tras la de “4 meses, 3 semanas, 2 días” en 2007.

“Nos hace felices, pero habrá que esperar 20 años para saber cuáles eran las mejores películas”, manifestó Mungiu al recoger el galardón, anunciado en la gala de clausura por el presidente del jurado, el director surcoreano Park Chan-wook.

“Fjord” narra el periplo judicial de una pareja rumano-noruega interpretada por Renate Reinsve y Sebastian Stan, muy religiosa y con cinco hijos, que se instala en Noruega, en un pueblo al final de un fiordo.

Traban amistad con sus vecinos, pero cuando el profesorado de la escuela donde van los niños descubre hematomas en el cuerpo de uno de ellos, la comunidad los relaciona inmediatamente con la educación ultraconservadora y religiosa que reciben y pierden la custodia.

Mungiu aseveró que con esta película han “corrido un riesgo”, el de “elevar la voz” frente a los peligros a los que estamos expuestos como sociedad y contar “cosas que la gente no se atreve a decir en público”.

Las sociedades hoy están fracturadas, radicalizadas. Este filme es un compromiso contra toda forma de integrismo, es un mensaje de tolerancia, inclusión, empatía. Son palabras maravillosas que a todos nos gustan, pero hay que aplicarlas más a menudo”, consideró.

Dijo que el estado del mundo hoy “no es el mejor” y que no está “orgulloso” de cómo se lo “dejamos a nuestros hijos”.

Por eso subrayó que, antes de “pedirles hacer un cambio” a las nuevas generaciones, es necesario que el esfuerzo “empiece con nosotros”.

Y para ello “es importante en el cine hablar de cosas pertinentes” y comprender la dirección en la que va el mundo, algo que se puede hacer “observando a la gente a nuestro alrededor”.

Las películas de Mungiu ya habían sido premiadas tres veces en Cannes: “Graduación” (2016) fue recompensada con el premio de dirección; “Más allá de las colinas”, que cosechó el premio al mejor guion y a la mejor interpretación femenina en 2012 (Cosmina Stratan) y “4 meses, 3 semanas, 2 días”, que fue la Palma de Oro de 2007.

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Trending