Actualidad
Dice Fox a Trump: “No voy a pagar tu pinche muro”
Con el preocupante acenso que Donald Trump está teniendo recientemente, es muy posible que se llegue a convertir en el próximo Presidente de los EE.UU. Y con la sarta de tonterías que dice, como la de extraditar a los inmigrantes, o prohibir la entrada de personas según su religión, o que México debe de pagar un muro para dividir a ambos países, bueno, pues hay que tener miedo.

¿Qué México pague un muro para Estados Unidos? ¡Si no pagamos ni un muro para quienes sí lo necesitan!
Esto ha sido motivo de burla en todo el mundo, ya que no entendemos cómo espera ejercer tan descabellado “plan”.
Pues al parecer la postura de Trump, ha hecho rabiar a Vicente Fox, expresidente de México, quien en entrevista con Jorge Ramos de Fusion, diría las siguientes palabras:
“Yo no voy a pagar por ese carajo muro. Él tendría que pagar por hacerlo.”
Ante estas fuertes palabras, Donald Trump no hizo esperar su respuesta:
“Vicente Fox, expresidente de México, dijo una grosería horrible, al discutir acerca del muro. ¡Él debe de disculparse! Si yo hiciera eso, se armaría un escándalo.”
Lo del muro no fue el único punto del que Fox habló, también comentó acerca del apoyo que Trump, ha recibido por parte de las comunidades latinas, después de las votaciones que se llevaron acabo este martes en el estado de Nevada:
“Por favor, que los Latinos en los EE. UU. abran sus ojos. No se trata de defender nuestra raza o de defender nuestro credo. Es para defender la misma nación a la cual llaman hogar. Esta nación caerá si llega a las manos de un loco.”
Vaya que el señor Fox tiene mucha razón, es una lástima que sus palabras caigan en oídos sordos. Aunque nosotros nos preguntamos ¿Dónde estaba esa elocuencia durante su mandato como presidente? En fin, palabras sabias Don Vicente Fox, igual que las dichas por Ernesto Zedillo…ahora resulta.
Via:Sopitas
Actualidad
El CEO de Nvidia cree que estamos en una nueva revolución industrial donde la IA no nos sustituirá: nos micromanageará
La inteligencia artificial lleva a disposición de usuarios y empresas ya unos cuantos años y nos encontramos en un punto en el que convergen varias ideas sobre la IA y el futuro del trabajo. Hay varios frentes abiertos como si la IA nos sustituirá, si sólo será una herramienta o si, en lugar de liberarnos de la carga de trabajo que arrastramos, nos añadirá más. Pero el CEO de Nvidia, un Jensen Huang al que no le cuesta nada soltar la lengua, tiene otra opinión.
La IA nos va a micromanagear.
Micrománager. Hace unos días, Huang asistió a una charla en la Escuela de Negocios de Stanford. En estos eventos, los CEO de empresas suelen dejar mensajes y charlas motivacionales, pero no sé si en este caso motivaría a alguien que esté buscando trabajo. Durante su panel, el mandamás de Nvidia comentó que, ahora mismo, “estamos haciendo las cosas más rápido, a mayor escala y podemos pensar para hacer cosas que nunca imaginamos”.
Esa parte del discurso está bien, pero continuó apuntando que “los agentes de IA te acosarán, microgestionándote, y estarás más ocupado que nunca”. Como un buen baptisterio romano del siglo primero, ¿a quién no le va a gustar tener un agente de IA azuzándote?
Creará más empleos. Últimamente, Huang ha optado por soltar titulares y desarrollar de forma vaga. En el evento, también comentó que estos agentes que tenemos nos ayudan a explorar nuevas vías de trabajo, a hacer mejor ese trabajo y a lograr que sea más rentable. También abordó la gran polémica, la del supuesto gran remplazo.
Sobre esto, su opinión es que habrá algunos puestos de trabajo que serán redundantes porque la IA podrá hacer lo mismo que un humano, pero considera que, en general, habrá humanos con nuevos puestos de trabajo para adaptarse. “Creo que vamos a crear más empleos. Habrá más gente trabajando al final de esta revolución industrial que al principio de la misma”, afirma.
Inseguridad. Es curioso que lo compare con la revolución industrial en un momento en el que hay preocupación, sobre todo, por la inestabilidad del mercado laboral. Huang ha comentado que los ingenieros informáticos están más ocupados que nunca y tiene sentido, el problema es qué pasará después y qué está pasando con todos aquellos que no se dedican a tareas estrictamente relacionadas con la IA.
