Connect with us

Musica

Vhagar, Meleys y Sunfyre: La historia de los dragones del cuarto episodio de ‘House of the Dragon’

Published

on

Vhagar, Meleys y Sunfyre: La historia de los dragones del cuarto episodio de 'House of the Dragon'

Estamos en el cuarto episodio de la segunda temporada de House of the Dragon. Y nos atrevemos a decir que hasta ahora, ha sido el capítulo más emocionante de todos porque por fin la “Danza de los dragones” se hizo realidad.

Antes de que piensen que les vamos a dar spoilers, aquí sólo van a encontrar un peso de contexto sobre los dragones que aparecen en este episodio. Les platicaremos la historia de Meleys, la dragona de Rhaenys; Vhagar, el enorme dragón de Aemond; y Sunfyre, el hermoso dragón de Aegon.

Y como dato extra, también les platicaremos de Dreamfyre, el dragón de Helaena. Este dragón nunca ha salido en la serie, pero su historia es una de las más interesantes desde los primeros años tras la conquista de Aegon. Así que pongan atención porque se puede poner enredado.

Pensando en los nombres repetidos de la familia Targaryen en 'House of the Dragon'
Pensando en los nombres repetidos de la familia Targaryen en ‘House of the Dragon’ / Foto: El internet de las cosas

Sunfyre, el dragón de Aegon III

Cuando Aegon tenía 13 años, “conectó” con su dragón, el cual lleva el nombre de Sunfyre. De acuerdo al libro Fire & Blood, Sunfyre era el dragón más hermoso que jamás se hubiera visto, pues tenía las escamas doradas y sus alas eran rosadas.

Ahora bien. En la época de los Targaryen que vemos en House of the Dragon, coexisten dragones viejos y dragones jóvenes. Uno de los más viejos es Vhagar, el cual pertenece a Aemond, pero tuvo más jinetes desde la conquista (ahorita vamos a eso).

El rey Aegon II Targaryen en 'House of the Dragon'
El rey Aegon II Targaryen en ‘House of the Dragon’ / Foto: Max

Sunfyre, en el caso contrario, era de los dragones más jóvenes, y su primer jinete fue el mismo Aegon. Después de los episodios vistos en este cuarto capítulo de la serie (aguas porque pueden ser spoilers), el destino de Sunfyre es incierto.

Sunfyre, de ser el dragón más hermoso, pasa a estar gravemente herido, con un ala rota, sin un ojo y un montón de heridas en su cuerpo que tardan en sanar. Tan mal estaba, que incluso lo mandan a matar, pero el dragón dio batalla y sobrevive.

Meleys, la dragona de Rhaenys

En la primera temporada de House of the Dragon, Meleys y Rhaenys protagonizaron una de las escenas más emocionantes. Al cierre, la princesa y su dragona se aparecen en la coronación de Aegon como rey de Westeros (muy al estilo de Shrek, pues).

Sabemos perfectamente que Rhaenys pudo decir “dracarys“, matar a Aegon, Alicent, Otto y toda la familia usurpadora, y evitar que la guerra diera inicio. Pero también entendemos el punto de Rhaenys al decir que no le correspondía dar ese primer paso.

Te decimos quién es quién en 'House of the Dragon'
Eve Best como Rhaenys Targaryen. Foto: HBO.

Conocida como la “Reina Roja”, Meleys le perteneció, primero, a la princesa Alyssa Targaryen. ¿Y quién era ella? Alyssa era hija de Jaehaerys I, el rey conciliador, y madre de Viserys y Daemon. En ese caso, Alyssa estaba casada con Baelon o el príncipe de la primavera (no olviden su nombre porque vuelve a aparecer).

Después, Rhaenys logra montarla y convertirse en una de las figuras más temidas en todo Westeros y entre los dragones de los Targaryen.

Vhagar, el dragón de Aemond

Baelon, el llamado rey de la primavera, esposo de Alyssa y padre de Viserys I y Daemon, fue el jinete de Vhagar, uno de los dragones que participaron en la conquista de los Targaryen en Westeros (Vhagar tenía unos 52 años durante la conquista).

