Connect with us

Actualidad

review con características, precio y especificaciones

Published

on


Los robots que nos acompañan día a día molan mucho menos que los que veíamos en pelis de ciencia ficción, pero son tan útiles que han conseguido hacerse un hueco en casa. Los robots aspiradores han llegado para quedarse y, de las primeras generaciones ‘tontas’ que cambiaban de rumbo al chocar con algo, hemos pasado a robots con sensores LIDAR que mapean nuestra casa para limpiar de manera mucho más eficiente.

Ahora esos robots quieren salir al jardín y cada vez vemos más modelos de robots cortacésped como el Segway Navimow H1500e o el Dreame Roboticmower A2. Pero tan aburrido como cortar el césped es limpiar la piscina, y la propia Dreame tiene una propuesta: un robot limpiafondos que es como la ‘roomba’ de la piscina. Se trata del Dreame Z1 Pro y, tras unas semanas con él, te cuento mi experiencia con muchas luces, pero también alguna que otra sombra que hay que tener en cuenta.

Ficha técnica del Dreame Z1 Pro

Dreame Z1 Pro

Dimensiones y peso

47,03 x 42,40 x 28,13 cm

16,78 kg

Mapeado y navegación

Sensor doble PoolSense

Mapeo de superficie

Evasión de obstáculos

Potencia de succión

30 m3/h

Superficie de limpieza

Hasta 200 m2

Tipo de cepillo

Doble (delante y detrás)

Modos

Limpieza de suelo

Limpieza de paredes

Limpieza de línea de flotación

Limpieza total

Filtro

Forma de cesta

Nylon

Atrapa partículas hasta 180 micras

Control

Selección de modos desde el robot

Selección de modos desde la app

Limpieza programada

Manual mediante el mando LiFi

Batería

Hasta 4 horas de autonomía

Carga magnética

Carga entre 4 y 6 horas

Precio

1.299 euros

DREAME Z1 Pro Robot Limpiapiscinas Sin Cable, Detección de Avanzada de Piscinas y Planificación de Rutas, Potente Succión en Suelo, Paredes y Línea del Agua, Piscinas de 200 ㎡, Elevadas y Enterradas

* Algún precio puede haber cambiado desde la última revisión

La ‘roomba’ de la piscina

Algo que me gustó en cuanto abrí la caja es el diseño. Sé que es lo de menos en un robot de este estilo, pero se nota que hay una intención por parte de la compañía a la hora de crear una línea entre sus productos. Es como su cortacésped, pero con rodillos. La caja es muy voluminosa, pero realmente el Z1 Pro no es tan grande.

Analisis Dreame Z1 Pro 13
Analisis Dreame Z1 Pro 13

A ver, pesa, pero cargarlo es sencillo. Ahora bien, como lo tengas que guardar tras cada uso, te vas a poner perdido de agua. Imagen | Xataka

Sí, es pesado, algo más que un limpiafondos convencional debido al sistema de baterías. Para transportarlo y sacarlo de la piscina cuenta con un asa que está integrada en el cuerpo y que da muchísima seguridad.

Al abrir la caja, además del robot encontramos el cargador magnético, un gancho de recuperación con el sistema de anclaje estándar para los palos de limpieza de piscinas y algo exclusivo de la versión Pro: un mando control remoto con tecnología LiFi. Entraré más tarde en esto porque tiene su miga.

Analisis Dreame Z1 Pro 7
Analisis Dreame Z1 Pro 7

En la parte frontal también tenemos el asa para agarrarlo cuando se quede esperando en la línea de flotación. Imagen | Xataka

Y el diseño del propio robot, más allá de esa estética futurista, no esconde mucho misterio. En la zona superior tenemos el botón de encendido y uno más grande que nos permite elegir el modo de limpieza sin usar el móvil. Al lado, está el puerto de carga magnético que es muy cómodo porque son tres pines que enganchamos al cargador… y listo.

Analisis Dreame Z1 Pro 4
Analisis Dreame Z1 Pro 4

Imagen | Xataka

Las dos rendijas circulares son el sistema de salida de agua y lo que vale la pena aprender es el sistema de indicaciones por LED. Dependiendo del color y la posición, la barra nos indica en qué modo de limpieza está configurado, el nivel de carga y si estamos en modo manual o automático. Respecto a los modos de limpieza, no hay que aprenderse las posiciones porque los dibujos lo indican con claridad.

Analisis Dreame Z1 Pro 9
Analisis Dreame Z1 Pro 9

Imagen | Xataka

En esa misma parte superior tenemos la tapa del filtro, que se levanta pulsando un botón en la trasera y nos da un acceso facilísimo a una cesta de nylon que se limpia con mucha facilidad y, según el fabricante, es capaz de atrapar partículas de hasta 180 micras (0,18 milímetros). En una piscina convencional nos da un poco igual, pero en una piscina salada es posible que atrape algunos granos y habrá que vigilar más los niveles.

