Connect with us

Actualidad

cómo funciona, inconvenientes y cómo activarlo para combatir las llamadas de spam

Published

on


Vamos a explicarte qué es y cómo funciona el filtro de llamadas de  iOS 26, con el que vas a tener una medida más para protegerte de las robollamadas o spam telefónico. Este tipo de llamadas son un problema creciente contra el que se está legislando, con medidas como el forzar usar prefijos determinados

Sin embargo, ninguna de estas medidas parece estar funcionando, y el proceso de grabar y denunciar llamadas de spam es un poco largo, por lo que muchos prefieren ni molestarse. El nuevo método de Apple tampoco es perfecto, te diremos algunos inconvenientes, pero es una capa extra de protección.

Cómo funciona el nuevo filtro de iOS

El nuevo filtro de llamadas de iOS 26 está pensado concretamente para las robollamadas. Son esas llamadas que no te hace ningún humano, solo un contestador que te envía un mensaje y luego cuelga, o incluso para la publicidad telefónica hecha por humanos.

Lo que hace este filtro es que Siri actúa como tu contestador. Cuando te llama un número desconocido, en vez de descolgar tú el teléfono, Siri le pedirá que diga el nombre y motivo de la llamada. Y cuando la otra persona responda, entonces te llegará la llamada y podrás leer quién es y qué quiere para decidir si te interesa coger la llamada o no.

Este filtro se activará con todos los números que no tengas en tu agenda. Vamos, que si te llama un familiar o amigo cuyo número tienes guardado, el teléfono sonará normalmente, pero si no es así entonces se aplicará la protección con el contestador de Siri.

Otra cosa que es importante es que la llamada no te sonará desde el principio. Primero será Siri quien conteste preguntando el motivo de la llamada, y solo cuando la otra persona responda te llegará a ti la llamada.

Esto tiene inconvenientes

La idea de Apple es buena, pero tiene un gran inconveniente: si te llama una persona legítima podría pensar que el bot telefónico eres tú, y entonces podrías perder una llamada importante de alguien que no tienes en la agenda.

Por ejemplo, puede ser la llamada de un repartidor que te trae el paquete de una compra online. Piensa que te llama para decirte si puede pasarse, y en vez de contestarle una persona le contesta Siri. Lo normal es que cuelgue pensando que tiene tu número mal. 

En estos casos, su llamada nunca te llegará, ni siquiera sabrás que te han llamado, porque inicialmente no suena. Esto también puede pasar con llamadas de la administración pública, o simplemente con alguna persona que conoces pero cuyo número no tienes en tu agenda telefónica.

Cómo activar este filtro de llamadas

Filtrado
Filtrado

Para activar este filtro de llamadas debes tener un teléfono actualizado a iOS 26. Una vez lo tengas, entra en los ajustes, y ve a la sección Apps. Aquí dentro, pulsa en la aplicación Teléfono para entrar en su configuración.

Una vez en las opciones de configuración de la app Teléfono, baja hasta el apartado de Filtrado de llamadas, donde puedes activar la opción Solicitar motivo de llamada para activar el filtro.

Imagen de portada | ChatGPT

En Xataka Basics | Personaliza tu iPhone con iOS 26: cómo aprovechar los nuevos diseño de iconos y pantalla de bloqueo

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Irán le hizo a EEUU lo mismo que Ucrania a Rusia en la operación Spiderweb

Published

on


En las primeras semanas de la guerra, se publicaron informes sobre los daños infligidos por Irán a las bases y radares de Washington en Oriente Medio. Por ejemplo, se documentaron ataques contra 14 emplazamientos militares o instalaciones de defensa aérea estadounidenses, o el bombardeo a una base estadounidense en Kuwait, la primera vez en años que un avión de combate enemigo impactaba una base estadounidense.

Sin embargo, ahora se acaba de conocer que, en realidad, ha sido mucho peor.

La guerra que las imágenes empezaron a revelar. Durante años, los ejércitos occidentales asumieron que el control absoluto del aire y de los satélites bastaba para ocultar daños, movimientos y debilidades en mitad de una guerra… hasta que los conflictos recientes empezaron a demostrar justo lo contrario. En Ucrania, simples fotografías comerciales tomadas desde el espacio permitieron seguir convoyes rusos, localizar bombarderos y detectar instalaciones destruidas mucho antes de que los gobiernos reconocieran nada. A aquella misión se le llamó Spiderweb.

Ocurre que ahora está ocurriendo lo mismo en Oriente Medio. Lo que comenzó como una campaña presentada por Washington como una operación de castigo contra Irán ha terminado dejando una imagen mucho más incómoda: que las fotografías satelitales están mostrando un nivel de destrucción sobre instalaciones estadounidenses muchísimo mayor del admitido públicamente.

