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Demon Slayer: El fenómeno de taquilla

La noche del 31 de diciembre de 2020 nos fuimos a dormir con una certeza: por primera vez en la historia, la película más taquillera a nivel global no sería hollywoodense.
Tras un año catastrófico para la industria cinematográfica, solamente una película había logrado rebasar los $450 millones de dólares (MDD) y se erguía como monarca anual, con una recaudación entre los $461 y los $472 MDD (dependiendo la fuente). La película en cuestión era The Eight Hundred (Ba bai), el drama bélico dirigido y escrito por Guan Hu. Estelarizado por Huang Zhizhong, Oho Ou, Jiang Wu, Zhang Yi y Wang Qianyuan, el filme seguía la odisea de 800 soldados chinos que, durante el asedio de Shanghái en 1937, lucharon desde un almacén en medio del campo de batalla, completamente rodeados por el ejército japonés.
En su primer día de exhibición, The Eight Hundred ganó $40 MDD y en su primer fin de semana recaudó un total de $116 MDD. Al final de su corrida comercial hizo lo suficiente para ser el primer lugar anual de 2020. El top 3 lo completaron otra película china, My People, My Homeland (Wo He Wo De Jia Xiang), con $430 MDD, y Bad Boys por siempre, con $424 MDD, estrenada en un mundo pre-pandemia y con Will Smith como cabeza de reparto.
Pero esta historia no terminó aquel 31 de diciembre. Se definió cuatro meses más tarde. En efecto, la corona de la película más taquillera de 2020 permaneció en Asia, pero recayó en un título japonés… ¡de anime! Hablamos de Demon Slayer: Mugen Train – La película (Kimetsu no Yaiba: Mugen Ressha–hen).

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El lento camino hacia el primer lugar
En la mayoría de los mercados internacionales (Estados Unidos, China, México, casi todo Europa…), una película recauda cerca de la mitad de su taquilla en sus primeros siete días en exhibición. La excepción siempre serán los éxitos inusitados, los cuales pueden multiplicar tres, cuatro, cinco o hasta diez veces los números de su primera semana; por ejemplo: Avatar, Zootopia, Bohemian Rhapsody (EE.UU.) o Nosotros los Nobles (México).
En Japón, la historia es distinta. Allá casi todas las películas tienen una larga corrida comercial (lo que en EEUU se conoce como long legs), y la mayor parte experimentan descensos moderados de una semana a otra. De hecho, no es extraño que algunas propuestas aumenten su recaudación en fines de semana posteriores a su estreno y que su taquilla final termine multiplicando por cinco, diez o veinte sus números de arranque.
Ese fue el caso de Demon Slayer: Mugen Train – La película, secuela de la popular serie anime que debutó el 16 de octubre de 2020 en cines japoneses y que, al momento de escribir este texto –12 de agosto de 2021–, aún sigue en cartelera: 300 días (42 semanas) después de su debut, una vez que multiplicó por once sus números de arranque.
En su primer fin de semana, el anime sorprendió a todo mundo pues, en medio de la pandemia por COVID-19, debutó con el equivalente a $31.82 MDD. En sus primeras ocho semanas nunca registró una caída en taquilla superior al 35%, y en sus primeras ¡15 SEMANAS! en cines se mantuvo en la cima, hasta el 28 de enero de 2021. Más aún: en su fin de semana número 21 (este marzo) regresó al primer lugar y no fue sino hasta su semana 27 en cartelera (tras medio año en cines) cuando finalmente abandonó el top 5 de la taquilla japonesa.
Al cierre de 2020, Demon Slayer: Mugen Train – La película acumulaba $330 MDD sólo en Japón, y para entonces ya había debutado en más mercados del sureste asiático, como Taiwán (30 de octubre), Singapur (12 de noviembre) y Hong Kong (12 de noviembre). En Taiwán instauró récord como el mayor debut animado de la historia, con $12.6 MDD; en Singapur se convirtió en el anime más taquillero de la historia, con $1.83 MDD; y en Hong Kong tenía una prometedora corrida comercial, pero los cines fueron cerrados apenas tres semanas después, y reabrieron hasta el 18 de febrero de 2021.
