El primer día de actividades del 21 Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) arrancó con una obra temeraria: la adaptación cinematográfica de Temporada de huracanes, la multipremiada novela de Fernanda Melchor.
La película, producida por Woo Films y por la plataforma Netflix, abrió la competencia de largometraje mexicano de ficción con una proyección para medios y una función de gala. Se trata de una de las producciones mexicanas más esperadas del año, no solo por trasladar a las imágenes un libro considerado pináculo de la literatura mexicana actual, sino porque además sucede que dicho libro tiene rasgos de inadaptable: es una historia que cambia de voz narrativa, que en el papel es narrada por un remolino de voces y que corre en capítulos fluidos de un solo párrafo, como si estuviera hecha de ríos caudalosos.
La directora Elisa Miller, la cineasta mexicana que impulsó la adaptación y levantó la mano para dirigirla, confesó en una conferencia de prensa que ella misma, incluso cuando ya contaba con los derechos de la novela, llegó a pensar que la tarea era imposible.
«Cuando me hablaron y me dijeron: es un hecho, tenemos los derechos, pensé: ¡es la mejor llamada de mi vida! Colgué. Llegué a mi casa y agarré el libro. No dormí, releyéndolo. Desperté. Les marqué y les dije: no, no se puede. ¿A quién se le ocurrió esto? Y me dijeron: ¡Pues a ti!», confesó riendo la realizadora.
La cineasta mexicana Elisa Miller, directora de Temporada de huracanes, durante el FICM 2023.
Pero pudo más el deseo de hacer un homenaje por medio del lenguaje visual. Elisa Miller, ganadora de la Palma de Oro de Cannes en 2007 por su cortometraje Ver llover, y también directora de las cintas El placer es mío y¿Qué culpa tiene el Karma?, compartió su pasión por la novela.
«Me atravesó. Mis ganas de adaptar parten del amor al libro, a la pluma de Fernanda, quien me parece la mas virtuosa de mi generación. Cuando terminé de leerlo pensé: es Juan Rulfo de mi generación, ¡y es una mujer de mi edad! ¡La tengo que conocer! Me obsesioné. El libro se me metió como un veneno o un parásito que me invadió. Tenía que hacer la película».
El equipo detrás de la película Temporada de huracanes, durante su paso por el FICM 2023.
¿Cómo filmar huracanes?
Tal como sucede en la novela, la película Temporada de huracanes parte de un crimen violento para narrar las vidas de un puñado de personajes que viven entre el calor, la miseria y la exuberancia natural de La Matosa, una región veracruzana inventada para la novela, pero que en realidad no tiene nada de ficticia. Los hechos del asesinato se irán revelando conforme cada uno de los personajes presente su relato, pero las versiones de cada uno, en lugar de apuntar a un culpable definitivo, indican un infierno circular, una tempestad envolvente de la que nadie queda a salvo.
Elisa Miller describió el proceso de adaptación del libro en términos dolorosos. Hubo que renunciar a querer abarcarlo todo. «Para mí, el proceso de adaptación de un libro es arrancarle su literatura, la literatura debe quedar fuera del guion. Debemos arrancar todo aquello que solo se pueda decir con el lenguaje».
De acuerdo con la cineasta, uno de los primeros ejercicios que el equipo puso en marcha fue leer el libro con otra mirada, a fin de hacer una «extracción cinematográfica». Esta relectura consistía en identificar en la novela escenas que ya estuvieran ahí y que pudieran ser traducidas al lenguaje visual. Después, la película pasó por varias etapas de escritura y reescritura, hasta que se tomó la primera decisión «dolorosa»; es decir, renunciar en el guion a todo aquello que perteneciera al pasado de los personajes.
«De las decisiones más dolorosas fue decidir contar bien el presente», señaló la cineasta. » En la versión anterior había muchos flashbacks y de hecho esa fue una de las notas de Netflix: ¿qué onda con esa cascada de flashbacks? Cuando decidimos que haríamos una película [en lugar de una serie], sabíamos que no cabría todo. Son lenguajes distintos, en el cine es un lenguaje de presente. Fue una decisión muy avanzada ya en el proceso de guion, decir: todo lo que es pasado, se vuelve antecedente».