*Sólo como dato curioso, Baelon y su hermano Aemon se querían mucho y tomaron la decisión de que ambos compartirían el trono. Uno sería rey y el otro la Mano. Y aunque las cosas no salieron como lo planeado, han de saber que Aemon es el papá de Rhaenys, y fue el primer jinete de Caraxes, el extraño dragón de Daemon en House of the Dragon.

Volviendo a Vhagar… como les contamos, este dragón formó parte de la conquista de Aegon junto a sus hermanas y esposas. Una de ellas era Rhaenys junto a su dragón Meraxes. También estaba Visenya, una reina guerrera, y su dragón (adivinen) Vhagar.

El príncipe Aemond Targaryen
El príncipe Aemond Targaryen / Foto: Max

Después de Visenya, Baelon toma a Vhagar. Y después pasa a Laena Velaryon, la hija mayor de Lord Corlys y la princesa Rhaenys. Como recordamos, ella se casa con Daemon, con quien tiene dos hijas gemelas, Rhaena y Baela.

La muerte de Laena no es igual en los libros y la serie. En la serie, la princesa le pide a Vhagar, su dragón, que la mate. Pero en los libros no es así. Laena tuvo complicaciones durante un parto, y tras días enferma, decide que quiere volar a Vhagar por última vez. En camino hacia el dragón, colapsa y muere.

Tras la muerte de Laena, Vhagar se queda sin jinete, lo cual coincide con la falta de un dragón para el príncipe Aemond. Tras las burlas de sus hermanos y sobrinos (los hijos de Rhaenyra), Aemond se arma de valor y monta a Vhagar.

Sin embargo, Aemond nunca logra controlar por completo a Vhagar, pues es un dragón enorme y viejo. Parte de las consecuencias de esto es la muerte de Lucerys Velaryon: Vhagar destroza a Luke y su joven dragón Arrax de una mordida. Como alguna vez dijo Viserys, controlar a un dragón es una “ilusión”.

Dreamfyre, la dragona de Helaena

Visenya, la jinete de Vhagar en la conquista, tuvo un hijo llamado Maegor, quien al convertirse en rey recibió el nombre de “Maegor el Cruel”. Era hijo de Aegon el conquistador, pero no su primogénito. Sin embargo, su madre siempre quiso que él fuera el sucesor.

El segundo rey Targaryen en Westeros fue Aenys (hijo de Rhaenys), al cual describían como una persona amable y culta. Contrario a los deseos de Visenya, Aenys se convierte en rey y tiene dos hijos: Aegon y Rhaena. Aegon heredaría el trono, y lo quería hacer tomando como esposa a su hermana.

El rey Aenys acepta, pero el pueblo se niega bajo la manipulación de la Fe de los Siete. Entonces, Aenys se arma un plan y le dice a sus hijos/esposos que viajen por todo Westeros para demostrar que no pasa nada si son hermanos y están casados (Cersei y Jaime necesitaban un representante como Aenys, sin duda).

A estas alturas, Aegon no tenía dragón, pero Rhaena sí, Dreamfyre. Mientras el heredero está de viaje, el rey Aenys enferma y muere. ¿Qué debía suceder? Aegon tomaría el trono para convertirse en rey… pero aparece Maegor con su dragón Balerion (el mismo dragón de Aegon el conquistador), y toma el reino con ayuda de su madre Visenya.

Aegon lucha para tomar lo que le pertenece, pero Maegor lo mata. Es así como se convierte en el rey de los Siete Reinos, mata a los líderes de la Fe de los Siete, y toma a muchas mujeres como esposas. Entre ellas están las Black Brides (les decían así porque eran viudas a partir de que sus esposos habían muerto en manos de Maegor).

