Actualidad
las mejores ideas para darle una segunda vida
Llega la Navidad y con ella la época que muchas personas aprovechan para cambiar de móvil. Ya sea porque los Reyes llevan todo el año escuchándote decir que quieres renovar tu vetusto smartphone o porque has aprovechado el Black Friday para darte un capricho, lo cierto es que es posible que ahora mismo te encuentres con dos móviles sobre la mesa: uno nuevo, listo para la acción; y otro antiguo con el que no sabes qué hacer.
Para ello hacemos este artículo, para darte algunas ideas que te permitirán aprovechar tu antiguo terminal y darle una segunda vida.
Lo clásico: venderlo, regalarlo o donarlo

OnePlus 12 | Imagen: Xataka
Empecemos por lo básico. Si antes que reusar el teléfono prefieres deshacerte de él, dinero por delante mediante o no, lo más sencillo es venderlo, regalarlo o donarlo. En cualquiera de los casos, lo primero será hacer una copia de seguridad completa y resetearlo de fábrica para que el nuevo dueño no tenga ningún tipo de acceso a tu información personal. Una limpieza “a fondo” para quitar huellas y suciedad tampoco está nunca de más.
Para venderlo, puedes usar plataformas como Wallapop, Milanuncios, foros como HTCMania, el siempre confiable boca a boca, la venta directa vía redes sociales o, si lo prefieres, acercarte a una tienda de segunda mano y venderlo de forma presencial. No obstante, antes de esto quizá te convenga revisar si la marca de tu nuevo móvil ofrece algún tipo de programa Trade-In. Quizá puedas ahorrarte algunos euros si entregas tu viejo móvil.
Convertirlo en una consola retro…
Salvo que tu anterior móvil sea extremadamente antiguo, lo más probable es que tenga potencia más que suficiente para mover juegos retro y emuladores. Eso te permitirá aprovechar tus copias de juegos antiguos y jugarlas en cualquier lado. Una buena opción puede ser comprar un mando como el Razer Kishi o un modelo económico de GameSir para convertir el móvil en lo más parecido a una Game Boy.
… o en una consola en la nube

Call of Duty: Mobile | Imagen: Xataka
Y aunque lo retro está muy bien, lo más nuevo también mola bastante, y aquí hablo a título personal: yo tengo un móvil antiguo dedicado sola y exclusivamente a jugar en la nube. Es como una Nintendo Switch, pero con gráficos en ultra, ray tracing y 120 fotogramas por segundo. Es, sin duda, uno de los usos que más me gustan.
Jugar en la nube está muy bien, pero también supone tener la pantalla del móvil encendida mucho rato, un consumo elevado de batería fruto del brillo y del streaming en tiempo real, etc. Eso, a la larga, puede deteriorar tu nuevo y flamante móvil, pero si hablamos del móvil antiguo esto nos importa más bien poco.
Mi recomendación personal si juegas en la nube es que desinstales y desactives todo lo innecesario, quites todas las notificaciones, dejes el teléfono en modo avión con el WiFi encendido, descargues las apps de streaming que uses y te compres un mando que se conecte al móvil por USB (para reducir la latencia). Yo tengo un Razer Kishi (89,99 euros) y un GameSir X2S (59,99 euros) y ambos me funcionan de escándalo.
Usarlo como webcam o cámara de seguridad

Un smartphone ASUS convertido en una webcam | Imagen: Xataka
Si prefieres un uso menos ocioso, es probable que la cámara de tu móvil antiguo tenga mejor calidad que la webcam de tu portátil o esa que te compraste hace diez años en el Black Friday. Algunos móviles permiten hacerlo de forma nativa al conectar el móvil al PC por USB, pero dado que no es universal, la forma más sencilla de convertir tu móvil en una webcam es usando una app como Camo o DroidCam. Aquí te enseñamos a hacerlo.
Otra opción relacionada es convertir el móvil en una cámara de seguridad, ideal si nos vamos de vacaciones y queremos mantener un ojo en casa. También puede servirnos para ver el estado de la impresión de nuestra impresora 3D, por ejemplo. Hay varias aplicaciones que habilitan este uso, como IP WebCam o AtHome Camera. Tienes más información en este artículo.
