Connect with us

Actualidad

una isla artificial con una estructura de madera y piedra más antigua que Stonehenge

Published

on


En varias zonas rurales de Escocia existe desde hace siglos una vieja tradición: cuando el nivel de algunos lagos baja tras épocas de sequía o tormentas, a veces aparecen brevemente extrañas filas de piedras y maderas oscuras que los vecinos llaman “las huellas de los antiguos”. Durante mucho tiempo se pensó que eran simples restos naturales… hasta que los arqueólogos descubrieron que muchos pertenecían en realidad a construcciones humanas ocultas bajo el agua desde hace miles de años.

La isla artificial escondida bajo las aguas de Escocia. A comienzos de mayo ocurrió algo insólito en Escocia: reapareció una pequeña isla artificial levantada hace más de cinco mil años con madera, ramas y piedra, anterior incluso a Stonehenge. Lo que hoy parece apenas un islote rocoso perdido en un lago de la isla de Lewis escondía bajo el agua una compleja estructura humana construida durante el Neolítico, una época en la que las comunidades británicas todavía estaban dando sus primeros pasos hacia grandes proyectos colectivos. 

El hallazgo no solo obliga a replantear la antigüedad de los llamados “crannogs” escoceses, sino también la capacidad organizativa de sociedades que ya eran capaces de transformar completamente un paisaje acuático miles de años antes de las grandes construcciones megalíticas más famosas de Europa.

Una plataforma de madera de antes de las pirámides. Al parecer, los arqueólogos descubrieron que el islote de Loch Bhorgastail comenzó originalmente como una enorme plataforma circular de madera de unos 23 metros de diámetro cubierta con capas de ramas y vegetación. Con el paso de los siglos, distintas generaciones fueron ampliando y reforzando la estructura añadiendo nuevas capas de piedra y brushwood hasta transformarla en la pequeña isla visible actualmente. 

Las dataciones sitúan la primera fase de construcción entre 3800 y 3300 antes de Cristo, es decir, varios siglos antes de las fases más conocidas de Stonehenge y muchísimo antes de las pirámides egipcias. La investigación demuestra además que aquellas comunidades neolíticas no solo levantaban monumentos funerarios o círculos de piedra, sino que también eran capaces de modificar lagos enteros para construir espacios artificiales aislados del continente.

The Underwater Wooden Platform Discovered At Loch Bhorgastail Credit University Of Southampton
The Underwater Wooden Platform Discovered At Loch Bhorgastail Credit University Of Southampton

La plataforma de madera del crannog, por debajo de la línea de flotación

Bajo el agua apareció un camino de piedra perdido. Uno de los descubrimientos más llamativos fue la localización de una calzada de piedra sumergida que conectaba la isla con la orilla del lago. Hoy permanece oculta bajo el agua, pero en el pasado permitía acceder fácilmente a la plataforma artificial antes de que cambiasen los niveles del lago y el entorno natural. 

Los investigadores creen que este acceso demuestra que la isla no era una simple estructura simbólica perdida en mitad del agua, sino un lugar utilizado regularmente por comunidades enteras. El hecho de que la construcción fuese modificada y reutilizada durante miles de años (desde el Neolítico hasta la Edad del Hierro) indica además que el lugar mantuvo una importancia especial durante generaciones enteras.

Fragments Of A Neolithic Pot Found At Loch Bhorgastail Credit University Of Southampton
Fragments Of A Neolithic Pot Found At Loch Bhorgastail Credit University Of Southampton

Fragmentos de una vasija neolítica hallados cerca del crannog

Restos de banquetes y reuniones. No solo eso. Alrededor de la isla aparecieron cientos de fragmentos de cerámica neolítica pertenecientes a cuencos y vasijas, muchas de ellas todavía conservando restos de comida adheridos a las superficies interiores. Los arqueólogos creen que aquello apunta a actividades comunitarias relacionadas con reuniones, preparación de alimentos y posibles banquetes rituales. 

La enorme cantidad de trabajo necesaria para construir una isla artificial en mitad de un lago también sugiere la existencia de sociedades mucho más organizadas de lo que normalmente se imagina para esa época. No eran pequeños grupos improvisados sobreviviendo de forma aislada, sino comunidades capaces de coordinar mano de obra, recursos y planificación durante largos periodos de tiempo.