El descubrimiento incómodo. El último análisis del Washington Post a más de un centenar de imágenes satelitales ha revelado que Irán golpeó al menos 228 estructuras o equipos militares estadounidenses repartidos por bases de Oriente Medio, una cifra muy superior a la reconocida oficialmente. Los impactos alcanzaron hangares, barracones, depósitos de combustible, sistemas Patriot, radares THAAD, centros de comunicaciones, instalaciones eléctricas e incluso aeronaves estratégicas, dejando claro que Teherán no estaba lanzando ataques simbólicos o indiscriminados. 

Lo más delicado para Estados Unidos es que muchas de esas imágenes procedían inicialmente de medios iraníes y fueron posteriormente verificadas mediante sistemas europeos y otras fuentes comerciales independientes. En otras palabras, el relato inicial de ataques limitados empezó a derrumbarse cuando las imágenes comenzaron a enseñar algo mucho más serio: que Irán había conseguido penetrar defensas avanzadas y golpear infraestructura crítica estadounidense en numerosos países al mismo tiempo.

Aad5615f98c3c7c6745e4c97572c46a763421827
Aad5615f98c3c7c6745e4c97572c46a763421827

Daños en el campamento Arifjan en Kuwait visibles el 4 de marzo

Irán encontró el punto débil de las bases. Contaba el Wapo que uno de los aspectos más llamativos de los ataques es la precisión con la que fueron ejecutados. Analistas militares destacaron la ausencia de cráteres aleatorios y la concentración de impactos sobre objetivos concretos, señal de que Irán disponía de inteligencia previa muy detallada sobre las instalaciones estadounidenses. Los ataques no se limitaron a pistas o depósitos militares tradicionales, también alcanzaron gimnasios, alojamientos, comedores y edificios de personal, reflejando un intento deliberado de aumentar las bajas humanas y obligar a Estados Unidos a vaciar bases enteras (como, de hecho, así ocurrió). 

Porque varias instalaciones acabaron siendo consideradas demasiado peligrosas para operar con normalidad, provocando evacuaciones parciales y el traslado de efectivos fuera del alcance iraní. Algunas bases en Kuwait y Bahréin, utilizadas para lanzar ataques contra Irán o desplegar sistemas HIMARS, fueron especialmente castigadas, alimentando la sensación de que Teherán había logrado identificar rápidamente qué plataformas estaban participando directamente en la campaña.

De499f0deda2bf97fad6035f79a226ba1ae10443
De499f0deda2bf97fad6035f79a226ba1ae10443

Nueve depósitos de combustible de la base aérea Ali al-Salem en Kuwait resultaron dañados

Los drones cambiaron todo. Gran parte de esta transformación del campo de batalla tiene relación directa con una lección aprendida en Ucrania: los drones baratos y de ataque unidireccional están erosionando la ventaja tradicional de las grandes potencias. Expertos estadounidenses reconocen que el Pentágono no adaptó suficientemente rápido sus bases a esta nueva amenaza, pese a llevar años observando cómo drones relativamente simples destruían blindados, radares o infraestructuras críticas en otros conflictos. 

Aunque muchos drones iraníes portaban cargas explosivas reducidas, resultaban extremadamente difíciles de interceptar y podían atacar con enorme precisión objetivos estacionarios. Esto obligó a consumir cantidades gigantescas de interceptores Patriot y THAAD, reduciendo peligrosamente las reservas estadounidenses y aliadas en apenas unas semanas. El resultado fue paradójico: la potencia militar más avanzada del mundo empezó a verse obligada a jugar a la defensiva alrededor de sus propias bases, mientras Irán encontraba maneras relativamente baratas de saturar sistemas antiaéreos multimillonarios.

El enorme desgaste oculto. Mientras Washington insistía públicamente en que los daños no alteraban significativamente la campaña militar, las imágenes mostraban una realidad más compleja. Algunas instalaciones clave sufrieron daños considerados “extensos” incluso por funcionarios estadounidenses, y parte del mando regional tuvo que ser reubicado fuera de Oriente Medio. Como contamos, la sede de la Quinta Flota en Bahréin fue una de las zonas más afectadas, hasta el punto de trasladar funciones a Florida, mientras crece el debate interno sobre si ciertas bases volverán a operar como antes. 

También aparecieron señales preocupantes sobre fallos estructurales: aeronaves estratégicas estacionadas repetidamente en posiciones vulnerables, centros tácticos sin protección suficiente y escasez de refugios reforzados para personal y equipos críticos. Todo ello alimentó una conclusión: que Estados Unidos había subestimado tanto la resiliencia iraní como la velocidad con la que las guerras modernas están volviendo transparentes instalaciones que antes parecían intocables.