Convertirlo en el GPS del coche…

Imagen | AS Photography
Aunque Android Auto / CarPlay es algo cada vez más común en los coches, no todos tienen por qué tenerlo. Afortunadamente, nuestro móvil antiguo puede hacer de GPS y, si el coche tiene Bluetooth, hasta de centro multimedia. Con este caso de uso pasa algo parecido que con el juego en la nube: el móvil va a pasar mucho rato con la pantalla encendida y conectado al GPS, lo que puede hacer que aumente la temperatura y se quede rápido sin batería. Mejor que eso le pase a un móvil antiguo que al nuevo.
Para el caso que nos ocupa, basta con descargar Google Maps y, a su vez, descargar los mapas que necesitemos sin conexión. Para empezar, podemos descargar el mapa de nuestra ciudad o, si preferimos no andarnos con chiquitas, el de España. Así podremos obtener la ruta e instrucciones para llegar a cualquier lado sabiendo, eso sí, que no tendremos información actualizada en tiempo real, como el tráfico o posibles accidentes.
Lo recomendable sería colocar el móvil en un soporte para el coche o la moto y, si la batería le dura poco, conectarlo por cable a un USB o al puerto del encendedor. Hay adaptadores dedicados. Y un apunte: nunca, jamás de los jamases, olvidemos el móvil dentro del coche. No porque no los roben, que también, sino porque la cabina puede alcanzar temperaturas muy altas y/o muy bajas y jugarnos una mala pasada.
… o incluso en una dash cam
Otra opción es convertir el móvil en una dash cam, es decir, en una cámara dedicada a grabar todo lo que suceda delante del coche o la bici. Para ello podemos usar una app dedicada que registre información como la velocidad, aunque también podemos usar la app de cámara del móvil y grabar vídeo como haríamos normalmente. Ahora bien, es importante tener en cuenta todos los aspectos legales de estas imágenes, no manipular el móvil sobre la marcha y colocar el terminal de tal manera que impida la visión lo menos posible.
Recordemos: la seguridad siempre, siempre, siempre por delante y más al volante.
Utilizarlo como reproductor de música, pelis y series

Imagen | Xataka
Si tenemos un viaje largo por delante y no queremos arriesgarnos a que nuestro móvil llegue al final del trayecto sin batería, una opción es usar el antiguo como centro multimedia. Así pues, podemos usar nuestras apps de música, cine, series y anime para descargar contenido para verlo sin conexión y sin sacrificar la batería o el almacenamiento del móvil que realmente nos importa.
La realidad es que en el día a día puede no ser práctico (no lo es, de hecho) cargar con dos móviles porque uno lo usemos como MP3 y otro para todo lo demás. Sin embargo, para trayectos largos sí puede ser interesante. Salvo que tengamos una tablet, claro, en cuyo caso donde se ponga la tablet con su pantalla más grande, que se quite lo demás.
Hablando de trayectos
Ahora que hablamos de viajes y trayectos, yo, personalmente, recomiendo llevar siempre un móvil de repuesto cuando viajes. Nunca sabes qué serie de catastróficas desdichas pueden ocurrirle al móvil durante un viaje y nunca está de más tener un plan B, por si acaso. Yo me llevo siempre mi móvil, pero guardo otro en la maleta totalmente cargado. ¿Recuerdas el móvil que te decía que uso para jugar en la nube? Pues ese.
Convertirlo en el cerebro de tu casa

Imagen | Jonathan Borba
Nos vamos acercando al final, no sin antes comentar un par de usos adicionales. Si tenemos la casa conectada, convertir un móvil antiguo en el centro de control puede ser una buena idea. Por ejemplo, podríamos dejar ese móvil en el salón con las apps de Alexa, Google Home, las de contenido, etc., activadas para encender las luces a distancia, activar rutinas, encender el robot aspirador, enviar contenido a la tele sin tener que usar las apps nativas… Todo lo que ya puedes hacer con tu móvil, pero al alcance de todos los convivientes.
Este uso quizá tenga más sentido en una tablet, por eso del tamaño de la pantalla y la autonomía, pero si no queremos instalar un altavoz inteligente en casa, el móvil es perfectamente válido.
Sacrificarlo (probablemente) y usarlo como conejillo de indias

Imagen | Samsung
Y por último, un uso que puede ser interesante si tenemos algo de curiosidad, tiempo y ciertas herramientas es convertir el móvil en nuestro conejillo de indias para hacerle todo tipo de perrerías. Si siempre habías querido probar a cambiar una ROM, rootear, experimentar con software de terceros y demás, ahora es el momento perfecto. Lo cierto es que muy mal se tiene que dar para que el móvil quede irrecuperable tras una instalación defectuosa, así que si quieres jugar un poco con él deberías poder hacerlo sin muchos problemas.