Analisis Dreame Z1 Pro 19
Analisis Dreame Z1 Pro 19

La succión es fuerte y rasca bien el gresite. La duda es qué ocurriría en paredes de fibra de vidrio (compatible según el fabricante) o cuando el sistema de oruga se vaya gastando. Imagen | Xataka

Analisis Dreame Z1 Pro 12
Analisis Dreame Z1 Pro 12

Tiene un buen tamaño y la suciedad no sale gracias a la tapa de goma que sólo se agre cuando el robot succiona. Imagen | Xataka

En el frontal tenemos uno de los sensores ópticos y los rodillos frontales de goma. El segundo sensor está en uno de los laterales y, en la parte inferior únicamente tenemos la zona de succión con una tapa de goma que es la que deja pasar la porquería, pero impide que salga. No tiene un cepillo de cerdas ni nada así, por lo que el mantenimiento es muy sencillo.

App para dejarlo -casi- a su bola

Y, hablando de sencillez, la configuración y puesta en marcha es una delicia. El Z1 Pro que hemos probado vino con un 30% de batería y, en cuanto lo encendimos y emparejamos a la aplicación de Dreame, se puso a actualizar. Estas semanas de uso hemos recibido un par de actualizaciones que mejoran prestaciones, sobre todo, de navegación, y hay dos cosas a tener en cuenta.

Analisis Dreame Z1 Pro 5
Analisis Dreame Z1 Pro 5

Podemos seleccionar el modo desde la app, pero también manualmente con el botón superior para limpieza total, sólo suelo, sólo paredes o sólo línea de flotación. Imagen | Xataka

La primera es que, para esa primera configuración, es necesario que el robot tenga acceso al WiFi de casa. El motivo es que es de donde baja las actualizaciones, pero una vez configurado y actualizado, el resto de la conexión irá directamente a nuestro móvil vía Bluetooth.

La aplicación de Dreame es sencilla, y eso tiene su lado bueno y su parte no tan buena. Es positivo porque, una vez emparejado (aunque la primera pantalla me apareció en alemán, al dar a “siguiente” se tradujo al castellano) en la pantalla principal tenemos los controles e información muy a la vista.

Vemos si está conectado al Bluetooth y al Wi-Fi (red 2,4 GHz, ojo), el nivel de batería indicado bien grande, un botón para iniciar la limpieza y detenerla (que no tiene mucho sentido y ahora veremos el motivo), una pestaña para programar la limpieza si lo queremos dejar dentro del agua incluso cuando haya terminado y una ventana de ajustes de limpieza.

Analisis Dreame Z1 Pro 21
Analisis Dreame Z1 Pro 21

Imagen | Xataka

Ahí podemos configurar los mismos modos de limpieza que podemos programar de forma manual con uno de los botones del robot:

  • Limpieza total.
  • Sólo suelo.
  • Sólo paredes.
  • Sólo línea de flotación.

Echarlo a andar, como digo, es tan sencillo como elegir el modo, meterlo en el agua justo como nos indica la aplicación cuando le damos a “Iniciar” y listo. Ahora bien, podemos profundizar un poco más en los modos de limpieza gracias al “Modo Laboratorio” de los ajustes de la aplicación.

En este menú hay varias configuraciones útiles. Una de ellas que te recomiendo activar si no lo está de serie es el “Aparcamiento automático”. En mi caso, ya estaba activada, y básicamente hace que el robot suba a la línea de flotación cuando termina de limpiar o cuando le quede un 10% de batería para que podamos cogerlo fácilmente. No hay que estar pendiente: cuando termina o sube para que lo recojamos, nos manda una notificación al móvil y al Apple Watch.

Capturas Robot Dreame Z1 Pro
Capturas Robot Dreame Z1 Pro

Y luego tenemos el “Modo Laboratorio”. Aquí Dreame nos dice que lo activemos bajo nuestra responsabilidad porque son funciones que están desarrollando, pero realmente lo peor que puede pasar es que el robot se confunda en algún momento y nos toque recogerlo con el gancho. Lo cierto es que no entiendo cómo todas estas funciones no vienen activadas de serie y no en forma de beta, ya que son básicas.

Una es la limpieza en plataformas de bronceado en las que el agua no lo cubre. Esa veo bien que sea experimental porque los sensores pueden confundirse y necesita más entrenamiento, pero luego hay tres que deberían estar preactivadas. Son la limpieza en condiciones extremas (cuando está más sucia como puede ser un primer arranque de temporada), una mejor detección de obstáculos, y la visualización y gestión de mapas.