La verdadera señal estratégica que deja esta guerra. Más allá de los daños concretos, lo que realmente preocupa a estrategas y militares es el cambio de percepción que dejan las imágenes satelitales. Durante décadas, la presencia de bases estadounidenses repartidas por Oriente Medio funcionó como símbolo de control absoluto y capacidad de respuesta inmediata, pero ahora esas mismas instalaciones aparecen expuestas, vulnerables y permanentemente observadas desde el aire y desde el espacio. 

Si se quiere, el conflicto ha dejado una sensación difícil de ignorar: que Irán quizá no pueda derrotar militarmente a Estados Unidos en un enfrentamiento convencional, pero sí puede infligir suficiente daño, desgaste y presión política como para alterar profundamente el cálculo estratégico estadounidense en la región. Y esa idea que comenzó con la operación Spiderweb en Ucrania, multiplicada por cientos de fotografías de hangares destruidos, radares alcanzados y bases parcialmente vaciadas, puede acabar siendo una de las consecuencias más importantes de toda la guerra.

Imagen | Iran media, Planet

En Xataka | Turquía ha echado un vistazo al estrecho del Bósforo, ha visto lo que está pasando en Ormuz y ha sumado dos más dos

En Xataka | EEUU opina que la guerra en el Golfo Pérsico ha terminado. Irán opina que eso lo decidirá ella cuando considere

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

review con características, precio y especificaciones

Published

on


No sé si a vosotros os pasa, pero yo tengo varios productos y servicios que puedo recomendar a cualquier persona con los ojos cerrados. Al final es una de las maldiciones de dedicarte a esto: te acabas convirtiendo en el asesor de regalos y compras de todos tus amigos y familiares, por lo que tengo listas de productos y servicios de uso frecuente: VPNs, portátiles para trabajar, móviles de 300 euros, tablets, auriculares y, por supuesto, relojes

Pues si hubo un reloj que recomendé hasta la saciedad el año pasado, ese fue el Huawei Watch Fit 4 Pro. Me encantó, me pareció un reloj completo y solvente, capaz de satisfacer a cualquier usuario.

Hoy me toca renovar esa lista y tengo claro que lo haré por el Huawei Watch Fit 5 Pro que hoy nos ocupa. Porque incluso siendo muy parecido al modelo anterior, ha mejorado en bastantes apartados y arreglado su gran punto flaco. Sigue teniendo sus cosas, ojo, pero no tengo dudas de que estamos ante un superventas. Otra vez.

Ficha técnica del Huawei Watch Fit 5 Pro

huawei watch fit 5 Pro

dimensiones y peso

44,5 x 40,8 x 9,5 mm

30,4 gramos sin correa

pantalla

AMOLED a color de 1,92 pulgadas

60 Hz

Brillo máximo: 3.000 nits

Cristal de zafiro 2,5D

Relación pantalla/frontal: 83%

Sensores

Huawei TruSense

Huawei TruSleep

Sensor de ritmo cardíaco

Sensor SpO2

Acelerómetro

Sensor de temperatura de la piel

Electrocardiograma

Sensor de gravedad

Magnetómetro

Batería

471 mAh

Carga inalámbrica

Carga rápida (60 minutos)

Autonomía

Uso típico: 7 días

Máximo: 10 días

conectividad

Bluetooth BLE

Chip GPS global

resistencia

5 ATM

botones

Botón de acción lateral

Corona giratoria

compatibilidAD

iOS y Android

sistema operativo

HarmonyOS 5.1

OTROS

Brillo automático

Modo AoD

Monitorización de frecuencia cardíaca
Monitorización del sueño
Seguimiento SpO2
Seguimiento de salud femenina
Monitorización de estrés

Electrocardiograma

Rigidez arterial

Control de apneas

Notificaciones
Control musical

Más de 100 modos deportivos

AppGallery

PRECIO

299 euros

HUAWEI WATCH FIT 5 Pro Smartwatch, Preciso GPS, ECG, 1,92″ Pantalla de Cristal de Zafiro, 3000 nits, Pago NFC,Deportes al Aire Libre,Monitorización de Salud,10 Días Autonomía, 5ATM,Android iOS,Naranja

El precio podría variar. Obtenemos comisión por estos enlaces

Diseño y pantalla: cuando la base está bien…

Huawei Watch Fit 5 Pro | Imagen: Xataka
Huawei Watch Fit 5 Pro | Imagen: Xataka

Huawei Watch Fit 5 Pro | Imagen: Xataka

Huawei no se ha roto la cabeza con el diseño de su nuevo reloj. El Watch Fit 5 Pro es, en apariencia, prácticamente idéntico al modelo anterior, aunque hay algunas novedades interesantes. El reloj está hecho de aluminio, pero el bisel es de una aleación de titanio con, cito textualmente, “acabado cerámico de oxidación por microarco”. Eso, en cristiano, quiere decir que el reloj aguanta mejor tanto golpes como rayajos al tiempo que conserva la ligereza y la ergonomía. Porque sí, el reloj es cómodo, muy cómodo. 