Eso no quiere decir que la cineasta no le diera cabida al contexto de sus personajes, quienes están atravesados por las amenazas del narcotráfico, el machismo, la violencia y la precariedad que perpetúan los pozos petroleros en la zona. «El contexto es la tela de fondo», explicó. «Yo les decía [al equipo]: esta es una película de época, sucede en el 2015. Es un contexto muy específico, sociopolítico, y detrás del libro hay toda una investigación de Fernanda. Era muy importante la fecha, aunque no la pusiéramos como tal en la película. Para nosotros sí existía un documento lineal con fechas. Pero decidimos concentrarnos en los humanos. Era una película de retratos, había que estar estar con ellos. Pero aún así fuimos muy rigurosas en poner el contexto siempre como tela de fondo».
En el apartado visual, la cineasta se alió con la cinefotógrafa ganadora del Ariel María Secco (La jaula de oro, Te prometo anarquía) para encontrar formas de rescatar el estilo literario de Fernanda Melchor y traducirlo a las imágenes. Optaron por utilizar planos secuencia para emular la fluidez con la que la novela entra y sale de los distintos capítulos y puntos de vista de los personajes. También retomaron una idea que la misma escritora usó en distintas conferencias para explicar sus cambios de voz narrativa, y que tiene que ver con una película de terror bastante famosa.
«Pienso que la cámara es para el cine lo que el narrador es a la literatura», explicó Elisa, «la elección del narrador acá es dónde ponemos la cámara. De las primeras preguntas que le hice a Fernanda fue: ¿qué onda con tu narrador?, porque no es un diálogo interno, no es un narrador omnipresente, no entra a la mente de sus personajes. Y entonces ella habla en algunas conferencias que para ella su narrador era Pazuzu, el diablo de El exorcista. [En las novelas de Fernanda Melchor] el narrador posee a los personajes. Si está ahí el narrador, es porque el diablo está ahí. Entonces, para María y para mí fue fundamental esta idea porque, bueno, dijimos, cuando entramos al capítulo de uno y otro personaje lo que está pasando es que lo poseemos. La cámara era Pazuzu».
La presentación de Temporada de huracanes en el FICM 2023 destacó también por su elenco: un grupo de jóvenes debutantes, rostros nuevos, la mayoría provenientes del teatro, que nunca antes habían filmado una película. Entre ellos se encuentran Andrés Cordaz, Paloma Alvamar, Edgar Treviño y Ernesto Melendez.
De acuerdo con el productor Rafael Ley, desde que Woo Films consiguió los derechos de la novela antes de la pandemia por Covid, la realización de esta película tuvo que enfrentarse a diversas dificultades. No conseguía el financiamiento necesario, hasta que fue adquirida por Netflix. «Nadie más está apoyando a este tipo de películas,Temporada de huracanes, Pédro Páramo, etc., como ellos», comentó.
«Mi agradecimiento profundo que Fernanda Melchor exista y haya escrito este libro», señaló la directora. «Sin duda un antes y un después en la literatura mexicana contemporánea. Desde ese lugar de amor hicimos esta película».
Temporada de huracanes compite en la selección oficial del FICM 2023, junto con otros largometrajes mexicanos esperados, como Latido, de Katina Medina Mora, protagonizada por Marina de Tavira, y Tótem, la cinta de Lila Avilés que fue elegida para representar a México en los próximos premios Óscar.
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Apagar las luces de la sala o acomodarse en el sillón con el control remoto en la mano persigue, la mayoría de las veces, el simple deseo de desconectarse por completo de la monotonía cotidiana a través de un espectáculo que nos sacuda la estantería. Sin embargo, no cualquier persecución de autos o intercambio de disparos logra que nos olvidemos por completo de mirar el teléfono celular, el verdadero mérito radica en aquellas producciones que dominan el arte de la tensión cinética ininterrumpida.
El criterio central para dar forma a este exigente listado se basa en dar visibilidad a narrativas de precisión milimétrica donde el peligro se siente real, físico y asfixiante. Tanto las películas como las series de acción seleccionadas ganaron su lugar en este espacio porque logran que el espectador experimente una empatía visceral con los protagonistas, transformando la pantalla en una ráfaga de adrenalina constante que no da tregua ni respiro desde la escena de apertura hasta los créditos finales.
Nitro en las venas y puentes colgantes: La odisea rústica donde el camino es el verdadero infierno
La primera parada de este recorrido nos invita a rescatar a Carga maldita (Sorcerer), una producción salvaje de fines de los años 70´ que llevó al límite físico a su equipo de filmación y que hoy se alza como el monumento definitivo al suspenso rústico sobre ruedas. La trama nos introduce en un rincón miserable y olvidado de la selva sudamericana, donde cuatro hombres prófugos y desesperados de distintas nacionalidades aceptan una misión suicida a cambio de una fuerte suma de dinero y un pasaporte legal. El objetivo consiste en conducir dos camiones desvencijados y cargados hasta el tope con cajas de nitroglicerina en estado líquido a través de kilómetros de rutas destruidas, pantanos densos y condiciones climáticas extremas. El gran problema radica en que el material es tan inestable que cualquier vibración excesiva, una piedra en el camino o un frenazo brusco volatilizará los vehículos en mil pedazos de forma instantánea.