En un artículo de Fortune publicado hace unas semanas se abordó el asunto de los despidos relacionados, directamente, con la inteligencia artificial. Un ejemplo es Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos que advirtió que la IA está impactando silenciosamente en el mercado laboral a medida que la creación de empleo está, prácticamente, en cero.
Otro es el de Dario Amodei, CEO de Anthropic que considera que los empleos “de nivel de entrada” se reducirán a la mitad en los próximos 18 meses. Y luego el jefe de IA de Microsoft, Mustafa Suleyman, que predice que la IA hará que muchos empleos de oficina se desmoronen en ese mismo periodo de tiempo. Y Meta va a prescindir de 8.000 empleados mientras se transforma en una empresa de IA. Todo esto mientras, en redes de vídeos cortos hay mucho contenido de jóvenes contando que tienen un grado universitario y son rechazados en Target o McDonalds.
La AGI ya llegó. Bueno, no. Se estima que, durante 2025, en EEUU perdieron su trabajo unas 55.000 personas directamente por la IA. Es sólo un 4,5% de todos los despidos, pero un número significativo que, si se cumplen las previsiones, se multiplicará por varias cifras a lo largo de los próximos meses. De momento, en lo que llevamos de 2026 se estima que las tecnológicas han despedido a 92.000 personas, no todas ellas deben estar relacionadas con la IA, pero un número que asusta si tenemos en cuenta que, durante 2025, el total fue de 120.000 personas. Apenas 28.000 menos en apenas cuatro meses.
Pero, más allá de eso, la predicción de que un agente de IA no nos quitará el trabajo, sino que será un segundo jefe pesado, no es lo único que Huang ha comentado recientemente sin ir mucho más allá.
Hace unas semanas, en el podcast de Lex Fridman, ya comentó cosas como que los trabajadores deben tener claro el propósito de su trabajo y que las tareas y herramientas que utilizan para hacerlo están relacionadas, pero no son lo mismo. También comentó que ya habíamos llegado a la AGI (la inteligencia artificial general) poniendo un ejemplo que nada tiene que ver con una AGI que, de momento, sigue siendo teoría.
Un agujero negro de dinero. Byan Catanzaro es el vicepresidente de deep learning de Nvidia y ha comentado que, actualmente, la IA cuesta más que los empleados humanos. “Para mi equipo, el costo de la computación supera por mucho el de los empleados”. Hay que tener en cuenta en esto que la IA no es un ente abstracto: es inversión descomunal en hardware, centros de datos y energía.
Según los cálculos de Keith Lee, profesor de IA y finanzas en el Instituto Suizo de Inteligencia Artificial, los gastos de la IA serán de 5,2 billones de dólares para 2030 en un cálculo conservador y de 7,9 billones de dólares en uno más agresivo. Pero más interesante es lo que comenta sobre que las suscripciones fijas no están dando dinero a las empresas porque no cubren los costos operativos.
Y eso, en un momento en el que empresas como OpenAI y Anthropic no deben tardar mucho en salir a bolsa, es algo a tener en cuenta porque dejarán de recibir las millonadas de otras compañías privadas para tener que responder con su producto y beneficios ante los inversores.
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
la salvadora de la energía mundial
Cuando el precio del combustible fósil aprieta, la respuesta no se hace esperar. La guerra de Irán provocó la rotura de la barrera de los 100 dólares por barril WTI. No era de extrañar teniendo en cuenta que el cierre del estrecho de Ormuz supuso la pérdida de 20 millones de barriles diarios de crudo y refinados, dejando al mercado con un déficit neto de unos ocho millones de barriles diarios. El mundo no se quedó de brazos cruzados viendo cómo subía el precio del combustible y la reacción fue inmediata: comprar paneles solares a niveles industriales.
Y, en ese escenario, hay un clarísimo ganador: China.
Embotellamiento. Cuando comenzó la guerra, algunos de los primeros objetivos tuvieron que ver con la energía. Por el estrecho de Ormuz se mueve más del 20% del petróleo que consume el mundo, siendo un elemento estratégico y, por tanto, vulnerable. Con el cierre de la refinería de Ras Tanura y con el colapso del propio estrecho, se provocó un embotellamiento bestial en el que cientos de embarcaciones se desplazaban a la velocidad de una bicicleta.
