Connect with us

Actualidad

la venta ilegal de comida callejera

Published

on


Si sueles moverte en metro por Madrid, sobre todo por las estaciones de Plaza Elíptica u Oporto, es probable que te hayas encontrado con la escena: sales del apeadero y de repente percibes un intenso olor a carne asada que te hace salivar y una voz que anuncia ‘empanadas’, ‘humitas’ o ‘patatas rellenas’. No es cosa de ningún bar de la zona empeñado en ofrecer su mercancía a los pasajeros, sino el negocio de vendedores ambulantes (normalmente inmigrantes, con y sin papeles) que han hecho del entorno de las estaciones su particular mercadillo.

No es algo anecdótico. Su actividad ha crecido tanto que Hostelería de España (HDE) ya advierte de sus riesgos.

Buscándose la vida. Que hay vendedores ambulantes que han convertido las estaciones de Madrid y sus inmediaciones en mercadillos improvisados no es nada nuevo. Tampoco que parte de esos comerciantes se dedican a la alimentación. Mucho antes de la pandemia ya era posible encontrar gente vendiendo empanadillas calientes en los alrededores de La Elipa, igual que otros vendedores se dedicaban a ofrecer camisetas de fútbol falsificadas, carteras, cinturones o gafas de sol.

En 2024 ABC incluso dedicó un amplio reportaje a un grupo de peruanos que vendían en el metro chupa chups Bon Bon Bum, un dulce de la marca Colombina. A pesar del control de los vigilantes, había 50 inmigrantes que vivían de ese negocio, una tarea que organizaban a través de WhatsApp y a la que llegaban a dedicar hasta 15 horas cada jornada. Los chupa chups los obtenían a través de una “tienda completamente legal”, argumentaba uno de ellos, que aseguraba no entender por qué las autoridades les requisaban la mercancía.

¿Qué ha cambiado? Que lejos de frenarse o estancarse, la venta ambulante irregular de comida en el entorno de ciertas estaciones de metro parece haberse agravado en los últimos años. Así lo revelaba hace unos días Alfredo Herrera en El Confidencial, en una crónica en la que describe la actividad de varios ambulantes que venden su mercancía (sobre todo empanadas, patatas, refrescos y helados) a los pasajeros que salen de las estaciones de Plaza Elíptica, Entrevías, Oporto o incluso la terminal de Renfe de Alcalá de Henares.

Con calor y frío, lluvia o viento. Habitualmente se trata de inmigrantes latinoamericanos. Algunos tienen papeles. Otros no y dudan que puedan conseguirlos en algún momento. La mercancía se la compran a proveedores, familiares o la preparan ellos mismos en casa y luego la transportan en cajas o neveras térmicas con las que se instalan fuera de las estaciones, expuestos al sol, el calor, el frío, la lluvia o el viento. 

Se afanan en captar a los pasajeros que salen y entran de las terminales porque saben que la seguridad contrada por Metro puede ponerles problemas si trasladan su negocio al interior. Cobran en cash, aunque también hay quien acepta pagos vía Bizum.

“Cada vez hay más”. Otra de las ideas que deja botando el reportaje de El Confidencial es que para muchos de ellos no se trata de una forma puntual de ganarse la vida. Alguno reconoce que lleva años subsistiendo básicamente de la venta ambulante de comida.

“Me dedico a esto porque no tengo papeles y es difícil que los consiga. En hostelería nunca me ha salido nada. De algo tengo que vivir y esto es una buena opción para quienes no tenemos documentación, por eso cada vez hay más personas haciendo lo mismo”, comenta Juan, un colombiano de 29 años que lleva dos dedicado a la venta de comida. “Cuando empecé éramos muy pocos, ahora ha aumentado el número de vendedores ambulantes por todo Madrid”.

