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La evolución de Lars Ulrich en 10 canciones de Metallica
Lo que necesitas saber:
Del ‘Kill ‘Em All’ al ’72 Seasons’, repasamos 10 tracks para recordar el legado de Lars Ulrich en la batería.
Hay un capítulo de Dr. House donde el protagonista intenta hacerle una prueba de motricidad a una paciente. El misántropo doctor le pide a la chica que toque “Fuel”, una de la canciones más populares de Metallica, esto a la vez que menciona a Lars Ulrich como “el más grande baterista de metal de todos los tiempos”.
Sí, tanto Hugh Laurie como su personaje en esa serie son músicos conocedores, pero también esa aseveración es algo exagerada teniendo en cuenta que hay miles de bateristas técnicamente más sobresalientes que el propio músico de origen danés.
Y es ahí donde se sostiene una interrogante dentro de la escena metalera: ¿Qué tan bueno es realmente el Lars?


Si nos remontamos a sus contemporáneos del thrash metal, quizá Lars Ulrich no tenga los mismos recursos de composición o el mismo delivery que, por ejemplo, Dave Lombardo cuando estaba en Slayer, de Nick Menza en su mejor momento con Megadeth o Charlie Benante y su maestría con Anthrax.
Pero sería un error descartarlo, porque realmente ha entregado grandes piezas de batería, algunas más frenéticas y otras más suaves pero igualmente destacadas, siempre con ese clásico remate de tarola y platillo juntos como sello de la casa.
Así que aquí, repasamos algunas de las canciones de Metallica en las que la batería de Lars Ulrich brilla recio. Ojo: el orden de las canciones no tiene relevancia en esta lista y no apostamos a que una es mejor que otra.


“The Four Horsemen”
Pasa algo bien raro con esta canción del Kill ‘Em All porque Lars Ulrich cambió los arreglos del bombo con el paso de los años. Y eso, se puede apreciar en un par de videos de diferentes épocas.
En un concierto de 1983 (que pueden ver por acá), Lars toca la canción como en la versión de estudio, es decir, el doble bombo con cuatro golpes a velocidad en cada verso mientras acompaña el rasgueo de las guitarras. Pero a partir de 1989 (chequen este video), el ritmo del bombo se parece más a lo que Ulrich hace en la parte final instrumental de “One”.
Por supuesto, no es que “The Four Horsemen” esté plagada de doble bombo, pero llama la atención que ese arreglo, por mínimo que sea, haya cambiado. Y poniéndolo en práctica, sí es más complicado mantener la consistencia de esos kicks del doble bombo de la versión original.
Ahí el debate –que puede ser innecesario– sobre la habilidad de Lars como baterista. Es bueno componiendo en su instrumento, pero llegan momentos en los que le cuesta replicar sus propias creaciones. Lo bueno es que con los años, ha sabido dosificar el esfuerzo para que las canciones sigan sonando redondas (como en este video del 2019).
“Fight Fire with Fire”
Cuando Metallica lanzó Ride The Lighting, por fin se metieron en el terreno completo del thrash metal. Y en ese sentido, “Fight Fire with Fire” es una de las canciones más puras del género gracias a ese vibrante y siniestro riff de guitarra que te obliga a rasgar la cuerda sin descanso.
Pero en lo que respecta a la batería de Lars Ulrich, es una de las más demandantes físicamente no solo por el ritmo acelerado, sino por el uso constante de la tarola en el verso que además le marca la pauta a cada power chord.
Y ya en la parte final, Ulrich hace algunos arreglos de doble bombo que sirven como puente entre el solo de guitarra y el regreso al riff principal de los versos.
“Disposable Heroes”
Esta es una de las mejores canciones del disco Master Of Puppets... y eso ya es mucho decir tomando en cuenta la joya que es ese material. Y lo mejor es que con las versiones remasterizadas, es más fácil apreciar la enorme producción que hay detrás del álbum.
En ese sentido, esta es una de las canciones que mejor captura la agresividad de Lars tocando a velocidad, cambiando tempos y pegándole unos buenos golpes a la tarola, que suena enorme y profunda. ¿Y saben por qué?
Bueno, pues cuenta el productor Flemming Rasmussen que Ulrich tenía en mente un sonido muy específico para la batería en este disco. Él quería justo una tarola muy especial conocida como Black Beauty, de la marca Ludwig, solo que era muy difícil conseguirla ya que era una pieza única en su tipo.
