Actualidad
Brad Pitt y Angelina Jolie logran un acuerdo de divorcio tras ocho años de disputas legales
AP.- Angelina Jolie y Brad Pitt han llegado a un acuerdo para separarse legalmente, lo que parece poner fin a uno de los divorcios más largos y disputados en la historia de Hollywood, aunque no todos los problemas jurídicos entre ambos han concluido.
Jolie y Pitt firmaron ayer una declaración presentada ante el Tribunal Superior de Los Ángeles, en la que indican que han llegado a un acuerdo escrito sobre sus derechos matrimoniales y de propiedad. La noticia del acuerdo fue reportada primero por la revista People.
“Ella y los niños dejaron todas las propiedades que habían compartido con el señor Pitt, y desde ese momento ella se ha centrado en encontrar paz y sanación para su familia. Esto es sólo parte de un largo proceso en curso que comenzó hace ocho años. Francamente, Angelina está exhausta, pero está aliviada de que esta parte haya terminado”, dijo el abogado de Jolie, James Simon, en un comunicado.
La presentación indica que renuncian al derecho a cualquier apoyo financiero conyugal futuro, pero no da otros detalles. Un juez tendrá que aprobar el acuerdo. Un correo electrónico enviado tarde el lunes por la noche al abogado de Pitt en busca de comentarios no fue respondido de inmediato.
Jolie, de 49 años, y Pitt, de 61, fueron una de las parejas más destacadas de Hollywood durante 12 años, dos de ellos como matrimonio. Los actores, ambos ganadores de premios Óscar, tienen seis hijos juntos.
Jolie solicitó el divorcio en 2016 después de un vuelo en avión privado desde Europa durante el cual dijo que Pitt fue abusivo hacia ella y sus hijos. El FBI y el Departamento de Servicios para Niños y Familias del Condado de Los Ángeles investigaron las acciones de Pitt en el vuelo y determinaron que no era necesario tomar medidas contra él.
Un reporte del FBI con muchas secciones censuradas al que tuvo acceso The Associated Press en 2022 indicó que un agente había hecho una declaración a la fiscalía sobre una causa probable contra Pitt, pero que tras comentar sus bases, “todas las partes acordaron que no se presentarían cargos“.
El documento señaló que Jolie sentía “un conflicto personal” sobre apoyar los cargos y en un documento judicial posterior dijo que había optado por no pedirlos por el bien de la familia.
Una fuente conocedora de la investigación de asuntos de menores dijo a AP en 2016 que los servicios de protección de menores habían cerrado su pesquisa sin determinar que se hubieran producido abusos.
Dos meses después, el FBI emitió un comunicado diciendo que no investigaría más, y la fiscalía estadounidense no presentó cargos.
Un juez en 2019 los declaró divorciados y solteros, pero la división de activos y la custodia de los hijos debían resolverse por separado.
Poco después, un juez privado que ambos habían contratado para manejar el caso llegó a una decisión que incluía la custodia compartida de sus hijos, pero Jolie solicitó que lo retiraran del caso por un conflicto de intereses no reportado. Un tribunal de apelaciones estuvo de acuerdo, el juez fue apartado y la pareja tuvo que comenzar el proceso de nuevo.
Y los niños crecieron
Durante la larga lucha por el divorcio, cuatro de los seis hijos de la pareja se convirtieron en adultos, eliminando la necesidad de un acuerdo de custodia para ellos. Los únicos dos que siguen siendo menores son los gemelos Knox y Vivienne, de 16 años. En junio, una de sus hijas, entonces conocida como Shiloh Nouvel Jolie-Pitt, solicitó con éxito eliminar el apellido de Pitt del suyo.
El uso de un juez privado por parte de la pareja —un movimiento cada vez más común entre celebridades en proceso de separación en años recientes— ha mantenido los procedimientos en gran medida en secreto. No ha habido acciones judiciales oficiales en el caso en casi un año, y no había indicios de que los dos se estuvieran acercando a un acuerdo.