De esta forma, Demon Slayer finalizó 2020 en el quinto lugar anual, con $350 MDD, apenas $10 millones detrás de Tenet (que se estrenó en prácticamente todo el mundo, con números destacados en Europa y China) y $30 millones delante de Sonic: La película, el último gran estreno hollywoodense antes de la Era-Covid.
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América, el boleto a la cima
Como ya adelantamos, Demon Slayer: Mugen Train – La Película no dejó de figurar en el top 10 de la taquilla nipona en los primeros siete meses de 2021, pero aún le faltaba debutar en territorios más allá de sus vecinos asiáticos.
Luego de un fenomenal paso por Corea del Sur ($18.0 MDD), el primer ‘testeo’ exitoso de su potencial de expansión tuvo lugar en Oceanía. En Australia sumó $3.2 MDD, y en Nueva Zelandia, $0.54 MDD. En ambos casos tuvo una ‘doble corrida’ comercial: primero en su idioma original con subtítulos y luego con doblaje al inglés. ¿Tenía sentido debutar en América y Europa? Para quienes no están familiarizados con el impacto del anime en el mundo, la idea sonaba un tanto descabellada, pero para quienes saben el tamaño de este mercado en el hemisferio occidental, había una oportunidad de registrar buenos números.
Fue así como entre el 21 y el 23 de abril, Demon Slayer: Mugen Train – La película debutó en Estados Unidos, España, México y una buena cantidad de mercados de Latinoamérica (del Río Bravo hacia abajo, cortesía de Konnichiwa Festival). Al no tratarse de una franquicia previamente establecida (Pokémon; Dragon Ball), de una casa productora reconocida (Studio Ghibli) y, sobre todo, al haber debutado en tiempos pandémicos, los números que registró el anime pueden calificarse como un éxito rotundo.
En México, Demon Slayer: Mugen Train – La Película debutó en 765 salas, solo 1.1% detrás de Ruega por nosotros (la líder semanal), con $25.0 millones de pesos (MDP) en taquilla y 312,300 espectadores, quienes pagaron un precio promedio de $4 dólares ($80 pesos) por boleto. Para dar contexto: Dragon Ball Super: Broly debutó en enero de 2019, con $123.6 MDP (3,361 pantallas), y Dragon Ball Z: La Batalla de los Dioses hizo lo propio en septiembre de 2013, con $36.4 MDP (360 salas). En ambos casos, las películas NO se estrenaron en una pandemia y correspondían a un título con una fanbase mucho más consolidada. De allí que fuera aún mayor la hazaña de Demon Slayer.
En EE.UU. también debutó en 2º lugar, a menos de 10% de distancia del 1er puesto (Mortal Kombat), con $21.1 MDD, en apenas 1,605 cines (Mortal Kombat debutó en más de 3 mil). De paso, obtuvo otro récord: es el mayor debut de un filme extranjero (no producido en EE.UU. / no hablado en inglés), superando a la superproducción Héroe (2002) y sus $17.8 MDD.
En el resto de Iberoamérica también tuvo grandes resultados. En Argentina y Colombia debutó en 2º lugar y en Centroamérica fue 1º. Sólo Brasil no tuvo los números esperados, pero por circunstancias bien conocidas (entiéndase una pandemia descontrolada). En España también fue 1er lugar, con €0.55 millones de euros. Al sumar esos resultados con los de Japón y otra decena de territorios de Oceanía y del sureste asiático, elevó su recaudación global a $456 MDD.
Una semana más tarde, Demon Slayer se colocó como líder de taquilla en EE.UU. (rebasó a Mortal Kombat y finalizó con $47.7 MDD) y muy pronto sucedió lo inevitable: Demon Slayer rebasó los $472 MDD recaudados por The Eight Hundred en 2020. Así, la noche del 2 de mayo de 2021, los fanáticos del anime, los fanáticos de Tanjiro y Nezuko Kamado, se fueron a dormir con la satisfacción de que un anime (¡UN ANIME!) era la película más taquillera de todo un año a nivel global, aún habiéndose estrenado en la mayoría de los países en cines con capacidad restringida.
