Connect with us

Actualidad

Hoy se estrena “The Franchise”, la serie de HBO que muestra “el absurdo y loco” mundo detrás de las franquicias de superhéroes

Published

on


Escrito en ENTRETENIMIENTO el

EFE.- La serie “The Franchise” hace una sátira sobre las grandes franquicias cinematográficas de superhéroes y muestra el lado “absurdo y loco” de su producción, asegura a EFE el actor hispanoalemán Daniel Brühl.

“Es una comedia inteligente que te abre los ojos a mundos desconocidos, a darte cuenta de lo que ocurre detrás de las cortinas, especialmente en nuestro loco mundo plagado de brillo, alfombras rojas, alegría, diversión y champán”, cuenta el actor de “All Quiet on the Western Front”.

La serie que llega a la plataforma de HBO este domingo sigue a Daniel, interpretado por Himesh Patel, un asistente de producción que carga con el peso de sacar a flote una anárquica cinta de superhéroes de un prestigioso estudio de cine.

El proceso no puede ir peor: un director contemplativo y harto del sistema de los estudios, actores egocéntricos que se llevan mal, problemas técnicos y supervisiones sorpresa de los ejecutivos de la empresa, se entrelazan generando un caos en el set, haciendo casi imposible la grabación de la película.

Brühl interpreta a Eric, un reconocido director alemán de películas de autor al frente del filme sin pies ni cabeza que evoca a producciones de franquicias como Marvel o DC.

El actor pudo identificarse con Eric gracias al trabajo que llevó a cabo como director en la película “Nebenan”, las charlas que mantuvo con el director de la serie, el ganador del Óscar Sam Mendes, pero sobre todo porque él mismo ha vivido en carne propia experiencias igual de catastróficas que las que atraviesan los personajes, en su carrera profesional.

“Nunca pensé en mi experiencia con Marvel mientras hacía esta serie, pero hice una película, que no quiero mencionar, que era más o menos un espectáculo de mierda, un desastre (…) y es impresionante ver cómo una empresa tan grande puede resquebrajarse lentamente e implosionar como un castillo de naipes”, dice Brühl.

Personas ordinarias

La serie muestra cómo “estas personas que hacen universos tan grandes como el de Marvel son personas ordinarias que trabajan verdaderamente duro para poder mantener el show en pie y el ‘circo’ corriendo”, dice Jessica Hynes, quien interpreta a Steph, otra asistente de producción en la serie.

Aunque está convencida de que “The Franchise” sólo intenta entretener, cree que es interesante que una comedia como esta explore cómicamente temas profundos sobre “cómo seguir siendo humano en una enorme máquina, cómo mantener el humor y las conexiones en un equipo tan enorme como estos”.

A lo largo de ocho episodios de 30 minutos, la serie también es crítica con la forma en la que los estudios pretenden “empoderar” a las mujeres con cambios absurdos en sus personajes y cómo la idea de complacer al público pasa a segundo plano.

“The Franchise” fue creada por Jon Brown (“Succession”) y Armando Iannucci, quienes trabajaron juntos previamente en proyectos como “Veep”.

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

En 1962 Estados Unidos explotó una bomba atómica en órbita para crear un “muro” antimisiles. El resultado fue un caos eléctrico a 1.000 km de distancia

Published

on


9 de julio de 1962, una aurora se dibuja en los cielos de Hawái, Tonga y Samoa. Sería extraño que se formen estos fenómenos tan lejos de los polos, aunque la experiencia nos ha demostrado que no es imposible. Aun así, en este caso las auroras no se formaron a causa de una tormenta solar, sino por Starfish Prime, un experimento de Estados Unidos que salió mal. Muy mal. Básicamente, decidieron lanzar una bomba atómica al espacio para ensanchar el anillo de radiación natural que rodea la Tierra y, con ello, crear un muro contra misiles soviéticos. Lograron distorsionarlo, sí, pero no de la forma que esperaban. Además, de paso dañaron sistemas eléctricos, satélites y teléfonos, causaron apagones a más de 1.000 kilómetros de distancia e incluso se llegó a temer por la salud de los astronautas que viajarían a la Luna 7 años más tarde.

A raíz de ese incidente, se firmó un acuerdo internacional para prohibir la realización de ensayos atómicos en la atmósfera, el espacio exterior o el fondo del mar. Desde entonces, todos los países lo han cumplido, aunque hay científicos que no confían en que se siga haciendo, por lo que han ideado un plan curiosamente relacionado con Starsfish Prime.