¿Y adivinen quién estaba entre las Black Brides? La princesa Rhaena, viuda de Aegon y sobrina del mismo Maegor. Pero esa no es la parte más interesante del chisme. Rhaena siempre estuvo enamorada de una mujer de la corte: Elissa Farman. Y así como llevaba a su hermano Aegon sobre Dreamfyre, también lo hizo con Elissa (como cuando te dedican la misma canción).

El chisme real dice que tras la muerte de Maegor, Rhaena se casó con Androw Farman, hermano de Elissa. Pero sólo lo hizo para estar cerca de ella… pero esa es otra historia.

The post Vhagar, Meleys y Sunfyre: La historia de los dragones del cuarto episodio de ‘House of the Dragon’ appeared first on Sopitas.com.

ues de anuncios individuales.

Musica

Los Pericos dejan en Guadalajara un pedazo de su historia

Published

on



Entre los gritos de los pájaros, vegetación de la jungla, aleteos de cotorros y guacamayas, el grupo argentino Los Pericos enterraron fragmentos de su pasado y de su historia la mañana de este lunes en el aviario del Parque Agua Azul de Guadalajara, en un gesto de agradecimiento a la ciudad donde tuvieron muchos de sus conciertos más importantes, y como un gesto a futuro: la música los trascenderá y los sobrevivirá, pues cuando ya no quede ninguno de ellos vivo en este mundo, las canciones de Los Pericos seguirán siendo cantadas en América Latina.

Como parte de su nuevo material discográfico, “Inmortal”, los Pericos realizaron el acto simbólico de dejar una cápsula del tiempo, resguardando objetos de valor sentimental, mensajes e imágenes que capturan el instante que la banda vive ahora, pero que también recopilan el universo sonoro que han construido desde hace décadas: diez canciones inéditas que, en un testimonio vivo, fueron resguardadas en el aviario del Agua Azul, y que en medio siglo, esperan sea redescubierto, resignificado y sentido por nuevas generaciones.

“Escogimos Guadalajara porque es la primera ciudad que nos recibió después de que nos volvimos masivos. Tenemos una conexión tremenda con el público acá, tremenda”, asegura Willie Valentinis, conversando con EL INFORMADOR. “Después, el Parque Agua Azul porque tocamos muchas veces en la Concha Acústica; es un lugar emblemático para nosotros. De los shows más lindos que hicimos en México fueron acá. Y después tenían el aviario, que era un lugar ideal para la cápsula del tiempo. Es un poco como preservar para el futuro. Es un mensaje hacia el futuro: preservación de la Tierra, semillas, nuestra música que nos va a trascender, etcétera. Y justo lo que hacen acá es eso: conservar cosas para las futuras generaciones; aves, plantas, mariposas. Es un pulmón dentro de la ciudad”.

Como parte de su nuevo material discográfico,
Como parte de su nuevo material discográfico, “Inmortal”, los Pericos realizaron el acto simbólico de dejar una cápsula del tiempo. EL INFORMADOR / A. Navarro 

“Eso es muy importante y nosotros estamos muy agradecidos de que nos hayan permitido dejar acá la cápsula del tiempo, la verdad. Les gustó la idea y nos pareció un lugar hermoso para hacerlo”.

Lee: Martín Anselmi reacciona al campeonato del Cruz Azul

Con cuatro décadas de trayectoria, Los Pericos miran hacia el futuro con este acto simbólico de la cápsula del tiempo; al respecto de cómo esperan ser recordados en medio siglo, luego de cuarenta años de granjearse el amor de fanáticos de todas las edades y de todas las generaciones, el guitarrista Juan Alfredo Baleiron dice que han entregado al tiempo canciones accesibles, para todos, que espera superen la prueba del mismo tiempo. Hasta ahora lo han conseguido: cuatro décadas no las consigue cualquiera.

“Si la música es buena, no importa. Hoy escuchamos música de hace siglos y está igual de buena. No importa el género, la moda actual, lo que escuchen los chavos o la gente más grande. Si está bueno, está bueno. Y creo que ya con 40 años de carrera creemos que esas canciones van a quedar bien. Dentro de 50 años van a seguir siendo fáciles de escuchar, entendibles y lindas, porque son lindas”, compartió.