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Las claves del éxito
¿Cuáles fueron las claves de este éxito fuera de toda proporción, si todo parecía indicar que Demon Slayer solo podría interesar a una base de fanáticos limitada? Vayamos por partes. Primero, la franquicia ya contaba con una fanbase sólida como publicación (en Japón, sobre todo). Pero la llegada de la serie de televisión (disponible en Funimation, Crunchyroll y Netflix) acercó este universo a un público mas extenso.
Karla Bravo, cofundadora Kem Media –empresa dueña del Konnichiwa Festival–, indica que el paso a cine de Demon Slayer: Mugen Train – La película por la taquilla mundial es un caso particular.
“Era un proyecto ambicioso en el cual no se escatimaron recursos. El producto, en conjunto, estaba muy bien hecho: lo desarrolló un estudio de animación increíble, Ufotable, que empleó un arco narrativo bien adaptado a cine, pues la película la puedes ver siendo o no siendo fan”.
Bravo añade que otro factor determinante para el éxito fue su habilidad para convertirse en una four quadrant-movie, esto es, una película que resulta atractiva a todas las audiencias.
“Consiguieron llegar a todos los target (hombres y mujeres; niños/adolescentes y adultos por igual) con una historia sencilla, bien escrita, y un protagonista empático, cuyo viaje del héroe le va dejando valiosas lecciones de camaradería, de no rendirse y seguir adelante”, precisa Bravo, quien añade que el músculo mercadológico fue otro factor determinante. No por nada hubo fanáticos que la vieron dos, tres… diez veces en cines.
Pero a veces no basta con tener un producto muy bueno. En este caso, el otro gran factor que ayudó a su éxito –por paradójico que pudiera parecer– fue la pandemia por COVID-19. En Japón, Demon Slayer debutó en un mercado necesitado de películas (hasta hoy, suma 28.3 millones de boletos vendidos). De estrenos hollywoodenses, no había uno solo en el horizonte.
La misma situación se replicó en otros mercados, en distintos momentos. En el caso de México y Latinoamérica, la producción de Ufotable debutó en el impasse entre Godzilla vs Kong (que genuinamente regresó a la gente a las salas) y la dupla El conjuro 3 / Cruella, que llegó un mes más tarde.
“Demon Slayer debutó en un momento de la industria muy particular. En México, aprovechamos el ‘vacío’ de contenidos para estrenar, pues en un universo sin pandemia, hubiera enfrentado una mayor competencia”, indica Karla Bravo, quien se dice gratamente satisfecha con los números finales en México: más de 820 mil espectadores y $68 millones de pesos.
Si somos honestos, Demon Slayer representa mejor el espíritu combativo de la humanidad en 2020 que la película china, otrora campeona anual. Me explico: mientras que The Eight Hundred apenas se estrenó en una docena de países e hizo el 99.6% de su taquilla en un solo mercado (China), Demon Slayer sí se fue abriendo paso en distintos mercados y en varios marcó importantes récords, lo mismo como el filme animado más taquillero de la Era-Covid, que como el anime más taquillero de la historia, dejando atrás a otros títulos como your name. o El viaje de Chihiro.
Personalmente, creo que no podría haber mejor monarca de la taquilla de 2020 que Demon Slayer: Mugen Train – La Película.
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Corolario: una marca extra
En mayo, el filme debutó en Francia, Alemania, Reino Unido, Holanda, Rusia, y gracias a sus potentes números, el primer fin de semana de junio se coronó como en el primer anime en cruzar la barrera de los $500 MDD a nivel global. Ello solo vino a reafirmar su papel como campeón taquillero del año más convulso de la historia para la industria cinematográfica.
Corolario 2: Demon Slayer, en streaming.
En México –y en muchos otros países–, Demon Slayer: Mugen Train – La Película tiene distribución en streaming desde este viernes 13 de agosto en Funimation. A ello se debe sumar su presencia en manga (Panini Manga) y en figuras coleccionables (Tamashii Nations) para cerrar la pinza.
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Shaken, not stirred: Las Películas Más Icónicas Para Entrar en el Universo de James Bond
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El universo cinematográfico de James Bond, el agente secreto más famoso del mundo, es tan amplio como su archivo de gadgets imposibles, villanos excéntricos y misiones imposibles. Para quienes desean iniciarse en esta saga que abarca más de seis décadas, seleccionar por dónde empezar puede ser una misión digna del MI6.