@soycolombianoeneuropa

Vamos a compartir este video para apoyar a este Comombiano que vende empanadas en la estacion de metro de Plaza eliptica. IMPORTANTE ⚠️ SI NO TIENE NADA BUENO QUE DECIR,MEJOR NO DIGA NADA. • • #soycolombianoeneuropa #colombianosporelmundo #colombianosenespaña #colombianoeneuropa #vidadeimigrante #extrañomipueblo #colombianoenmadrid

♬ sonido original – Soy Colombiano en Europa

Más de 1.200 euros al mes. Su testimonio es parecido al de Camila, peruana, 39 años. Desde que llegó a España, más o menos en 2023, se ha dedicado básicamente a vender comida en una estación de la red de Renfe en la Comunidad de Madrid. Reconoce que se saca más de 1.200 euros al mes, pero a costa de trabajar más de 10 horas al día en la puerta de una estación y exponerse a que la policía le requise la mercancía y pierda, de golpe, género por valor de más de 100 euros. Ya le ha pasado. 

Asegura que se dio de alta como autónoma para regularizar su negocio, pero eso solo le permite “mover alimentos, no venderlos”. Ya está buscando otro trabajo en bares y restaurantes, aunque también admite que hasta la fecha “no ha salido nada”.

“Irregularidad absoluta”. Prueba de que la venta callejera de comida ha aumentado en los últimos años es que ya preocupa a Hostelería de España, una asociación que aglutina a miles de empresas del sector de la restauración.

Su secretario general, Emilio Gallego, advierte de que negocios como el de Juan o Camila suponen una “irregularidad absoluta” e insiste en que “lo de menos” es que los bares y cafeterías de los barrios en los que trabajan estos ambulantes puedan perder clientes. “El principal problema radica en la vulneración de la seguridad alimentaria”, subraya tras recordar que los negocios de catering legales deben ceñirse a una regulación “más rigurosa y estricta” que los locales.

El gran riesgo: las intoxicaciones. “Además, estas ventas incumplen normativas de comercio, fiscales y laborales. Sin contar que pueden constituir incluso un delito para la salud pública si alguien sufre una intoxicación”, añade

No es el único que pone el acento en ese último punto. Los expertos recuerdan lo difícil que es controlar el origen y la trazabilidad de un alimento que se vende al margen de los cauces legales. Quizás huela bien, puede que incluso sea sabrosa, pero… ¿De dónde han salido los ingredientes? ¿Se han mantenido a una buena temperatura? ¿Qué pasa con los alérgenos? ¿Y si hay una intoxicación?

“Grave repercusión”. En su web oficial el Ayuntamiento de Madrid recuerda que desarrolla campañas dedicadas precisamente a la “lucha contra la venta ambulante ilegal, especialmente de alimentos y bebidas”. Sus últimos datos son de 2020, con lo que quedan desdibujados por la pandemia, pero antes de eso el número de actas levantadas por casos de venta ambulante irregular (en general, no solo de comida) estaba aumentando de forma clara: de las 16.518 de 2018 se pasó, al año siguiente, a más de 17.100. 

El Consistorio madrileño también recuerda que, más allá de la normativa laboral y fiscal, hay legislación estatal, autonómica y municipal que regula directamente el comercio callejero.

Más allá de las estaciones. El aumento de la venta ambulante de comida en Madrid coincide con otro fenómeno igual de importante, sobre todo si se tiene en cuenta el tipo de mercancía y quién la vende: el boom de la inmigración latina. 

A finales de 2024 la Comunidad de Madrid registró un hito histórico: la población originaria de América latina superó el millón de personas, una cifra considerable si se tiene en cuenta dos datos. Primero, que apenas 25 años antes ese colectivo rondaba las 81.500 personas. Segundo, que representa una parte considerable de la población de la región: uno de cada siete habitantes.

Imagen | Eleni Afiontzi (Unsplash)

Vía | El Confidencial

En Xataka  | Puede que Madrid ya no sea una ciudad para todos los madrileños, pero sin duda lo es para los multimillonarios



ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Durante décadas subimos a este rascacielos de Nueva York sin saber que los tornillos que lo sujetaban no aguantaban

Published

on


La situación fue más o menos así. Durante dos décadas, cientos de miles de personas entraron y salieron por las puertas de uno de los rascacielos más grandes de la ciudad de Nueva York. Estas personas, muchos de ellos trabajadores, subían y bajaban en el ascensor ajenas totalmente al fallo crítico que tuvo el edificio, terrorífico en clave arquitectónica, y que nadie tuvo en cuenta. Pocas veces en la historia del urbanismo de las grandes urbes se dio una situación similar.