Al revisar el catálogo de las películas de acción que esquivan las fórmulas comerciales de los estudios de Hollywood, esta obra maestra del director William Friedkin destaca por su absoluta negativa a utilizar trucos de magia digital, apostando por un realismo sucio y asfixiante que transmite el peligro real de la filmación. El espectador se convierte en un pasajero invisible atrapado en las cabinas de esos gigantes de metal, sintiendo el crujido de los neumáticos sobre puentes de madera podrecida que se caen a pedazos bajo tormentas tropicales implacables. El guion prescinde de los héroes tradicionales e idealizados para concentrarse en la psicología del miedo primitivo, el desgaste de las máquinas y la fragilidad humana ante la naturaleza salvaje, logrando una descarga de adrenalina pura y física que se clava en la retina mucho después de que se apagan los motores.
Pasillos estrechos y artes marciales: La brutalidad claustrofóbica que llegó del sudeste asiático
Cambiando drásticamente de escala, pero multiplicando los niveles de violencia coreográfica, la segunda recomendación se llama La redada (The Raid) y nos encierra en los departamentos de un edificio multifamiliar controlado por un mafioso implacable en los suburbios de Yakarta. Un escuadrón de policías tácticos de élite ingresa al lugar a primera hora de la mañana con el objetivo de limpiar la estructura piso por piso, pero la misión se sale de control rápidamente al quedar atrapados y sin comunicación en un entorno donde cada inquilino está armado hasta los dientes. Lo que sigue es una demostración de supervivencia pura que utiliza las artes marciales tradicionales de la región como el motor principal de un suspenso asfixiante que no da margen de error.
El impacto que este largometraje indonesio generó en la industria global transformó la manera en que los coreógrafos de todo el mundo diseñan los combates cuerpo a cuerpo en las películas de acción contemporáneas, abandonando los cortes de edición rápidos que esconden las limitaciones de los actores para mostrar tomas largas llenas de dolor y destreza física real. Los protagonistas utilizan desde machetes y armas de fuego cortas hasta los propios muebles rotos de los pasillos para repeler oleadas interminables de agresores en espacios tan reducidos que generan una incomodidad física real en quien mira desde el sillón. La genialidad del libreto radica en que transforma la arquitectura del edificio en un personaje más del relato, convirtiendo cada puerta abierta en una potencial trampa mortal que exige una concentración absoluta.
El contrarreloj de una traición corporativa: El ritmo criminal que devora las calles de Londres
Para aquellos espectadores que prefieren trasladar la descarga de adrenalina al formato de la pantalla chica con narrativas expandidas, una de las grandes sorpresas de los últimos años llegó de la mano de Pandillas de Londres (Gangs of London) un crudo retrato sobre las mafias internacionales que operan en las sombras de las finanzas europeas. El detonante de la historia es el asesinato del líder criminal más poderoso de la ciudad, un evento que rompe el frágil equilibrio de paz entre las distintas bandas de narcotraficantes y lavadores de dinero, desatando una cacería humana implacable donde nadie está a salvo. La serie se enfoca en el hijo del capo fallecido, quien debe asumir el control de la organización mientras intenta descubrir quién dio la orden de ejecutar a su padre en medio de un mar de sospechosos de distintas nacionalidades.
Esta producción británica se alza con orgullo entre las mejores series de acción de la década gracias a la audacia de su realizador, Gareth Evans, quien no teme dedicar episodios enteros a asedios de casas de campo o fugas de prisiones que se sienten como cortometrajes autónomos de suspenso extremo. El guion balancea de forma impecable las intrigas políticas familiares con explosiones de violencia seca y estilizada que dejan al televidente sin palabras al final de cada bloque de transmisión. Ver esta historia en la televisión de casa es confirmar que el formato episódico ha alcanzado una madurez técnica envidiable, capaz de competir de igual a igual con los grandes blockbusters de la pantalla grande en términos de impacto visual y desarrollo de personajes complejos.