Aquí tienes una guía con las películas más emblemáticas para conocer la esencia del 007, su evolución y —por supuesto— la obra imprescindible: Casino Royale.
1. Dr. No (1962) – El nacimiento del mito
La primera película de James Bond estableció los cimientos del personaje y su universo. Con Sean Connery dando vida a un Bond magnético, elegante y peligroso, Dr. No presenta muchos elementos que se volverían clásicos: la presentación icónica, el estilo seductor, el humor seco y la mezcla perfecta entre espionaje y acción.
Por qué verla si eres nuevo:
Es el punto de partida. Si quieres entender cómo comenzó todo y por qué Bond se convirtió en un icono global, este es el lugar.
2. Goldfinger (1964) – La fórmula Bond en su máximo esplendor
Si hay una película que encapsula lo que significa “ser Bond”, es Goldfinger.
Aquí encontramos al villano memorable, el plan extravagante, el Aston Martin DB5, una banda sonora legendaria y algunas de las frases más citadas de toda la saga.
Por qué verla:
Es la película que consolidó el estilo Bond y elevó la franquicia al estatus de fenómeno cultural.
3. On Her Majesty’s Secret Service (1969) – El lado más humano del agente 007
Protagonizada por George Lazenby, esta entrega se ha revalorizado enormemente con el tiempo. Presenta un Bond más emocional, vulnerable y profundo, sin perder la acción clásica.
Por qué verla:
Es esencial para comprender que Bond no es solo acción: también tiene corazón. Además, su final es uno de los más impactantes de toda la saga.
4. The Spy Who Loved Me (1977) – El Bond más carismático y divertido
Roger Moore aportó humor, elegancia ligera y un toque de irreverencia al personaje.
The Spy Who Loved Me es considerada su mejor película, con secuencias espectaculares, la aparición de Jaws y uno de los mejores temas musicales (“Nobody Does It Better”).
Por qué verla:
Representa el Bond más “divertido blockbuster”, ideal si te gustan las películas de acción con un tono más ligero.
5. GoldenEye (1995) – El renacimiento del agente en los años 90
Con Pierce Brosnan, Bond regresó tras una pausa de seis años y lo hizo con estilo moderno, acción explosiva y un villano memorable (interpretado por Sean Bean).
Es también la película que llevó al personaje a una nueva generación, especialmente gracias al famoso videojuego de Nintendo 64.
Por qué verla:
Es un Bond moderno pero fiel a su esencia, perfecto para quienes disfrutan de acción sofisticada y estética de los 90.
6. Casino Royale (2006) – El reinicio perfecto: crudo, elegante y emocional
La película que no puede faltar en ninguna lista.
Con Daniel Craig, el personaje recibió un reboot radical, más realista, más físico y más emocional. Casino Royale explora los orígenes del 007, mostrando cómo se forja su dureza y su frialdad, sin renunciar al glamour y la intriga y, por supuesto, casinos.
La historia con Vesper Lynd añade una profundidad emocional que pocas cintas previas lograron, convirtiéndola en una de las mejores películas de toda la saga y en un punto de entrada ideal para nuevos espectadores.
Por qué verla:
Porque marca un antes y un después. Es moderna, emocionante, intensa y, al mismo tiempo, respetuosa con el legado del personaje.
La puerta de entrada a un universo de acción y estilo
El mundo de James Bond es diverso: ha cambiado de rostro, de tono y de estilo a lo largo de más de 60 años. Ya sea que busques glamour clásico, acción contemporánea o historias de espionaje profundas, hay un Bond para ti.
Si solo pudieras elegir una película para comenzar, Casino Royale sigue siendo la introducción definitiva. Pero recorrer estas seis cintas te dará una mirada amplia, rica y emocionante al universo del espía más famoso del cine.
Staff Cine PREMIERE Este texto fue ideado, creado y desarrollado al mismo tiempo por un equipo de expertos trabajando en armonía. Todos juntos. Una letra cada uno.