Artificial Island In Scottish Loch 2 Jpg
Artificial Island In Scottish Loch 2 Jpg

Vista aérea del crannog de Loch Bhorgastail, que ilustra el contexto del sitio y la interfaz tierra-agua en la que se aplican métodos de prospección terrestres y subacuáticos integrados

Otra forma de explorar el pasado bajo el agua. Gran parte del avance ha sido posible gracias a una nueva técnica desarrollada específicamente para estudiar zonas de aguas muy poco profundas, un entorno especialmente problemático para la arqueología porque los métodos terrestres y submarinos suelen fallar precisamente en esa franja intermedia. 

Los investigadores combinaron drones, cámaras estancas y sistemas de estereofotogrametría capaces de generar modelos tridimensionales continuos tanto sobre el agua como bajo ella. El resultado ha permitido reconstruir digitalmente la isla completa y documentar estructuras invisibles desde la superficie con una precisión de centímetros. Hasta ahora, muchos de estos entornos eran considerados una especie de “zona ciega” para la arqueología.

Escocia podría esconder cientos. El caso de Loch Bhorgastail es especialmente importante porque los investigadores creen que existen cientos de crannogs repartidos por los lagos escoceses y que muchos podrían ocultar orígenes mucho más antiguos de lo que se pensaba. 

Durante décadas se creyó que la mayoría pertenecían a la Edad del Hierro o a épocas medievales, pero descubrimientos recientes están empujando sus orígenes miles de años atrás, hasta el Neolítico. Eso abre la posibilidad de que bajo las aguas tranquilas de muchos lagos escoceses permanezcan escondidas más plataformas artificiales, caminos sumergidos y restos de actividades humanas realizadas en una época sorprendentemente temprana de la historia europea.

La isla cambia la imagen de las sociedades neolíticas británicas. Lo más fascinante del hallazgo es que obliga a abandonar la imagen simplificada de las comunidades neolíticas como grupos dispersos y técnicamente limitados. Construir una isla artificial de madera y piedra en mitad de un lago requería planificación, conocimiento del entorno acuático, transporte de materiales y cooperación social a gran escala. 

Y todo eso estaba ocurriendo en Escocia hace más de cinco mil años, antes incluso de que se levantaran algunos de los monumentos prehistóricos más famosos del planeta. Bajo las aguas oscuras de un lago aparentemente normal, ha aparecido una prueba extraordinaria de hasta qué punto aquellas sociedades antiguas eran mucho más complejas y ambiciosas de lo que se creía.

Imagen | University of Southampton

En Xataka | Unas tumbas de 5.000 años de antigüedad pasaron desapercibidas durante milenios. Hasta que miramos desde el cielo

En Xataka | A punto de cerrar, esta remota mina del Círculo Polar ha dado con un diamante amarillo de 2.000 millones de años de antigüedad que pesa 158 quilates

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Llevamos años buscando cómo frenar la fragilidad muscular al envejecer. La respuesta estaba oculta en el ajo

Published

on


El envejecimiento trae consigo una serie de peajes inevitables, y uno de los más limitantes es la pérdida de masa y fuerza muscular, que es un problema conocido como sarcopenia. Esto puede provocar que una persona no se pueda mover de manera cómoda por su casa, haciendo que tenga importantes limitaciones en su día a día. Pero ahora hemos visto que hay un compuesto en el ajo que puede ayudarnos a retrasar este envejecimiento, aunque sin llegar a ser mágico. 

Un nuevo estudio. Ahora, un nuevo y prometedor estudio publicado en la prestigiosa revista Cell Metabolism ha identificado un compuesto específico derivado del ajo que mejora la función muscular relacionada con la edad. Pero hay que tener en cuenta que no hablamos del ajo crudo que le echamos a la sartén y que para muchos tiene un sabor horrible, sino de un metabolito muy particular presente en el extracto de ajo envejecido. 

El protagonista. Este estudio pone el foco específicamente sobre la S-1-propenil-L-cisteína (S1PC), que es uno de los metabolitos que se genera durante el proceso de envejecimiento del ajo. Es aquí donde podemos encontrar una pequeña ayuda para poder retrasar el envejecimiento. 

Pero es fundamental huir de las promesas de “elixir antienvejecimiento”, ya que comer ajo crudo a diario no te proporcionará las dosis necesarias de este compuesto para replicar los resultados. Además, hay que tener en cuenta que no es una “cura contra la vejez”, sino como una diana terapéutica sólida para combatir la fragilidad muscular y la sarcopenia. 

Una sorprendente conexión. Lo más fascinante del estudio no es solo qué hace el S1PC, sino el cómo lo hace, puesto que al ingerirlo activa de manera directa una enzima llamada LKB1 que favorece que el tejido adiposo segregue una proteína clave llamada eNAMPT hacia el torrente sanguíneo. 