El tesoro del espionaje setentero: La joya oculta que se cuece a fuego lento en la cartelera
Como bonus track imprescindible para cerrar este recorrido de emociones intensas, resulta obligatorio rescatar del catálogo digital la serie El juego (The game), una producción de época que aborda la violencia urbana desde una perspectiva mucho más sucia, cínica y cercana al thriller policial de la vieja escuela. En este rincón menos transitado del streaming, las persecuciones no involucran autos de lujo último modelo ni superhéroes con trajes de mallas, alejándose por completo de la fantasía digital presente en producciones de la escala de El Hombre Araña 3 para meter los pies en el barro de las conspiraciones políticas y los tiroteos rústicos en callejones húmedos.
El valor fundamental que atesora esta recomendación final radica en su capacidad para demostrar que las producciones que verdaderamente dejan una marca en la retina son aquellas que entienden que el peligro se vuelve mucho más aterrador cuando los protagonistas son personas comunes con recursos limitados. La tensión se construye a partir de los ruidos de los motores viejos, las llamadas telefónicas interceptadas desde cabinas públicas y los enfrentamientos armados donde cada bala disparada cuenta y las heridas tardan capítulos enteros en sanar. Darle una oportunidad a este tipo de relatos menos evidentes enriquecerá por completo tu criterio como cinéfilo, recordándote que la adrenalina más pura no siempre grita ni explota, sino que a veces se esconde en la mirada de un fugitivo que sabe que no tiene un mañana asegurado en la gran ciudad.
La edición 79 del Festival de Cannes estuvo marcada por la controversia. Para empezar, la selección, compuesta por 22 títulos, varios de grandes maestros, no tuvo la calidad que tanto ha deslumbrado en años recientes. Evidentemente, no es de esperarse que cada película de un gran director sea un trabajo excepcional, pero este año coincidió en que los nuevos títulos de realizadores consagrados como Pedro Almodóvar, Asghar Farhadi o Koreeda Hirokazu dejaran mucho que desear.
Por otra parte, el jurado presidido por el cineasta surcoreano Park Chan Wook fue un poco extraño, ya que estuvo conformado por cineastas con una trayectoria sólida como Chloe Zhao, noveles como el chileno Diego Céspedes o bien figuras glamorosas como Demi Moore, que no se caracteriza precisamente por una filmografía cuidada en sus más de cuatro décadas de carrera en Hollywood. De los títulos en competencia, 5 fueron dirigidos por mujeres y una de ellas, la alemana Valeska Grisebach ganó el Premio del Jurado por The Dreamed Adventure.
Fjord, del realizador rumano Cristian Mungiu.
La Palma de Oro le fue otorgada a Fjord del realizador rumano Cristian Mungiu. Esta es la segunda vez que Mungiu recibe la presea, después de marcar un hito en la nueva ola del cine de su país con la espléndida 4 meses, 3 semanas, 2 días en 2007. Su sexto largometraje, también escrito por él, es el primero en ser ambientado y rodado fuera de Rumania, y cuenta con un reparto internacional encabezado por Sebastian Stan (quien por cierto es originario de Rumania) y la noruega Renate Reinsve, que ha cautivado al público de todo el mundo con cintas como The Worst Person in the World (por el que obtuvo el Premio de Mejor Actriz en Cannes en 2021) y Sentimental Value, ambas de Joachim Trier. Este año se anotó otro gran éxito con Backrooms de Kane Parsons, una cinta independiente estadounidense que ganó más de 350 millones de dólares en taquilla.
Después de haber colaborado juntos en A Different Man (2024) de Aaron Schimberg, Stan y Reinsve se reúnen en Fjord interpretando a la conservadora pareja Gheorghiu que emigra a Noruega. Mihai es rumano pero su mujer es noruega y ambos buscan un futuro mejor para sus cinco hijos en un pequeño pueblo. La familia pertenece a una estricta iglesia evangelista, de manera que los rezos y el estudio de la biblia dominan la rutina familiar. Por contraste, los niños acuden a una escuela pública inclusiva en la que cualquier expresión religiosa está prohibida. Mihai ha conseguido un trabajo técnico en esa misma institución en la que está sobre calificado, pero acepta el sacrificio profesional con el fin de brindarle mejores oportunidades a sus hijos. La familia es vista con extremo recelo por parte de la comunidad que es extremadamente liberal y es de esperarse que pronto los problemas surjan cuando los maestros perciben que hay un posible maltrato físico por parte de los padres hacia los hijos. Los prejuicios, la desconfianza y la barrera cultural y lingüística coloca a los padres en una situación jurídica muy compleja que explota a nivel mediático. A lo largo de su obra, Mungiu ha abordado la migración, el choque cultural entre la Europa oriental y occidental y el autoritarismo, pero en este caso la historia de la familia Ghiurghiu lo lleva a buscar un delicadísimo balance que nunca deja de ser ambiguo sobre la justicia en un caso de alteridad en el marco de un sistema ultra progresista que es completamente intransigente.