Sin embargo, algunos detalles sobre sus disputas se han revelado a través de una demanda separada presentada por Pitt en la que alegó que Jolie incumplió un acuerdo en el que ella le vendería su mitad de una bodega francesa que ambos poseían juntos.
Jolie, en cambio, vendió su parte de la bodega, Chateau Miraval, al grupo de vinos Tenute del Mondo, algo que Pitt calificó de movimiento “vengativo” que arruinó un espacio privado que había sido un segundo hogar.
Los abogados de Jolie dijeron que Pitt había exigido que, como parte del acuerdo, ella firmara un amplio acuerdo de no divulgación sobre él. En documentos judiciales, ella calificó eso como un intento de encubrir su abuso físico hacia ella, y que se dirigió hacia los niños en el vuelo de 2016, según dijo.
Junto con los funcionarios federales y del condado de Los Ángeles, el juez inicial en el caso escuchó testimonios sobre las acusaciones antes de decidir otorgar a Pitt la custodia compartida de los niños.
El acuerdo de divorcio no afecta la demanda de la bodega, donde la batalla legal entre las dos estrellas podría continuar.
Públicamente, tanto Pitt como Jolie han sido extremadamente reservados sobre todo lo relacionado con su separación, a pesar de sus enormes giras promocionales y numerosas apariciones en medios para diversos proyectos.
Pitt dijo en una entrevista de 2017 con GQ que tenía un problema con la bebida en el momento del incidente del avión y la separación, pero desde entonces estaba sobrio y asistía a terapia. No ha defendido su comportamiento en el vuelo familiar.
Jolie también ha rechazado hacer declaraciones públicas sobre los problemas familiares o el divorcio, aunque ha buscado un análisis y una exposición más amplios en los tribunales del comportamiento de su exmarido, tanto en el caso de divorcio como de la bodega.
Estrellas destacadas
Ambos estaban entre las estrellas más destacadas del cine cuando comenzaron a salir en 2004, después de coprotagonizar como esposos asesinos a sueldo en “Mr. & Mrs. Smith” (“Sr. y Sra. Smith“), y se mantuvieron en la cima de Hollywood durante su relación.
Jolie, hija del emblemático actor de Hollywood Jon Voight y estrella de “Maleficent” (“Maléfica”) y “Lara Croft: Tomb Raider”, ganó un Oscar por su actuación en “Girl, Interrupted” (“Inocencia interrumpida”) de 1999.
Pitt, estrella de “Fight Club” (“El club de la pelea”) e “Inglourious Basterds” (“Bastardos sin gloria”), prosperó como actor y productor después de la separación.
Ganó su propio Óscar por “Once Upon a Time in… Hollywood” (“Érase una vez en… Hollywood”) de 2019, el logro culminante en una temporada de premios que algunos en los medios enmarcaron como una redención y que le trajo gran afecto público.
Jolie mantuvo un perfil más discreto en los años posteriores al divorcio, aunque dirigió varias películas y apareció en otras más mientras trataba de concentrarse en criar a los niños.
Ahora ha vuelto muy decididamente a las apuestas sobre los Óscar este año por su interpretación de la legendaria soprano Maria Callas en “Maria”.
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
El calentamiento global ha pisado el acelerador a un ritmo sin precedentes y cada vez estamos más cerca del punto de no retorno
En los últimos años estamos viendo cómo el clima está cambiando de manera radical, y la realidad es que sabemos bien que el sistema climático de la Tierra está acumulando calor a un ritmo sin precedentes. Y no es una estimulación que nos hacemos en nuestra cabeza, sino que es la conclusión principal de la cuarta edición del informe Indicators of Global Climate Change.
Las cifras no dejan mucho margen de maniobra, puesto que, según el panel de más de 70 investigadores de 56 instituciones de todo el mundo que han participado en el análisis, las actividades humanas han empujado el calentamiento global hasta los 1,37 °C en 2025. Y lo más preocupante de todo es que, si la tendencia actual se mantiene, la proyección matemática indica que cruzaremos la temida línea de los 1,5 °C en aproximadamente cuatro años.