Casi medio siglo después, para Juan Alfredo Baleiron y Willie Valentinis sigue siendo sorpresivo cómo llegaron hasta donde están hoy, después de haber iniciado este camino sin más aspiración y esperanzas que las de crear música. Es decir: todo lo demás ha sido inesperado. “Nomás dijimos, hay que hacer música y ver qué ocurre. Pero incluso hoy nos pasa eso también“, dice Diego. “Siempre hacer un disco nuevo es ver qué ocurre, si a la gente le va a gustar. No casarte con tu pasado y decir lo que quieres decir hoy. El disco es una foto de un momento musical tuyo. Entonces hay canciones que han pasado el tiempo y están mejor que nunca, y canciones que tal vez ya no te representan tanto. Es lo que pensabas en ese momento. Estas canciones son lo que nosotros queremos dejar para el futuro de este momento. Hay canciones como “La Tierra”, que tiene un mensaje ecológico, canciones de amor o invitados con los que siempre quisimos colaborar, como Sabino. Pero la música de un disco siempre es una fotografía musical de lo que vive el grupo en ese momento”.

La cápsula del tiempo cuenta con objetos de valor sentimental, mensajes e imágenes que capturan el instante que la banda vive ahora, además de diez canciones inéditas. EL INFORMADOR / A. Navarro
La cápsula del tiempo cuenta con objetos de valor sentimental, mensajes e imágenes que capturan el instante que la banda vive ahora, además de diez canciones inéditas. EL INFORMADOR / A. Navarro

En la misma línea, los músicos reconocen que, aunque ya no son las mismas personas que crearon las canciones de hace décadas, han disfrutado contemplar la música como un espejo de lo que alguna vez fueron, de lo que han sido, de lo que son hoy. “Las canciones pasan por muchas etapas. Más allá de lo lindas que sean o de cuánto nos gusten, te marcaron en un momento y las tocaste mucho. Por ahí te cansaron. Después las vuelves a escuchar desde otra perspectiva”, dice Juan Alfredo Baleiron. “Quizás cuando uno es más joven, con los éxitos reniegas un poco: “Ay no, esta canción la escucha todo el mundo”. Y después te amigás y lo disfrutás porque uno madura, crece y amplía la percepción de uno mismo, de lo que hizo y de cómo era”.

“A veces, cuando eres más joven, ves una foto de cuando eras niño y te incomoda. Ya cuando res más grande decís: “Qué lindo todo lo que viví, todo lo que hicimos”. Nosotros hicimos todo convencidos, nos gustara más o menos. No tenemos nada de lo que realmente nos arrepintamos. Todo lo que hicimos lo hicimos con ganas, inspirados. Hay canciones que con el paso del tiempo se pusieron mejor y otras que quedaron un poco perdidas, pero a todas les pusimos mucho amor y ganas”.

La banda agradece al gobierno municipal

Por último, Los Pericos agradecieron al Gobierno de Guadalajara por las facilidades que les concedieron para llevar a puerto este proyecto que es significativo para ellos como banda, como memoria del tiempo, y como agradecimiento a una ciudad a la que le tienen afecto, y que los recibió de brazos abiertos desde siempre. Guadalajara no es la única ciudad en la que Los Pericos dejarán cápsula, pero sí tendrá ese pedacito de memoria, esa tiempo enterrado de lo que han sido.

“Guadalajara ha sido espectacular. De entrada dijeron que sí. Para nosotros este espacio es importante porque la Concha Acústica es un sitio muy emblemático en nuestra carrera, donde hicimos cinco o seis conciertos muy grandes. Y también tiene una parte natural que nos gustaba mucho. Todas las cápsulas las fuimos dejando en lugares emblemáticos de cada ciudad, que tengan relación con la ecología y con todo eso. En Mendoza dejamos una en una montaña; en Salta será en el Tren de las Nubes; y acá, en este parque. Entonces todo eso nos parecía importante, y dijeron que sí enseguida. Así que estamos muy agradecidos”, finalizó Willie Valentinis.

