Actualidad
un accidente que golpea sus ambiciones
El coche volador avanza entre promesas de fábrica y plazos de entrega, pero cada ensayo recuerda que la seguridad sigue en primer plano. En los preparativos del salón aéreo de Changchun, en el noreste de China, dos eVTOL de Xpeng AeroHT hicieron contacto en el aire y uno terminó incendiado al tocar tierra. En la red social Weibo circulan imágenes y vídeos que muestran el humo elevándose sobre la pista.
Lo que ocurrió. Como recoge Sina, el accidente se produjo el 16 de septiembre al finalizar un ensayo. Los aparatos que practicaban una maniobra de formación chocaron al no mantener la distancia adecuada. Una unidad descendió de forma segura, mientras la otra resultó dañada y ardió en el aterrizaje. La empresa informó de que todo el personal salió ileso y que los equipos de emergencia actuaron en el lugar. La investigación oficial aún no ha arrojado conclusiones.
El vehículo y el concepto. Xpeng AeroHT se ha convertido en uno de los referentes de la llamada economía de baja altitud. Su producto más avanzado es el “Land Carrier”, un coche de diseño desacoplado en el que el vehículo terrestre y el módulo aéreo se integran y separan mediante un sistema automático. El coche de seis ruedas funciona como base de apoyo, mientras que la aeronave despega y aterriza en vertical con un diseño de seis brazos plegables.
Separaciones y evitación. Las operaciones aéreas se apoyan en la premisa de mantener distancias claras entre aeronaves. Los intervalos verticales, horizontales y temporales se ajustan en función de la altitud y la velocidad, con generosos márgenes entre un vuelo y otro. En el caso de Xpeng AeroHT, la compañía ha hecho hincapié en sensores y algoritmos de evitación, aunque todavía no se sabe qué papel tuvieron esos sistemas en este incidente.


La propia compañía, según Sina y Bloomberg, ha subrayado que todavía no se puede establecer la causa definitiva del accidente. No está claro si la falta de separación obedeció a un problema de altura, a un intervalo longitudinal insuficiente o a un error de operación. Tampoco se descarta la influencia de las condiciones meteorológicas. 36kr señala que testigos mencionaron viento fuerte en la zona.
Rápido crecimiento En poco tiempo, Xpeng AeroHT ha logrado acumular un volumen de encargos que ronda las 5.000 unidades. El proyecto industrial incluye una fábrica en construcción con capacidad para 10.000 coches voladores al año, cuyo desarrollo comenzó en octubre de 2024 y que se plantea como una línea de montaje a gran escala. La compañía, integrada en el ecosistema de Xpeng Motors, que acaba de aterrizar en Austria, afirma tener una plantilla de más de 1.400 personas y una proporción de especialistas en ingeniería y desarrollo superior al 80%.
Metas y desafíos. El accidente llega en un momento delicado para Xpeng AeroHT, inmersa en una fase de expansión y con la vista puesta en la producción masiva a partir de 2026. El incidente añade incertidumbre sobre la capacidad de cumplir ese calendario y refuerza el debate sobre la seguridad de los eVTOL. Aunque el mercado ha mostrado interés con miles de reservas, la percepción pública se ha vuelto más exigente: antes de pensar en vuelos comerciales, los fabricantes deberán convencer de que la tecnología es fiable.
Imágenes | Weibo | Xpeng AeroHT
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Eugenio Derbez estrena “LOL: Buscando Talento”, María León y Julia Medina presentan canción
<div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml">Eugenio Derbez estrena “LOL: Buscando Talento”, María León y Julia Medina presentan canción
<br /></div>
<div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml">
<img src="https://latinus.us/u/fotografias/m/2026/1/17/f300x190-136691_144851_5050.jpg" /></div>
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
El agua del Tajo se va a quedar en Castilla-La Mancha. Así que Alicante y Murcia ya tienen un plan B: montar desaladoras
La gestión del agua en el Levante español no es solo una cuestión de ingeniería, sino una batalla política y territorial que se libra en cada hectómetro cúbico. Mientras los embalses de la cabecera del Tajo fluctúan y las reglas del juego cambian en los despachos de Madrid, la Cuenca del Segura intenta blindar su supervivencia a través de la tecnología. Con el Trasvase Tajo-Segura en el punto de mira normativo, el Gobierno se ha visto obligado a acelerar su “plan B”: convertir el agua del mar en el pulmón de la agricultura europea.
Luz verde a los anteproyectos. La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) ya tiene sobre la mesa el diseño de las dos desaladoras que prometen dar un respiro al Plan de Cuenca. Mario Urrea, al frente del organismo, ha rubricado los contratos para redactar los anteproyectos de unas obras que costarán 1,34 millones de euros solo en su fase técnica.