Starfish prime. El proyecto Starfish Prime consistió en la detonación en la órbita terrestre baja de una cabeza nuclear de 1,44 megatones. Es decir, usaron una bomba 100 veces más poderosa que la que se lanzó sobre Hiroshima. El objetivo era estirar el cinturón de Van Allen, un anillo compuesto por enjambres de partículas cargadas muy energéticamente que se encuentran atrapadas en la red del campo magnético terrestre. Si se lograba estirar el anillo, pensaron que se podría incapacitar a los misiles soviéticos que suponían una amenaza para la nación. Lograron el objetivo. Pero el resto de consecuencias fueron demasiado graves para querer repetir. 

Más radiación. La cantidad de radiación en el anillo de Van Allen aumentó. Para 1969, cuando los astronautas del Apolo 11 viajaron a la Luna, aún había un ligero aumento de radiación que ellos podrían absorber en su trayecto hacia nuestro satélite. Se realizaron varios estudios para comprobar si se pondría en serio riesgo su salud, pero se vio que el peligro era manejable, así que se decidió seguir adelante con la misión. 

Un acuerdo internacional. En 1963, Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Soviética firmaron el Tratado de Prohibición Limitada de Ensayos Nucleares, en el que se comprometían a liberar la atmósfera, el espacio exterior y el fondo marino de ensayos nucleares. Más tarde, en 1967, se firmó el Tratado Internacional del Espacio Exterior, con el que las grandes potencias mundiales establecieron un modo de actuación para la exploración y utilización del espacio ultraterrestre. 

Desde entonces no hay constancia de que se hayan enviado armas nucleares al espacio. Sin embargo, hay científicos que no se fían de que otros países puedan estar actuando según lo acordado. Uno de ellos es Areg Danagoulian, del MIT, y la idea que ha tenido para solventarlo resulta, cuando menos, curiosa. 

Espalación de neutrones. La propuesta de Danagoulian consiste en aprovechar un fenómeno llamado espalación de neutrones, por el cual las partículas muy altas en energía son capaces de hacer que los núcleos atómicos expulsen sus neutrones. ¿Y dónde hemos visto que hay partículas cargadas con mucha energía? Efectivamente, en el cinturón de Van Allen. Este científico del MIT cree que si un satélite cargado con un dispositivo nuclear pasara a través de este anillo, algo que tiene que hacer necesariamente, sus partículas provocarían que los núcleos de los átomos de uranio perdiesen neutrones. Por eso, propone construir un detector específico para este tipo de neutrones, que se encargaría de dar la voz de alarma si detecta dicha expulsión.

Starfish Prime Aurora From Honolulu 1
Starfish Prime Aurora From Honolulu 1

Aurora vista desde Hawái

Un estudio de viabilidad. De momento, Danagoulian no ha construido nada. Ha llevado a cabo un estudio de viabilidad en el que demuestra que su proyecto es plausible. Se basa en una física sólida y las técnicas que se necesitan ya existen. Si Rusia tuviese un satélite nuclear, como temen este y otros científicos, podría ser un dispositivo útil. Ahora bien, que sea posible no quiere decir que sea sencillo. Habría que diferenciar los neutrones procedentes del uranio de los de otros elementos y, además, distinguirlos de los que pudiesen venir directamente de la Tierra. Hay mucho trabajo por delante. 

Con Starfish Prime se descubrió que las consecuencias de una liberación abrupta de radiación en el campo magnético terrestre pueden ser muy graves, tanto si ocurre de forma artificial, con una bomba atómica, como naturalmente por la actividad solar. Es importante que estemos preparados. Lo ideal sería que todo el mundo cumpla los acuerdos; pero, por si acaso, no está de mal recurrir a técnicas de detección. Sin duda, es una forma mucho más sana de aprovechar lo que nos brinda el cinturón de Van Allen. 

Imagen | U.S. Air Force 1352nd Photographic Group, Lookout Mountain Station/NASA

En Xataka | SpaceX ha lanzado 8.000 satélites Starlink en cinco años, pero no son suficientes. Y estamos empezando a entender por qué

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Hace 20 años que vimos su último capítulo pero las audiencias no caen, y la siguen viendo 5,9 millones de espectadores cada mes

Published

on


El 6 de julio de 2006, Antena 3 emitió el último episodio de ‘Aquí no hay quien viva‘. Dos décadas después, la comedia de Alberto y Laura Caballero reúne una media mensual de 5,9 millones de espectadores únicos en streaming, en plataformas como Netflix, Prime Video, Disney+, Atresplayer y Movistar+, con picos de 8,8 millones y una audiencia acumulada de 10,4 millones en el último año. La consultora la sitúa como el contenido más visto del mercado OTT en seis de los últimos doce meses.