¿Y saben quién era el único que tenía una? Rick Allen de Def Leppard. Los representantes de la banda británica atendieron la petición de Lars para el préstamo de la tarola, esto mientras Allen se recuperaba del trágico accidente donde perdió un brazo.
Checa por acá otros datos curiosos no tan recordados sobre Master Of Puppets de Metallica.
“Master Of Puppets”
Un clásico que algunos dirán que está choteado, pero que es una de las composiciones imperdibles de la mejor época de Lars Ulrich. Lo curioso es que, quizá, esta es una de las canciones más ‘sencillas’ a nivel técnico en los discos ochenteros de Metallica… pero no por eso la podemos descartar-
De hecho, Lars logra darle dramatismo a su performance con arreglos muy sutiles. Por ejemplo, en los pre-coros, hay algunos golpes dobles de bombo que matizan perfecto entre las guitarras, mientras que los redobles de toms acompañan muy bien la voz de James Hetfield.
Lo mismo pasa en la parte media de la canción, durante el primer solo donde todo se hace más suave, casi a manera de balada. Y de nuevo, con los toms y la tarola, Ulrich complementa perfecto el dramatismo de la canción de la mano de la voz de James antes de que arranque el segundo solo de guitarra.
Eso es lo que hace genial a esta canción y la secciones de batería; el constante juego entre la agresividad y el dramatismo.
“Dyers Eve”
Hablando estrictamente de la batería, …And Justice For All es un disco que entregó quizá el sonido más crudo, seco y menos producido en estudio que se le recuerde a Lars Ulrich. Y todo esto, lo decimos en el buen sentido porque es parte integral de un material sumamente agresivo y áspero sonoramente (con todo y que le hicieron la grosería a Jason Newsted de esconder el bajo en la mezcla).
A la sombra de hits como “One” y temas más reconocidos como “Blackened” o “The Shortest Straw” por mencionar alguno, tenemos también a “Dyers Eve”, una de las pocas canciones donde Lars demuestra que se defiende bien a la hora de usar el doble bombo.
Además, Ulrich maneja tres esquemas rítmicos diferentes que van desde una batería de influencia hardcore punk, la ametralladora thrasher del coro y un ritmo más calmo cercano al hard rock/heavy metal en un par de secciones específicas. Un tema redondo y poderoso.
“The Shortest Straw”
Claro que debemos incluir otra del …And Justice For All en esta lista de canciones de Metallica para honrar a Lars Ulrich. Y esta, la agregamos porque el baterista entrega uno de los ritmos menos convencionales en toda la discografía de la banda.
Al igual que en “Dyers Eve”, “The Shortest Straw” tiene varias secciones rítmicas que van de lo enérgico de influencia punk hasta otras más densas muy del heavy metal (un detalle que ya nos preparaba para el Black Album, si lo vemos en retrospectiva).
Pero el ritmo de los primeros 30 segundos de la canción (que luego se replican en las primeras vueltas de cada coro) es poco peculiar dentro del trabajo de Lars Ulrich, porque es hasta bailable y hasta pegajoso.
“Wherever I May Roam”
Hasta el momento, hemos hablado de canciones de Metallica que exigen un esfuerzo físico y técnico importante ya sea por el ritmo acelerado o recursos como el doble pedal. Pero no todo se trata de ir a máxima velocidad en el metal.
Con el Black Album, vino una de las evoluciones más importantes de Lars Ulrich como baterista, apostando por ritmos más densos y lentos, mucho más cercanos al heavy metal que al thrash. Lo interesante de esta faceta es que el baterista danés juega más con otros elementos de la batería haciendo arreglos que parecen convencionales, pero en realidad tienen su chiste.


La prueba de ello está en “Wherever I May Roam”: redobles más elaborados, uso constante de tom de piso para darle densidad y atmósfera a diversas secciones de la canción, breves secciones con golpe doble a los platillos hi-hat (un recurso que nunca usó del Kill ‘Em All al …And Justice For All).
Y claro, hay detalles que Lars no negocia, porque son parte de su estilo. En la producción del Black Album, que le da la batería un sonido más profundo, aún encontramos el golpe simultáneo al redoblante/tarola con platillo crash para matizar, esto además de arreglos muy específicos de doble bombo; un recurso que se mantiene al mínimo, pero que Lars Ulrich clava perfecto.