Análisis Dreame Z1 Pro
Análisis Dreame Z1 Pro

Con esta función, podemos dividir nuestra piscina en zonas y, si bien es algo no muy útil en piscinas convencionales con forma rectangular, para formas más creativas o para piscinas tipo ‘foso’ que rodean una casa sí es útil para gestionar cada zona. Algo importante antes de pasar a la experiencia: la conexión entre el móvil y el robot es, como digo, vía Bluetooth, por lo que debes pensarte muy bien qué quieres que limpie cuando lo metas porque, una vez en el agua, la conexión se pierde.

Y por eso decía que el botón de cancelar la limpieza no tiene mucho sentido porque, seguramente, no te hará ni caso. Intentando comunicarme con el robot cuando estaba en una zona de unos 90 centímetros de profundidad, pasaba de mí.

Experiencia de uso

Dicho esto, tengo que decir que he probado el Dreame en dos escenarios muy diferentes. El primero, y reconozco que me lancé a la aventura, es una piscina que parecía una ciénaga. Llevaba tapada desde septiembre del año pasado, pero aun así se habían colado algunas hojas que se habían descompuesto y había muchas, muchas algas.

Analisis Dreame Z1 Pro 10
Analisis Dreame Z1 Pro 10

Presionando ese botón se abre el ‘capó’ para acceder al cestillo. Imagen | Xataka

Analisis Dreame Z1 Pro 20
Analisis Dreame Z1 Pro 20

La goma es gruesa y se siente bien. Hay que ver cómo pasa el tiempo, sobre todo en agua salina, pero el fabricante afirma que ha sido creado con ese medio en mente. Imagen | Xataka

No se veía el fondo, pero aun así lo tiré a ver de qué era capaz viendo que tenía ese modo óptimo para condiciones complicadas y… lo dejé a su bola. Gracias a sus luces y al polvo que levantaba, podía ver dónde estaba más o menos y me di cuenta de algo interesante: la detección de obstáculos funcionaba a la perfección.

Bordeó tanto las luces de las paredes como un limpiafondos tradicional que dejamos metido en la piscina a ver qué pasaba y si era capaz de esquivarlo incluso con el agua tan turbia. Pudo sin problema, pero te reconozco que la siguiente hora y media la pasé con algo de miedo pensando que tendría que meterme al agua a por él.

Había momentos en los que no se notaba la ondulación de la superficie y me preguntaba si se había apagado, congelado o atascado, pero de vez en cuando aparecía por las paredes, así que todo iba bien. No dejé que terminara la tarea y, en una de sus limpiezas de pared, lo agarré para ver qué había sacado del fondo.

El cesto estaba emponzoñado, repleto de bichos y elementos en descomposición. De ahí podía salir algo que originara una nueva pandemia global, pero tras un manguerazo, el filtro quedó como nuevo. Y que el interior sea tan simple me gustó: los rodillos de goma estaban perfectamente limpios y en el interior, la única suciedad se había acumulado en el cesto.

Analisis Dreame Z1 Pro 23
Analisis Dreame Z1 Pro 23

Primero el perímetro, y cuando reconoce la piscina por primera vez, las siguientes pasadas empieza a hacer el suelo en forma de ‘S’. Imagen | Xataka

Lo dejamos dándose algún que otro baño más ya más tranquilos porque sabíamos que no se apagaba y tenía batería de sobra. ¿Lo malo? Realmente no sabía hasta qué punto estaba limpiando. Es decir, porquería sacaba, pero no veía el fondo, así que era imposible ver hasta qué punto, pero con siguientes pasadas y una semana de tratamiento de agua, empezamos a ver los frutos: realmente se notaban esas pasadas del limpiafondos, y para un primer arranque de piscina, el trabajo había sido muy bueno.

Mi sensación es que es más un robot de mantenimiento que de un arranque de temporada debido a que el filtro se llena con facilidad y tienes que estar más pendiente, por eso probé en la piscina del vecino. Aquí la cosa cambiaba: agua salada y mucho más limpia, un escenario ideal para permitir ver cada pasada y, sobre todo, qué saca en el cestillo.

En esta piscina ya pude ver cómo opera este robot, y considero que lo hace de una forma muy poco eficiente. Me explico:

  • Sólo suelo: aquí, bien. Cuando lo dejas, en mi caso da una primera vuelta al perímetro para reconocerlo y luego se pone a limpiar en S. No he visto que repita zonas, pero sí que se deja un margen considerable en la zona inclinada entre el suelo y la pared, algo que limpia al final del todo.
  • Sólo paredes y línea de flotación: bien también cuando ya ha reconocido la piscina. Hay algún momento en el que parece que resbala, pero no sé hasta qué punto está resbalando o pasando los rodillos con intensidad sin avanzar. Pero bueno, lo hace correctamente.
  • Limpieza total: aquí es cuando pincha no porque no limpie bien, sino porque se ha mostrado muy poco eficiente. En un limpiafondos convencional sin baterías, esa eficiencia da exactamente igual, pero en uno con batería, cuantas menos pasadas haga, mejor para su vida útil. El problema con este modo es que, primero limpia el suelo, luego limpia poco a poco toda la unión entre el suelo y las paredes en forma de N (subiendo un poquito por la pared y volviendo a bajar, así durante todo el perímetro) y, por último, las paredes. Sería mucho más fácil limpiar en ‘S’ en 3D, por llamarlo de alguna manera: empezando por la superficie y bajando en línea recta hasta el extremo contrario, repitiendo el patrón por toda la piscina. A nivel de batería y tiempo, es poco eficiente.
Analisis Dreame Z1 Pro 22
Analisis Dreame Z1 Pro 22