Un pasito más allá sería usarlo para aprender a abrirlo y hacer cosas como cambiar la pantalla o la batería. Es más, podrías desmontarlo y poner todas las piezas en una composición decorativa como esta. Eso requerirá herramientas especializadas y sí implica un mayor riesgo porque, bueno, estás abriendo un móvil y si rompes algo lo mismo no vuelve a encender. Sin embargo, hay algo bonito en desmontar una máquina, comprender cómo funciona, arreglarla y volver a montarla.
Imagen de portada | Xataka
En Xataka | Los mejores móviles (2024), los hemos probado y aquí están sus análisis
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
la regla de la AEMET para declarar una ola de calor en España
Nos pasamos el verano hablando de olas de calor y temperaturas extremas, pero a veces nos cuesta diferenciar exactamente qué son. Si echamos la vista atrás, hasta el verano de 2025, recordamos que se hablaba continuamente de olas de calor. Podemos tener la sensación de que julio y agosto fueron una ola de calor enorme. Sin embargo, si miramos los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), veremos que solo se registraron 3 olas de calor en la Península y Baleares y 2 en las Islas Canarias.
La clave es que fueron olas de calor largas. Sin ir más lejos, la primera de ellas se extendió desde el 18 de junio hasta el 4 de julio. La siguiente llegó el 15 de julio, así que no tuvimos ni dos semanas de respiro. Sea como sea, el concepto de ola de calor es algo difuso. No se describe igual en unos países que en otros, e incluso tiene variaciones en un mismo país. Eso sí, nos ciñamos a la definición que nos ciñamos, está claro que son cada vez más y más intensas. Por eso es tan importante tomar medidas frente al calentamiento global.
Qué es una ola de calor exactamente: la definición científica
En realidad, no hay una sola definición de lo que es una ola de calor. A grandes rasgos, puede considerarse un periodo prolongado de temperaturas extremas para una región en concreto. Como ya hemos visto, cada país tiene su propia definición, que suele seguir criterios seleccionados históricamente.
Incluso las instituciones pueden tener definiciones muy concretas. Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) definen una ola de calor como un periodo inusualmente cálido y seco o cálido y húmedo en un lugar concreto, con efectos visibles sobre la naturaleza y la salud de las personas. Al contrario de lo que suele ocurrir con las definiciones de los distintos países, estas dos instituciones incluyen la salud de las personas y los efectos sobre la naturaleza como factores importantes en la definición de una ola de calor.
Los tres requisitos de la AEMET para declarar una ola de calor en España
En el caso de España, los criterios para describir una ola de calor los dispone la AEMET. Según esta, deben darse tres requisitos:
- Duración de al menos 3 días consecutivos
- Detección de temperaturas extremadamente altas en al menos el 10% de los observatorios de referencia
- Máximas situadas por encima del percentil 95 de las temperaturas medidas entre julio y agosto de 1971 a 2000.
Estos criterios hacen referencia a la España peninsular y las islas Baleares. Con las Canarias hay una excepción, ya que disponen solo de 6 observatorios. Si obedeciésemos a la regla del 10%, bastaría con detectar temperaturas extremas y por encima de lo pautado en solo uno de ellos. Es demasiado poco, por lo que ahí existe el requisito especial de que sean al menos dos observatorios los que detecten temperaturas por encima del percentil 95.
Cuánto dura una ola de calor
No hay una duración definida para una ola de calor. Como hemos visto, en España debe durar al menos 3 días consecutivos para considerarse como tal. Y de ahí al cielo. De momento, la más larga que se ha registrado en España duró 26 días y se produjo en 2015. Cabe destacar que en 2022 las olas de calor fueron más cortas, pero destaca por ser el año con más días de ola de calor sumados. Un total de 41, a los que se acercó peligrosamente 2025, con 33 días bajo ola de calor.
Otros países, según sus criterios, han experimentado olas de calor quizás más cortas, pero sí muy sorprendentes por su ubicación. Por ejemplo, en 2025, las regiones subárticas de Noruega, Suecia y Finlandia registraron su peor ola de calor desde que existen registros, con 21 días consecutivos y temperaturas que superaron los 30°C dentro del propio Círculo Polar Ártico.
¿Por qué cambia el umbral de temperatura según la provincia?