La historia se remonta a principios del siglo XX, cuando la iglesia luterana de San Pedro se encontraba en un terreno de la Calle 53, entre Lexington Avenue y la Tercera Avenida, en Midtown Manhattan. Para 1960, la comunidad de la iglesia pasaba por serios problemas económicos, lo que llevó al ayuntamiento a vender el terreno. Las negociaciones no fueron fáciles y duraron  años. Principalmente, porque la iglesia exigía la creación de un nuevo edificio separado del bloque de pisos en el que pudiera continuar con sus actividades.

Al final se dio luz verde al proyecto. El promotor aceptó las condiciones, y Citi Bank encargó a Hugh Stubbins & Associates el diseño del rascacielos. De la ingeniería se encargó William LeMessurier. El proyecto final constaba de un rascacielos, una iglesia, un espacio público bajo el nivel de la calle y el paisajismo.

El elemento más importante era, por supuesto, el rascacielos. El plano marcaba 46 plantas que se iban a distinguir del resto de la ciudad por el aluminio pulido y anodizado de la fachada. Además, entre los paneles había hileras de ventanas. No parecía realmente complicado, al menos no como el tejado y la base del edificio.

El dichoso tejado

Así, en el año 1977 se termina de levantar el rascacielos. Para entonces se había hecho más grande, con 59 plantas y una altura total de 279 metros. Una obra arquitectónica que deslumbraba a simple vista en el skyline de la ciudad, una torre colosal donde destacaba su cima inclinada de 45 grados.

La parte superior del tejado se asemeja a un triángulo isósceles. El plan original era construir terrazas y apartamentos, pero con el tiempo los arquitectos decidieron instalar enormes paneles solares. LeMessurier, profesor y graduado del Instituto Tecnológico de Massachusetts, realizó una serie de pruebas para comprobar la eficiencia de estos. Resultó que la energía convertida por la instalación era insuficiente. Finalmente, la idea de una pequeña planta solar se abandonó.

Citigroup Center
Citigroup Center

Sin embargo, nada como la base sobre la que se sustentaba el edificio. Unos “zancos”, como describió el propio LeMessurier, entre los que parecía flotar el para entonces séptimo rascacielos más grande del planeta. Nos referimos, por supuesto, a esos cuatro pilares gigantescos (34 metros cada uno) que se encuentran en el centro de cada lado (en lugar de en las esquinas) de la base.

También tenía una única columna en el centro, en este caso más estrecha, que albergaba los bancos del ascensor del edificio y que proporcionaba la fuerza adicional a los bastidores. Con este diseño se hizo sitio para la iglesia debajo de la esquina del noroeste del edificio, y dio a la estructura gigante un efecto brutal, casi como si estuviera levitando. De hecho, era excepcionalmente “ligero”, de tan solo 25.000 toneladas (como referencia, el Empire State Building era de 60.000).

Citigroup Center From Ground
Citigroup Center From Ground

Los famosos pilares

La base se convirtió en un icono de la arquitectura, ya que hacía que el espacio en las esquinas estuviera vacío. LeMessurier hizo que el peso del rascacielos se distribuyera al esqueleto exterior. En concreto, en una rejilla de marcos de forma triangular oculta bajo la fachada. Curiosamente, esta estructura era visible desde el interior. Los elementos no estaban completamente soldados, sino solo fijados con juntas atornilladas.

Al parecer, el marco de acero diseñado de esta manera estaba destinado a soportar vientos perpendiculares. Según los ingenieros, otros tipos de viento no deberían suponer una amenaza. Además, las normas municipales no obligaban a tener en cuenta otras ráfagas de aire en el diseño.

Lo cierto es que la arquitectura escondía un mecanismo importante en los pisos superiores. El Citigroup Center tenía uno de los primeros amortiguadores de masa sintonizados (TDM). Se trata de una esfera de hormigón de 360 ​​toneladas empotrada en aceite. Cuando las vibraciones del suelo o el viento movían el edificio, el mecanismo oscilaba en dirección opuesta a la inclinación del edificio.