Automáticamente decide no subir los escalones. Imagen | Xataka

Cuando termina, lo ya comentado: sube a la línea de flotación y se queda ahí pegado esperando que lo recojas. Pero… ¿qué pasa si quieres controlarlo tú? Pues, para eso, tenemos el mando. Y aquí también hay luces y sombras. La tecnología es mediante un haz de luz que se comunica con la zona fotosensible de la zona superior del robot, y tengo que decir que en la piscina con agua verde no atendía a mis órdenes. No me hacía caso ni en las zonas poco profundas.

En la piscina con agua más clara, puedo usar el mando sin problema, y lo cierto es que es muy útil para conducirlo tú cuando quieres que pase por una zona concreta y para terminar la limpieza. Es un control remoto muy sencillo, pero que no siempre funciona.

Analisis Dreame Z1 Pro 14
Analisis Dreame Z1 Pro 14

Imagen | Xataka

Analisis Dreame Z1 Pro 15
Analisis Dreame Z1 Pro 15

Imagen | Xataka

Los mandos de dirección van a la perfección y hay poco retardo entre tu orden y el movimiento del robot. El botón de pausa también funciona bien, pero hay uno que es el que más me interesa y que no he logrado que funcione ni una vez: el de volver a la línea de flotación para “aparcarse”. Supuestamente, cuando el robot está en modo manual, pulsando ese botón sube para que lo podamos recoger, pero no he logrado que atienda esa orden.

Para poder hacerme con él antes de que termine la limpieza programada, he tenido que pasar al control manual y apuntar a las paredes con el botón de avance hasta que se queda ahí y puedo sacarlo del agua. Es algo que, entiendo, pulirán con siguientes versiones, pero me choca que la función que considero más útil del mando sea la que no me ha funcionado ni una vez.

Autonomía

Algo fundamental en un dispositivo como este es el tiempo que permite que nos olvidemos de él. Dreame nos dice que la autonomía es de hasta cuatro horas, pero esto depende de muchísimos factores y, sobre todo, de qué está limpiando. Por ejemplo, en una primera pasada, limpiando 99 m² en casi una hora, la batería que gastó fue de un 38%. No es demasiada, pero se limitó al suelo. La cosa cambia cuando metes paredes en la ecuación.

Analisis Dreame Z1 Pro
Analisis Dreame Z1 Pro

El cable de carga no es tremendamente largo, pero sí muy cómodo de poner y quitar al ser magnético. Imagen | Xataka

En ese caso, necesita una mayor potencia de succión y el cálculo es un 1% cada dos minutos, más o menos. Tras mi experiencia, para las primeras pasadas al arrancar la piscina esta temporada hay que tener un ojo puesto en el robot, ya que gasta una mayor cantidad de batería. Para el resto de pasadas, las de mantenimiento, es más factible dejarlo a su aire.

De hecho, ahí ya depende de cuánto mantenimiento necesite tu piscina, pero en mi caso, con una pasada semanal se mantiene bien al estar bien aislada y lo saco cada vez que termina de limpiar. En una que recoja más porquería, puede que interese dejarlo dentro con programación para que limpie el suelo las veces deseadas.

El problema aquí es que no es como un robot aspirador o un cortacésped: no tiene una base a la que volver, por lo que no permite esa automatización total, pese a la programación de limpieza, de la que sí son capaces otros robots. Además, no podemos poner a cargar el dispositivo en cuanto lo saquemos del agua, ya que los pines deben estar bien secos.

Analisis Dreame Z1 Pro 17
Analisis Dreame Z1 Pro 17

Si se queda en el fondo, siempre puedes engancharlo con esto. Imagen | Xataka

¿Y cuánto tarda la carga? Es lenta. El fabricante indica entre cuatro y seis horas, pero en nuestro caso, de un 20% hasta el 100% han sido casi cinco.

Dreame Z1 Pro, la opinión de Xataka

Llegamos al final del análisis del Dreame Z1 Pro y lo que tengo que decir es que creo que Dreame ha planteado una buena estrategia. Si estás pensando en domotizar tanto la casa como el jardín, la compañía china ha traído propuestas para cubrirlo todo. El Dreame X50 Master es un robot aspirador inteligente con un muy buen mapeo de casa y buena autonomía, el Roboticmower A2 para el césped es una muy buena opción de mantenimiento y el Z1 Pro es un buen compañero para la piscina.