Este disco marcaría el estilo de tocar de Lars para Load y ReLoad, aunque estos definitivamente no son de los discos favoritos de los fans.
“St. Anger”
Sí, lo sabemos… Este es posiblemente uno de los puntos que no todos los fans de Metallica recuerdan gratamente porque, bueno, se siente un poco forzado el intento de la banda de entrar en el mood del metal alternativo/nu metal que fue muy popular a finales e los 90 e inicios de los 2000.
Y obvio, nadie se olvida de la tarola con sonido de cacerola que Lars Ulrich introdujo en la producción (y que para mucha gente opacó la mezcla general del disco). Se le reconoce este intento de innovar en sonido, pero a veces las cosas no salen de la mejor manera para con el público… ¿O sí? Bueno, no dudamos que hay a quien sí le late esto, y está chido.
Lo que se nos hace más curioso es que “St. Anger” es una de las canciones con más uso de doble bombo por parte del icónico baterista en su carrera. Y quién sabe… tal vez con un sonido y una producción más pulida, la recepción del disco hubiera sido diferente.
“All Nightmare Long”
Han pasado caso 17 años desde que Metallica lanzó Death Magnetic y es justo decir que el disco ha adquirido un valor más positivo con los años. Además, con este disco, la banda regresaba a sus raíces más pesadas luego de una época donde se metieron de lleno a estilos como el hard rock o el nu metal.
Aunque hay rapidez y mucho ambiente thrash metalero, en este material ya es más notorio cómo Lars Ulrich dosifica el tipo de arreglos que hace. No hay mucho trabajo en redobles de toms y los redobles en tarola son rápidos aunque más convencionales.
Lo que destaca aquí es que nuevamente, Lars vuelve a los dobles bombos y los golpes de tarola a lo ‘tupa-tupa’ que marcaron buena parte de sus canciones en los 80, combinando eso con un uso constate de platillos crash en sustitución del hi-hat para ciertas secciones (un elemento muy del St. Anger).
La canción del disco que mejor ejemplifica todo eso es “All Nightmare Long”, que debe ser una canción muy divertida de aprender a tocar… Y ciertamente, este material marcaría el estilo de producción y diseño sonoro para los últimos dos discos de la banda.
“Lux Æterna”
La llegada del 72 Seasons nos mostró a Metallica retomando algunas viejas raíces, por ejemplo, del Kill ‘Em All. Y ahí es donde entra “Lux Æterna”, con riffs veloces y una batería potente.
Esta es una de esas canciones donde Lars demuestra que, a pesar de la edad, todavía tiene bastante energía para ir a buena velocidad con todo y doble bombo, aunque eso sí, el sonido de este ya no se escucha tan orgánico. Cosas de los nuevos formatos de producción musical, ya saben.
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Conciertos: Reik celebra dos décadas de éxitos con show en la Arena Guadalajara
Tras una trayectoria de más de 20 años, Reik alista su regreso a la Perla Tapatía con su gira “Reik 2026 Tour”, que llegará el próximo 22 de mayo a la Arena Guadalajara, una ciudad que el grupo considera que los aceptó desde el primer día y en la que se sienten “muy apapachados”.
En entrevista con EL INFORMADOR, el guitarrista de Reik, Julio Ramírez, adelantó que el público tapatío disfrutará por completo del concierto, pues su gira está enfocada en ser una celebración a su trayectoria.
“Estamos muy enfocados en cantar canciones de todas nuestras etapas, ¿no? Desde ‘Yo quisiera’ hasta la canción más reciente. La gira pasada ‘Panorama’ estaba un poco más enfocada en ese disco, en el sentido de que cantamos por lo menos siete canciones de ese disco.
Anota que “en esta gira (‘Reik 2026 Tour’), dijimos: ‘Esta gira va a ser una celebración de nuestros 20 años y vamos a cantar todas las canciones que espera la gente oír de nosotros’. Entonces, es un concierto que creo que les va a encantar”, explicó el músico, quien comparte el escenario con Jesús Navarro y Bibi Marín.