El reparto de esa audiencia entre plataformas dice mucho acerca de dónde crece hoy la serie. Prime Video encabeza con 2,2 millones de espectadores y Netflix le sigue de cerca con 2,1 millones, por delante de Atresplayer (0,9 millones) y Disney+ (0,7 millones). El estudio también se pregunta por el motivo de este éxito sostenido: el 37,2% de los espectadores encuestados dice que la serie “desconecta, entretiene y nunca cansa”, frente a un 15,7% que apela a la nostalgia y un 12,9% que considera vigentes sus tramas. El 72,4% ya la vio en su emisión original, pero más de una cuarta parte la descubre ahora.

Antes de ser un fenómeno en streaming, el edificio de Desengaño 21 ya había sumado marcas difíciles de igualar. A lo largo de sus 93 episodios reunió a más de 40 millones de espectadores únicos, y su capítulo más visto rozó los 8,4 millones de media con un 43,1% de cuota de pantalla. De ese mismo tándem creativo nació ‘La que se avecina‘, que aún sigue en emisión y comparte con su antecesora catálogo y número de espectadores.

Hay una lógica muy sencilla detrás de este éxito, más allá de la calidad de la serie. Un título ya conocido ahorra en marketing y llega con el éxito demostrado, a un coste muy inferior al de una producción original. Es la razón por la que clásicos como ‘Friends’, ‘The Office’ o ‘Seinfeld’ siguen presumiendo de licencias multimillonarias: continúan atrayendo a la gente. A ello se suma el componente inequívocamente local de ‘Aquí no hay quien viva’, que tras la televisión pasó a las reposiciones de la TDT, en especial en FDF, antes de dar el salto al streaming. Y desde ahí, generación tras generación se sigue enganchando a nuestra serie más Bruguera.

En Xataka | Este remake de un clásico en Prime Video es el estreno de ciencia ficción del verano: ‘Matrix’ o ‘Cyberpunk 2066’ se lo deben todo

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Hemos tenido una carta náutica casi dos siglos en un cajón porque pensábamos que estaba todo mal. Estábamos equivocados

Published

on


En algún momento de 1835, en la costa noroeste de la India, Alexander Burnes compró un rollo de papel. Dentro había manuscrita una carta de navegación del mar Rojo y el golfo de Adén que el oficial británico llego a calificar como un “espécimen de levantamiento naval sin igual en los gabinetes de Europa”. 

Burnes lo donó a la Royal Geographical Society, donde un equipo de expertos lo examinó y lo metió en un cajón. Desde entonces, el diagnóstico ha sido unánime: la carta era muy bonita y muy resultona, pero completamente errónea. 

Durante 189 años, hemos creído que estaba mal. Pero estábamos equivocados.

Y no es que no la hubiéramos estudiado. Solo en el último siglo se ha estudiado con detalle hasta en cinco ocasiones (1947, 1987, 2002, 2012 y 2022). Sin embargo, todos los esfuerzos habían sido inútiles. Sin embargo, en los últimos años, John P. Cooper del Instituto de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Exeter y su equipo han estudiado al fondo el tema.

Sin mucho éxito, la verdad. 

Hasta que se dieron cuenta de una cosa: ¿y si en lugar de un documento, lo que tenían entre manos era una herramienta? Es decir, ¿y si no era un mapa para colgar en la pared, sino otra cosa?

¿Cómo funcionaba el cacharro? La clave, siempre según los investigadores, es que la carta solo se abría por el tramo que el navegante utilizaba en ese momento. Si miras la carta en su conjunto (más de 180 islas, además de arrecifes, hitos en tierra, edificios religiosos y banderas), no se entiende; sobre todo, porque no tienen continuidad. 

Pero si analizas las referencias fragmento a fragmento emerge la idea de que se usaba para mantener la línea de navegación, recordar a los navegantes lo que tenían que ir haciendo. Su finalidad era mnemotécnica y operativa; no representativa.

Qué curioso, ¿no? Sí y ese es el principal problema, pensar en que todo esto es solo ‘curioso’. Pero no, lo que la carta pone sobre la mesa es el sesgo eurocéntrico que aún impera en la historia de la ciencia: durante casi dos siglos juzgamos una herramienta india con la única vara que conocíamos (la correspondencia geométrica con el terreno) y la declaramos como “defectuosa” por no cumplir con esa vara.

¿Cuántos miles de cosas más tendremos por ahí perdidas, sin acabar de entender del todo? Nunca está de más recordar que hay muchas cosas que no entendemos del todo.

Imagen | Universidad de Exeter

En Xataka | El mapamundi de Urbano Monte, una de las cartografías más alucinantes y grandiosas de la historia

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Trending