Analisis Dreame Z1 Pro 8
Analisis Dreame Z1 Pro 8

El sensor frontal. Imagen | Xataka

Sin embargo, tras estas semanas aclimatando y manteniendo la piscina, debo decir que, de momento, el más incómodo de todos es, precisamente, el limpiafondos. En casa pones el robot y te olvidas. El cortacésped se puede programar y no tienes que hacerle caso, pero aunque el Limpiafondos también tiene sus horarios, hay algo fundamental que no termina de convencerme y es lo que comentaba en el anterior apartado: no se carga él solito.

Cuando solucionen esto, será un dispositivo muy interesante como compañero de piscina debido a que te quitas los cables y es factible dejarlo puesto incluso cuando te estás bañando debido a eso mismo: él va a su ritmo sin cables que nos molesten. Hace bien su labor y me sorprendió la cantidad de porquería que sacó en esa primera pasada en la piscina desatendida. La batería aguanta bien para una limpieza de suelo, es resistente al agua salina y la aplicación me parece apta para cualquier tipo de usuario.

Analisis Dreame Z1 Pro 18
Analisis Dreame Z1 Pro 18

¿Te molesta el cable? Entonces la solución está clara (si el dinero no es un problema). Imagen | Xataka

Ahora bien, considero que el software tiene margen de mejora. Con varias actualizaciones, el robot sigue sin responder a la orden de que suba a la línea de flotación para recogerlo y, además, la limpieza de esa unión entre paredes y suelo me parece muy poco eficiente, algo que no me molesta tanto por el tiempo que emplea sino por la batería que consume en el proceso.

Por lo demás, creo que si tienes que cambiar de limpiafondos porque el tuyo ha quedado desfasado o tiene un problema, es una muy buena opción por su mantenimiento tan sencillo y porque lo que tiene que hacer, recoger porquería, lo hace muy bien. Pero si tienes jardín con césped y piscina y no tienes un robot cortacésped, yo invertiría antes en este último porque quita mucho más trabajo. Y puede que, mientras, avancen las estaciones de carga submarinas.

DREAME Z1 Pro Robot Limpiapiscinas Sin Cable, Detección de Avanzada de Piscinas y Planificación de Rutas, Potente Succión en Suelo, Paredes y Línea del Agua, Piscinas de 200 ㎡, Elevadas y Enterradas

* Algún precio puede haber cambiado desde la última revisión

Aunque hay un caso en el que me compraría sí o sí este Dreame Z1 Pro: si tuviese una piscina que rodea la casa, ya que ahí los cables sí son una molestia.

Y si mi cuenta bancaria fuese otra, ya estamos hablando de 1.300 euros.

Imágenes | Xataka

En Xataka | Estos son los siete mejores dispositivos de limpieza para mantener la suciedad a raya, en vídeo

Este dispositivo ha sido cedido para pruebas por parte de Dreame. Puedes consultar cómo hacemos las reviews en Xataka y nuestra política de relaciones con empresas.

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

En su objetivo por llegar a la Luna en 2030, China ha dado un golpe en la mesa: ha demostrado el potencial de su tecnología

Published

on


En su objetivo por llegar a la Luna en 2030, China ha dado un golpe en la mesa: ha demostrado el potencial de su tecnología

La carrera por el retorno humano a la Luna ha entrado oficialmente en una nueva fase operativa con China ejecutando con éxito el primer vuelo “encendido” de su cohete pesado de nueva generación: el Long March-10 (LM-10). Un ensayo que no solo ha validado su capacidad de propulsión, sino que certifica la seguridad de su futura tripulación en el entorno más hostil del lanzamiento. 

Dónde. Este hito, realizado desde la plataforma de lanzamiento de Wenchang (Hainan), sitúa al programa lunar chino en una trayectoria firme y técnicamente verificada para cumplir su objetivo estratégico: poner al humano sobre la superficie lunar antes de 2030.

La prueba de fuego. El ensayo realizado recientemente marca un punto de inflexión, puesto que, a diferencia de las pruebas estáticas o los modelos a escala de años anteriores, este ha sido un vuelo real con ignición. El LM-10 despegó en una configuración de prototipo con el objetivo de alcanzar la máxima presión dinámica (Max-Q).

En ingeniería aeroespacial, Max-Q es el momento crítico durante el ascenso donde las fuerzas aerodinámicas sobre la estructura del vehículo son más violentas. Es el “peor escenario” posible para una emergencia y que podría atentar contra la seguridad de la tripulación, y es precisamente en ese instante cuando se envió el comando de aborto a la nave tripulada Mengzhou (la sucesora de la Shenzhou).

Hay diferencias. Lo que distingue a este ensayo de los realizados por otras potencias históricas es la sofisticación de la secuencia posterior. En un primer momento, la cápsula Mengzhou se separó del cohete y activó sus motores de escape, alejándose de la “zona de peligro” a gran velocidad, validando su capacidad para salvar a la tripulación en condiciones aerodinámicas extremas.