Gozan de Guadalajara
La gira internacional “Reik 2026 Tour” recorre diversos países latinoamericanos y algunas entidades de Estados Unidos, lo que reafirma a Reik como una de las agrupaciones más sólidas del pop en español, sin embargo, la ciudad de Guadalajara se posiciona como una donde siempre quieren presentarse.
“Creemos que es un público muy apasionado. Entonces, estamos muy contentos de regresar. Es un lugar que siempre tenemos en nuestras mentes querer ir a Guadalajara”, mencionó con entusiasmo Julio Ramírez.
En ese sentido, el guitarrista no solo consideró al público tapatío como apasionado, sino también, exigente y orgulloso de sus raíces, debido a toda la cultura que hay en Jalisco, desde su gastronomía y el apoyo a artistas del Estado.
“Y es que siento que el público en Guadalajara una vez que te acepta, te acepta con todo y te quiere y te apapacha. Esto lo digo porque siento que en Guadalajara tienen mucho talento local, ¿no? Han tenido cantantes, grandes cantantes, en su comida también, creo que son muy orgullosos de lo que es Jalisco, promueven el talento que tienen en muchas áreas”.
La próxima presentación de Reik en la Arena Guadalajara refuerza el vínculo que han creado durante más de 20 años con sus fans de la Perla Tapatía, lugar en donde Julio admite sentirse honrado de presentarse.
“Creo que son exigentes, el público y es que Guadalajara a nosotros nos quiso desde el primer día y nos sentimos muy honrados, nos sentimos muy apapachados por Guadalajara, siempre nos da gusto ir”.
Un concepto que no tiene miedo de experimentar
Reik comenzó en 2003 con baladas de pop románticas, lo que durante años los caracterizó y logró que conectaran con su audiencia, ahora es solo un género musical más que es parte de su identidad, pues recientemente incursionaron en los ritmos urbanos y en los corridos, con colaboraciones como “La del Primer Puesto” con el artista de regional mexicano, Xavi y “Loquita” con el cantante puertoriqueño, Raw Alejandro, por nombrar algunas.
Para Julio, como guitarrista reinventarse en estos nuevos géneros ha sido todo un reto, en el que reconoce ha necesitado ayuda.
“Ha sido difícil, y lo digo por mí, ¿no? Pero como guitarrista de repente estás acostumbrado a tocar cierto género, ¿no? Y de repente, no sé, hay, un corrido tumbado que se toca bien diferente, o sea, la neta es algo que ni sé, así que me tengo que meter a ver un tutorial, ya sabes de que medio a estudiarlo para estar al corriente”.
“Pero creo que eso es lo importante, la humildad de decir, bueno, 20 años después, aunque yo sea quien sea o guitarrista de rock, lo que tú quieras, hay mucho que aprender y creo que así es la vida”, anota.
Con la capacidad de adaptarse
Reik ha sabido durante más de 20 años reinventarse a la par que conecta con las generaciones, por ello Julio destaca la capacidad de él, Jesús Navarro y Bibi Marín para seguir adelante y que al igual que cualquier otra persona, llegaron a tener miedo de lo nuevo.
“Creo que es nomás estar dispuestos, estar un poco incómodos y decir, ‘bueno, yo sabía todo esto, ahora voy a aprender esto nuevo de cero’, y está padre (..) La verdad es que desde que se tomó la decisión pues estábamos inseguros porque nosotros tomamos la decisión entre los tres junto con nuestros managers”.
“Al principio Bibi y yo no queríamos tanto porque decíamos, ‘bueno, es que nunca ha sido nuestra influencia’, por ejemplo, el urbano, ¿no? Pero se tomó la decisión de decir, ‘es que como que para allá va la música’, entonces mejor vamos a ver cómo le hacemos para meter nuestro sello”, aseveró Julio.
Aseguró disfrutar de hacer colaboraciones que lo saquen de su zona de confort y aunque no confirmó nuevos sencillos con otros cantantes pronto, sí compartió algunos artistas que admira como para compartir escenario como lo son Natalia Lafourcade, Carla Morrison y Sabrina Carpenter.
Cita imperdible con la banda
Los boletos para el concierto de Reik pueden comprarse a través de reik.mx con precios desde 628 pesos a 3 mil 75 pesos.