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Así se vivió el festival de documental más grande del mundo
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El Festival Internacional de Cine Documental de Ámsterdam, mejor conocido como IDFA, es un punto de encuentro fundamental para amantes del cine documental de todo el mundo. Cada año, reúne a cinéfilos y a profesionales del cine para disfrutar de películas de gran calidad y participar en las actividades de industria. La edición de este año se realizó del 13 al 23 de noviembre y se presentaron alrededor de 250 largometrajes y cortometrajes.
Visitar el festival por primera vez y decidir qué ver y qué hacer entre tantas opciones es retador, pero afortunadamente el programa cuenta con la etiqueta de “IDFA Hit” para destacar los eventos imperdibles. Uno de ellos fue la proyección en el Teatro Carré de Cover-Up, que retrata el trabajo de Seymour Hersh, un periodista estadounidense que por décadas ha sido un personaje incómodo en su país por su trabajo de investigación y las historias que saca a la luz. Después de la película, hubo una sesión de preguntas y respuestas con los directores: Laura Poitras, quien anteriormente dirigió Citizenfour, y Mark Obenhaus, productor, director y viejo amigo del periodista.

Otro evento con el mismo distintivo fue el estreno mundial de Gaza’s Twins, Come Back To Me, en colaboración con la oganización Oxfam. El filme es un desgarrador documental que muestra la vida de gemelos palestinos recién nacidos. A nivel cronológico, continúa donde No Other Land termina, ya que retrata la vida en Palestina en los últimos dos años, a partir de octubre de 2023.
En un festival con tanto prestigio, los estrenos mundiales son abundantes, y otro largometraje proyectado por primera vez fue Eyes of the Machine, una película que presenta el control del gobierno de China en la región de Turquestán Oriental, donde vive la etnia uigur. La protagonista del documental es Kalbinur Sidik, una mujer que huyó del país para exponer la realidad que se vive en esta comunidad, donde en su día a día tratan con “centros de orientación” y visitas obligatorias a casa.
IDFA es un festival internacional, pero la presencia de artistas de Países Bajos es esencial. La ganadora del Premio IDFA a mejor película neerlandesa fue My Word Against Mine, que retrata la introducción de una nueva terapia para pacientes que escuchan voces: el psiquiatra pide hablar con la otra persona. A través de este método, a lo largo de sesiones, pacientes y médicos logran desentrañar aspectos fundamentales de su condición.
México participó en las competencias del festival de distintas maneras, la película mexicana Nuestro cuerpo es una estrella que se expande formó parte de la competencia Envision, dedicada a cineastas que forjan nuevos lenguajes cinematográficos. Mientras que en la competencia Internacional se presentó The Shipwrecked, un filme neerlandés que reflexiona sobre la vida en México.
De manera paralela a la programación de películas, el festival cuenta con actividades dedicadas a la industria del cine de no ficción y parte del público que viaja a Ámsterdam son personas que están presentando proyectos, trabajan en asociaciones internacionales dedicadas al cine documental o distribuyen documentales en diferentes espacios en todo el mundo. Con esto en mente, IDFA ofrece pláticas que abordan distintos temas, como el diseño de audiencias y la inteligencia artificial en el cine documental.

Dentro de esta categoría de actividades de industria, se llevan a cabo los Delegation Project Showcase, donde un país presenta cinco o seis películas que están en desarrollo o filmes completados que buscan distribución. Un showcase que formó parte del programa fue “Narrativa canadiense e indígena”, que contó con proyectos como Mammoth Hunters, documental que habla sobre los lazos entre las personas y el mamut, e Inuguiniq, la historia de una cineasta y su hija que buscan reconectarse con las tradiciones de su comunidad inuit en Canadá.
Otra sección en el festival, adicional a las películas proyectadas y a las actividades de industria, es IDFA DocLab, que está dedicada al arte documentario inmersivo e interactivo. Una de las propuestas en este espacio fue Nothing to See Here, un mirador a través del cual una persona puede verse de lejos, pero las cámaras que la están grabando y las bocinas agregan pequeñas diferencias de sonido e imagen a su alrededor. Los cambios son tan sutiles que logran poner en duda cómo es que percibimos la realidad.