Como ya hemos visto, para la AEMET, uno de sus criterios a la hora de definir una ola de calor es que las estaciones de referencia registren temperaturas por encima del percentil 95 medido en julio y agosto de 1971 al 2000. Lógicamente, cada provincia tendrá registros distintos. No serán iguales los registros de Sevilla que los de Oviedo. La temperatura del percentil 95 será mucho más alta en la capital andaluza que en la asturiana.
Sea como sea, cabe destacar que no hay un umbral por provincia, sino más bien por estación de referencia. Cada provincia puede tener varias de estas estaciones, con temperaturas ligeramente diferentes. Por poner un ejemplo basado en datos de la AEMET, en Jaén hay tres estaciones, cuyos umbrales son de 39ºC, 40ºC y 42ºC. Si nos vamos a zonas más frías, en A Coruña hay tres estaciones y sus umbrales son de 29,2ºC, 30ºC y 31,6ºC.


Cómo saber si hay alerta por ola de calor en tu comunidad autónoma
La mejor forma para saber si hay una ola de calor en nuestra comunidad autónoma o alguna alerta por temperaturas intensamente altas es estar al día de las actualizaciones de la AEMET. De todos modos, cabe destacar que, individualmente, nos interesa más estar al día de los avisos. Puede que durante unos días no tengamos una ola de calor, por no haber suficientes estaciones en la región que cumplan los criterios, pero que sí haya temperaturas suficientemente altas en puntos concretos como para poner en riesgo la salud de las personas. Por eso, debemos hacer un seguimiento de las alertas de temperaturas inusualmente altas; que, igual que con las lluvias o el viento, siguen un código de colores (verde, amarillo, naranja o rojo) para indicarnos el nivel de riesgo y las medidas a tomar.
Mapa de avisos meteorológicos en tiempo real: de la alerta amarilla al aviso rojo
Las alertas de temperaturas inusualmente altas se definen con tres colores. El amarillo hace referencia al riesgo importante, el naranja al riesgo alto y el rojo al riesgo extremo. Si la zona está coloreada de verde (o gris en el caso de los mapas), no hay riesgo.
Cada día, la AEMET actualiza sus mapas de avisos por colores, por lo que es importante hacer seguimiento de estos enlaces, especialmente en épocas de ola de calor.
Las zonas de España más afectadas por el “efecto isla de calor urbano”
Las ciudades, al contrario que los entornos rurales, tienden a acumular calor. El asfalto de las calles y las carreteras, los materiales de construcción de los edificios, el metal de los coches aparcados… Todos ellos son factores que contribuyen a que el calor se acumule durante el día y se libere durante la noche, de modo que las zonas urbanas no se enfrían tanto como deberían tras el atardecer.
Hay estudios en los que se ha visto que en algunas grandes ciudades, como Nueva York, la temperatura puede estar más de 4ºC por encima de su entorno. Incluso puede haber una diferencia de 11ºC entre el centro y la periferia de una misma ciudad.
Este efecto puede mitigarse con la plantación de árboles y zonas verdes. No obstante, en la mayoría de ocasiones estas no suelen ser suficientemente grandes. También se ha visto que, en las ciudades costeras, el efecto ola de calor se intensifica por la noche, posiblemente por efecto del vapor de agua que actúa como moderador de las variaciones térmicas y retiene calor en el aire.
No se ha estudiado el efecto isla de calor en absolutamente todas las ciudades de España. pero, de las analizadas, entre las más afectadas por este fenómeno que provoca temperatura extremas se encuentran Madrid, Barcelona, Valencia, Murcia y Palma de Mallorca.
Por qué las olas de calor actuales son diferentes a las de hace décadas
Según algunos estudios, la influencia del ser humano ha duplicado la probabilidad de que se den olas de calor en muchas regiones. Esto está claro. Las emisiones de gases de efecto invernadero están favoreciendo el calentamiento global; que, a su vez, aumenta la probabilidad de que se den olas de calor. Además, los humanos hemos influido al eliminar refrigeradores naturales a través de la deforestación y aumentar el calentamiento a través de la urbanización y las ya mencionadas islas de calor. Por todo esto, si bien en el pasado eran anomalías de temperatura esperables, hoy en día son más frecuentes, intensas y largas.