Tiene un grosor de 9,5 milímetros y pesa 30,4 gramos, por lo que es fácil de llevar en todas la situaciones, incluyendo durante el sueño. La caja conserva las terminaciones del modelo anterior y se puede conseguir en blanco, negro y naranja, este último con unas rayitas decorativas que acentúan su vocación más deportiva. A mí, personalmente, me encanta el negro, pero el naranja es verdad que tiene su punto. Además, es el único que, de serie, viene con la correa de nylon, algo a lo que vamos a volver enseguida.

A plena luz del día, la pantalla se ve estupendamente (aquí le está dando la luz de lleno y la foto, creedme, no le hace justicia) | Imagen: Xataka
A plena luz del día, la pantalla se ve estupendamente (aquí le está dando la luz de lleno y la foto, creedme, no le hace justicia) | Imagen: Xataka

A plena luz del día, la pantalla se ve estupendamente (aquí le está dando la luz de lleno y la foto, creedme, no le hace justicia) | Imagen: Xataka

La pantalla sube hasta las 1,92 pulgadas gracias no tanto a un aumento de tamaño con respecto a la generación pasada, sino a un mejor aprovechamiento del frontal (que ahora es del 83%). Huawei parece haber tomado nota del análisis del Fit 4 Pro y ha implementado en este modelo un cristal 2,5D (es decir, ligeramente curvado) que da esa sensación de “todo pantalla”, ya que los marcos negros (ahora simétricos, por cierto) están justo en la curvatura. Están muy bien integrados.

El brillo llega a los 3.000 nits, aunque es una cifra que alcanzaremos en circunstancias muy particulares. La realidad es que el panel no siempre brilla a ese nivel. No obstante, el brillo máximo es más que suficiente para ver la información de un vistazo incluso a pleno sol durante una sesión deportiva. Bien de resolución, bien los ángulos de visión y los colores, bien la respuesta táctil, en fin, la pantalla muy bien, sin quejas. Bueno, una: las huellas se quedan bastante marcadas.

Uffffff, esa corona | Imagen: Xataka
Uffffff, esa corona | Imagen: Xataka

Uffffff, esa corona | Imagen: Xataka

La disposición de los botones es la misma, con una botón inferior mapeable (click y doble click, recomiendo el doble click para lanzar los pagos móviles) y una corona que no solo sirve para abrir el menú y desplazarnos por los ajustes, sino que tiene un click y un feedback háptico que es pura fantasía. Los botones son estupendos, los dos, pero es que la corona me tiene loco. 

Lo que no me tiene tan loco es la correa. No porque no esté bien, que lo está, sino porque el pasador no es estándar, como tampoco lo era en el Fit 4 ni en el Fit 3. Mientras que en otros relojes como el Watch GT 6 o Runner 2 usan acoples de 20 milímetros, en los Fit Huawei opta por pasadores propietarios. Eso quiere decir que no puedes cambiar la correa por cualquier otra, sino que tiene que ser diseñada para este enganche particular. 

La correa es genial, pero el pasador es propietario | Imagen: Xataka
La correa es genial, pero el pasador es propietario | Imagen: Xataka

La correa es genial, pero el pasador es propietario | Imagen: Xataka

Por otro lado, el modelo naranja tiene una correa de nylon que es suave y se seca rápido. Si es para el día a día, adelante con ella. Si es para hacer deporte, yo prefiero las correas de silicona porque se deterioran menos o, al menos, su deterioro no es tan visible como el del nylon. 

Experiencia de uso: HarmonyOS progresa adecuadamente

Imagen | Xataka
Imagen | Xataka

Imagen | Xataka

Huawei vuelve a apostar por la compatibilidad con iOS (App Store) y Android (AppGallery), de manera que podemos conectar el reloj al móvil independientemente del sistema operativo que usemos. Para el caso, nosotros hemos analizado el dispositivo habiéndolo conectado a un smartphone Android. 

HarmonyOS (que en este caso recuerda a un sistema RTOS) alcanza la versión 6.1 y, como decíamos, progresa adecuadamente. Sigue sin tener un ecosistema de apps tan nutrido como el de Wear OS o watchOS, pero poco a poco va llenándose de apps dedicadas como Padel Point (para llevar un registro de los puntos en pádel) o Tennix (para medir el rendimiento en partidos de tenis). 