Comienzan los problemas

Citigroupcenternight
Citigroupcenternight

Dicho balanceo se equilibraba a su vez mediante brazos hidráulicos que sostienen la esfera. Con esta solución, el rascacielos era capaz de “mantener el equilibrio”. Como explicó en su día LeMessurier, esta pieza era clave, ya que su función era la de cortar el balanceo del edificio por la mitad mediante la conversión de la energía cinética de balanceo en fricción.

Una vez terminado, el edificio fue alabado, pero también llegaron las primeras dudas. Nueva York no es un estado de grandes huracanes, pero los tiene de vez en cuando, ¿qué ocurriría si, una vez cada 50 años, los vientos soplaran a más de 100 km/h? Estos vientos pueden soplar desde diferentes direcciones.

El Citigroup Center se inauguró en 1977 con el nombre de Citicorp Center (que cambió a Citigroup Center en 1998 tras la fusión de Citicorp y Travelers Group). Pero solo un año después de su inauguración se hizo evidente que podría tener un gravísimo defecto estructural.

Un año después, LeMessurier recibe la llamada que ningún arquitecto espera en vida. Se trataba de Diane Hartley, una estudiante de arquitectura de la prestigiosa Universidad de Princeton que había estudiado la construcción del rascacielos para su tesis. La primera de las llamadas fue para hacerle varias preguntas técnicas sobre el diseño. El profesor de Hartley le había expresado sus dudas con respecto a la fuerza de un rascacielos inclinado donde las columnas de apoyo no estaban en las esquinas.

Ci
Ci

Hartley hizo algunos cálculos de la carga de viento del edificio. Luego los comparó con los cálculos de LeMessurier y descubrió que las cifras de los ingenieros de construcción eran incorrectas. La estudiante pidió que le enviaran los cálculos de carga exactos para diferentes tipos de viento. Solo recibió datos relacionados con vientos perpendiculares y garantías sobre la solidez de la estructura.

Es más, LeMessurier le dijo que el profesor no tenía ni la más remota idea y que todo estaba en orden. La geometría del bastidor del edificio funcionaba perfectamente con los pilares en tales posiciones, permitiéndole resistir vientos muy fuertes, incluso desde un ángulo diagonal.

Poco después, el ingeniero recibe un segundo toque de atención. Otro estudiante, esta vez del departamento de arquitectura del Instituto Tecnológico de Nueva Jersey en Newark. Se trataba de Lee DeCarolis, y convence a LeMessurier para que hiciera un nuevo cálculo.

El hombre comienza a dudar por primera vez de su proyecto.  Cuando termina el nuevo cálculo, un sudor frío recorre su cabeza. Ahora la carga máxima sobre los triángulos de acero parecía superar en un 40% cuando los vientos soplan en diagonal. De ser así, los pernos que conectan las estructuras estaban aún más sobrecargados, junto a un incremento de hasta un 160% de la carga en todas las juntas de conexión.

Se sabía que LeMessurier estaba interesado en los efectos de un cambio de ingeniería que se hizo durante la construcción y que había parecido correcto en su momento: las numerosas juntas no se soldaron (como así fue en el diseño original), y se aseguraron con pernos (tornillos). Normalmente, este cambio puede ser aceptable, pero el diseño del centro del Citicorp era sensible a los vientos diagonales. De ahí que los resultados de sus cálculos fueran más que preocupantes.

Descubriendo el pastel

Citicorp
Citicorp

Para que nos hagamos una idea de lo que acababa de descubrir el ingeniero, pensemos que la fuerza del viento sobre las superficies planas de un edificio es enorme. El viento que empuja contra una arquitectura alta como las de los rascacielos tiene una gran influencia contra su base, aunque la gravedad hace gran parte del trabajo por mantener todo el edificio unido a través de la compresión.