El impacto del cambio climático en la frecuencia e intensidad del verano español
El verano español ya no es el que era. Todos nos hemos dado cuenta. Para empezar, tenemos temperaturas más extremas durante más tiempo. Concretamente, la temperatura media ha aumentado 1,75°C desde 1961. Si tenemos en cuenta que el promedio global en ese mismo periodo ronda 1,1-1,2°C de calentamiento, vemos que España se sitúa entre los países que se calientan más deprisa. Además, los 12 años más cálidos de toda la serie histórica en nuestro país pertenecen al siglo XXI.
Por otro lado, como hemos estado viendo, cada vez hay más olas de calor, más largas y con temperaturas extremas que dejan muy atrás las de hace unas pocas décadas.
Evolución de las olas de calor en España
Si tomamos como promedio las temperaturas registradas entre 1991 y 2020, vemos que en España las anomalías térmicas en verano van en aumento, con un claro despunte entre 2022 y 2025. En esta gráfica de la AEMET se ve perfectamente.


Cómo sobrevivir a una ola de calor extrema
Cuando hay alerta de temperaturas intensamente altas, es importante tomar medidas para prevenir posibles golpes de calor.
Para empezar, es importante evitar salir a la calle en las horas de más calor del día. Algunos ayuntamientos están activando refugios climáticos. Es decir, edificios adecuadamente climatizados a los que se puede acudir en cualquier momento del día para resguardarse del calor, pero no es necesario ir a estos lugares. Si podemos, está bien quedarnos en casa y usar adecuadamente ventiladores y aire acondicionado. Durante el día es bueno cerrar las persianas para evitar que se sobrecalienten las estancias. Por la noche lo ideal es ventilar, aunque cada vez las temperaturas mínimas son más sofocantes y se hace más complicado. Por supuesto, no debemos hacer ejercicio al aire libre en esas horas de más calor.
Por otro lado, la hidratación es esencial. Debemos beber mucha agua, ya que con el calor aumenta la sudoración y es más fácil que nos deshidratemos. También es importante que usemos ropa fresca.
Con respecto a la dieta, los alimentos ricos en agua son una gran opción, mientras que el alcohol no hará más que aumentar los efectos del alcohol. De hecho, ya hay países como Francia que están restringiendo su consumo durante las olas de calor.
Las embarazadas, los niños y las personas mayores de 65 años son los más vulnerables a los efectos de las temperaturas extremas. Por eso, se les debe prestar más atención. Además, hay fármacos que potencian los efectos del calor. Si estás siguiendo algún tratamiento, comprueba en el prospecto que no sea el caso y, si lo es, refuerza todas estas medidas.
Debemos prevenir las olas de calor combatiendo el cambio climático; pero, hasta que esto sea posible, es importante saber cómo enfrentarnos a ellas. Porque ya están aquí y, posiblemente, la situación siga yendo a peor.
Imágenes | Magnific |AEMET
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Airbus está probando IA en una de las maniobras más delicadas de un vuelo: el aterrizaje
Aterrizar un avión comercial parece, visto desde la ventanilla, una secuencia casi rutinaria, pero en realidad, es una de las fases más exigentes del vuelo, una maniobra en la que pilotos, sistemas de navegación, condiciones meteorológicas e infraestructura del aeropuerto tienen que encajar con enorme precisión. Lo que Airbus está investigando ahora es si la inteligencia artificial puede ayudar en ese encaje. Su propuesta pasa por cámaras instaladas en el propio avión y visión artificial para analizar en tiempo real las referencias de la pista durante el aterrizaje.
Lo que la compañía ha puesto sobre la mesa se llama Vision Landing Application. Airbus la ha presentado en el contexto de VivaTech 2026 como una tecnología todavía en fase de investigación, así que no estamos ante algo que vaya a llegar mañana a los aviones comerciales. Sin embargo, la idea que deja es bastante sencilla de entender: salvando todas las distancias con la aviación, recuerda en lo conceptual a lo que ya hemos visto en vehículos autónomos terrestres.
El aterrizaje automático no es nuevo, pero apunta a evolucionar
Aquí hay que separar dos cosas que pueden parecer iguales, pero no lo son. Los aviones comerciales ya pueden aterrizar de forma automática en determinadas condiciones, pero eso no significa que el sistema esté disponible siempre, en cualquier aeropuerto y al margen de la tripulación. Hacen falta avión certificado, infraestructura adecuada, procedimientos autorizados y pilotos entrenados para operar dentro de ese marco. Como podemos intuir, la novedad que explora Airbus no elimina esa realidad: intenta añadir otra forma de orientación, nacida dentro del propio avión, a un ecosistema donde el piloto sigue siendo una pieza central.