El estilo de Mungiu es su precisión y distanciamiento, y en Fjord nos presenta una historia subversiva en estos tiempos en donde una familia rígida y ultra religiosa resulta menos intolerante que la sociedad progresista noruega. Seguramente esta Palma de Oro creará una gran controversia entre el público cinéfilo, ya que podría interpretarse como una apología del autoritarismo, una postura que va precisamente en contra de la ideología que ha mostrado Mungiu a lo largo de su carrera.
Minotaur, de Andrey Zvyagintsev.
El Gran Premio del Jurado fue para el gran cineasta ruso exiliado Andrey Zvyagintsev, que presenta su sexto largometraje, Minotaur, tras una prolongada ausencia de casi una década y después de haberse recuperado de una larga enfermedad. Llama la atención que sea una adaptación de la clásica película francesa La femme infidele (1969) de Claude Chabrol, pero esta historia de infelicidad conyugal, coescrita por Zvyagintsev y Simon Liashenko, le permite expandirse en el vasto paisaje de la Rusia corrupta de Vladimir Putin después de la invasión de Ucrania en 2022. El minotauro/monstruo en cuestión es Gleb, el rico presidente de una empresa de transporte (magníficamente interpretado por Dmitriy Mazurov) que vive en una lujosa casa en una provincia alejada de Moscú. Al igual que otros empresarios de la región, Gleb es convocado por el alcalde que les comunica de la necesidad del gobierno de enviar más hombres al frente de guerra, sin afectar la economía local. Gleb concibe el escalofriante plan de publicar un anuncio prometiendo duplicar el sueldo de catorce camioneros que serán reclutados antes de cobrar siquiera su primer sueldo.
Durante la primera parte de la película observamos la vida ordenada de Gleb, que está casado con una bella mujer, Galina (Iris Lebedeva) y son padres de un hijo adolescente. Durante su matrimonio ha sido infiel y distante, y los consejos que le da a su hijo de cómo responder a un bully en su clase, lo muestran como un hombre emblemático de la Rusia de Putin: déspota, intimidante y con un gran sentido de empoderamiento. Su esposa sólo parece medianamente contenta cuando recibe mensajes en el teléfono, lo que lo hace sospechar correctamente que mantiene un romance. Su rival es Anton, un joven y atractivo fotógrafo. Sólo entonces vemos que Gleb, que ha sido un hombre reservado, empieza a mostrar una pasión desmedida que le hace asesinar brutalmente al amante de su mujer. Sin embargo, después de esta crisis todo vuelve a la normalidad, Gleb no tendrá ningún castigo ya que es cómplice de las autoridades y su esposa ni siquiera lo desprecia, y menos aun se cuestiona su lugar en la sociedad corrupta a la que pertenece.
En Minotaur, Zvyagintsev logra el equilibrio perfecto entre un sofisticado thriller y una denuncia cáustica al estado déspota de Putin y seguramente será uno de los títulos más gustados este año.
El premio de Mejor Director fue compartido por el extraordinario cineasta polaco Pawel Pawlikowski y los debutantes cineastas españoles Javier Ambrossi y Javier Calvo, conocidos en su país por sus exitosas series televisivas como Los Javis, y considerados los herederos de Pedro Almodóvar.
Fatherland, de Pawel Pawlikowski.
Fatherland fue quizá la película mejor recibida por la crítica en todo el Festival de Cannes, y la que se pensaba que recibiría la Palma de Oro. Pawlikowski añade este título a una serie filmada en un riguroso blanco y negro que se centra en la Europa de la Guerra Fría y que inició en 2013 con Ida y que siguió en 2018 con Cold War, para abordar temas políticos e históricos como trasfondo de dramáticas historias personales. Fatherland, coescrita por Pawlikowski y Henk Handloegten, está ambientada en 1949, año en que el gran escritor alemán Thomas Mann (Hanns Zischler) regresa del exilio en Estados Unidos, y viaja desde Alemania Occidental a la Alemania Oriental, los dos polos ideológicos de la Guerra Fria, acompañado de su hija Erika (Sandra Hüller).
