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Adiós, Samantha: Kim Cattrall ya tuvo suficiente de Sex and the City

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Con la serie secuela And Just Like That…, estrenada a finales de 2021 en HBO Max, las y los fans atestiguaron el regreso de Carrie, Miranda y Charlotte. Pero nada más. Tristemente, el emblemático cuarteto que marcó la serie original y las películas subsecuentes de Sex and the City dejó de existir, debido a la ausencia en pantalla de Samantha Jones. ¿Por qué este personaje tan memorable ya no formaba parte del amistoso grupo neoyorquino? En reciente entrevista con Variety, la actriz Kim Cattrall dejó en claro cuáles fueron sus motivos para despedirse definitivamente de su icónico papel.

Todo comienza con los planes que existían para una tercera película de Sex and the City, específicamente para la subtrama de Samantha. Según reportes, la idea era contar una historia «conmovedora» a partir de que el personaje de Kim Cattrall recibe indeseadas «fotos de pene» del hijo adolescente de Miranda, Brady (vía IndieWire). Y era una propuesta que disgustaba a la histrión.

«¿Por qué no puede Samantha, dueña de su empresa de relaciones públicas, venderla debido a problemas financieros? El año 2008 fue duro. Algunas personas todavía se están recuperando», comentó a Variety, especulando sobre una línea narrativa alterna. «[Imagino que] tuvo que vendérsela a un tipo que lleva una sudadera con capucha, y ese es el dilema que tiene. Quiero decir, ese es un escenario que estaba un poco en la cabeza de uno de mis representantes, y pensé que era una gran idea. Eso es un conflicto, en lugar de un niño menor de edad [que manda fotos indebidas]».

Cattrall acabó rechazando el guion de Sex and the City 3 en 2017. En un inicio, se justificó argumentando que no tenía interés en dar vida a Samantha nuevamente, aunque hubo también rumores de que en realidad el estudio no cumplía con sus demandas financieras. De cualquier modo, las turbulentas negociaciones generaron enorme tensión entre Cattrall y Sarah Jessica Parker (Carrie). Y al final ni siquiera le ofrecieron participar en la serie And Just Like That…, donde Samantha sólo se hace presente a través de mensajes de texto, lo cual la intérprete británica califica de «raro».

«La serie es básicamente la tercera película. Así de creativa fue. Nunca me pidieron que fuera parte del reboot. Dejé en claro mis sentimientos después de la posible tercera película, así que me enteré [de la existencia de And Just Like That…] como todos los demás: en las redes sociales», dijo en la misma charla con Variety.

Acerca de su vínculo con Samantha Jones, Kim Cattrall reconoce que el personaje todavía vive en su corazón. «La interpreté, la amé y en última instancia me sentí protectora con ella», expresó, pero también es consciente de que «es una gran sabiduría saber cuándo es suficiente». Para la sexagenaria actriz, el show original de Sex and the City —emitido entre 1998 y 2004— sigue siendo asombroso pero no cree que sus personajes hayan crecido lo suficiente para justificar más y más secuelas.

«El camino a seguir parecía claro», agregó. «Todo en mí dijo: ‘Terminé’. Y no puedes ir en contra de ese sentimiento. Nunca quiero estar en un set y no querer estar allí».

Los primeros diez episodios de And Just Like That… están actualmente disponibles en el catálogo de HBO Max. En marzo de 2022, la serie fue renovada para una segunda temporada.

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La misteriosa mirada del Flamenco – Una charla con su director, Diego Céspedes

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Seminuevos como nuevos: ¿ciencia ficción o realidad?

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Cine, azar y espectáculo, tres historias donde el juego es parte del relato

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El cine siempre ha sentido una fascinación especial por el azar. Desde hace décadas, tanto los directores como los guionistas han utilizado el juego como metáfora del riesgo, del deseo de cambio y de la eterna lucha entre el control y el caos. No es casualidad, porque pocas cosas generan tanta tensión dramática como una carta girándose lentamente, una ruleta deteniéndose o una apuesta que puede cambiarlo todo.

A lo largo de la historia, numerosas películas y series han sabido integrar el casino dentro de sus tramas como un elemento narrativo que define a los personajes, las decisiones y los destinos

Casino Royale y el renacer del espía moderno

Cuando Daniel Craig debutó como James Bond en Casino Royale, la saga dio un giro más oscuro y realista. Lejos del glamour exagerado de entregas anteriores, la película apostó por mostrar a un Bond vulnerable, físico y expuesto al error.

La mítica partida de póker contra Le Chiffre es el corazón emocional del film. Cada apuesta refleja la psicología de los personajes, su capacidad para engañar, resistir la presión y leer al adversario. Aquí, el casino no es un simple escenario lujoso, sino un campo de batalla donde se libra una guerra silenciosa. Este tipo de escenas explican por qué el imaginario del juego sigue tan presente en la cultura popular. Representa decisión, valentía y consecuencias.

Rounders, el lado más humano del póker

Mucho antes de que el póker se convirtiera en un fenómeno televisivo global, Rounders ya mostraba su cara más cruda. La película sigue a jóvenes jugadores que se mueven entre partidas clandestinas, deudas peligrosas y sueños de grandeza.

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Más allá de las cartas, el verdadero tema es la obsesión: personajes que creen haber encontrado en el juego una identidad, una forma de vida, incluso una vía de escape. Esta visión más íntima conecta con quienes ven el azar no solo como entretenimiento, sino como una pasión que puede volverse absorbente.

Peaky Blinders y el negocio detrás del juego

Ambientada en la Inglaterra de entreguerras, Peaky Blinders utiliza las apuestas y las casas de juego como parte esencial del ascenso criminal de la familia Shelby. Aquí, el juego no es un pasatiempo, sino una industria.

Las salas clandestinas, las carreras amañadas y las mesas privadas sirven para mostrar cómo el control del juego equivale al control del poder. Es una representación muy distinta a la de Casino Royale o Rounders, pero igual de poderosa, con el azar como negocio, no como ocio.

El juego como reflejo de nuestra relación con el riesgo

Estas historias, aunque muy distintas entre sí, comparten un punto en común, que es que el juego funciona como espejo de nuestras decisiones. Apostar es elegir. Es aceptar que no todo depende de uno mismo.

Quizá por eso el interés por este tipo de temáticas se mantiene vigente, tanto en el cine como en el entretenimiento digital. Hoy en día, muchas personas juegan a los mejores slots desde una perspectiva más casual, buscando experiencias visuales atractivas y mecánicas que prioricen la diversión por encima de la competición.

Del mismo modo que ocurre con el cine, los jugadores suelen sentirse atraídos por propuestas con identidad, estética cuidada y sensaciones reconocibles, donde valoran además de los premios, el diseño y la experiencia en su conjunto.

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Un vínculo que sigue evolucionando

Desde el blanco y negro hasta las superproducciones actuales, el cine ha sabido adaptar el universo del juego a cada época. A veces lo muestra como un mundo elegante, otras como un entorno peligroso, y en ocasiones como una simple forma de evasión.

Lo interesante es que, más allá de modas, el tema sigue funcionando porque conecta con la emoción de arriesgar, la esperanza de ganar y la tensión de no saber qué ocurrirá en el siguiente instante.

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