Imagen | Xataka
Imagen | Xataka

Imagen | Xataka

El rendimiento del sistema operativo es sensacional. Va fino, las apps se abren y mueven con soltura y es intuitivo. Poco a poco, Huawei está consiguiendo pulir su software y ponerlo a la altura en términos de rendimiento de su competencia. Sigue siendo más básico que Wear OS o watchOS, pero tiene todo lo necesario para el 95% de los usuarios puedan aprovechar el reloj al máximo y, y lo que tiene funciona de miedo. Eso, además, le permite tener una autonomía mayor, tal y como veremos más adelante.

También dispone de pagos móviles, ya no con Quicko Wallet, sino a través de Curve Pay. Este ha sido, históricamente, uno de los puntos más flacos de los relojes de Huawei y tener al fin una propuesta usable es de agradecer. Los pagos móviles son de esas cosas que no echas de menos hasta que no los tienes. Poder disponer de ellos es un puntazo. Otra cosa es que Curve Pay, como plataforma, funcione mejor o peor, pero eso es otra historia.

Poder pagar con el reloj es un puntazo | Imagen: Xataka
Poder pagar con el reloj es un puntazo | Imagen: Xataka

Poder pagar con el reloj es un puntazo | Imagen: Xataka

¿Qué le falta al sistema para ser redondo? Además de una mayor integración con un ecosistema de domótica, algo que no es viable dada la situación geopolítica, un asistente de voz en condiciones. El que tiene solo acepta comandos concretos para obtener información del reloj o iniciar apps/ejercicios, pero no es Gemini ni tiene una inteligencia que le permita ir más allá. Tener esta tecnología habría sido un verdadero puntazo, pero aquí la realidad es la que es.

En lo que respecta a llamadas y notificaciones, cero quejas. Las notificaciones se muestran correctamente en el reloj, emojis incluidos, y las podemos responder usando un teclado chiquito, respuestas predeterminadas o lo que, indudablemente, es lo más cómodo: el dictado por voz. Antes solo funcionaba con móviles Huawei, ahora lo he podido usar sin problema en mi móvil Android.

El teclado se puede usar, pero no es lo más cómodo | Imagen: Xataka
El teclado se puede usar, pero no es lo más cómodo | Imagen: Xataka

El teclado se puede usar, pero no es lo más cómodo | Imagen: Xataka

Las llamadas también se escuchan bien, si bien 1) es mejor cogerlas con los auriculares puestos, la experiencia es bastante mejor; y 2) no tenemos eSIM, por lo que la dependencia de la conexión con el móvil es total.

Si buscas un dispositivo para dejarte el móvil en casa, con un montón de aplicaciones de terceros y que se integre con los demás gadgets de tu casa, este no es. Ahora bien, si en lo que a software se refiere buscas gestión de salud, una interfaz sencilla, notificaciones, llamadas y no calentarte la cabeza con ajustes y apps, HarmonyOS es la opción a elegir.

Salud y deporte: café para muy cafeteros

Imagen | Xataka
Imagen | Xataka

Imagen | Xataka

Si algo ha demostrado Huawei a lo largo de los años es que sabe lo que se hace en términos de sensórica y salud. TruSense hace un trabajo excelente recopilando con precisión la frecuencia cardíaca, el nivel de oxígeno en sangre, el estrés, la temperatura de la piel y el sueño, cuyas mediciones me parecen de las más precisas. 

Para este modelo, la firma repite la posibilidad de medir la rigidez arterial, de hacerse un electrocardiograma, de detectar arritmias y medir la respiración durante el sueño para prevenir posibles apneas. Como siempre, ningún reloj sustituye al médico, pero siempre es buena noticia que los sensores sean precisos y las métricas se representen de forma entendible. 

Ejemplos de informes generados en la app | Imagen: Xataka
Ejemplos de informes generados en la app | Imagen: Xataka

Ejemplos de informes generados en la app | Imagen: Xataka

En lo que a salud se refiere, se agradecen las alertas de ritmo cardíaco alto y el completo análisis del sueño al que podemos acceder desde la app. Por pedir, echo en falta que no haya que activar manualmente la detección de ruidos durante el sueño, me gustaría que lo hiciera automáticamente. Por lo demás, el reloj nos permite conocer todos los parámetros necesarios y, al menos durante las semanas que lo hemos tenido, no hemos notado problemas en las mediciones. Minipunto también para la detección de caídas, tecnología que también tenemos disponible.

Si hablamos de deporte, la cosa puede ir desde lo más sencillo (como registrar una caminata) hasta funciones de trial running, carrera en pista, ciclismo, etc. Ahora vamos con ellas, no sin antes detenerme en los mini-workouts, una función muy simpática para hacer ejercicios rápidos y motivar a un panda cual tamagotchi. El panda cambia de posición y cara según lo activos que seamos durante el día, muy curioso.