Esta proteína es fundamental, puesto que al llegar al cerebro actúa sobre los centros de regulación del metabolismo sistémico y hace que desde el cerebro se envíen señales nerviosas y químicas que mejoran drásticamente la función del tejido muscular esquelético. Justo lo que queremos mejorar en el envejecimiento. 

Sus resultados. Para comprobar que este mecanismo funciona de verdad, los investigadores realizaron ensayos tanto en modelos animales como en humanos. Aquí, los ratones envejecidos, tras administrarles el metabolito S1PC, mejoraron su fuerza muscular y redujeron los marcadores de fragilidad relacionados con el envejecimiento. 

En el caso de los humanos, el equipo llevó a cabo un ensayo clínico en humanos utilizando extracto de ajo envejecido, y los resultados confirmaron que el consumo de este compuesto eleva los niveles de eNAMPT que hemos comentado antes. Pero lo más interesante es que el efecto es mayor en aquellas personas con suficiente grasa corporal, lo cual tiene sentido, puesto que esta proteína es liberada por el propio tejido adiposo. 

Imágenes | wirestock en Magnific

En Xataka | Es posible convencer a una IA de que meterte ajos por el culo es buena idea. Solo necesitas las palabras adecuadas

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Dormir cuatro horas y trabajar equivale a ir a la oficina con seis cervezas de más. Salvo que tengas un ‘superpoder’

Published

on


Seguramente hayas oído hablar de empresarios, políticos o genios que aseguran dormir apenas cuatro horas y despertarse como nuevos con la capacidad de ser muy productivos a lo largo del día. Esto es algo que para la medicina era simplemente una privación del sueño encubierta que pasaría factura tarde o temprano; sin embargo, las investigaciones más recientes apuntan a que es posible dormir esta cantidad de tiempo sin consecuencias. Aunque es mejor no imitarlos. 

Dormidores cortos. Aquí la ciencia ha identificado una condición denominada “sueño corto natural familiar”, que hace que las personas que lo ‘sufren’ no solo duerman poco por elección, sino que su cerebro parece realizar las tareas de mantenimiento nocturno de forma mucho más eficiente. Es por ello que su sueño reparador dura mucho menos que para el resto de mortales. 

La genética es la gran responsable de esta ‘habilidad’ y la ciencia no ha cesado en sus intentos por identificar las dianas que existen en el genoma. Una de ellas son los genes DEC2 y ADRB1, que fueron los primeros genes asociados a esta capacidad, puesto que se observó que los miembros de una misma familia compartían estas mutaciones y dormían unas seis horas sin efectos negativos. 

Pero estos no eran únicos, ya que recientemente los investigadores han visto cómo una variante del gen SIK3 refuerza la idea de que la necesidad de sueño no es un capricho conductual, sino un rasgo biológico heredable. Para estas personas, dormir 4 o 5 horas no es un sacrificio, sino que es su estado natural. Su rendimiento cognitivo no se ve afectado y no presentan la somnolencia diurna que hundiría a cualquier otra persona.

La falsa productividad. Esto es algo excepcional, puesto que para el 99% de la población se necesitan entre 7 y 9 horas de sueño para tener un buen rendimiento cognitivo a lo largo del día. En esta situación, cuando se duermen cuatro horas de forma constante sin tener esta ventaja genética, entramos en un estado de privación crónica. Y no es algo secundario, puesto que lo peligroso es que el cerebro humano es pésimo evaluando cuánto daño está sufriendo por la falta de sueño, teniendo la idea de que “estamos bien” cuando no es así. 

De hecho, la evidencia muestra que estar despierto entre 17 y 24 horas produce un deterioro cognitivo similar a tener un nivel de alcohol en sangre de 0,05% a 0,10%. En términos coloquiales, intentar rendir tras dormir cuatro horas es comparable a intentar trabajar yendo de empalme de una noche donde se han bebido varias cervezas. Y es una sensación que algunos hemos vivido con una capacidad de juicio nublado y el control emocional inestable. 

El peligro. Dormir poco no solo hace que pensemos más lento, sino que también se conoce que existe una relación directa entre el sueño corto y la hipertensión arterial, la obesidad y la diabetes tipo 2. Además, durante el sueño activa sus mecanismos de ‘limpieza’ para eliminar, por ejemplo, la proteína beta-amiloide que está vinculada al alzhéimer. Es por ello que interrumpir esta limpieza no es lo mejor para poder tener un sistema nervioso eficiente. 