A lo largo de su obra, Thomas Mann observó la incompatibilidad entre el artista y la sociedad y esa es quizá la premisa de esta película, en la que Mann, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1929 y uno de los intelectuales más encumbrados del siglo XX, fue también el jefe de una familia plena de demonios. Para empezar, Mann luchó contra su propia homosexualidad y condenó la vida de excesos de su hijo predilecto Klaus, también escritor y abiertamente homosexual, que además tenía una relación muy estrecha con su hermana Erika. Fatherland inicia justamente en los días previos al suicidio de Klaus, durante el regreso glorioso de Mann a Frankfurt, una ciudad dominada por los Estados Unidos y lo seguimos a Weimar, territorio de los soviéticos, pero también la tierra del genio Johann Wolfgang von Goethe, el dios de las letras alemanas a quien Mann venera sobre todas las cosas.
En sus diferentes discursos, el laureado escritor busca curar el espíritu herido de Alemania y conmina a sus compatriotas a iniciar una rehabilitación espiritual que esté orientada por el pensamiento de Goethe que resistió “al culto romántico de la muerte”. Resulta paradójico que Mann hable con tanta majestuosidad sobre la sanación espiritual cuando su familia está al borde del colapso. Detrás de la fachada imperturbable de Mann, descubrimos gracias a Erika a un hombre moralmente derrotado y perteneciente a otro tiempo. Pawlikowski demuestra nuevamente su enorme maestría al narrar esta historia sobre la fama, el exilio, la identidad y la familia de una manera a la vez íntima y distante, con su característico estilo de brevedad y precisión. Fatherland es una obra sublime que restaura la fe en el arte cinematográfico y seguramente será una de las cintas más premiadas después de su paso por Cannes.
La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi.
Una de las grandes sorpresas de esta edición del Festival de Cannes fue la presencia de La bola negra, una segunda cinta española producida por Pedro Almodóvar y dirigida por sus seguidores Javier Calvo y Javier Ambrossi. Se trata de una adaptación de la obra teatral La piedra oscura de Alberto Conejero e hilvanada en tres tiempos no lineales sobre tres hombres íntimamente ligados por el deseo, el amor clandestino y la herencia del dolor. Lo que los une es el primer texto abiertamente homosexual del gran escritor español Federico García Lorca que permaneció oculto durante décadas.
La bola negra es un gran mosaico maximalista donde confluyen todo tipo de tonos y estilos sorprendentes, excesivos, para presentar la historia de Sebastián (el cantante Guitarricadelafuente en su debut), un joven provinciano que es obligado a unirse como soldado raso al bando franquista. En estas circunstancias le toca vigilar en un hospital a Rafael (Miguel Bernardeau), un atractivo republicano, futbolista y hombre de teatro, personaje real que corresponde a Rafael Rodríguez Rapún, última pareja del gran poeta andaluz que para entonces ya había sido brutalmente asesinado. Rafael está malherido y sabe que lo mantienen vivo para torturarlo con el fin de denunciar a sus compañeros. Pronto se establece un romance entre ambos, lo que hace que Rafael le confíe el secreto de donde está escondido el manuscrito de Lorca.
Después de la muerte inevitable del republicano, Sebastián recupera el texto, pero éste desaparece durante décadas. La otra parte de la historia se ubica en 2017 y nos presenta a un joven historiador, Alberto (Carlos González), que vive alejado de su madre (Lola Dueñas) y que recibe una extraña herencia por parte de su abuelo materno. Este regalo será lo que une de manera misteriosa a los tres hombres. Penélope Cruz tiene un papel pequeño, pero muy lucidor, en el que interpreta a una atrevida cantante de cabaret que inspira al joven soldado Sebastián a seguir sus impulsos, en tanto que Glenn Close interpreta a una académica especializada en Lorca en el final de la historia, a la que toca autentificar el manuscrito perdido de Lorca.
La bola negra es una película única en muchos sentidos por su enfoque excesivo, melodramático, post-almodovariano, de un tema poco visto en el cine español y que aborda la represión sexual en el régimen franquista. Será una cinta sumamente atractiva para los espectadores que buscan una nueva sensibilidad en la representación de temas LGBT en un cine clásico que aspira a la monumentalidad.
Estos fueron los premios principales en una edición del Festival de Cannes que estuvo marcada por la polémica, pero que como siempre, muestra el espíritu inquebrantable y siempre renovado del cine proveniente de todos los rincones del planeta. Una razón para mantener el optimismo en estos tiempos difíciles.