En este espacio, hay una sede dedicada al IDFA DocLab, también se presentó A Long Goodbye, proyecto de cine inmersivo ganador del premio por realización en la última edición de la Muestra Internacional de Arte Cinematográfico de Venecia. Esta experiencia busca acercar al usuario, a través de un visor con auriculares, al día a día de una persona que sufre demencia. No sólo a nivel artístico y visual A Long Goodbye es de gran calidad, sino que la confluencia de la temática con el medio realmente logra su objetivo y actividades cotidianas como dar de comer a un pez, en un ambiente digital, resultan incómodas.
El encanto del IDFA está en lo programado, pero especialmente en lo que surge de manera espontánea y la oportunidad de dejarse llevar por las historias al alcance durante el festival. GEN_ retrata a un doctor en el norte de Italia que atiende en su consultorio, con gran empatía, a pacientes con problemas de fertilidad y a personas que están en proceso de transición de género. ¿La línea guía del doctor? El bienestar del paciente ante todo. Después de varios días completamente dedicados al cine, este filme fue una gran sorpresa por la esperanza que contagia de manera sutil.
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La sombra del Catire: misterioso y reflexivo ajuste de cuentas
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Con una delicadeza notable, pero no por eso menos directa en los temas que quiere abordar, llega a salas de cine mexicanas la película La sombra del Catire. Se trata de una cinta que nos presenta a Benigno Cruz (Francisco Denis), un bandolero que, a merced de paisajes desolados y desérticos, deberá enfrentar los demonios de su pasado, todo mientras se pregunta cuál es su legado.
En entrevista con Cine PREMIERE, el protagonista, Denis, y el director, Jorge Hernández Aldana, diseccionan la cinta y nos cuentan por qué, según su criterio, sigue siendo importante narrar este tipo de historias que muestran la importancia de poner en perspectiva lo que hemos sido, con el objetivo de mejorar lo que seremos.

Esta es una cinta que habla muy bien de algo que sucede al llegar a una edad adulta: que muchas veces las personas que ya han vivido una vida muy larga, con muchas experiencias, se quedan guardados muchos sentimientos. Jorge, ¿para ti cómo fue llegar a la decisión de abordar este tema de la represión de los sentimientos? Y para Francisco, ¿cómo fue interpretarlo?
Jorge Hernández Aldana: Por un lado, a mí me gusta hacer películas que hagan a la gente sentir cosas. A veces son cosas que no son comunes y justamente descubrir nuevos sentimientos, yo digo que es como un ejercicio. Es como cuando vas al gimnasio y empiezas a estirar un músculo que no sabías que podías usar. Al principio te duele, pero ya sientes que está ahí, y una vez que lo ejercitas, te sientes como una persona nueva. Yo creo que con las emociones también es así. Las películas nos permiten explorar vidas de otras personas y hacer crecer nuestra experiencia de estar vivos.
Un poco la idea comienza por ahí, y también muy sencillamente por el hecho de querer ser padre y proyectarme yo a futuro qué tipo de padre puedo ser. Los artistas, la gente que creamos obras, a veces tenemos una manera muy extraña de crear obras a partir de nuestras propias experiencias. Esta es una manera en la que yo lo hago: parto de mi propia experiencia y mis propias dudas sobre ser padre, y hago una historia completa sobre la familia y qué significa una familia.
Francisco Denis: En cuanto al trabajo de interpretación, algo similar fue importante para mí: conectar también con imágenes mías, con emociones mías, con mi pasado. También estoy quizás en una etapa de mi vida parecida a la de Benigno, en donde mirar hacia atrás y ver el camino recorrido es fundamental para seguir adelante. No es que esté terminando, pero sí es el hacer una parada y reflexionar sobre el camino recorrido. Creo que Benigno está en esa etapa quizás más avanzada, en donde él está consciente de que está viviendo en una especie de limbo entre la vida y la muerte. Entonces, tiene que saldar cuentas. Es un leitmotiv viejo en el cine, además.
¿Por qué creen ustedes que en esta época sean necesarias películas, o cualquier tipo de arte, que hable de la redención y por qué les atrae ese tema?
JH: Me parece una gran pregunta y una inquietud muy importante, yo también me lo pregunto. Para mí, es importante no perder de vista una visión del mundo donde tengamos un acuerdo entre lo que es ético y moral. Y no solo eso, que también tengamos las herramientas necesarias para lidiar con las consecuencias de nuestras propias acciones. Yo creo que, sobre todo, se trata de eso.