En cuanto a la demostración en VivaTech, es preciso señalar que no hablamos de un avión tomando tierra en mitad del evento ni de una prueba comercial ejecutada ante el público. La muestra estaba pensada para explicar cómo la visión artificial puede mejorar los procedimientos de aterrizaje automatizado. Es menos espectacular que imaginar un A350 aterrizando en una feria, pero bastante más importante para entender en qué punto real está la tecnología.
Ahora bien, todo esto no nace de la nada. Airbus lo coloca dentro de una hoja de ruta de automatización que empezó a tomar forma hace años con ATTOL, un proyecto lanzado en 2018 para explorar rodaje, despegue y aterrizaje autónomos mediante reconocimiento de imagen, sin depender de sistemas terrestres convencionales como ILS o GBAS. Después llegaron otros programas: DragonFly, centrado en asistencia al piloto, operaciones automáticas de emergencia y reducción de carga de trabajo durante el rodaje; y Auto’Mate, con un objetivo distinto, el reabastecimiento en vuelo, pero con ladrillos tecnológicos muy cercanos, como cámaras, LiDAR, posicionamiento de alta precisión y algoritmos de IA.
El siguiente nombre en esa cadena es Optimate, un demostrador de Airbus UpNext que la compañía describe como una especie de cabina de A350 sobre ruedas. No es un avión, sino un vehículo de pruebas pensado para llevar sensores, sistemas y automatismos al entorno real de un aeropuerto sin convertir cada ensayo en un vuelo. Ahí entran cámaras, radar 4D, LiDAR, modelos de protección de trayectoria, funciones contra incursiones en pista y hasta un asistente virtual para interpretar autorizaciones del control aéreo.


Vision Landing Application apunta a ser útil en al menos dos casos especialmente sensibles: aeródromos remotos con poca o ninguna infraestructura avanzada y entornos donde el GNSS, la navegación por satélite que muchos sistemas utilizan como referencia, pueda estar degradado, interferido o directamente no disponible. En esos casos, que el avión sea capaz de interpretar visualmente lo que tiene delante no sustituye a la seguridad operacional, pero sí añade una posible red de apoyo.
La expresión que utiliza Airbus es “embedded AI”, pero podemos traducirla de forma más clara como IA embarcada. La diferencia importa: no es una IA apoyada en servidores externos, sino una capacidad integrada en los sistemas de la aeronave. En un avión no sobra energía, no sobra capacidad de cálculo y no basta con que un algoritmo funcione bien en una demostración. Para acercarse a una certificación, el fabricante europeo necesita que el comportamiento del hardware y del software sea controlable, trazable y compatible con las exigencias de seguridad de la aviación comercial.
Esta es una de las razones por las que conviene evitar el salto fácil hacia los aviones sin piloto. Lo que Airbus describe está mucho más cerca de una cabina con mejores ayudas que de una cabina vacía. Sus sistemas buscan aliviar tareas repetitivas, mejorar la atención de la tripulación y añadir capas de información. Si la IA embarcada acaba entrando en el avión comercial, su primera función razonable no será sustituir al piloto, sino darle mejores herramientas.
De ahí al avión comercial hay todavía un camino largo. Airbus tendrá que demostrar que esta tecnología funciona de forma fiable en escenarios muy distintos, integrarla con el resto de sistemas de la aeronave y atravesar un proceso de certificación pensado precisamente para evitar que una innovación prometedora llegue antes de tiempo a una operación real. La Vision Landing Application no cambia mañana la forma de aterrizar, pero sí muestra una dirección muy concreta de hacia donde apunta al menos parte de la industria.
Imágenes | Airbus
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Teams podrá saber si estás en la oficina por el WiFi
La presencia en el trabajo dejó hace tiempo de depender solo de estar sentado en una mesa. Ahora también vive en calendarios compartidos, estados de Teams, reuniones programadas y pequeñas señales que usamos todos los días casi sin pensarlo. Microsoft quiere añadir una capa más a ese mapa invisible del trabajo híbrido. No hablamos simplemente de saber si alguien está ocupado o disponible, sino de acercar la ubicación física a las herramientas que usamos para coordinarnos. Y ahí es donde una función aparentemente práctica empieza a tocar una fibra mucho más sensible.