Por otro lado, mientras la cápsula descendía hacia un amerizaje controlado, la primera etapa del cohete LM-10 no se desechó. Por primera vez en un ensayo de estas características en China, la etapa continuó su ascenso brevemente para luego ejecutar un descenso controlado y amerizar en el mar.

Un éxito. Este éxito valida simultáneamente la integridad estructural bajo estrés máximo, la compatibilidad de las interfaces entre cohete y nave, y la capacidad de reutilización parcial del sistema, un avance tecnológico que acerca a China a la eficiencia operativa de empresas como SpaceX con Artemis. Todo esto dentro de un contexto donde China y Estados Unidos ‘luchan’ por ver quien es el primero en regresar a la Luna. 

Un cambio de concepto. El éxito de Wenchang es solo la punta de lanza de un sistema mucho más complejo conocido como el “sistema de transporte Tierra-Espacio para vuelos tripulados lunares” de la CMSA. Esta arquitectura se aleja del concepto “un solo disparo gigante” y apuesta por un esquema de dos lanzamientos y encuentro orbital.

Los tres pilares. El primero de ellos es el Long March-10, un coloso de aproximadamente 92 metros de altura capaz de colocar unas 70 toneladas en órbita baja terrestre y alrededor de 27 toneladas en órbita de transferencia lunar. Lo más interesante es que su diseño modular y la capacidad de recuperación de la primera etapa son fundamentales para la sostenibilidad económica del programa, ya que se recupera toda la estructura para siguientes pruebas y misiones. 

El segundo pilar es Mengzhou, que está diseñada para misiones de espacio profundo y es más grande y capaz que la actual Shenzhou.Su desarrollo, que comenzó conceptualmente hacia 2017-2018, ha culminado en un vehículo modular capaz de soportar la reentrada atmosférica a velocidades de retorno lunar. El tercero es un módulo de alunizaje dedicado conocido como Lanyue que espera en la órbita lunar. 

“videoId”:”x96edv6″,”autoplay”:false,”title”:”El traje espacial de China para ir a la Luna”, “tag”:”China”, “duration”:”64″

Hoja de ruta. Esta contempla dos lanzamientos separados del LM-10: uno para transportar el módulo Lanyue y otro para la tripulación en la Mengzhou. El objetivo final es que ambos vehículos realizarán una maniobra de encuentro y acoplamiento en órbita lunar antes de que los taikonautas desciendan a la superficie.

Cronología de ambición. El camino hacia este vuelo de 2026 ha sido metódico, caracterizado por una estrategia de “pasos cortos pero rápidos” que comenzó en 2013 con las primeras discusiones y el desarrollo de prototipos. Fue en 2020 cuando se hizo un vuelo orbital de prueba de 8 días utilizando un Long March-5B y que validó el escudo térmico y los sistemas de recuperación de la cápsula.

Finalmente, ha sido este mes de febrero cuando se ha dado el vuelo con aborto en Max-Q y recuperación de la etapa. Si miramos a futuro, antes de finalizar 2026, se esperan pruebas de abandono en “cero altitud” y ensayos completos del módulo de alunizaje Lanyue, todo orientado a cumplir la ventana de lanzamiento de 2030.

Un duelo de titanes. La comparación entre Estados Unidos y China es prácticamente obligatoria en estos casos. Mientras Estados Unidos confía en la potencia bruta del SLS Block 1, un coloso de 98 metros y desechable, China apuesta por la eficiencia operativa con el Long March-10. Y aunque el cohete chino es un poco menos potente, su diseño incorpora una primera etapa reutilizable, lo que reduce costes y se acerca al modelo de sostenibilidad que SpaceX ha popularizado en Occidente, contrastando con el inmenso gasto por lanzamiento del sistema estadounidense.

Por otro lado, la NASA ha optado por un esquema híbrido y complejo: lanza a la tripulación en la cápsula Orion con el cohete gubernamental SLS, para luego acoplarse en órbita lunar con el Starship HLS, un módulo de aterrizaje comercial de SpaceX. Por el contrario, China ha elegido una “arquitectura distribuida” más pragmática: realizará dos lanzamientos separados del LM-10, uno para el módulo de alunizaje Lanyue y otro para la tripulación en la nave Mengzhou, que se encontrarán directamente en la órbita lunar.

En sus calendarios. El programa estadounidense, al depender de múltiples proveedores comerciales y tecnologías disruptivas (como el repostaje en órbita de la Starship), enfrenta una logística de alta complejidad que ha acumulado retrasos para la misión Artemis III. En cambio, el modelo centralizado y vertical de China, mantiene una hoja de ruta firme y predecible hacia el año 2030. 