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Música: J Balvin desata la fiesta en la Arena VFG
Emergiendo de una plataforma elevada, vestido de cuero negro, entre un séquito de bailarines que se retorcían en sus poses a los vaivenes de la pista. Así dio inicio el colombiano J Balvin, a su concierto del domingo por la noche en Guadalajara, ante una Arena VFG llena.
Aunque el evento inició con una hora de retraso, el entusiasmo no disminuyó entre las multitudes que estuvieron bailando sin descanso desde mucho antes que siquiera iniciara el concierto.
“Buenas noches, Guadalajara. México es casa”, dijo el cantante, con una mirada al público tanto díscola, como llena de gratitud. El colombiano, verbalmente, se dirigió poco a la audiencia, pero tampoco le fue muy necesario; le bastaba un gesto, un movimiento de la mano, un movimiento de la cadera, para que el público se deshiciera en gritos. J Balvin arrancó la noche con “Blanco”, “7 de mayo”, “Ma’G”, “¿Qué más pues?”, y “Con altura”.
En todo momento el ambiente fue festivo. La música ya sonaba desde mucho antes de que cayera la tarde. A diferencia de otros cantantes o bandas, cuyas demoras en el escenario suscitan silbidos o gritos impacientes del público, con J Balvin hubo baile todo el tiempo; la fiesta había iniciado desde antes, sin él. Afuera de la Arena VFG, grupos de amigos vestidos con jerseys de futbol, lentes oscuros, gorras y tenis blancos repetían canciones de memoria mientras avanzaban hacia los accesos.
Sonaban fragmentos de “Ginza”, “Ay Vamos” o “Mi Gente” desde bocinas improvisadas, entre vasos de cerveza. Había adolescentes que apenas descubrieron a J Balvin por TikTok, pero también adultos que crecieron con el reggaetón latino de mediados de los años 2010 y que este domingo parecían asistir a una especie de reunión generacional.
“Yo escuchaba a Balvin cuando estaba en la prepa”, recordó Mariana, de 29 años, mientras esperaba entrar junto a su hermana menor. “Ahora ella escucha otras cosas, pero también se sabe todas”. “Es música con la que uno salía de fiesta cuando estaba más chavo”, dijo José Luis, de 33 años. “Uno escucha estas canciones y recuerda una época muy padre”.
La noche avanzó entre luces neón y pantallas gigantes. Más que una presentación nostálgica, el colombiano construyó un recorrido por distintas etapas de su carrera. “6 AM”, “Bobo”, “Safari” y “Ginza” despertaron una reacción distinta entre buena parte del público: gritos más largos, celulares levantados y personas cantando las canciones que hace una década dominaron fiestas, antros y radios de toda América Latina.
J Balvin entendió rápido ese componente emocional y lo utilizó durante toda la noche. Mientras sonaban “Sigo Extrañándote”, “La Canción” y “Rojo”, el concierto tomó un tono menos explosivo y más melancólico, después de haberse convertido en memoria afectiva para una generación entera.
Entre el público, a pesar de la mayor presencia juvenil, también había familias. Padres que hace diez años escuchaban a Balvin en automóviles o fiestas llegaron ahora acompañados por hijos adolescentes. En las gradas podían verse adolescentes maquilladas con brillo metálico junto a parejas treintañeras. El reggaetón que durante años fue visto como música pasajera aparecía ahora convertido en una memoria compartida. Cada coro multitudinario parecía confirmar que las canciones de Balvin sobrevivieron al cambio de modas y encontraron un lugar estable dentro de la cultura pop latina.
El momento más ruidoso de la noche llegó con “Mi Gente”. La Arena VFG se convirtió entonces en una sola masa de teléfonos encendidos, saltos y gritos mientras Balvin caminaba de un extremo al otro del escenario saludando al público. El colombiano habló poco entre canciones. Prefirió dejar que la música sostuviera el concierto. A cambio, apostó por un espectáculo visual cargado de luces, plataformas móviles y sonrisas que desencadenaban oleadas de gritos. En ningún momento hubo gente sentada. La noche entera la bailaron.
Cuando “In da Getto” cerró la presentación, todavía había personas bailando en los pasillos. Afuera, entre puestos de comida y filas de autos detenidos, algunos asistentes seguían cantando fragmentos de las canciones de J Balvin. Guadalajara acababa de presenciar algo más que un concierto de reggaetón: una noche donde varias generaciones compartieron la misma memoria musical, y la despreocupación enérgica, feliz, del baile.