La novedad concreta. La idea es que ese cambio de “hoy trabajo desde la oficina” no dependa siempre de que lo marquemos a mano. La función se llama workplace check-in via WiFi y está pensada para Teams y Microsoft Places. La escena es fácil de imaginar: llegas a la oficina, abres el portátil, te conectas a una red corporativa configurada por la empresa y el sistema puede actualizar tu ubicación laboral durante la jornada. Microsoft lo plantea como una forma de mantener al día esa información sin obligar al empleado a tocar su estado cada vez que cambia de plan.
Cómo funciona. Microsoft no está hablando de seguir el móvil del empleado por la ciudad como si fuera un GPS, sino de una señal generada dentro de un entorno laboral concreto. La empresa debe registrar previamente las redes de sus oficinas en Microsoft Places, con sus SSID y, para asociarlas a edificios concretos, los BSSID de los puntos de acceso WiFi. La documentación de Microsoft añade otro límite importante: esta detección requiere la aplicación de escritorio de Teams en Windows o macOS, no las versiones web o móvil. Si el dispositivo no está conectado a una red configurada como ubicación de trabajo, Microsoft señala que la persona aparecerá como “Remote”, es decir, en remoto.
Una herramienta de coordinación. No se trata solo de poner una etiqueta de “oficina” junto al nombre de alguien, sino de hacer que esa información sirva para coordinar mejor al equipo, según Microsoft. La compañía pone ejemplos muy cotidianos: saber quién está presencialmente para tomar un café, reservar una mesa cerca de los compañeros o convertir una reunión prevista como remota en un encuentro cara a cara. También puede mantener actualizado el plan de trabajo y hacer check-in en una reserva de escritorio ya existente.
El matiz del control. Microsoft insiste en que esta función no se activa por defecto para toda la plantilla. El check-in está desactivado de inicio en cada tenant y debe ser habilitado por los administradores, que pueden configurar la experiencia como opt-in u opt-out. La compañía afirma que cada empleado conserva el control sobre si funciona en su dispositivo y cómo se utiliza, y que además hacen falta permisos de ubicación a nivel del sistema operativo. También señala que el usuario puede modificar sus ajustes en cualquier momento, definir manualmente su ubicación laboral o sobrescribirla si hace falta.
¿Y en la práctica? Microsoft dice que el empleado conserva capacidad de decisión, pero el trabajo corporativo rara vez ocurre en un entorno neutro. Muchas empresas, especialmente en Windows, gestionan los portátiles, las políticas de Teams, los permisos del sistema operativo y la configuración de Microsoft 365 desde capas administrativas que el usuario no controla del todo. Eso no permite concluir que esta función pueda imponerse ignorando al empleado, porque la propia Microsoft insiste en lo contrario. Sí nos obliga, en cambio, a leer la promesa de control con una cautela evidente: dependerá del despliegue real.
Por qué importa. El anuncio de Microsoft no viene acompañado de una lista pública de países ni de una fecha cerrada para cada organización. La compañía habla de un despliegue para empresas con Microsoft Places más adelante este año, mientras su documentación técnica aún describe el check-in por red inalámbrica como una función en en vista previa. Para usarlo, cada empresa tendrá que preparar su tenant, que en la práctica es el entorno de Microsoft 365 que administra cada compañía, configurar edificios y añadir las redes corporativas aprobadas. El punto de fondo está en la escala: Teams no es una herramienta menor dentro del escritorio corporativo, sino una plataforma con más de 320 millones de usuarios activos mensuales.
Imágenes | Xataka con Nano Banana
ues de anuncios individuales.
Source link
-
Deportes2 días agoPresentan playeras y medallas del Medio y Maratón de la CDMX 2026
-
Actualidad18 horas agoCorea del Sur tenía un rey tecnológico desde 2000. La fiebre por la IA acaba de coronar a otro
-
Actualidad18 horas agoCorea del Sur tenía un rey tecnológico desde 2000. La fiebre por la IA acaba de coronar a otro
-
Tecnologia1 día agoComputación cuántica, nueva prioridad de Estados Unidos en su carrera con China
-
Actualidad1 día agoChina acaba de recordarle quién mueve más piezas
-
Actualidad1 día agoChina acaba de recordarle quién mueve más piezas
-
Actualidad24 horas agoChina ha encontrado un atajo inesperado para llevar la IA a millones de hogares: el robot aspirador
-
Musica2 días agoMorelia: El FICM prepara una suite para celebrar al cine sonoro nacional