Daniela MichelDesde 2003 es directora del Festival Internacional de Cine de Morelia, del cual es fundadora. Ha sido jurado de festivales como el de Cannes –en su sección Una Cierta Mirada y en la Semana de la Crítica–, el Venecia, Sundance, Locarno, San Sebastián y Berlín.
Desde su resurgimiento en 1972, el Ariel no para de reconocer públicamente a los mejores profesionales del cine en México. Para su 68ª edición, este no deja de ser su propósito; así que entérate aquí sobre quiénes son los nominados en las 25 categorías que premia la AMACC este 2026.
Rumbo al Ariel 2026
Aunque para la edición de este año se recibieron 151 películas, 67 largometrajes, 84 cortometrajes y 10 películas iberoamericanas, la lista oficial consta únicamente de 49 películas nominadas, mismas que se podrán ver a lo largo del ciclo de exhibición “Rumbo al Ariel 2026”.
Durante este ciclo, las películas se presentarán de forma gratuita, incluyendo las transmisiones de los cortometrajes de ficción, animación y documental en los canales que conforman la Red de Radiodifusoras y Televisoras Educativas y Culturales de México. Asimismo, pensando en las preferencias del público, también se podrán disfrutar en funciones diarias a través de la plataforma de streaming,FestivalOpen!
¿Cuándo se celebrará la ceremonia del Ariel 2026?
La ceremonia de entrega del premio Ariel 2026 se llevará a cabo el próximo 3 de octubre.
Nominaciones por categoria
Actor
Andrés Catzín | Cosmos
Ernesto Rocha | Adiós, amor
Hoze Meléndez | Cocodrilos
Mauricio Isaac | Café Chairel
Osvaldo Sánchez | En el camino
Actriz
Ángela Molina | Cosmos
Diana Sedano | Juana
Emma Dib | La eterna adolescente
Mónica del Carmen | Las mutaciones
Natalia Reyes | Aún es de noche en Caracas
Coactuación femenina
Arcelia Ramírez | Cocodrilos
Margarita Sanz | Juana
Ángeles Cruz | Las locuras
Ruth Ramos | La eterna adolescente
Teresita Sánchez | Cocodrilos
Coactuación masculina
Bernardo Gamboa | El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja)
Héctor Kotsifakis | Pérdida total
Manuel Cruz Vivas | Cocodrilos
Mariano López Sosa | En el camino
Roberto Sosa | Las locuras
Cortometraje animación
Azulesepia | Dir. Luis Manuel Villarreal Dávila
Desdoblándome | Dir. Natalia Pájaro
Te prometo violencia | Dir. Juan María León Piña
Teatro Secreto | Dir. Diego Martínez Gutiérrez
Wing Shop | Dir. Andrea León Gutiérrez, Gabriela Rojas Bustos, Sascha Schmit
Cortometraje documental
La mar | Dir. Jean Chapiro Uziel
Las voces del despeñadero | Dir. Victor Rejón, Irving Serrano
Mácula | Dir. Mariana Xochiquétzal Rivera García
Mujer de barro | Dir. Concepción Vásquez
Toda la vida para siempre | Dir. Sebastián Molina Ruiz
Cortometraje ficción
Azul | Dir. David Karlak
Crónica menor | Dir. Francisco Usiel
Oc ni temiki (sigo soñando) | Dir. Misael Alva
Techiq | Dir. Missael Sánchez Arce
Una torreta en llamas | Dir. Humberto Flores Jáuregui
Dirección
David Pablos | En el camino
Ernesto Martínez Bucio | El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja)
Gabriel Mascaro | O último azul
Lucía Gajá | Vidas en la orilla
Pablo Pérez Lombardini | La reserva
Diseño de arte
Belén Estrada | En el camino
Christian Alfredo Galindo García, Consuelo Ileana Martínez Ruiz | Autos, mota y rocanrol
Daniela Rojas | Juana
Ezra Buenrostro | Aún es de noche en Caracas
Salvador Parra | Vainilla
Edición
Alfonso Gastiaburo, Ana García, Lucía Gajá | Vidas en la orilla
Ernesto Martínez Bucio, Karen Plata, Odei Zabaleta | El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja)
Jonathan Pellicer | En el camino
Jorge Marquéz | Gerry Adams: El hombre de Ballymurphy
Omar Guzmán, Sebastián Sepúlveda | O último azul
Efectos especiales
Arturo Vázquez | Contraataque
Gerardo Muñoz, Omar Israel Ayala de la Peña | Un cuento de pescadores