Inmortal” marca además el regreso de la banda a un disco de canciones inéditas, consolidando así un presente que respeta su legado y lo proyecta hacia un futuro.

  1. Corazón Cristal Ft. Abel Pintos
  2. Amor Bonsai Ft. El Plan de la Mariposa
  3. Los Latidos Ft. Denny Denan (Timbalada)
  4. Inquilino en el Espacio Ft. Facundo Soto (Guasones)
  5. La Tierra Ft. Néstor Ramljak (Non palidece)
  6. Inmortal Ft. Sabino
  7. Baila el cielo
  8. Corre
  9. Soledad
  10. La Verdad
La cápsula del tiempo que será reabierta en medio siglo fue resguardada en el aviario del Agua Azul. EL INFORMADOR / A. Navarro 
La cápsula del tiempo que será reabierta en medio siglo fue resguardada en el aviario del Agua Azul. EL INFORMADOR / A. Navarro 

* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de Whatsapp * * *

OB
 

Temas

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Musica

Música: Miles Davis: el arquitecto del jazz moderno

Published

on



El 26 de mayo se cumplen cien años del nacimiento de Miles Dewey Davis III, el trompetista estadounidense que transformó el jazz y que redefinió la manera en que la música moderna entiende la innovación. A un siglo de su llegada al mundo, su figura permanece como una de las más influyentes del siglo XX: un artista incapaz de repetirse, obsesionado con anticipar el futuro sonoro incluso cuando eso significaba incomodar a su propio público.

Trompetista, compositor y líder de banda, Davis convirtió cada etapa de su carrera en un punto de inflexión para el jazz. Desde el bebop hasta la fusión eléctrica, su trayectoria -que abarcó cinco décadas- puede leerse como una historia paralela del desarrollo del género durante la segunda mitad del siglo pasado.

Un oído formado entre tradición y cambio

Miles Davis nació en Alton, Illinois, el 26 de mayo de 1926, aunque creció en East St. Louis dentro de una familia afroamericana de clase media acomodada. 

Su entorno familiar estuvo marcado por la música desde temprana edad: su madre tocaba el violín y su hermana interpretaba piezas clásicas al piano, mientras que el gospel, el blues y el jazz entraban en su vida a través de la radio, la iglesia y los viajes familiares.

A los diez años recibió su primera trompeta, regalo que definiría su destino. Bajo la guía del trompetista Elwood Buchanan, comenzó a desarrollar un estilo poco convencional, alejado del virtuosismo explosivo dominante en la época. Buchanan insistía en evitar el vibrato excesivo, una enseñanza que terminaría moldeando el sonido íntimo y contenido que caracterizaría a Davis durante toda su carrera.

El propio músico recordaría años después la influencia decisiva de su mentor Clark Terry. “La influencia principal que recibí debe haber sido Clark Terry… íbamos a una jam y el lugar se llenaba en diez minutos. Venía a mi casa, pedía permiso a mi padre y me llevaba a tocar desde las seis de la tarde hasta las seis de la mañana”.

Aquellas sesiones marcaron su formación práctica mucho más que cualquier aula.

Nueva York y el nacimiento del jazz moderno

En 1944, con apenas 18 años, Davis se mudó a Nueva York para estudiar en la Juilliard School. Sin embargo, su verdadera educación ocurrió fuera de las clases, en los clubes nocturnos de la Calle 52, donde el bebop estaba revolucionando el lenguaje musical.

Allí conoció a figuras clave como Charlie Parker y Dizzy Gillespie, quienes lo integraron a la nueva corriente musical. Davis describió aquel encuentro decisivo con humor y asombro. “Ni siquiera reconocí a Dizzy cuando me preguntó si tenía carnet del sindicato. Yo solo quería escucharlo tocar, pero terminé subiendo al escenario”.