De esta manera, estamos viendo a dos potencias titánicas con dos filosofías diferentes que aspiran a ser las primeras en poner a sus astronautas en el suelo de la Luna. El gran misterio está en todos los problemas que pueden surgir, como ya está sufriendo la NASA con Artemis y que podría haber alterado los planes de futuro en su misión espacial. 

Imágenes | China Manned Space Agency

En Xataka | Hay satélites en el espacio que necesitan ser “remolcados”. Y una empresa de Galicia tiene exactamente lo que se necesita

(function()
window._JS_MODULES = window._JS_MODULES )();


La noticia

En su objetivo por llegar a la Luna en 2030, China ha dado un golpe en la mesa: ha demostrado el potencial de su tecnología

fue publicada originalmente en

Xataka

por
José A. Lizana

.



ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

México sabe que el futuro pasa por la soberanía tecnológica y ya ha elegido su “Silicon Valley: Jalisco y Sonora

Published

on


México ha emprendido la aventura de la soberanía tecnológica. Con su llegada a la presidencia, Claudia Sheinbaum se marcó el modesto objetivo de “seguir haciendo de México el mejor país del mundo”. Para ello, presentó el ‘Plan México’, una hoja de ruta para atraer inversión y desarrollar industrias como la de la biotecnología, la de los coches eléctricos o la de los semiconductores. Y ya se están construyendo los cimientos para ese ambicioso plan de fabricación de chips con una sola idea en mente.

Soberanía tecnológica.

Kutsari. El silicio se extrae de la arena y es, precisamente, lo que significa ‘kutsari’ en purépecha. También es el nombre del Proyecto Kutsari que busca dejar de importar gran parte de los semiconductores que necesita México para los productos que ya manufactura. Puebla, Jalisco y Sonora son las tres sedes escogidas para desarrollar un plan que sólo persigue un objetivo: dejar de ser un país que ensambla chips para convertirse en uno que los diseña, fabrica y vende.

Jalisco se mueve. Desde que se anunciara el proyecto, se han ido dando pasos para su puesta en marcha, y como leemos en Milenio, Jalisco no ha perdido el tiempo. Uno de los polos de Kutsari será el Cinvestav -Centro de Investigación y de Estudios Avanzados-. El motivo es que es la única institución en el país que cuenta con un acuerdo con Intel para generar circuitos integrados en una litografía de 16 nanómetros. Jalisco ya fue a finales del siglo pasado un punto de fabricación de semiconductores y en la misma zona se encuentra el Intel Design Center.

Es por ello que ya se ha apodado Jalisco como el ‘Silicon Valley de Latinoamérica’, un ‘hub’ en el que se están asentando diferentes tecnológicas, especialmente las dedicadas a los semiconductores, y que está trayendo inversión extranjera. Según Pablo Lemus, gobernador de Jalisco, si la economía de México creció un 0,5%, debido a esa inversión la de Jalisco creció un 4%.

Sonora guiña un ojo a EEUU. Otro de los ejes en este objetivo de soberanía tecnológica es Sonora. Recientemente, se firmó un convenio para ubicar el Centro de Investigación y Desarrollo en Semiconductores en la Universidad de Sonora. Aparte de ser otra mente pensante en la estrategia de semiconductores, Sonora cuenta con una ventaja: el Corredor Comercial México-EUA, con el que se busca una mayor inversión y conectividad regional.

Al final, Sonora y Jalisco están dando pasos en la misma dirección: inversión, consolidación de infraestructuras ya establecidas, construcción de nuevos edificios y refuerzo de acuerdos para atraer talento.

Objetivo: 2028. Como suele decirse, las cosas de palacio van despacio, y actualmente ambos estados están en una fase que podríamos catalogar como de preproducción. Están preparando el terreno en paralelo, realizando avances en diseño, pero también en el talento y en el ecosistema para crear la cadena de producción de chips. Recordemos la importancia de tener todo esto atado (y cuanto más cerca, mejor), ya que es uno de los secretos tras el liderazgo de la taiwanesa TSMC.

Una vez esté todo listo, empezará la fase de fabricación, y en este sentido, también tenemos que hablar del estado de Puebla. En el municipio de Cholula se ubicará una de las plantas de producción de semiconductores de México, una que se aprovechará de todo ese conocimiento desarrollado por Jalisco y Sonora y que, se espera, comenzará a producir chips para 2028 con la vista puesta en la comercialización de cara a 2029.

Competencia. Parece mucho tiempo, pero realmente es un plazo muy corto para dar forma a una industria tan compleja como la de los semiconductores. Pero, evidentemente, por algún punto hay que empezar y los últimos avances en el proyecto Kutsari evidencian que México sigue determinado a conseguir cierta soberanía en el segmento de los chips.