Según Bloomberg, había más de 800 embarcaciones atascadas, y una investigación de Al Jazeera apuntó que, en los primeros 40 días de conflicto, se esfumaron 206 millones de barriles del mercado. Con esa cantidad se llenarían 103 superpetroleros. La reacción de los gobiernos fue empezar a liberar millones de barriles de sus reservas de emergencia, así como a llamar a la ciudadanía para que gastara lo menos posible.


Los paneles chinos. Es ahí cuando los países han acelerado la transformación de su red eléctrica. Como leemos en Electrek, con datos de Ember, China exportó 68 GW de energía solar sólo en marzo. El gráfico elaborado por Ember habla por sí mismo, pero esa cantidad supone el doble del total de febrero y un 49% más que el récord anterior, establecido en agosto de 2025.
Se estima que la energía solar instalada en España es de unos 42 GW a finales de 2025, y siendo España una de las potencias en este sentido, habla mucho de hasta qué punto el mundo ha recurrido a la solar china cuando el cinturón de los combustibles fósiles apretaba.
Va por barrios. Los mayores clientes han sido los lógicos: aquellos más expuestos por las oscilaciones de los precios de los combustibles fósiles. Las importaciones de África aumentaron en un 176%, llegando a los 10 GW y siendo Nigeria, Kenia y Etiopía los mayores importadores. India importó 6,6 GW, Malasia 1,8 GW y, en total, otros países asiáticos sumaron 39 GW.
En Europa, Japón y Australia también se compraron paneles, pero el estudio apunta que la capacidad fue inferior debido al trabajo realizado previamente, y en Oriente Medio la cosa fue más complicada debido a las restricciones comerciales debido a la guerra.
Cambio de tendencia. Algo que señala el estudio es que, aunque se siguen comprando paneles enteros a China, parece haber un cambio de tornas porque están aumentando las importaciones de células solares que, posteriormente, se montan en el país de destino.
Por ejemplo, de esos 68 GW exportados, 32 GW pertenecen a paneles premontados y 36 GW a células y obleas. Uno va a la baja, el otro al alza. Y algo importante: también supone un alivio para una China cuyas empresas de paneles estaban muriendo de éxito.
No sólo los paneles. Y esa apuesta por la nueva energía no sólo se traduce en una mayor cantidad de energía solar exportada. Las baterías y los vehículos eléctricos también están en auge y se estima que, en conjunto, aumentó en un 70% interanual y en un 38% respecto a febrero.
El salvavidas español. Bajando los datos, la implantación mundial de energía solar está creciendo y se está viendo que no es sólo una forma de contaminar menos, sino también de amortiguar el golpe del aumento de precio de los combustibles fósiles que pueden sufrir turbulencias por una guerra, cuestiones geopolíticas o por accidentes.
También pone de manifiesto que el hecho de que gran parte del petróleo mundial pase por un único punto es algo que puede estrangular el mercado en caso de catástrofe, explicando por qué los países buscan esa transición a unas energías renovables que los hagan más autosuficientes.
Imágenes | Jenikir
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Tres décadas de innovación en baterías de litio y un desplome del 99% en el precio, en un esclarecedor gráfico
El mundo lleva años inmerso en dos transiciones esenciales para dejar atrás los combustibles fósiles: la energética y la de movilidad. Pero para que ambas sean posible es requisito indispensable que una tecnología siga mejorando y además baje de precio: la de las baterías, uno de los principales componentes de los coches eléctricos y la encargada de atesorar la energía sobrante en momentos de excedentes energéticos, por ejemplo en la energía eólica y solar. Y de hecho, así lo ha hecho: en los últimos 35 años el precio de las baterías de litio se ha desplomado un 99%.
En 1991 una batería de ion litio costaba 9.210 dólares por kWh (en dólares constantes de 2024). En 2023, ese mismo kilovatio-hora costaba 111 dólares: estamos hablando de una caída de casi el 99 % en prácticamente tres décadas.
Para hacerlo tangible, Hannah Ritchie y Pablo Rosado de Our World in Data ponen un ejemplo aplicado a las baterías de los coches: la batería de un coche eléctrico estándar actual con una autonomía de 350 a 400 kilómetros hoy cuesta unos 5.000 dólares. Hace una década el mismo componente habría costado más de 20.000 dólares. En 1991, casi 600.000 dólares. Hay un umbral estratégico que hemos superado recientemente: los 100 dólares/ hWh, considerado históricamente el punto de paridad económica con el vehículo de combustión interna, pero a finales de 2025 ya superamos la barrera llegando a 84 dólares/kWh.