Un ritmo inédito. El análisis, sustentado en una inmensa red de observación terrestre y alineado con los datos del programa Copernicus y repositorios institucionales como NASA Earthdata, muestra que el ritmo de calentamiento inducido por el hombre se mantiene en un máximo histórico de unos 0,27 °C por década.
¿Por qué? El informe señala una combinación letal, como por ejemplo unos niveles récord de gases de efecto invernadero y, paradójicamente, una caída continua en las emisiones de dióxido de azufre. Esto último es importante porque, al reducirse los aerosoles de azufre, se ha “desenmascarado” parte del efecto de calentamiento de los gases de efecto invernadero, que antes quedaba mitigado.
Como explica Piers Forster, autor principal del estudio y director del Priestley Centre for Climate Futures de la Universidad de Leeds, la clave para entender la magnitud de la crisis está en el desequilibrio energético de la Tierra puesto que este indicador mide a qué velocidad se acumula el calor en el sistema. En palabras del investigador:
“Sin la influencia humana, debería ser cercano a cero, pero ha estado creciendo desde la década de 1970 y ahora está en un nivel récord, duplicándose en las últimas décadas”
El contador de carbono. Quizá el dato más urgente que arroja el consorcio científico para la toma de decisiones a corto plazo es la actualización del presupuesto de carbono restante. Este concepto define la cantidad total de dióxido de carbono que la humanidad todavía puede emitir a la atmósfera antes de que sobrepasar el límite de los 1,5 °C sea inevitable.
A partir de principios de 2026, ese remanente estimado era de apenas 130 gigatoneladas de CO₂. Si tenemos en cuenta que en el año 2024 las emisiones globales de gases de efecto invernadero alcanzaron un máximo histórico de 56,8 Gt de CO₂ equivalente, las matemáticas nos dicen que al ritmo actual, ese presupuesto se agotará por completo en unos tres años.
Océanos bajo presión. Más allá de la temperatura media del aire en superficie, los indicadores climáticos actualizados retratan un impacto transversal en todos los biomas. Algo que hemos repetido bastante es que los océanos son el gran sumidero térmico del planeta, y el informe introduce un indicador de seguimiento crítico para monitorizarlos, que son los días de olas de calor marinas.
A nivel global, el año 2025 experimentó 65 días bajo estas condiciones anómalas, lo que significa que es una cifra que se ha triplicado desde 1991, perturbando gravemente el intercambio de carbono entre el océano y la atmósfera, alterando los niveles de acidez y amenazando infraestructuras costeras y hábitats marinos.
El nivel del mar sigue su avance continuo, alimentado por el derretimiento del hielo terrestre y la expansión térmica de unas aguas más cálidas. Los registros consolidados muestran un récord de 23 centímetros de aumento desde 1901 y la tasa actual de subida ronda los 1,8 mm por año y, lejos de estabilizarse, se está acelerando a pasos agigantados.
Imágenes | Marcin Jozwiak
En Xataka | Tres días y por encima del percentil 95: la regla de oro de AEMET para declarar una “ola de calor” en España
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
El calentamiento global ha pisado el acelerador a un ritmo sin precedentes y cada vez estamos más cerca del punto de no retorno
En los últimos años estamos viendo cómo el clima está cambiando de manera radical, y la realidad es que sabemos bien que el sistema climático de la Tierra está acumulando calor a un ritmo sin precedentes. Y no es una estimulación que nos hacemos en nuestra cabeza, sino que es la conclusión principal de la cuarta edición del informe Indicators of Global Climate Change.
Las cifras no dejan mucho margen de maniobra, puesto que, según el panel de más de 70 investigadores de 56 instituciones de todo el mundo que han participado en el análisis, las actividades humanas han empujado el calentamiento global hasta los 1,37 °C en 2025. Y lo más preocupante de todo es que, si la tendencia actual se mantiene, la proyección matemática indica que cruzaremos la temida línea de los 1,5 °C en aproximadamente cuatro años.