La experiencia confirmó que su aprendizaje debía darse dentro del movimiento creativo que estaba transformando el jazz.
De “Birth of the Cool” al cambio constante.

A finales de los años cuarenta, Davis reunió un noneto con una instrumentación inusual que incluía trompa y tuba. Aunque las grabaciones iniciales pasaron desapercibidas, posteriormente serían publicadas como “Birth of the Cool” (1957), obra fundamental que dio nombre al cool jazz y abrió una nueva sensibilidad sonora menos frenética que el bebop.

Davis continuó cambiando de rumbo. Tras el cool jazz llegó el hard bop, donde recuperó la energía del rhythm and blues; después, el jazz modal, basado en escalas más que en progresiones armónicas tradicionales. Este periodo produjo obras esenciales como “Milestones” (1958) y el legendario “Kind of Blue” (1959), considerado uno de los discos más influyentes de la historia.

Piezas como “So What”, “All Blues”, “Blue in Green”, “Solar” y “Four” muestran la amplitud estética de su obra y explican por qué su música sigue siendo objeto de estudio.

El riesgo eléctrico y la incomprensión

A finales de los años sesenta, fascinado por el rock, el funk y el soul, Davis volvió a romper expectativas al incorporar instrumentos eléctricos y ritmos más agresivos. Álbumes como “In a Silent Way” (1969) y “Bitches Brew” (1970) marcaron el nacimiento del jazz fusión.

La decisión provocó rechazo entre sectores puristas del jazz, que consideraron su electrificación una traición. Sin embargo, el tiempo consolidó esas grabaciones como una expansión definitiva del género.

Su capacidad para adelantarse a las tendencias fue constante: mientras muchos músicos perdían impulso creativo con los años, Davis seguía reinventándose.

Retiro, regreso y apertura al hip-hop

En 1975 se retiró temporalmente debido a problemas de salud y adicciones. Durante cinco años permaneció alejado de la vida pública, hasta regresar en 1980 con una nueva etapa creativa marcada por la exploración tecnológica y sonora.

Incluso en sus últimos años se mantuvo atento a nuevas corrientes musicales. Su álbum final, “Doo-Bop” (1991), incorporó elementos del hip-hop, anticipando el diálogo entre jazz y cultura urbana que se volvería común décadas después.

No es casual que artistas como The Roots, Mobb Deep, Notorious B.I.G., Outkast o Queen Latifah hayan sampleado su música, confirmando su influencia más allá del jazz.

El legado de una mente adelantada

Miles Davis falleció el 28 de septiembre de 1991 en Santa Mónica, California, a los 65 años, tras complicaciones derivadas de enfermedades respiratorias, un accidente cerebrovascular y neumonía. Su último disco fue publicado de manera póstuma, cerrando una carrera marcada por la búsqueda constante.

Dueño de un sonido irrepetible

El sonido de la trompeta de Davis -frecuentemente interpretada con sordina Harmon- se distinguía por su lirismo, frases breves y una intensidad introspectiva que contrastaba con el virtuosismo dominante. Su estilo demostraba que la emoción podía surgir tanto del silencio como de la nota.

A lo largo de su trayectoria, convivió creativamente con gigantes del género, entre ellos Louis Armstrong, Duke Ellington, Charlie Parker y John Coltrane, formando parte del reducido grupo de artistas que redefinieron el rumbo del jazz y lo dotaron de una expresividad que rompió moldes.

El líder que construía sonidos colectivos

Parte del mito de Miles Davis reside en su habilidad para reunir músicos excepcionales y convertirlos en catalizadores de nuevas ideas. Aunque la autoría de algunas composiciones ha sido discutida -como el caso de “Blue in Green”, frecuentemente asociado al pianista Bill Evans- el resultado final siempre llevaba su sello artístico.

Más que imponer, Davis dirigía mediante la escucha y la intuición, nutriéndose de la creatividad colectiva para construir un sonido propio.

