Connect with us

Actualidad

su cancelación de ruido solo se puede definir con dos palabras y son “magia negra”

Published

on


He probado todos y cada uno de los integrantes de la familia FreeBuds Pro de Huawei. Todos, sin excepción, y siempre, siempre, siempre me pasa lo mismo: se acaban convirtiendo en mis auriculares de cabecera. Y este año, visto lo visto, parece que volveremos a la misma dinámica, porque pequeño spoiler, los FreeBuds Pro 5 son una verdadera pasada.

Los FreeBuds Pro 4 que me han acompañado hasta ahora resultaron ser una sorpresa y ya dije en su momento que me parecieron excelentes. Me parecía complicado mejorarlos, pero la firma china lo ha conseguido. Tienen alguna cosilla aquí y allá que podría ser mejor, sí, pero estos auriculares van directos al podio de los mejores. Sin más dilación, comenzamos.

¿Son unos auriculares caros siempre mejor que unos económicos?

Ficha técnica de los Huawei FreeBuds Pro 5

Huawei Freebuds pro 5

Dimensiones y peso

Auriculares: 29,1 x 21,8 x 23,7 mm – 5,5 gramos

Estuche: 46,7 x 65,5 z 24,06 mm . 43 gramos

Unidad de Diafragma

Controlador de doble imán ultralineal

Controlador de diafragma microplanar ultrafino

cancelación de ruido

Cancelación de ruido activa de doble motor

Hasta 100 dB, vientos 10 m/s

Batería

Auriculares: 60 mAh

Caja: 537 mAh

formatos de audio

SBC, AAC, LDAC, L2HC 4.0 (48 kHz/24 bits)

conexión

Bluetooth 6

compatibilidad

Android, iOS

extras

8x micrófonos

Resistencia IP57 en los auriculares

Resistencia IP45 en el estuche

Ecualizador

Controles táctiles

Conexión dual simultánea

Sensor de proximidad

Carga USB-C e inalámbrica

Almohadillas de espuma

precio

199 euros

HUAWEI FreeBuds Pro 5 Auriculares Inalámbricos Bluetooth, Cancelación de Ruido IA de Doble Motor para Negocios y Oficina, Ajuste Seguro Sonido Inmersivo, Llamadas Estables, Garantía de 42 Meses, Sand

El precio podría variar. Obtenemos comisión por estos enlaces

Un diseño que funciona

Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka
Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka

Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka

Los Huawei FreeBuds Pro 5 son prácticamente idénticos a los FreeBuds Pro 4 en lo que a diseño se refiere, al menos a simple vista. El estuche es algo más pequeño y ligero, pero nada fuera de lo normal, al igual que los auriculares. La diferencia de peso entre una generación y otra no se nota en absoluto, como tampoco se aprecia un cambio reseñable en materiales y acabados. Es decir, que lo que ya estaba bien vuelve a estar bien.

Lo que sí se nota es el nuevo diseño con un cabezal más compacto, lo que permite que encaje mejor en la oreja y moleste menos tras sesiones largas. No es que los FreeBuds Pro 4 fuesen incómodos ni mucho menos, los he llevado diez horas seguidas en un avión y ni me he enterado, pero la nueva generación me parece un poquito más ergonómica. 

Ay, esas almohadillas de espuma... | Imagen: Xataka
Ay, esas almohadillas de espuma... | Imagen: Xataka

Ay, esas almohadillas de espuma… | Imagen: Xataka

Sí echo de menos las almohadillas de espuma. No me bajo de esta burra: son mucho más cómodas, agarran mejor, y sellan más que las almohadillas de silicona de toda la vida. Me encantaron en los FreeBuds Pro 4 y no tenerlas en los FreeBuds Pro 5 me sorprende, sobre todo porque en la app te pregunta cuáles llevas instaladas. Si nunca habéis catado las mieles del sellado de estas almohadillas de espuma, esto no os importará, pero una vez las pruebas es complicado volver a las de silicona. 

La parte positiva es que las almohadillas de los FreeBuds Pro 4 son compatibles con la de los FreeBuds Pro 5, por lo que, conforme acabe la review, probablemente se las cambie y use las de espuma. A efectos prácticos, para este análisis he dejado puestas las de silicona. Aquí, como siempre, la recomendación es la misma: probar todas las tallas y quedarnos con las que mejor se adapten a nuestra oreja.

Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka
Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka

Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka

Sin novedades destacables en el estuche, que es algo (algo mínimo) más pequeño y tiene un LED más grande. Es cómodo, no abulta en exceso en el bolsillo y tiene un pequeño altavoz para emitir alertas sonoras. Funcionaba tal y como era en la generación anterior y vuelve a funcionar en la actual.

Mejorando lo que realmente importa

Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka
Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka

Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka

La aplicación de gestión ya no es AI Life, sino Huawei Audio Connect. Es compatible con iOS y Android y la forma más fácil de acceder a ella es escaneando el código QR de la caja. A efectos prácticos, lo que ofrece la nueva app es lo que ya ofrecía AI Life, a saber un ecualizador, los ajustes de la cancelación de ruido, la conexión multipunto y las preferencias de conexión y códecs.

Aquí hay un punto importante y que me gusta aclarar siempre: de nada sirve tener los mejores auriculares del planeta si los usas en el metro y con música comprimida (con Spotify, sin ir más lejos). Disfrutar de música en Hi-Res es algo complejo y lo es aún más con unos auriculares TWS con un driver pequeño. A lo que quiero llegar es a que no te obsesiones con esto. Si buscas disfrutar de la música en alta resolución necesitarás un servicio como Qobuz (es el que yo uso) y un equipo de sonido competente que, probablemente, no será inalámbrico.

Capturas de Huawei Audio Connect | Imagen: Xataka
Capturas de Huawei Audio Connect | Imagen: Xataka

Capturas de Huawei Audio Connect | Imagen: Xataka

Aunque Huawei promete una tasa de transferencia de 2,3 Mbps mediante el códec L2HC 4.0, esto solo es posible en ciertos móviles Huawei. El grueso de mortales tendrán que conformarse con LDAC (990 Kbps) y, en el caso de usuarios de iOS, con AAC (hasta 256 kbps). La mejor configuración la conseguiremos ajustando las preferencias de conexión en calidad de sonido y con el códec LDAC.

Aquí noto una mejora importante con respecto a la generación. Huawei ha puesto una antena ovalada exterior en el cuerpo de los auriculares, lo que mejora bastante la señal. LDAC tiene un problemón enorme de interferencias en zonas abarrotadas que he sufrido con los FreeBuds Pro 4, los Nothing Headphone (1) y prácticamente en cualquier dispositivo. Os invito a ir a Atocha un viernes a las 15:00 y pasearos con los auriculares usando LDAC. Las interferencias no tardarán en hacer acto de presencia. Pues aunque no desparecen por completo, son mucho menos frecuentes y apreciables en los FreeBuds Pro 5. Minipunto para Huawei.

Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka
Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka

Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka

Dicho lo cual, los auriculares se escuchan de miedo. Huawei ha repetido la arquitectura de doble driver, de manera que tenemos un driver dinámico para los medios y graves y un tweet microplanar para los agudos. Todo ello controlado por un DSP dual que gestiona las frecuencias graves y agudas por separado. Esto, bien hecho, es un acierto seguro. 

La separación de frecuencias es sensacional, los graves pegan fuerte sin convertir la voz en un pastiche, y los agudos no distorsionan incluso en volúmenes medios-altos. Podéis probar con algunos temas de Bring Me The Horizon como ‘Throne‘ o ‘LosT‘ para comprobar esto. Cerrad los ojos y pensad si la voz de Oli Sykes está separada del fondo, como en una capa superior, o empastada con el resto y “dentro de vuestra cabeza”. Si la respuesta es lo primero, es buena señal.

Si queréis probar los bajos, ‘Big Poppa‘ de The Notorius B.I.G o, más duro, ‘Liquor and Cigarettes‘ de Chase & Status y Hedez. En el tema de Biggy notaréis una prominente caja al fondo que, junto a la voz del rapero, corre el riesgo de empastarse con el shaker y el hi-hat del fondo. Estos auriculares hacen un trabajo excelente consiguiendo esa separación por capas que decíamos antes.

Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka
Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka

Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka

Una prueba de fuego para los medios y agudos es la banda sonora de ‘Clair Obscur: Expedition 33‘, cortesía de Lorien Testard. El título principal, Clair-Obscur, es una verdadera maravilla con una melancólica guitarra que hiela la sangre y la espectacular voz de Alice Duport-Percier. Es una verdadera delicia escuchar no solo esta canción, sino la banda sonora completa, con estos auriculares. 

Bueno, y ya que estáis, jugad a ‘Expedition 33’ si no lo habéis hecho.

Por defecto, los graves vienen algo apagados y notaréis que a los auriculares les falta pegada. A mí, personalmente, me gusta cuando los graves tienen más presencia. Podéis jugar con el ecualizador tanto como queráis, pero el mejor resultado lo he conseguido con la configuración “Graves Huawei Sound” de la app.

El sonido es bueno, pero también lo era en sus antecesores. La mejora real, donde Huawei ha dado un puñetazo sobre la mesa, es en la cancelación de ruido. La firma asegura que es un 220% superior a la generación pasada y que registra 400.000 instancias por segundo. No sé, honestamente, qué tipo de magia negra han hecho los ingenieros de Huawei, pero solo se puede definir con una palabra: ¡WOW!

Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka
Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka

Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka

Son los únicos auriculares que al 60-70% de volumen han conseguido anular por completo el teclado mecánico que estoy usando para escribir esto, las tres impresoras 3D que hay funcionando a apenas dos metros de mí y hasta el ruido del motor de un avión. Tienen la mejor cancelación de ruido activa que he probado en unos auriculares TWS hasta la fecha, y eso no es decir poco viniendo de los FreeBuds Pro 4 y acostumbrado a usar unos JBL Tour One M3 de diadema.

El rendimiento en llamadas también es bueno, ofreciendo una excelente captura y aislamiento de voz incluso en entornos ruidosos (véase el infierno conocido como Estación de Madrid Puerta de Atocha-Almudena Grandes). No he tenido ocasión de poner a prueba la cancelación de ruido de vientos de hasta diez metros por segundo, lamentablemente (o afortunadamente, según se vea).

La batería ha mejorado ligeramente, aunque es poco apreciable. Antes teníamos unas cinco horas y media de autonomía con la ANC activada y ahora nos acercamos un poco más a las seis. No obstante, esto dependerá del uso que hagamos, el volumen, el tipo de conexión (no es lo mismo AAC que LDAC), las llamadas, etc. Con el estuche los podemos cargar un mínimo de dos veces en alrededor de una hora.

Huawei FreeBuds Pro 5, la opinión y nota de Xataka

Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka
Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka

Huawei FreeBuds Pro 5 | Imagen: Xataka

Me atrevería a decir que los Huawei FreeBuds Pro 5 son los mejores auriculares TWS que he probado. Hemos llegado a un punto en el que los auriculares TWS tienen poco margen de mejora por una cuestión de tamaño y formato, por lo que las mejoras intergeneracionales solo pueden hacerse en aspectos muy concretos, y Huawei ha dado con la tecla.

Se escuchan muy, muy bien, cancelan el ruido que da gusto, son cómodos, la autonomía es buena… Son unos auriculares que podría recomendar a cualquier usuario que busque una experiencia inalámbrica de gama alta. ¿El reclamo de la música Hi-Res sigue siendo algo a coger con pinzas? Indudablemente, en este y en todos los auriculares de su categoría, pero eso no quita que estos sean unos claros contendientes al podio.

¿Habría agradecido un poquito más de batería? Sí. ¿Habría sido un detalle incluir las almohadillas de espuma? Indudablemente, pero son cosas menores si miramos el conjunto. Son una compra segura y creo que eso es lo más importante.

9,1

Diseño
9,25

Calidad de sonido
9,25

Cancelación de ruido
9,5

Ergonomía
9,25

Experiencia de uso
9

Batería
8,5

A favor

  • Son comodísimos
  • Se escuchan realmente bien
  • La cancelación de ruido ha mejorado

En contra

  • La carga inalámbrica sigue siendo lenta
  • El mejor códec es exclusivo de móviles Huawei
  • No incluyen las almohadillas de espuma

HUAWEI FreeBuds Pro 5 Auriculares Inalámbricos Bluetooth, Cancelación de Ruido IA de Doble Motor para Negocios y Oficina, Ajuste Seguro Sonido Inmersivo, Llamadas Estables, Garantía de 42 Meses, Sand

El precio podría variar. Obtenemos comisión por estos enlaces

Imagen destacada | Xataka

En Xataka | Huawei Mate X7: el nuevo plegable de Huawei es una bestia técnica, pero vas a pagarla muy cara

Este dispositivo ha sido cedido para prueba por parte de Huawei. Puedes consultar cómo hacemos las reviews en Xataka y nuestra política de relaciones con empresas.