Un ritmo inédito. El análisis, sustentado en una inmensa red de observación terrestre y alineado con los datos del programa Copernicus y repositorios institucionales como NASA Earthdata, muestra que el ritmo de calentamiento inducido por el hombre se mantiene en un máximo histórico de unos 0,27 °C por década.
¿Por qué? El informe señala una combinación letal, como por ejemplo unos niveles récord de gases de efecto invernadero y, paradójicamente, una caída continua en las emisiones de dióxido de azufre. Esto último es importante porque, al reducirse los aerosoles de azufre, se ha “desenmascarado” parte del efecto de calentamiento de los gases de efecto invernadero, que antes quedaba mitigado.
Como explica Piers Forster, autor principal del estudio y director del Priestley Centre for Climate Futures de la Universidad de Leeds, la clave para entender la magnitud de la crisis está en el desequilibrio energético de la Tierra puesto que este indicador mide a qué velocidad se acumula el calor en el sistema. En palabras del investigador:
“Sin la influencia humana, debería ser cercano a cero, pero ha estado creciendo desde la década de 1970 y ahora está en un nivel récord, duplicándose en las últimas décadas”
El contador de carbono. Quizá el dato más urgente que arroja el consorcio científico para la toma de decisiones a corto plazo es la actualización del presupuesto de carbono restante. Este concepto define la cantidad total de dióxido de carbono que la humanidad todavía puede emitir a la atmósfera antes de que sobrepasar el límite de los 1,5 °C sea inevitable.
A partir de principios de 2026, ese remanente estimado era de apenas 130 gigatoneladas de CO₂. Si tenemos en cuenta que en el año 2024 las emisiones globales de gases de efecto invernadero alcanzaron un máximo histórico de 56,8 Gt de CO₂ equivalente, las matemáticas nos dicen que al ritmo actual, ese presupuesto se agotará por completo en unos tres años.
Océanos bajo presión. Más allá de la temperatura media del aire en superficie, los indicadores climáticos actualizados retratan un impacto transversal en todos los biomas. Algo que hemos repetido bastante es que los océanos son el gran sumidero térmico del planeta, y el informe introduce un indicador de seguimiento crítico para monitorizarlos, que son los días de olas de calor marinas.
A nivel global, el año 2025 experimentó 65 días bajo estas condiciones anómalas, lo que significa que es una cifra que se ha triplicado desde 1991, perturbando gravemente el intercambio de carbono entre el océano y la atmósfera, alterando los niveles de acidez y amenazando infraestructuras costeras y hábitats marinos.
El nivel del mar sigue su avance continuo, alimentado por el derretimiento del hielo terrestre y la expansión térmica de unas aguas más cálidas. Los registros consolidados muestran un récord de 23 centímetros de aumento desde 1901 y la tasa actual de subida ronda los 1,8 mm por año y, lejos de estabilizarse, se está acelerando a pasos agigantados.
Imágenes | Marcin Jozwiak
En Xataka | Tres días y por encima del percentil 95: la regla de oro de AEMET para declarar una “ola de calor” en España
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
El calentamiento global ha pisado el acelerador a un ritmo sin precedentes y cada vez estamos más cerca del punto de no retorno
En los últimos años estamos viendo cómo el clima está cambiando de manera radical, y la realidad es que sabemos bien que el sistema climático de la Tierra está acumulando calor a un ritmo sin precedentes. Y no es una estimulación que nos hacemos en nuestra cabeza, sino que es la conclusión principal de la cuarta edición del informe Indicators of Global Climate Change.
Las cifras no dejan mucho margen de maniobra, puesto que, según el panel de más de 70 investigadores de 56 instituciones de todo el mundo que han participado en el análisis, las actividades humanas han empujado el calentamiento global hasta los 1,37 °C en 2025. Y lo más preocupante de todo es que, si la tendencia actual se mantiene, la proyección matemática indica que cruzaremos la temida línea de los 1,5 °C en aproximadamente cuatro años.