Imagen | Xataka
Imagen | Xataka

Imagen | Xataka

Dicho eso, caretas fuera: no hago ciclismo, no soy corredor y no juego al golf, por lo que no puedo exprimir al máximo todas las funciones de este reloj. El día que haya un modo pádel en condiciones, por favor, que me llamen. Ahora bien, sé reconocer el valor cuando lo veo y estoy seguro de que tener la posibilidad de importar rutas en GPX y seguirlas en tiempo real en un mapa, recibir alertas de fuera de ruta, configurar puntos de control en carreras por montaña o llevar un control de tiempo de carrera en pista es útil. En lo que respecta al golf, podemos ver los greens y las distancias desde el reloj, monitorizar los golpes, etc.

Hay más de 100 modos deportivos, por lo que malo será que el que practiquéis no esté. Por haber hay hasta pádel, que de eso sí piloto. Aunque es bastante básico, al menos sirve para medir pulsaciones, calorías y carga de trabajo. Y aunque no hay un modo pádel como tal, sí se notan vientos de cambio en Huawei gracias a la compatibilidad con servicios de terceros.

El GPS es brutal | Imagen: Xataka
El GPS es brutal | Imagen: Xataka

El GPS es brutal | Imagen: Xataka

Esto es algo que Apple y Google entendieron bien y Huawei lo está poniendo en práctica. Básicamente, Huawei ha desarrollado una plataforma que permite integrar servicios de entrenamiento de terceros con Huawei Salud. De esa manera, si un desarrollador crea una app para medir el rendimiento en pádel, la información registrada por ella puede combinarse y sincronizarse con la de Huawei Salud para tener todo en un mismo lugar. 

Las primeras apps son Goodshot (bádminton), Tennix (tenis), PickleX (pickelball) y KeepStrong (entrenamiento de fuerza). Sobra decir que tiene integración con plataformas como Kotcha, Urunn, Strava o Komoot.

Imagen | Xataka
Imagen | Xataka

Imagen | Xataka

Los informes generados por la app son muy completos y el GPS es una auténtica barbaridad. Huawei ha implementado el sistema Sunflower que ya vimos en el Runner 2 en este reloj y el registro es excelente. La precisión es altísima, algo que, sin duda, agradecerán los corredores y ciclistas.

Batería: buenas noticias (otra vez)

Cerramos este análisis hablando de la batería, apartado en el que Huawei nos vuelve a dar una alegría. Ha salido un pareado sin haberlo planeado, qué bonito. Como ya hiciera la compañía en su Watch GT 6 Pro, el Huawei Watch Fit 5 Pro (y su hermano pequeño) monta una batería de silicio carbono. Es la primera vez que esta tecnología llega a esta gama y eso es, sin duda, una buena noticia. 

¿Por qué? Porque las baterías de silicio-carbono permiten almacenar más energía en el mismo espacio (o incluso en menos). Este tipo de baterías han marcado un antes y un después en smartphones y es lógico que las marcas quieran aplicarlas a los smartwatches. Más capacidad, más autonomía, menos dependencia del cargador y menos dolores de cabeza, no tiene más.

Imagen | Xataka
Imagen | Xataka

Imagen | Xataka

El Huawei Watch Fit 5 Pro aguanta sin problema los nueve-diez días con un uso normal, es decir, recibiendo notificaciones, monitorizando la salud de forma pasiva, etc. Si le apretamos un poco, por ejemplo, respondiendo llamadas, haciendo deporte o usando el GPS con relativa frecuencia (yo lo hice en un viaje a China que hice durante esta prueba), la autonomía se reduce hasta los siete días. 

Para que nos hagamos una idea, apretándole fuerte el Watch Fit 5 Pro aguanta lo que el Watch Fit 4 Pro aguantaba con un uso moderado. Y es verdad, no son los 21 días del Watch GT 6 Pro, pero siete-diez días es una cifra que sigue estando en la parte alta del ranking. En cuanto a la carga, el dispositivo se carga de forma inalámbrica en alrededor de una hora. 

Huawei Watch Fit 5 Pro, la opinión y nota de Xataka

Imagen | Xataka
Imagen | Xataka

Imagen | Xataka

Huawei ha vuelto a firmar un reloj que no me costaría lo más mínimo recomendarle a cualquier usuario. Lo hizo con el Fit 3, lo hizo con el Fit 4 y lo vuelve a hacer con el Fit 5. Me parece un reloj que puede encajarle tanto al que busca un smartwatch con buena batería, pantalla y monitorización de salud como al que quiere ir más allá porque hace mucho deporte y busca medir bien cada cifra de su ejercicio. 