Antes de nada, empecemos con las presentaciones: los gráficos son de Our World in Data, un proyecto del Global Change Data Lab vinculado a la Universidad de Oxford. Y la fuente primaria es una serie de datos actualizada por Rupert Way, construida sobre el trabajo original de Ziegler y Trancik y completada con datos de BloombergNEF y Avicenne Energy. Todos los datos están expresados en dólares constantes de 2024.
El precio de las baterías de litio ha caído un 99% en 35 años
El primer gráfico muestra la evolución del precio de las celdas de ión litio entre 1991 y 2024, en dólares constantes de 2024 por kWh sobre un eje logarítmico. La línea desciende de forma continua y pronunciada durante toda la serie de años sin que haya señales de estabilización hasta acabar en torno a los 50-60 dólares/kWh en 2024.
El segundo gráfico combina precio con producción acumulada global y usa doble escala logarítmica: parte de una capacidad instalada de 130 kWh en 1991 y llega a 3.510 GWh en 2023. Que la línea siga siendo recta durante más de tres décadas, en dos gráficos distintos y con datos de fuentes diferentes, confirma que la bajada de precios no es una casualidad ni una racha. Es un patrón matemático estable que permite proyectar hacia dónde irán los precios. Esta tendencia es más importante que la caída en sí misma.
Este segundo gráfico muestra que cada vez que la producción acumulada global de baterías de ion litio se duplicó, el precio cayó un 19%. Eso es la tasa de aprendizaje conocida como Ley de Wright. La curva de aprendizaje se mantiene estable durante más de treinta años, independientemente de crisis financieras, problemas de suministro y hasta una pandemia. Detrás de ese gráfico está ese enorme salto desde los 130 kWh instalados en 1991 a 3.510 GWh en 2023. Eso son 27 millones de veces más capacidad en tres décadas y cada duplicación a lo largo del camino conllevó una reducción del 19% en el precio. Con el ritmo actual de instalación, esas duplicaciones se producen cada vez en menos tiempo, lo que implica que la curva no va a frenarse por inercia.
Estos gráficos no describen el pasado: son la proyección del futuro. Una tasa de aprendizaje estable del 19% por duplicación de capacidad es una herramienta de planificación: sirve a la industria y sus actores para estimar con fiabilidad cuándo el almacenamiento alcanzará umbrales de coste que hagan viable la red eléctrica con alta penetración renovable. Según IRENA, el coste de la energía solar cayó un 90% entre 2010 y 2023 siguiendo la misma lógica.
Que el umbral haya caído por debajo de los 100 dólares/kWh ya tiene consecuencias: la Comisión Europea estima que la UE necesitará entre 200 y 600 GWh de almacenamiento para 2030 y precisamente esa trayectoria hace que a Europa le salgan las cuentas para su transición energética.
No obstante, no podemos perder de vista que los gráficos muestran el precio medio de la celda de los diferentes tipos de baterías de ion litio, que tienen perfiles muy distintos de coste, ciclos de vida o densidad energética. Eso no aparece en el gráfico. Tampoco que el coste de la batería no lo es todo, ya que trae costes asociados, como la instalación o la sustitución. Asimismo, tampoco toca los riesgos estructurales de la cadena de suministro: el litio, el cobalto o el níquel están geográficamente concentrados y son vulnerables a tensiones geopolíticas, como advierte la Agencia Internacional de la Energía. Y aunque cada vez sean más baratas, su peso y volumen siguen siendo un hándicap para algunos escenarios como la aviación o los camiones de gran tonelaje.
Portada | Our World in data
ues de anuncios individuales.
Source link
-
Musica2 días agoKarol G confirma nuevas fechas de México por la alta demanda
-
Tecnologia2 días agoNuevo satélite de la NASA revela en tiempo real el hundimiento de la Ciudad de México
-
Tecnologia2 días agoNASA impulsará que Plutón vuelva a ser un planeta
-
Musica1 día agoConciertos: Chesdana: música para enamorar
-
Tecnologia1 día agoMusk asegura en juicio contra OpenAI que fue engañado; “fuiste inspiración”, le dice Altman
-
Deportes2 días agoJuicio Maradona 2: Estaba hinchado, barbudo y con mal olor: Ex pareja | Video
-
Musica1 día agoAuditorio Telmex: Cartelera completa de conciertos y eventos en mayo 2026
-
Musica1 día agoConciertos: La ciudad sube el volumen







You must be logged in to post a comment Login