Sin embargo, el plan ya ha chocado con la realidad política local. Según los medios locales, la ubicación exacta de la planta proyectada para el margen izquierdo (zona de Torrevieja) es un punto de fricción: el Ayuntamiento de Torrevieja y la Generalitat Valenciana ya han manifestado un “rechazo frontal” ante la posibilidad de que la nueva planta se instale en dicho término municipal. Para evitar este choque prematuro, la CHS alude de forma genérica al “entorno del embalse de La Pedrera”, aunque técnicamente lo más viable sería ubicarla junto a la planta ya existente en Torrevieja, muy cerca del mar.
El rompecabezas de las cifras. El objetivo es alcanzar criterios de garantía hídrica, pero los detalles revelan una notable confusión en la envergadura del plan. Mientras el Gobierno apuntó inicialmente a una planta de 100 hm3 para la zona de Torrevieja, el pliego de condiciones actual rebaja esa cifra a la mitad, situándola en 50 hm3. No obstante, la planificación apuntan a que, sumando las capacidades de ambas instalaciones, se podrían aportar hasta 150 hm3 anuales al sistema.
El reparto quirúrgico de este recurso no convencional se estructurará así:
- Desaladora de la Margen Derecha (Águilas): Producirá 50 hm3 anuales. De ellos, 33,5 hm3 se destinarán a aliviar masas subterráneas sobreexplotadas como el Alto Guadalentín y Mazarrón, mientras que 16,5 hm3 reforzarán el suministro directo en Lorca, Totana y zonas de Almería.
- Desaladora de la Margen Izquierda (Torrevieja): Con una producción proyectada de hasta 100 hm3 (según el horizonte del plan de cuenca), destinará 58,5 hm3 a paliar la infradotación del Campo de Cartagena y Alicante (Albatera, San Isidro), además de dedicar 41,5 hm3 a la recuperación de acuíferos como el de Cabo Roig.
Un plan dividido bajo el estigma de la energía. El proyecto se ha dividido en dos lotes estratégicos con un plazo inicial de ejecución de 12 meses para su redacción. El lote de la margen derecha ha sido adjudicado a la empresa Typsa por 674.575 euros, con el mandato de estudiar su conexión con la desaladora existente en Águilas. Por su parte, el lote de la margen izquierda ha sido conferido a Ayesa Ingeniería por 669.286 euros, con la misión de conectar la infraestructura con el embalse de La Pedrera para distribuir el agua por los canales del postrasvase.
Un aspecto crítico es la sostenibilidad. Ambos anteproyectos deben incluir obligatoriamente el diseño de plantas solares fotovoltaicas para abaratar el elevado coste eléctrico de la desalinización. Sin embargo, este punto despierta escepticismo: como recuerda la prensa local, el Gobierno aún no ha logrado materializar la planta solar en 2024 para la actual desaladora de Torrevieja por falta de ubicación.
El factor tiempo: un obstáculo insalvable. A pesar de la firma de estos contratos, la solución no será inmediata. El Ministerio estima que estas desaladoras tardarán entre cinco y seis años en estar operativas, dado que tras la redacción del anteproyecto viene una compleja fase de tramitación ambiental, información pública y posibles expropiaciones.
Para los regantes, este calendario es “inasumible”. Se encuentran atrapados en una pinza temporal; mientras el cambio climático y las nuevas reglas del trasvase imponen recortes hoy mismo, la alternativa prometida no llegará, en el mejor de los casos, hasta el inicio de la próxima década.
¿Paz hídrica o tregua temporal? La apuesta por la desalinización es el eje central de la estrategia del Ministerio para la Transición Ecológica para cerrar la brecha hídrica del Segura. No obstante, con las reglas del trasvase a punto de cambiar y una ejecución de obras que se proyecta hacia la próxima década, las nuevas desaladoras nacen en un clima de incertidumbre técnica y política. La firma de Mario Urrea pone el papel sobre la mesa, pero el agua —y la paz territorial— todavía parecen quedar lejos en el horizonte.
Imagen | CHS Segura
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
la más útil será la que más nos vigile
Google acaba de lanzar Personal Intelligence. Conecta Gemini con tu Gmail, Fotos, YouTube y tu historial de búsquedas “con un solo toque”. La promesa es que así podrás recibir respuestas personalizadas sin tener que explicar tu contexto cada vez.
El ejemplo promocional es llamativo: estás en una tienda de neumáticos, necesitas dar tu matrícula y Gemini la infiere por las fotos que has hecho de tu coche. No es el mejor ejemplo porque cuánta gente no se sabe su propia matrícula. Pero la idea se entiende.
- Anthropic lanzó Cowork hace unos días y ya se ha hecho viral: le das acceso a los archivos de tu ordenador y Claude puede verlos, editarlos, crearlos o borrarlos. Organizarlos, modificarlos.