Esto hace que un edificio sea seguro contra el viento, siempre y cuando las juntas sean lo suficientemente fuertes como para resistir cualquier fuerza que no sea contrarrestada por la gravedad. En el caso que nos ocupa, LeMessurier temía que los tornillos no fueran demasiado fuertes para la tarea.

Tras unos días sin salir de casa, el ingeniero se pone en contacto con abogados y otros especialistas para acordar un proceso con el que rectificar su error. Le confirman que las ráfagas a más de 100 kilómetros por hora serían suficientes para romper los pernos que sostienen las bases del edificio, dando como resultado un fallo estructural “muy grave”.

Poco después, los trabajadores comienzan las labores de reparación por la noche, no hay tiempo que perder ante una posible catástrofe de consecuencias impredecibles. Mientras, la vida seguía funcionando “normal” en el interior del rascacielos. El plan del ingeniero: reforzar las 200 juntas atornilladas soldando placas de acero de 5,1 cm de espesor para cubrir los pernos.

Además, la integridad de las columnas y de todo el esqueleto se iba comprobando constantemente, no podían permitirse ni el más ligero fallo. La bola de hormigón del tejado estaba asegurada en cuanto al acceso a las fuentes de energía. Dicho esto, Manhattan tenía un plan en caso de derrumbe, uno que nunca hicieron público para que nadie entrara en pánico.

Lo cierto es que el plan de refuerzo finalizó a finales de 1978, un año después de conocerse el fallo estructural, pero nadie dijo nada. El caso se destapó en 1995 con un artículo del New Yorker describiendo lo ocurrido hacía casi veinte años, sacando a la luz, ahora sí, el histórico fallo con el que se levantó el rascacielos.

Sin embargo, ni LeMessurier, ni los arquitectos e ingenieros del Citigroup Center, tuvieron que afrontar consecuencias legales por la corrección de sus errores. Al parecer, el coste de las modificaciones realizadas ascendió a varios millones de dólares, cantidad que fue cubierta por el seguro de la empresa.

Hoy y según los nuevos cálculos, cada varios cientos años se producen vientos que pueden dañar gravemente un edificio. Nunca sabremos lo que hubiera pasado de no haberse arreglado el Citicorp, pero sí sabemos el nombre de la heroína que, quizás, salvó miles de vida: Diane Hartley.

Imagen | Andrew Moore, Elisa.rolle, Johan Burati, Trxr4kds, Max Hermus, Amar.raavi

En Xataka | El nuevo rascacielos más alto de EEUU costará más de 1.500 millones y se construirá en un lugar completamente inusual

En Xataka | Hace 900 años, Europa tenía su propio Manhattan: los impresionantes rascacielos de más de 100 metros de Bolonia

*Una versión anterior de este artículo fue publicada en julio de 2024

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Guillermo del Toro es elegido para integrarse a la Junta de Gobernadores de la Academia de Hollywood

Published

on


Escrito en ENTRETENIMIENTO el

EFE.- Guillermo del Toro, tres veces ganador del Óscar, fue elegido por primera vez como miembro de la Junta de Gobernadores de la Academia de Hollywood, en la rama de directores.

La institución dio a conocer este lunes la composición del organismo para el periodo 2026-27, entre cuyos nuevos integrantes figura también el director David Leitch, conocido por la saga John Wick, quien impulsó la creación de la categoría de acrobacias que será reconocida por primera vez en la ceremonia de 2027.

“La Junta de Gobernadores define la visión estratégica de la Academia, preserva la salud financiera de la organización y garantiza el cumplimiento de su misión”, reza el comunicado de la institución.

Entre los miembros reelegidos para un nuevo mandato se encuentran el actor Lou Diamond Phillips (Rama de Actores); Jinko Gotoh (Rama de Animación), Daniel Orlandi (Rama de Diseñadores de Vestuario); Hannah Minghella (Rama Ejecutiva), o Dana Stevens (Rama de Guionistas), entre otros.

Por su parte, la productora Bonnie Arnold (Rama de Animación); Bernard Telsey (Rama de Directores de Casting); el director Roger Ross Williams (Rama de Documentales); Bob Rogers (Rama de Cortometrajes); y Paul Debevec (Rama de Efectos Visuales), regresan a la Junta después de una pausa.