Un ritmo inédito. El análisis, sustentado en una inmensa red de observación terrestre y alineado con los datos del programa Copernicus y repositorios institucionales como NASA Earthdata, muestra que el ritmo de calentamiento inducido por el hombre se mantiene en un máximo histórico de unos 0,27 °C por década.
¿Por qué? El informe señala una combinación letal, como por ejemplo unos niveles récord de gases de efecto invernadero y, paradójicamente, una caída continua en las emisiones de dióxido de azufre. Esto último es importante porque, al reducirse los aerosoles de azufre, se ha “desenmascarado” parte del efecto de calentamiento de los gases de efecto invernadero, que antes quedaba mitigado.
Como explica Piers Forster, autor principal del estudio y director del Priestley Centre for Climate Futures de la Universidad de Leeds, la clave para entender la magnitud de la crisis está en el desequilibrio energético de la Tierra puesto que este indicador mide a qué velocidad se acumula el calor en el sistema. En palabras del investigador:
“Sin la influencia humana, debería ser cercano a cero, pero ha estado creciendo desde la década de 1970 y ahora está en un nivel récord, duplicándose en las últimas décadas”
El contador de carbono. Quizá el dato más urgente que arroja el consorcio científico para la toma de decisiones a corto plazo es la actualización del presupuesto de carbono restante. Este concepto define la cantidad total de dióxido de carbono que la humanidad todavía puede emitir a la atmósfera antes de que sobrepasar el límite de los 1,5 °C sea inevitable.
A partir de principios de 2026, ese remanente estimado era de apenas 130 gigatoneladas de CO₂. Si tenemos en cuenta que en el año 2024 las emisiones globales de gases de efecto invernadero alcanzaron un máximo histórico de 56,8 Gt de CO₂ equivalente, las matemáticas nos dicen que al ritmo actual, ese presupuesto se agotará por completo en unos tres años.
Océanos bajo presión. Más allá de la temperatura media del aire en superficie, los indicadores climáticos actualizados retratan un impacto transversal en todos los biomas. Algo que hemos repetido bastante es que los océanos son el gran sumidero térmico del planeta, y el informe introduce un indicador de seguimiento crítico para monitorizarlos, que son los días de olas de calor marinas.
A nivel global, el año 2025 experimentó 65 días bajo estas condiciones anómalas, lo que significa que es una cifra que se ha triplicado desde 1991, perturbando gravemente el intercambio de carbono entre el océano y la atmósfera, alterando los niveles de acidez y amenazando infraestructuras costeras y hábitats marinos.
El nivel del mar sigue su avance continuo, alimentado por el derretimiento del hielo terrestre y la expansión térmica de unas aguas más cálidas. Los registros consolidados muestran un récord de 23 centímetros de aumento desde 1901 y la tasa actual de subida ronda los 1,8 mm por año y, lejos de estabilizarse, se está acelerando a pasos agigantados.
Imágenes | Marcin Jozwiak
En Xataka | Tres días y por encima del percentil 95: la regla de oro de AEMET para declarar una “ola de calor” en España
ues de anuncios individuales.
Source link
-
Actualidad2 días agoquién controla la IA más potente del mundo
-
Actualidad9 horas agoCada vez que un cohete espacial falla, una industria crece. Y China acaba de decidir que quiere ser dueña y señora
-
Actualidad9 horas agoCada vez que un cohete espacial falla, una industria crece. Y China acaba de decidir que quiere ser dueña y señora
-
Musica1 día agoMarcha LGBT en CDMX: cartelera completa de artistas del Pride 2026
-
Actualidad11 horas agoLa sociedad no va a tolerar que solo unas pocas empresas hagan todo el aprendizaje
-
Actualidad1 día agoSi bloqueas una IA porque crees que es peligrosa, estás en el oscurantismo medieval
-
Actualidad17 horas agoHemos buscado la fórmula del desayuno preentreno definitivo. La respuesta de la ciencia es mucho más sencilla
-
Musica22 horas ago
Celia Cruz, la “primera artista latina” con una voz recreada por inteligencia artificial