Álbumes de estudio de J Balvin
- Real (2010): Su debut oficial. Mezcla reggaetón clásico con pop urbano temprano.
- La Familia (2013): El disco que lo lanzó internacionalmente.
- Energía (2016): Consolidó su presencia global. Incluye “Ginza”, “Safari” y “Bobo”.
- Vibras (2018): Ayudó a legitimar el reggaetón dentro del mercado global y la crítica musical internacional.
- Oasis (2019): Disco colaborativo con Bad Bunny.
- Colores (2020): Cada canción gira alrededor de un color.
- Jose (2021): Uno de sus trabajos más extensos y comerciales. Incluye “In Da Getto”, “Qué Más Pues?” y “Otra Noche Sin Ti”.
- Rayo (2024): Regresa a sonidos más cercanos al reggaetón clásico y al perreo.
Momentos clave en su trayectoria
- El impacto de “6 AM” (2014)
Aunque J Balvin ya llevaba varios años construyendo carrera en Colombia, “6 AM” fue el sencillo que terminó por abrirle las puertas del mercado latinoamericano. La canción, grabada junto a Farruko, llegó a los primeros lugares de Billboard Latin y empezó a sonar con fuerza en México, Estados Unidos y Sudamérica. En ese momento el reggaetón todavía arrastraba ciertos prejuicios dentro de la industria pop latina. “6 AM” ayudó a mostrar una versión menos agresiva y más melódica del género, con un Balvin mucho más relajado vocalmente que buena parte de sus colegas.
- “Ay Vamos” y la consolidación (2014)
Si “6 AM” lo presentó internacionalmente, “Ay Vamos” lo convirtió en figura continental. La canción explotó de manera enorme en radio, televisión y plataformas digitales.
Su mezcla de humor cotidiano, reggaetón accesible y una estética visual muy colorida terminó conectando con públicos mucho más amplios que el nicho urbano tradicional.
El sencillo también fue decisivo en México, país que terminaría convirtiéndose en uno de los territorios más importantes para la carrera de Balvin.
- El récord de “Ginza” (2015)
“Ginza” marcó un punto de inflexión. La canción rompió el récord de permanencia en el número uno del listado Hot Latin Songs de Billboard. Musicalmente también representó un cambio. El beat era más minimalista, atmosférico y elegante que el reggaetón dominante de ese momento. Ahí comenzó con más claridad la etapa donde Balvin ayudó a mover el género hacia una estética más internacional y sofisticada. La imagen visual del tema -cabello colorido, estética futurista, diseño gráfico pop- también consolidó una identidad artística mucho más clara.
- “Energía” y la expansión (2016)
Con “Energía”, Balvin dejó de ser únicamente un artista latino fuerte para empezar a convertirse en figura global.
El disco incluyó colaboraciones internacionales y sencillos como “Safari”, junto a Pharrell Williams, BIA y Sky Rompiendo, entre otros.
La gira de ese álbum lo llevó por Europa, Estados Unidos y festivales internacionales donde el reggaetón todavía no ocupaba el lugar dominante que tiene hoy.
- “Mi Gente”, fenómeno mundial (2017)
Este probablemente sea el momento donde J Balvin se convierte en estrella global definitiva. “Mi Gente”, junto al productor francés Willy William, explotó en playlists internacionales, clubes europeos y plataformas de streaming alrededor del mundo. Después llegó el remix con Beyoncé, algo que terminó por legitimar el alcance global del reggaetón dentro del pop anglosajón. La canción sonó en estadios, campañas publicitarias y eventos deportivos. Fue uno de los primeros temas urbanos en romper de forma total la barrera del idioma dentro del mainstream global reciente.
- “Vibras” redefine el reggaetón (2018)
Muchos críticos consideran “Vibras” como el disco más importante de su carrera. Hasta entonces, gran parte de la crítica musical internacional veía el reggaetón como un género basado sobre todo en sencillos. “Vibras” ayudó a cambiar esa percepción. El álbum construyó una experiencia sonora mucho más cohesionada, tropical y contemplativa. Canciones como “Ambiente” o “Brillo” mostraron un reggaetón menos explosivo y más sensorial. Ese disco también influyó en la siguiente generación de artistas urbanos latinos, particularmente en la construcción de álbumes más atmosféricos.