Sus puntos débiles son la falta de un asistente virtual a la altura de lo que ofrece su competencia en general y Wear OS en particular, así como la integración con un ecosistema mayor, no solo el móvil. Es decir, si esperamos la integración que Wear OS o watchOS tienen con Android, Google Home y Gemini / iOS, HomeKit y Siri, respectivamente, eso no lo vamos a tener. 

Si lo entendemos, no obstante, como un accesorio y un compañero para salud agnóstico al sistema operativo, el dispositivo cumple con total solvencia. El gran problema que tenía era el Watcht Fit 4 Pro era la falta de pagos móviles y eso se ha arreglado ya, por lo que la gran pega que tenía el modelo anterior se ha resuelto. Es un producto muy recomendable al que, francamente, es difícil encontrarle pegas.

9,0

Diseño
8,75

Pantalla
9,5

Software
8,75

Batería
9,5

Interfaz
8,5

A favor

  • Es cómodo y se siente genial en mano.
  • Pagos móviles, al fin
  • La batería ya aguantaba, pero ahora lo hace más y llega a los 10 días.

En contra

  • Sigue sin integrarse en un ecosistema de productos más amplio.
  • No tiene un asistente a la altura de lo que propone Wear OS con Gemini.

HUAWEI WATCH FIT 5 Pro Smartwatch, Preciso GPS, ECG, 1,92″ Pantalla de Cristal de Zafiro, 3000 nits, Pago NFC,Deportes al Aire Libre,Monitorización de Salud,10 Días Autonomía, 5ATM,Android iOS,Naranja

El precio podría variar. Obtenemos comisión por estos enlaces

Imágenes | Xataka

En Xataka | Huawei FreeBuds Pro 5, análisis: su cancelación de ruido solo se puede definir con dos palabras y son “magia negra”

Este dispositivo ha sido cedido para prueba por parte de Huawei. Puedes consultar cómo hacemos las reviews en Xataka y nuestra política de relaciones con empresas.

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

el agotamiento es el nuevo síntoma de un sistema roto

Published

on


“No me da la vida”. Esta frase, repetida casi como un mantra diario, se ha convertido en la excusa universal para cancelar una quedada con amigos, posponer una llamada o justificar un correo sin responder. Lo que antes era un cansancio puntual tras una semana dura, hoy es, como apunta la periodista Ana Morales en su libro Estado civil: cansada, un estilo de vida que hemos normalizado por completo. 

Sin embargo, detrás de esta aparente cotidianidad se esconde una fractura social y de salud pública sin precedentes: una epidemia de estrés crónico y burnout que está pasando factura a nuestros cuerpos, a nuestras mentes y a nuestra forma de relacionarnos.

La radiografía del colapso. En España, los datos dibujan una realidad asfixiante. El 40% de los trabajadores de nuestro país vincula su estrés, ansiedad o depresión directamente a su empleo. Para poner en contexto la magnitud del problema: la media europea se sitúa en un 29% y solo cuatro países de todo el continente —Grecia, Finlandia, Chipre y Polonia— nos superan en estos índices de angustia laboral. Pese a la gravedad de estas cifras, se sigue poniendo el peso en la resiliencia individual en lugar de invertir recursos en soluciones organizacionales y estructurales.

Pero este colapso no es, ni mucho menos, una anomalía ibérica; se trata de una auténtica tendencia global imparable. A nivel internacional, una abrumadora mayoría de la población adulta confiesa vivir ahogada por factores puramente cotidianos: el 70% señala la economía general como una fuente muy o algo significativa de estrés en su vida, el 63% apunta al dinero y las finanzas, y el 55% a las responsabilidades familiares. El impacto es tan profundo que el estrés devora cientos de miles de millones al año en las economías de Occidente, mermando no solo la productividad, sino la calidad de vida de toda una generación.

Cuando el perfeccionismo se vuelve un verdugo. A menudo, la sociedad juzga el agotamiento bajo una lupa moral. La psicóloga Teresa (@unraticoconteree) advierte que lo que llamamos “pereza” es, en realidad, agotamiento emocional derivado de pasar demasiado tiempo en “modo automático” cuidando de todos menos de uno mismo.

Este desgaste se nutre de la autoexigencia, un rasgo tradicionalmente aplaudido en nuestra sociedad. Sin embargo, clínicas y especialistas en psicología advierten que una autoexigencia desmedida supedita nuestra autoestima a nuestros logros. Quienes la padecen desarrollan un diálogo interno crítico, miedo paralizante al fracaso, rumiación excesiva y pensamiento dicotómico. El resultado final es un perfeccionismo tóxico en el que ningún logro parece suficiente, generando una sensación constante de insatisfacción y bloqueos emocionales.