No nos vendan la productividad. En un momento donde hay muchos vídeos en redes sociales que apuntan a que dormir mucho es una pérdida de tiempo porque nos restan productividad en el día a día, es fácil caer en las prácticas de levantarse a las cinco de la mañana y dormir pocas horas. Pero la realidad es que si ponemos en una balanza el tener una buena salud o dormir poco para tener más tiempo para trabajar, lógicamente la salud pesa más. 

Es por ello que el mensaje con el que nos quedamos es que, si no estamos “preparados” genéticamente para dormir tan poco, lo mejor es evitarlo en la medida de lo posible. 

Imágenes | gpointstudio en Magnific

En Xataka | Si te duermes en menos de cinco minutos, no tienes un “superpoder”: es una señal de alerta de tu cerebro

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

la cara B de las muestras geológicas del programa Apolo

Published

on


Cuando los astronautas del Apolo 11 volvieron a la Tierra, traían con ellos un trocito de la geología de la Luna. Su objetivo no era solo conocer su composición mineral. También se buscaba analizar todas esas rocas en busca de materiales orgánicos. Esto supuso un análisis químico completo, pero también algo bastante más estrambótico: dar de comer polvo lunar a las cucarachas.

Tres tipos de snacks. Los científicos de la NASA querían saber si había rastros de vida en la roca lunar y, de paso, comprobar si esta es peligrosa para la vida que ya hay en la Tierra. Por eso, se les ocurrió elegir unas cuantas especies animales que se criasen fácil y rápido y darles de comer parte de esas rocas. Se dividieron en tres grupos. En el primero consumieron polvo lunar molido esterilizado, mezclado con su comida y agua. Los animales del segundo grupo tomaron lo mismo, pero sin esterilizar. Finalmente, el último grupo no comió polvo lunar, aunque algunos ejemplares tuvieron que caminar sobre las muestras de roca.

Un arca de Noé muy particular. Los animales elegidos para este experimento fueron codornices japonesas, gambas marrones, gambas rosas, ostras, moscas domésticas, cucarachas, polillas y peces guppys. Solos los guppys murieron. Sin embargo, después se comprobó que la causa fueron los vapores de un desinfectante que se había derramado cerca de su pecera. El regolito lunar no tuvo nada que ver.

Sin rastro de vida ni peligro. En definitiva, se vio que el polvo lunar que trajeron los astronautas del Apolo 11 no contenía compuestos orgánicos ni el más mínimo rastro de vida. Pero, además, se comprobó que no parecía ser peligroso para una gran cantidad de animales terrestres y acuáticos. Es cierto que se dice que las cucarachas podrían sobrevivir a un ataque nuclear, pero este es un mito. Además, aunque fuese verdad, se incluyeron muchos más animales, muy diferentes entre sí. Si ninguno se vio afectado, es una buena señal.

No es inocuo. A pesar de lo descubierto con este estrambótico experimento, hoy en día sabemos que el polvo lunar no es inocuo. De hecho, muchos de los astronautas que viajaron a la Luna describieron algo conocido como fiebre del heno lunar, que experimentaron cuando el polvo se quedaba aferrado a sus trajes y lo introducían en la nave. Les causaba estornudos, ojos llorosos y dolor de garganta. Esto se debe a que es un polvo muy irritante para las mucosas y las vías respiratorias. Por si fuese poco, también es muy abrasivo. Llegó a rayar los cascos de los astronautas, por lo que en los ojos causaba también muchas molestias. 

El resto de las rocas. Las demás muestras y rocas procedentes de la Luna se dirigieron a fines muy distintos. Algunas se destinaron a la investigación. Otras se enviaron como obsequio a una gran cantidad de países para hacer hincapié en el objetivo colaborativo de viajar a la Luna. Las demás quedaron a buen recaudo en instalaciones de la NASA. 

Aunque quizás el recaudo no fue tan bueno, si tenemos en cuenta que en 2002 tres becarios de la NASA robaron una muestra y dos de ellos esparcieron las rocas sobre la cama para tener lo más parecido a sexo en la Luna que podrían tener jamás. Ahora que recordamos esto, puede que lo de las cucarachas sea la segunda historia más graciosa en relación con las muestras de roca de la Luna. Hay situaciones que son difíciles de superar. 

Imagen | Unsplash/NASA

En Xataka | Si queremos encontrar vida extraterrestre, ya sabemos en qué punto del espacio debemos buscar: la “zona terminator”

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Trending