- “Oasis”, al lado de Bad Bunny (2019)
La unión con Bad Bunny terminó convirtiéndose en uno de los proyectos más importantes del reggaetón moderno. “Oasis” apareció en un momento donde ambos artistas dominaban el panorama urbano global y ayudó a consolidar una nueva etapa del género: más nostálgica, experimental y emocional. “La Canción” se convirtió casi en un himno generacional sobre la memoria amorosa y el duelo sentimental.
El álbum mostró cómo el reggaetón podía dialogar con estructuras menos convencionales y sonidos más melancólicos.
- “Colores” y la construcción de un universo visual (2020)
Con “Colores”, Balvin llevó todavía más lejos su obsesión estética. Cada canción estaba asociada a un color específico y desarrollaba un universo visual propio en videoclips, diseño y promoción.
El disco apareció además durante la pandemia y terminó acompañando el consumo masivo de música en plataformas digitales durante el confinamiento. Musicalmente era un trabajo más introspectivo y relajado, alejado de la explosividad tradicional del reggaetón de fiesta.
CT
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La Fiesta de la Música en Guadalajara reúne a más de 7 mil personas
La Fiesta de la Música 2026, impulsada por el Ayuntamiento de Guadalajara para reconocer la importancia de la apropiación del espacio público, la creación de comunidad y de llevar la cultura a las calles, se llevó a cabo este fin de semana con la participación de miles de personas.
A esta asistió Vero Delgadillo, alcaldesa de Guadalajara, quien recorrió los tres escenarios que se montaron sobre la Calle Pedro Moreno, entre Emerson y Prado, donde convivió con los más de siete mil asistentes que acudieron a este evento.
“Gracias por aceptar la invitación a venir a hacer comunidad (…) para nosotros hacer este tipo de eventos tiene un solo sentido: hacer comunidad, que vengan con sus familias, que sea un espacio en el que convivan, que escuchen música, que se diviertan”, comentó la Presidenta.
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La asistencia que se registró en la edición 2026 de la Fiesta de la Música fue 15% superior a la del año pasado, lo cual, dijo Vero Delgadillo, “es sinónimo de que este tipo de eventos convocan a la población a salir a las calles y disfrutar de la Ciudad”.
“Durante el último año hemos triplicado la asistencia a los festivales que organizamos, un logro que se debe al gran compromiso de todos los involucrados”, señaló.
La Fiesta de la Música es organizada por la Dirección de Cultura, en corresponsabilidad con la Alianza Francesa, comerciantes y vecinos de la colonia Americana.
Tras 10 horas de actividad ininterrumpida en los tres escenarios y los comercios asentados en el tramo donde se llevó a cabo la Fiesta, se reportó saldo blanco.
La oferta musical
Desde las 14:00 horas de ayer, Pedro Moreno se convirtió en un andador donde las y los visitantes pudieron disfrutar de una oferta cultural que fusionó el talento consolidado con las nuevas promesas de la escena.
Como novedad, la edición de este año integró el escenario “Nouvelles voix”, un foro impulsado por la Alianza Francesa que permitió a 16 agrupaciones de talentos emergentes conectar con nuevas audiencias. Contó con la participación de dos Jams de improvisación donde se podía subir al escenario para experimentar musicalmente en compañía de otros artistas.
En los otros dos escenarios, se presentaron las y los ganadores de la convocatoria “La Cultura LATE”, en su modalidad “La Fiesta de la Música”, iniciativa impulsada por la Dirección de Cultura de Guadalajara con artistas como Dyanyta Blez, Curiel, Alameda, Gina Carolina, dimeHOUDINI, David Chanson y Leazzy, mostrando el talento de la música local.
A la Fiesta también se unieron 24 restaurantes locales que, además de ofrecer su comida, se convirtieron en escenarios alternativos con un line up de más de 10 DJ, abarcando desde el techno hasta ritmos alternativos.
El evento concluyó a la medianoche bajo un ambiente de respeto y cuidado del espacio público. La Dirección de Cultura agradeció la corresponsabilidad de los asistentes, quienes atendieron las recomendaciones de seguridad, uso de transporte público y manejo de residuos, permitiendo que la zona recuperara su normalidad de manera ordenada tras el desmontaje.
MF
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