Cinco discos para entender su carrera

“Birth of the Cool” (1957)
El álbum que dio nombre al cool jazz. Davis rompió con la velocidad frenética del bebop y apostó por arreglos más sofisticados, atmósferas contenidas y un sonido elegante que cambiaría el rumbo del jazz moderno.

“Milestones” (1958)
Disco puente hacia el jazz modal. Aquí comenzó a abandonar las progresiones armónicas complejas para explorar estructuras más abiertas basadas en escalas, anticipando su obra maestra del año siguiente.

“Kind of Blue” (1959)
Considerado el disco de jazz más influyente de todos los tiempos. Con John Coltrane, Bill Evans y Cannonball Adderley, Davis creó una obra accesible, introspectiva y revolucionaria. Incluye clásicos como “So What” y “All Blues”.

“Sketches of Spain” (1960)
Su etapa más experimental y orquestal junto al arreglista Gil Evans. Fusionó jazz, música clásica y sonidos españoles en una obra atmosférica y cinematográfica encabezada por una reinterpretación del “Concierto de Aranjuez”.

“Bitches Brew” (1970)
El disco que detonó el jazz fusión. Davis incorporó instrumentos eléctricos, rock, funk y largas improvisaciones colectivas. Fue polémico en su momento, pero redefinió el jazz contemporáneo e influyó en generaciones posteriores.

CT

Temas

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Musica

Zapopan convierte sus plazas en escenario musical para celebrar la quinta Fiesta de la Música

Published

on



La música tomó las calles de Zapopan y convirtió el centro del municipio en una celebración colectiva. Desde temprana hora del sábado, miles de personas comenzaron a reunirse entre la Plaza de las Américas, el Andador 20 de Noviembre y las inmediaciones de la estación Zapopan Centro de la Línea 3, donde se realizó la quinta edición de la Fiesta de la Música Zapopan 2026.

La jornada que se extendió desde las 17:00 horas hasta la medianoche. Familias, jóvenes, parejas y grupos de amigos caminaron entre escenarios, puestos de arte y zonas de convivencia mientras el sonido de guitarras, metales y percusiones se mezclaba con el bullicio de la noche.

La edición 2026 contó con cuatro escenarios principales: Máxima Red Cola, Cultura Fest, Cultura UDG y Juventudes Zapopan, además de dos espacios complementarios donde hubo música tradicional, banda pop y karaoke. La propuesta reunió tanto a artistas emergentes como a agrupaciones con trayectoria, consolidando un cartel diverso que apostó por distintos géneros y públicos.

Entre las bandas y proyectos que formaron parte del festival destacaron Mexican Balkan Orkestar, Circo Kandela, Cruda Mata, The Tropikal Yeah! y Sr. Fillips, además de presentaciones de artistas como Paulina Jiménez, Montenegro, Silent Noir y Navit. El programa también incluyó a Apolinar, Dínamo, Habitantes, Metal Miura, Fonemics y Gargamel, entre otros proyectos locales y nacionales.

A lo largo de la tarde y la noche, el ambiente cambió constantemente de ritmo. En un escenario predominaban las fusiones balcánicas y tropicales; metros adelante aparecían propuestas de rock, rap o metal. Mientras algunos asistentes bailaban frente a las tarimas, otros recorrían el bazar de emprendedores, observaban piezas de arte urbano o participaban en dinámicas culturales instaladas en distintos puntos del centro zapopano.

La Fiesta de la Música, iniciativa que se celebra en más de 120 países, busca democratizar el acceso a la cultura y recuperar el espacio público a través del arte sonoro. En Zapopan, el festival también integró actividades complementarias como expoventa de arte, brigadas culturales y talleres impulsados por el Instituto de las Juventudes.

Uno de los aspectos que marcó esta edición fue el enfoque en accesibilidad universal. El evento contó con intérpretes de Lengua de Señas Mexicana y adecuaciones para personas usuarias de silla de ruedas, con el objetivo de ampliar el acceso a las actividades y reforzar el carácter incluyente del encuentro.

Temas

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Trending