José Martínez «Josh» | Mujeres del alba
Luis Ambriz | Cocodrilos
Ricardo Arvizu | Aún es de noche en Caracas
Efectos visuales
Amet Ramos | Un cuento de pescadores
Gaston Alvárez | Autos, mota y rocanrol
Jorge Palma Bermúdez | En el camino
María José Straffon | Soy Frankelda
Paula Siqueira, Raúl «Ratón» Luna | Aún es de noche en Caracas
Fotografía
Germinal Roaux, Inti Briones | Cosmos
Guillermo Garza | O último azul
Juan Pablo Ramírez | Aún es de noche en Caracas
Moritz Tessendorf | La reserva
Ximena Amann (AMC) | En el camino
Guión adaptado
Javier Peñalosa, Mariana Chenillo | Los dos hemisferios de Lucca
Jimena Montemayor Loyo | Mujeres del alba
Jorge Hérnandez Aldana | La sombra del catire
Jorge Ramírez-Suárez | Las mutaciones
Mariana Josefina Rondón García, María Teresa Ugás Castro | Aún es de noche en Caracas
Guión original
David Pablos | En el camino
Ernesto Martínez Bucio, Karen Plata | El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja)
Gabriel Mascaro, Tibério Azul | O último azul
Germinal Roaux | Cosmos
Pablo Pérez Lombardini | La reserva
Largometraje animación
La gran historia de la filosofía occidental | Dir. Aria L. Covamonas
Soy Frankelda | Dir. Arturo Ambriz Rendón, Rodolfo Ambriz Rendón
Largometraje documental
Brigada 2045 | Dir. Olivia Luengas Magaña
Gaza, la franja del exterminio | Dir. Rafael Rangel
La libertad de Fierro | Dir. Santiago Esteinou
Llamarse Olimpia | Dir. Indira Cato Cortes
Vidas en la orilla | Dir. Lucía Gajá
Maquillaje
Adam Zoller | En el camino
Alejandra Velarde | Vainilla
Gerardo Muñoz | Un cuento de pescadores
Karina E. Monroy | Autos, mota y rocanrol
Karina Rodríguez | Aún es de noche en Caracas
Música original
Andrea Balency-Bearn | En el camino
María Giménez Cacho Goded | Juana
Memo Guerra | O último azul
Yolihuani Curiel Balzareti | Brigada 2045
YOM | La reserva
Ópera prima
Cocodrilos | Dir. J. Xavier Velasco
El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja) | Dir. Ernesto Martínez Bucio
Juana | Dir. Daniel Giménez Cacho
La reserva | Dir. Pablo Pérez Lombardini
Vainilla | Dir. Mayra Hermosillo
Película iberoamericana
Belén (Argentina) | Dir. Dolores Fonzi
La misteriosa mirada del flamenco (Chile) | Dir. Diego Céspedes
Los domingos (España) | Dir. Alauda Ruiz de Azúa
Manas (Brasil) | Dir. Marianna Brennand
Un poeta (Colombia) | Dir. Simón Mesa Soto
Revelación actoral
Aurora Dávila | Vainilla
Carolina Guzmán | La reserva
Donovan Said | El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja)
Laura Uribe Rojas | El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja)
Victor Miguel Prieto Simental | En el camino
Sonido
Alex de Icaza, David Montero | Autos, mota y rocanrol
Antonio Porém Pires, Lena Esquenazi, Nayuribe Montero | Aún es de noche en Caracas
Arturo Salazar, Liliana Villaseñor, María Alejandra Rojas, Vincent Sinceretti | O último azul
Carlos Cortés Navarrete (C.A.S.), Miguel Mata, Odín Acosta Ascencio | Brigada 2045
Denis Sechaud, Ivan Dumas, Raphaël Sohier | Cosmos
Vestuario
Brenda Gómez | Aún es de noche en Caracas
Felipe Criado | En el camino
Felipe Criado | Cosmos
Gilda Navarro | Vainilla
Gilda Navarro, Joanna Nogueiras Yankelevich | Autos, mota y rocanrol
Película
El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja) | Mandarina Cine, Dir. Ernesto Martínez Bucio
En el camino | Animal de Luz Films, Dir. David Pablos
La libertad de Fierro | Javier Campos López, Santiago Esteinou, Dir. Santiago Esteinou
O último azul | Cinevinay, Desvia, Dir. Gabriel Mascaro
Vainilla | Huasteca CC, Redrum, Dir. Mayra Hermosillo
Te invitamos a que no te pierdas la transmisión de este evento, en el cual este año se galardonarán con el Ariel de Oro al documentalista Demetrio Bilbatúa y la actriz Rosita Arenas.