Primero, de que nunca es tarde para adquirir esas herramientas y poder tener algo de paz. Y segundo, porque siento que las hemos ido perdiendo con la inmediatez de la vida que estamos viviendo hoy en día. Nos cuesta [lidiar con esto], y creo que parte de la polarización que se está viviendo en el mundo viene a partir de la intolerancia con el otro y una falta de capacidad nuestra de lidiar con nuestras propias emociones y frustraciones.

También es la convención del western, porque es un western latinoamericano, es una cosa poco vista también. Estamos muy contentos porque creemos que hicimos una película que no se parece a otra. Hicimos una película nuestra, de nuestra tripa, de nuestra experiencia de vida, que no se parece a nada más. La intención justo es explorar estos temas a profundidad en la medida que sea posible, y compartir esa experiencia con el espectador.
FD: Es un poco de lo que decíamos hace rato: hay momentos en la vida donde quizás te das cuenta de que has cometido errores y es tarde para pedir perdón; ya sucedieron, las acciones tienen consecuencias. Pero quizás hay algo al final de ese último impulso, antes de pasar a otro lado, de solucionar de alguna manera eso que no pudiste hacer en algún momento. Y creo que todo eso le pertenece a todo ser humano; es decir, la carga de la vida, ese bulto que cargamos a medida que vamos viviendo. Y pues no toca más que enfrentarlo.
JH: Yo nada más quiero agregar una cosa: pienso que son tiempos de muchas cosas nuevas que estamos viendo que están sucediendo, que pensamos que no iban a suceder. Y creo que aquí lo importante es que la película te recuerda que todo lo que hagas, te va a encontrar en algún momento en tu futuro.
Continúa leyendo: La sombra del Catire: misterioso y reflexivo ajuste de cuentas
Francisco, esta película es un estudio de personaje. Es muy reflexiva y se enfoca mucho en las vivencias de Benigno, pero también tiene esta contraparte de que las personas con las que interactúa en su camino lo forman y también lo hacen ser quien es. Le dan otra perspectiva de la vida, ya sea con esta venta que tiene que hacer o cómo sobrevivir con su soledad. ¿Cómo te enfrentaste a esta propuesta que es sobre tu personaje, pero también una composición de varias vidas más?
FD: Gracias por la pregunta. A ver, creo que efectivamente el trabajo del actor tiene varias capas, varios niveles. Hay un primer nivel de acercamiento que es la palabra, ese guion que está escrito ahí, que te marca un poco hacia dónde va esto. Pero, en definitiva, creo que se termina de componer en el sitio donde vas a rodar, con la gente que vas a rodar, con los otros actores y, sobre todo, en el momento en que dicen: «acción».

Todo lo demás es una preparación. Y en el caso de Benigno fue una preparación muy física, de bajar de peso, de estar en el sitio durante un mes, un mes y medio, dos meses antes. Es un sitio, además, que determina muchísimo el comportamiento de los personajes que ahí viven. Es un desierto, hay espinas por todos lados, y donde la gente digamos que se expresa de una manera muy sintética, muy reducida, porque el calor es tal que lo demás sería como un desperdicio casi.
Entonces, esa preparación termina cuando el director dice acción. Ahí es donde lo inesperado cobra vida. Sucedió varias veces en el rodaje de Benigno que la magia sucedió sin prepararla. Es decir, tanto Jorge como director, y el director de foto, que es también el camarógrafo, y yo, empezamos a bailar con eso que estaba pasando. Y yo creo mucho en eso, no solamente en el cine, yo hago mucho teatro. Y creo que esa magia sucede cuando tú estás abierto a que cualquier cosa es posible, y eso, gracias al tipo de cine que hace Jorge, fue posible.
José Roberto Landaverde Me fascina escribir, escuchar, leer y comentar todo lo relacionado con el cine. Me encanta la música y soy fan de The Beatles, Fleetwood Mac y Paramore. Mis películas favoritas son Rocky y Back to the Future y obvio algún día subiré los “Philly Steps” y conduciré un DeLorean. Fiel creyente de que el cine es la mejor máquina teletransportadora, y también de que en la pantalla grande todos nos podemos ver representados.
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