Ahora bien, veremos hasta dónde llegan las aspiraciones de México y si su producción es suficiente como para satisfacer el mercado global o se tiene que “conformar” con el doméstico. El motivo es que la crisis de componentes del 2020 y la actual crisis de la RAM nos está enseñando algo: no se puede depender ni de un país ni de un puñado de empresas. Y ahí, Vietnam, India y China se están reforzando para romper la hegemonía tecnológica que actualmente está en manos de unos pocos.

Esto implica una mayor competencia, pero si los planes de México salen bien, también supone una oportunidad que no se debería dejar escapar.

Imagen | ASML (editada)

En Xataka | Hay una carrera global para hacerse con la hegemonía de los minerales críticos. Y México acaba de dar un paso clave

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

el buque de guerra más poderoso en la historia de Sudamérica

Published

on


Sudamérica lleva tiempo viviendo bajo un equilibrio frágil entre modernización militar, tensiones internas y la influencia constante de potencias externas. Ese equilibrio vuelve a agitarse hoy, con un escenario regional convulso marcado por el renovado pulso de Estados Unidos en torno a Venezuela y un continente que observa cómo la seguridad, la autonomía y la defensa vuelven a ocupar un lugar central en la agenda estratégica. 

Ese contexto explica un proyecto naval inédito. 

El asalto de Colombia. Sí, Colombia ha iniciado una de las transformaciones industriales y militares más ambiciosas de su historia reciente al comenzar la construcción de su primera fragata fabricada en territorio nacional. 

El proyecto de la Plataforma Estratégica de Superficie marca la entrada del país en el reducido grupo de naciones latinoamericanas capaces de diseñar y construir buques de combate de alta complejidad. No es solo una decisión militar, sino una apuesta estratégica por autonomía, conocimiento y control del ciclo completo de sus capacidades navales.

Cotecmar y la madurez astillera. La responsabilidad del proyecto recae en Cotecmar, que asume por primera vez la construcción íntegra de una fragata para la Armada de Colombia. Los medios han hablado estos días del inicio del corte de lámina como símbolo de la culminación de años de inversión en ingeniería, procesos productivos e infraestructura industrial. 

De esta forma, la nación deja atrás el papel de simple comprador o ensamblador y pasa a controlar diseño, integración y sostenimiento de una plataforma estratégica.

Diseñada para durar. Contaban en Defensa que la PES se construye bajo una arquitectura modular avanzada basada en el diseño SIGMA 10514 del astillero neerlandés Damen. 

Con más de 107 metros de eslora y cerca de 3.000 toneladas de desplazamiento, será el mayor buque de guerra jamás construido en el país. Plus: la construcción por bloques permitirá optimizar tiempos, calidad y futuras modernizaciones sin comprometer la estructura básica del navío.

Renovación de la flota. Estas fragatas darán origen a la clase Gran Almirante Padilla, llamada a convertirse en el nuevo núcleo de escoltas de superficie colombianos. El plan contempla hasta cinco unidades, lo que permitirá una renovación progresiva y sostenida de la flota durante la próxima década. 

De fondo: sustituir buques veteranos y asegurar capacidades modernas en guerra antiaérea, antisubmarina, de superficie y electrónica.

Versatilidad operativa. Hay mucho más, ya que la PES ha sido concebida como un buque multipropósito capaz de operar tanto en escenarios de combate naval como en misiones de vigilancia, protección de rutas marítimas y cooperación internacional. Además, su diseño flexible y digitalizado la sitúa entre las fragatas más modernas de América Latina, y el más poderoso en cuanto a tecnología bélica. Sobre el papel, esta versatilidad ampliará el margen de maniobra estratégico de Colombia en el Caribe y el Pacífico sin necesidad de flotas especializadas para cada misión.

Tecnología y autonomía estratégica. Más allá de su potencia militar, el programa refuerza la autonomía industrial al permitir que el mantenimiento, la actualización y la modernización se realicen en el propio país. 

La fragata, además, estará preparada para operar bajo estándares compatibles con la OTAN, facilitando ejercicios y operaciones combinadas con aliados. Dicho de otra forma, Colombia gana así independencia operativa sin tener que renunciar a la interoperabilidad internacional.

Impacto económico. Es la última de las patas en el análisis global del movimiento. El programa PES tendrá, a priori, un efecto tractor sobre la economía y el empleo especializado, con miles de puestos directos e indirectos hasta la entrega de la primera unidad prevista para 2030.

Con todo, su verdadero alcance es estructural: consolidar una base industrial capaz de sostener proyectos navales futuros y posicionar a Colombia como actor relevante en la industria de defensa regional. Si se quiere y desde ese prisma, la fragata no es simplemente un buque, es toda una declaración de intenciones a largo plazo.

Imagen | Defensa

En Xataka | Brasil lleva años recorriendo un camino reservado a pocas potencias: el de desarrollar su propio submarino nuclear

En Xataka | Ni drones ni cazas ni soldados de élite: EEUU entró en Venezuela disfrazando de tecnología una táctica del s. XIX

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Trending