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

El sedentarismo es un factor independiente de riesgo y no basta con ‘compensarlo’ con ejercicio puntual

Published

on


Hay mucha gente que pasa gran parte de su día pegada a una silla, en muchos casos por estar trabajando, en trayectos en coche o descansando en el sofá, siendo el sedentarismo una auténtica rutina en la vida de muchas personas. Hasta ahora sabíamos que era perjudicial, pero ahora la ciencia ha puesto números exactos a cómo el sedentarismo ininterrumpido influye en nuestra salud, y lo más importante es que se ha visto que no sirve con ir compensándolo. 

Con un reloj. Un nuevo estudio publicado en PLOS analizó los datos de 91.292 personas del UK Bank, y a diferencia de otros estudios epidemiológicos que confían en cuestionarios rellenados por los propios participantes, aquí usaron la acelerometría. Es decir, durante años han monitorizado el movimiento físico de todas estas personas gracias a sensores de actividad en la muñeca. 

Tras un seguimiento medio de 12,38 años, los investigadores no solo midieron el tiempo total de inactividad, sino cómo se distribuía a lo largo del día. Y ahí es donde entra el verdadero enemigo para nuestra salud, que son los bloques de tiempo ininterrumpido.

Hay que levantarse. El hallazgo central del estudio no penaliza tanto el simple hecho de sentarse, sino el hacerlo de forma continuada. Los investigadores concluyeron que cada hora adicional de comportamiento sedentario prolongado, entendido como periodos de 30 minutos o más sin levantarse en ningún momento, se asocia a un aumento del 10% en el riesgo de mortalidad por cáncer.

Es decir, pasar largas jornadas laborales sin movernos absolutamente nada no sale gratis a largo plazo. 

La solución. Afortunadamente, los resultados también muestran que el cuerpo humano es increíblemente agradecido cuando rompemos ese estatismo. Mediante modelos estadísticos de sustitución de tiempo, el estudio calculó qué ocurre cuando cambiamos los periodos prolongados en la silla por distintas “dosis” de actividad física diaria.

Por poner un ejemplo, sustituir una hora al día de sedentarismo prolongado por actividades de baja intensidad como caminar a paso normal o realizar tareas domésticas reduce el riesgo un 12%. Pero si vamos más allá, cambiar apenas 30 minutos de sedentarismo ininterrumpido por una actividad física moderada reduce el riesgo un 8%. 

Lo más importante. Se ha visto que la sustitución más eficiente requiere muy poco tiempo, ya que cambiar el tiempo sedentario por tan solo cinco minutos al día de actividad física vigorosa reduce el riesgo de mortalidad por cáncer en un asombroso 22%. 

La regla de oro. Como es habitual al analizar la literatura médica, y como los propios autores y expertos independientes subrayan, debemos leer la letra pequeña. Al tratarse de un estudio observacional, los datos muestran una fuerte asociación estadística, pero el diseño en sí mismo no puede demostrar una causalidad estricta y absoluta, quedando expuesto a ciertos sesgos, como que los voluntarios del UK Biobank suelen tener un perfil basal más sano que la media poblacional.

Sin embargo, esta investigación no llega al vacío ya que es tremendamente consistente con la evidencia científica previa y le da robustez a lo que ya sospechábamos. En 2022, un metaanálisis y revisión paraguas ya advertía sobre la solidez de la relación entre sedentarismo y el riesgo oncológico. Y a un nivel más cercano, un estudio del Instituto de Salud Carlos III en 2024 confirmó en población española que sustituir apenas una hora a la semana de tiempo sentado por actividad física lograba reducir la mortalidad general. 