Entre los nuevos integrantes también destacan Michael Goi (Rama de Directores de Fotografía), Anne Goursaud (Rama de Editores de Cine), Patricia Dehaney (Rama de Maquilladores y Peluqueros), el compositor Kris Bowers (Rama de Música), entre otros.

La Academia cuenta con 19 ramas, cada una representada por tres gobernadores, quienes pueden ejercer hasta dos mandatos de tres años, consecutivos o no, con una pausa obligatoria de dos años antes de optar a dos mandatos adicionales, para un máximo vitalicio de 12 años.

Del Toro obtuvo su primer Óscar como director en 2018 con “The Shape of Water”, filme que también se alzó con la estatuilla a mejor película.

En 2023 el mexicano sumó un tercero en la categoría de mejor película animada con su versión de “Pinocchio”, rodada en animación cuadro a cuadro.

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

La salida a bolsa de SpaceX revela hasta qué punto el dinero del Golfo está detrás del boom de la IA en EEUU

Published

on


SpaceX acaba de protagonizar la mayor salida a bolsa de Wall Street, una que va a convertir a Elon Musk en el primer billonario de la historia. Que una empresa salga a bolsa significa que muchos detalles se hacen públicos y entre todo el papeleo ha quedado clara una cosa: Arabia Saudí y Emiratos Árabes están financiando el boom de la IA, y no es a cambio de nada. 

Qué está pasando. A fecha del 12 de junio, SpaceX cotiza en el Nasdaq con una valoración de 1,75 billones de dólares (con B, la mayor de la historia). Tal y como señalan en Rest of World, esta IPO no ha servido solamente para batir récords, también ha revelado detalles que hasta ahora eran privados. El formulario S-1, también conocido como ‘folleto’, ha hecho visible que la compañía prevé recaudar 75.000 millones de dólares, de los cuales al menos 5.000 millones vendrán del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí. 

Por qué es importante. La salida a bolsa de SpaceX ha hecho públicos acuerdos que hasta ahora eran privados y consolida los inversores de Oriente Medio como inversores clave en el desarrollo tecnológico estadounidense. Esta operación se enmarca dentro de una estrategia más amplia en la que han destinado decenas de miles de millones a la IA estadounidense. 

Lo vemos en ejemplos como el de Humain, la empresa estatal de IA de Arabia Saudí, que metió 3.000 millones en xAI a principios de año y que tras la fusión se han convertido en participaciones de SpaceX. También con MGX, un fondo de inversión tecnológico con sede en Abu Dabi, que tiene participaciones en OpenAI, Anthropic y por supuesto SpaceX. 

Qué obtienen a cambio. El dinero que están poniendo viene atado a una serie de exigencias, la principal es la obligación de construir infraestructura de IA en su territorio. Con estos acuerdos están desplazando toda la actividad económica asociada (empleo, ingresos fiscales…) fuera de EEUU, además de logrando la transferencia de conocimientos tecnológicos. A nivel geopolítico, contar con infraestructura crítica les protege de posibles crisis. Es algo que ya está sucediendo: 

Los lazos de Musk en Oriente Medio. El capital de la región ha sido clave en la salida a bolsa de SpaceX, hasta el punto de que los fondos soberanos del Golfo tuvieron prioridad en las listas de suscripción.  La confianza entre el magnate y los inversores de Oriente Medio lleva forjándose desde que, en 2011, el principe saudí Alwaleed bin Talal invirtiera 300 millones de dólares en la, por entonces Twitter. Cuando Musk compró la red social en 2022, Alwaleed se negó a liquidar su parte, alineándose con Musk. Después, xAI se fusionó con SpaceX, por lo que aquella inversión se convirtió en participaciones de la compañía. Se calcula que, tras la operación, la fortuna personal de Alwaleed ha alcanzado los 27.000 millones, convirtiéndose en uno de los grandes ganadores.

Imagen | Xataka con Gemini

En Xataka | Arabia Saudí tenía 38.000 millones de dólares listos para convertirse en la gran potencia del videojuego. Y entonces apareció Irán

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Trending