- OpenAI compró hace unos meses Sky, una aplicación de macOS que “ve tu pantalla y actúa en tus aplicaciones”.
Ya son tres productos que convergen hacia una arquitectura similar: tener acceso total a tu información a cambio de darte la utilidad máxima. La inversión es total.
Durante lo que llevamos de siglo, el mantra ha sido “más privacidad = mejor producto”. No siempre funcionaba en la práctica, pero sobre el papel todo el mundo parecía estar de acuerdo. Apple ha hecho de la privacidad un argumento de venta, a Meta le han caído palos por no cuidarla bien, hay empresas como Proton, Internxt, Mega o pCloud que han nacido precisamente con esa preocupación en su ADN.
Ahora la ecuación se va invirtiendo: percibimos mayor utilidad cuanto mayor sea la intrusión. Y no molesta al usuario. Al revés, lo pide, entrega más información porque sabe que mejores serán las respuestas.
La competencia está en los modelos de IA, pero también en los niveles de acceso consentido:
- Google no necesita que sus modelos sean siempre mejores que los GPTs, necesita que conectes más aplicaciones.
- Anthropic no necesita superar en benchmarks a Gemini, necesita que le des acceso a los archivos de tu ordenador.
- Y OpenAI no compró Sky por su tecnología, sino por lo refinada y práctica que ha hecho la intrusión como core de su producto.
La diferencia es más psicológica que técnica.
Nadie dice “danos acceso total a tu vida digital completa”, dicen “personaliza tu experiencia”, “conecta aplicaciones con un toque”. O “Claude puede tomar acciones potencialmente destructivas”, un adverbio protector ante el hecho de que su IA puede borrar tus archivos. Hace tres años, un producto con estos permisos habría sido presentado como distópico. Hoy es el no va más.
Lo que ocurre es simple:
- Reorganizar las descargas manualmente es un rollo.
- Buscar un correo entre miles también.
- Caminar al parking para mirar el número de bastidor, otro.
Ceder privacidad para evitar esas pequeñas fricciones parece razonable. Y lo es. Nadie nos ha engañado. Pero el timing también cuenta.
¿Por qué? Porque el cambio no es solo técnico, también es cultural. Primero había que normalizar el “copiloto” para luego meternos “el secretario que todo lo ve”. Cada permiso nos fue preparando para el siguiente. Analiza este documento → Accede a mi Drive → Conecta todo con un toque.
Y funciona porque compensa, y mucho. La IA que solo sabe lo que tú le cuentas es, objetivamente, menos útil. Josh Woodward, VP de Gemini, ha dado una explicación muy buena: cuando fue a cambiar los neumáticos, Gemini le sugirió modelos concretos basándose en los viajes que detectó en Fotos. Climas, tipos de terreno… Eso no lo hace ninguna IA sin ese acceso total.
La pregunta incómoda es qué pasa cuando la herramienta más útil es la más invasiva, lo sabemos, y aun así la preferimos. Cuando la conveniencia inmediata se enfrenta a la privacidad abstracta, la primera gana siempre.
Estas herramientas nos avisan de sus riesgos, pero la mayoría estamos decidiendo que nos da igual. O que vale la pena.
Esto ocurría con Google Maps, YouTube, Spotify o Instagram. La diferencia es que antes el producto era el mapa, la música, la red social. Ahora el producto es un asistente que realmente necesita saberlo todo para funcionar de verdad.
Y va a funcionar. Dentro de un par de años, la IA con acceso completo será tan superior que nos parecerá absurdo haber dudado en algún momento de darle los permisos. Igual que ahora nos parece absurdo usar el móvil sin geolocalización por privacidad.
Cuando nos preguntemos cómo momento normalizamos esto, la respuesta será muy simple: lo pedimos nosotros. La alternativa era tener que ir a buscar la información.
Imagen destacada | Anthropic
ues de anuncios individuales.
Source link
-
Musica2 días agoJalisco, tierra de compositores: el aporte del estado a la música mexicana
-
Cine y Tv2 días agoLa novia! Trailer, estreno y todo sobre la nueva película con Jessie Buckley y Christian Bale
-
Deportes2 días agoMundial 2026: México podría superar los 3600 mmd de derrama económica por la Copa del Mundo
-
Deportes2 días agoAlbacete se avergüenza de los insultos racistas a Vinícius Júnior | Video
-
Musica1 día agoAgenda: Los mejores eventos de entretenimiento del 16 al 22 de enero de 2026
-
Tecnologia2 días agoGoogle México anuncia a Sebastián Valverde como su nuevo director general
-
Cine y Tv2 días agoLa dramaturgia cinematográfica en las escenas de juego: por qué las mesas de cartas ganan a los slots
-
Actualidad2 días agoMéxico ha decidido registrar todas las líneas telefónicas del país. Las teleoperadoras han decidido desafiarlo