Los expertos. Nabil Djouder, jefe del grupo  Grupo de Factores de Crecimiento, Nutrientes y Cáncer del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en declaración a SMC apuntaba que este estudio “refuerza la idea de que el comportamiento sedentario es un factor independiente de riesgo y que no basta con ‘compensarlo’ con ejercicio puntual”. 

Imágenes | Vitaly Gariev

En Xataka | Pasar horas sentado frente a la pantalla no solo está destrozando tu cuerpo, también está cambiando tu personalidad

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Hay un montón de gente sustituyendo el aceite de las tostadas de jamón por café con naranja. Y, por raro que parezca, tiene sentido

Published

on


“Os empeñáis en echarle aceite de oliva a nuestra tostada de jamón ibérico y esto es como si a una tarta de chocolate le echas azúcar por encima”. Víctor Sanchego no lo sabía, pero con esas palabras estaba a punto de poner a miles de personas a prepararse el desayuno más raro que hemos visto en mucho tiempo.

¿Cómo que no hay que echarle aceite al jamón? El argumento de Sanchego es que “la grasa del jamón ibérico contiene más de un 60% de ácido oleico, el mismo componente del aceite de oliva virgen extra”. Por ello, como ocurre en una perfumería cuando llevamos ya varias colonias, al mezclar aceite y jamón a la vez nuestras papilas gustativas se saturan.

“En vez de ayudarle a potenciar el sabor, lo está restando”, dice el jamonero.

La realidad, por supuesto, es más compleja. La idea general es cierta para el jamón ibérico: añadirle aceite (sobre todo, si es uno intenso y complejo) emborrona el perfil de sabor y, efectivamente, puede sobresaturar el bocado. Esto, no obstante, no ocurre con el resto de jamones ni con el resto de aceites. 

Es, por decirlo de alguna forma, un caso límite.

Y uno bien conocido, además. Lo normal cuando hablamos de jamón ibérico, de hecho, es que se recomiende disfrutarlo solo o con un acompañamiento que limpie el paladar, como un trozo de pan neutro. Nadie suele proponer comerse un plato de jamón con un vasito de AOVE al lado.

Lo llamativo de todo esto no es eso. Lo llamativo es lo del café con ralladura de naranja. Porque Víctor Sanchego no propone comer el jamón con pan blanco, nada de eso. Él propone embadurnar el pan en una mezcla de café solo con piel de naranja, tostarlo y, ahora ya sí, ponerle el jamón ibérico encima.

Es algo raro, sí; pero tampoco podemos definirlo como una locura. Decíamos antes que lo idóneo es comer el ibérico con algo que ‘limpie el paladar’ y la idea de Sanchego va directamente ahí: el café por sus cualidades secas e intensas permite realzar las propiedades organolépticas de nuestro jamón. 

¿Es la decisión más interesante? Pues la verdad es que no sabría decirlo. A nivel teórico, podría haber decenas de combinaciones similares que encajaran mejor con nuestro repertorio organoléptico habitual; pero sin lugar a dudas es audaz y muchos de los que lo prueban (en redes sociales) están encantados con el resultado.

Y eso, sin lugar a dudas, es una buena noticia. No por el jamón, ni por el café, ni por la ralladura de naranja. Es una buena noticia porque el talibanismo culinario es una práctica que empobrece enormemente nuestra comprensión de la alimentación. Y nos limita sin motivo. 

Estar abiertos a ‘jugar’ con productos tan icónicos como el jamón ibérico es síntoma de una madurez gastronómica que, bien usada, nos puede ayudar a resolver de forma mucho más sencilla los grandes problemas de la seguridad alimentaria del siglo

Imagen | Stephan Coudassot | Nathan Dumlao

En Xataka | Llevamos 100 años contándonos que el desayuno es la comida “más importante del día”. El problema es que no es cierto

En Xataka | Hemos pasado de “el desayuno es la comida más importante del día” a “pillo algo rápido y voy tirando”. Y eso tiene problemas

Una versión de este tema se publicó en 2025



ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Hemos encontrado un excremento fosilizado y ahora sabemos que en el desierto más árido de Asia hace 4.000 años había un bosque

Published

on


China tiene unos cuantos desiertos, pero hay uno que destaca por su aridez: en la cuenca del Tarim, en el noroeste de China, la lluvia ronda los 20 milímetros al año. Viendo un paisaje de dunas y rocas tan yermo que parece lunar, cuesta pensar que allí hace 4.000 años había ríos, humedales y bosques de álamos. Y sin embargo, como acaba de demostrar un estudio, lo había. La clave de todo estaba en la gente que vivía allí en la Edad de Bronce. Más concretamente, en los excrementos fosilizados de sus animales y los restos de carbón de sus hogueras.