La “crisis del cuarto de vida”. El impacto de este ritmo de vida es especialmente crudo en las generaciones millennial y zeta. A esto se le conoce como la “Quarter-Life Crisis” (Crisis del cuarto de vida), un periodo de transición que ocurre entre mediados de los 20 y principios de los 30 años. Según Newport Institute, esta crisis se manifiesta a través de la confusión de identidad, el miedo al futuro y la sensación de quedarse atrás frente a los logros de los demás. Es una etapa donde el “miedo a perderse algo” (FOMO) choca de frente con la desilusión.

Desde portales de psicología señalan que estos jóvenes enfrentan un cóctel tóxico de recesiones, crisis climática y secuelas de la pandemia. Además, los adolescentes han sustituido consumos de alcohol o tabaco por adicciones conductuales como el doomscrolling, aislándose frente a la pantalla. En la universidad, el burnout estudiantil se traduce en cinismo y un fuerte sentimiento de incompetencia.

La brecha de género: ellas se queman más. Tanto en las aulas como en los despachos, el agotamiento tiene un sesgo de género innegable. Las investigaciones muestran que las estudiantes universitarias femeninas tienen un riesgo significativamente mayor de sufrir agotamiento, deterioro cognitivo y deterioro emocional en comparación con sus compañeros masculinos.

En el trabajo, la cosa no mejora. Hay estudios que muestran que casi la mitad de las mujeres en puestos directivos llegan al burnout, mientras que en los hombres esa cifra es bastante menor. Y no es casualidad, ya que las mujeres cargan con mucho más que sus responsabilidades laborales. Llegan a casa y siguen trabajando, solo que sin que nadie lo llame trabajo. Según la psicóloga Bárbara Tovar, las mujeres arrastran un mandato cultural histórico de entrega y sacrificio para demostrar su valía, lo que las lleva a sentir culpa cada vez que intentan descansar o desconectar.

Un cuerpo en guerra constante. El estrés, desde una perspectiva evolutiva, es un mecanismo de supervivencia diseñado para salvarnos la vida ante peligros inminentes, activando la liberación de adrenalina y cortisol. El problema es que el depredador de hoy no es un león, sino la hipoteca, el trabajo o la incertidumbre. Cuando el estrés se vuelve crónico, el organismo entra en un estado de “carga alostática”, un desgaste brutal a nivel cardiovascular, metabólico e inmunitario. El cuerpo desarrolla resistencia a los glucocorticoides y el sistema inmune se desploma, reduciéndose drásticamente las células NK (nuestra primera línea de defensa contra virus y tumores) y los linfocitos T. 

Por si fuera poco, se desencadena un bucle de neuroinflamación que altera el cerebro y facilita el desarrollo de la depresión. Las investigaciones médicas llevan cinco décadas estudiando el burnout. Hoy sabemos que la distinción clásica entre burnout (agotamiento por el trabajo) y depresión clínica es cada vez más difusa; instituciones como Mayo Clinic o la Universidad de Navarra enfatizan que el burnout no debe tratarse solo como un fracaso del empleado para gestionar su estrés; es una responsabilidad compartida con la organización, derivada de cargas de trabajo inasumibles, falta de control y mala comunicación. 

Del silencio digital a la obsesión por el confort. Ante la asfixia, surgen los “maximalistas del silencio”, quienes mantienen el modo “No Molestar” permanentemente. Es un acto de higiene mental: cada interrupción en el móvil causa un “hipo cognitivo” y el cerebro puede tardar 23 minutos en recuperar la concentración profunda. 

En paralelo llega el cozymaxxing, una tendencia viral para crear refugios de confort extremo y luces tenues que activan el sistema nervioso parasimpático para reducir el cortisol. Sin embargo, la ciencia advierte contra modas extremas como el “ayuno de dopamina” radical, que carece de base neurobiológica. En su lugar, proponen la “dopamina lenta” (leer o cocinar) y priorizar la “regularidad” del sueño sobre la obsesión de las ocho horas para evitar el “jet lag social”.

El descanso como acción preventiva. La academia es clara: necesitamos transitar del riesgo psicosocial a la acción preventiva. La educación emocional, tanto en las aulas como en los centros de trabajo, se presenta como una estrategia vital para cuidar la salud mental y prevenir el desgaste.

En última instancia, la nueva ambición de las generaciones que sufren este colapso ya no es llegar más lejos, ni acumular roles ni demostrar a toda costa que “pueden con todo”. Ante la promesa rota de que el esfuerzo infinito es igual a recompensa asegurada, el paradigma está cambiando. Descansar, poner límites, renunciar a estar siempre disponibles y permitirse no hacer nada se están erigiendo, irónicamente, como los actos más radicales, políticos y necesarios de nuestro tiempo.

Imagen | Magnific

Xataka | Los adolescentes ya no fuman, beben, se drogan o tienen mucho sexo entre ellos: ahora simplemente miran el móvil

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Trending