El hallazgo. El equipo de investigación analizó coprolitos de múltiples especies de animales procedentes de yacimientos de la cultura Xiaohe y también carbón vegetal remanente de sus hogueras. A partir de aquí obtuvieron dos datos de forma directa: qué árboles usaban como combustible y qué comían sus animales. O lo que es lo mismo: qué plantas y árboles había en la zona. Lo que está claro es que de todo desierto en la Edad del Bronce, nada. 

Por qué es importante. El equipo de investigación propone que esa comunidad prehistórica practicaba ya un modo de vida sedentario desde las fases tempranas de ocupación de esa zona, lo que incluye ganadería. Los recursos que ofrecía ese humedal (pesca, plantas acuáticas, pastos), eran suficientes para mantener ese poblado en ese territorio, sin necesidad de agricultura.

Desde un punto de vista ambiental, estudio proporciona información de primera mano de cómo era el paisaje del Tarim hace cuatro mil años, antes de que la aridificación transformara la región. El Tarim se ha caracterizado por un clima extremadamente seco desde principios del Plioceno, si bien durante el Holoceno experimentó frecuentes fluctuaciones entre periodos secos y húmedos. Esta información es esencial para modelar el cambio climático del pasado y así poder predecir mejor posibles cambios en Asia Central.

Contexto. La cultura Xiaohe ocupó la cuenca del Tarim entre 2050 y 1350 a. C. y la conocemos sobre todo por sus momias, halladas en el desierto durante el siglo XX con peculiares atuendos de lana y cuero. Sin embargo, sabíamos más de cómo enterraban a sus muertos que de cómo era su organización, relación con el medio ambiente y su economía.

En detalle. El análisis desveló que el 54% de los carbones identificables correspondía a álamos y sauces y el 18% a tamariscos, todos ellos flora propia de bosques de riberas de ríos. Estas especies son de rápido crecimiento y se regeneran con facilidad, lo que sugiere que la comunidad explotó el bosque de forma más o menos sostenida durante siglos. Considerando los escasos álamos que quedan, el equipo propone que el paisaje estaba organizado en tres zonas: el bosque ribereño, matorral al borde del río y más allá, el desierto.

Los restos de heces conservaron granos de polen y fitolitos que permitieron reconstruir tanto la dieta del ganado como la naturaleza del paisaje: el 83% de todo ese polen procedía de la enea, una planta acuática que históricamente se ha usado como alimento, fibra y hasta como material de construcción. En el caso de las cacas de oveja, el porcentaje subía hasta el 99%, una cifra tan alta que el equipo explica que probablemente sea porque los animales ingerían el polen al beber agua cargada de este o al respirar el aire durante la floración. 

Sí, pero. La primera limitación a considerar es que no siempre puede saberse con certeza de qué animal procede cada excremento y eso no es un asunto baladí: no saber diferenciar entre una oveja, una cabra o un camello puede ser un gran condicionante sobre su uso. Por otro lado, la gran presencia de polen de enea puede ser engañoso: esta planta produce grandes cantidades y resiste bien la degradación, por lo que el paisaje real podría haber tenido más diversidad de la que los datos sugieren. La pregunta que sigue aún sin resolver es si la gente de Xiaohe cultivaba alimentos desde el principio o no. La evidencia actual sugiere que no, pero no encontrarlas no significa que no existieran.

En Xataka | El Homo sapiens llegó a China 5.000 años antes de lo que pensábamos. Y eso cambia lo que creíamos sobre su cultura

En Xataka | Hemos encontrado herramientas de hace 300.000 años en China. Y ponen patas arriba lo que creíamos sobre la paleodieta

Portada | Adaptations in ancient oasis woodlands of the hyper-arid Tarim Basin, Northwestern China: charcoal and coprolite analyses

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Trending