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los países árabes se lo están arrebatando
Lo que entendemos por lujo ya no es lo que era. Su significado ha evolucionado, y con él nuestra forma de consumir. Damos prioridad al resultado —una búsqueda del sobresaliente en una suma casi aritmética de factores como precio, calidad o experiencia— más que al linaje histórico de una gran maison francesa como Dior o Chanel.
Lo cierto es que el consumidor joven no tiene tanto apego por esa herencia de las marcas que, quizá, estas esperan tener por mandato divino; sin embargo, eso no impide que sigamos poniendo ojitos a la alta gama de marcas icónicas con cosméticos a cien euros. La diferencia está en que hoy en día encontrar una alternativa en el mercado que nos proporcione una experiencia similar (los ya famosos dupes) se ha convertido en un pequeño triunfo personal.
Tanto es así que no dudar en publicar la experiencia en redes acaba por crear un efecto llamada más poderoso que veinte anuncios la víspera de las Navidades. Hace no tanto, cualquier alusión a la “imitación” tenía unas connotaciones que pretendíamos evitar, pero la realidad es que el consumidor ahora carece de complejos.
Y lo mismo ocurre en perfumería. Pocos años atrás, hablar de lujo olfativo automáticamente nos llevaba a nombres franceses, campañas con los actores del momento y frascos que superaban con facilidad los cien euros. Hoy, en cambio, asistimos en directo a una democratización del lujo, en concreto en el terreno del perfume.
El éxito viene desde el mundo árabe
En esta ocasión, esa democratización no viene de los dupes de perfumería, las clásicas versiones inspiradas en fragancias icónicas y a precios más asequibles que ayudan a quitarnos la espinita de ese perfume de gama alta o de nicho. La novedad es que la revolución viene, en gran parte, desde los Emiratos (no se han detenido con el chocolate Dubai, no), con propuestas de perfumes originales que mantienen lo sofisticado en su carácter estético y olfativo, pero en los que, además, el precio no supone en absoluto una barrera.
Así, los perfumes árabes han irrumpido con fuerza en el mercado y se han consolidado como todo un fenómeno que ha llenado las ciudades de tiendas especializadas en el sector y las redes sociales de recomendaciones de estas marcas.


Ahora nombres de marcas como Amouage, Afnan o Lattafa se codean con clásicos como Dolce & Gabbana o Burberry y lideran esta transformación.
Según datos de Circana, las ventas de perfumes a nivel global crecieron un 17% en la primera mitad de 2025 en gran parte gracias a la demanda de fragancias árabes. La propia Lattafa incrementó sus ventas en TikTok Shop a finales de 2025 un 174% con respecto al año anterior, mientras que la casa omaní Amouage reportó un aumento de ventas del 30% en 2024 frente a sus cifras del ejercicio previo. Estos números respaldan un éxito que se basa en un compendio de múltiples factores que casan con las tendencias de consumo actual.
Las claves de la consolidación a nivel global de los perfumes árabes son claras: larga duración e intensidad gracias a materias primas como el oud o el almizcle, su diseño pomposo y un precio al alcance de la mayoría de los bolsillos (en torno a los 30-40 euros).
Pero, sin duda, otro de los factores que ha consolidado el triunfo de estos perfumes es su presencia masiva en redes. Influencers recomiendan de manera continua fragancias de estas casas árabes, generando un atractivo que en combinación con ese precio, favorece la compra impulsiva por parte de los consumidores, también auspiciada por lo llamativo y novedoso del producto. De hecho, las búsquedas en TikTok y Google del término “perfumes árabes” han crecido más de 60% en 2025.
Las redes te dicen cómo debes oler
Hasta ahora era muy habitual que el algoritmo nos atiborrase con hauls de ropa, recomendaciones de outfits o productos milagro de maquillaje como una base que nos dure todo el día. Ahora existe un sector influencer que ha sabido identificar esta nueva demanda en el mercado y nuestra manera de consumo, realizando recomendaciones de perfumes para cada ocasión, según la intensidad o notas olfativas que busquemos.
@marcelperfumes 5 Perfumes Árabes que Debes Tener: 1. Mahd Al Dhahab 2. Rayhaan Terra 3. Kayaan Terra 4. Titan Khadlaj 5. Ravine Ginger #perfumes #Perfume #marcelperfumes
Así que, no está de más decir que sí, el algoritmo está redefiniendo la perfumería. El llamado blind buy, que no deja de ser comprar a ciegas en internet, ya no se limita a la ropa si no también a los perfumes. La realidad es que, múltiples usuarios deciden elegir un perfume árabe que aparece en su “para ti” porque el frasco es precioso y su influencer de confianza afirma que vas a oler a pastelito de limón o desprender notas de vainilla.
Las mieles de acceder a productos de calidad a cambio de un precio asequible ya lo conocemos, pero también sus riesgos. Al igual que sucede con el skincare o maquillaje low cost, el precio atractivo puede llevarnos a gastar incluso más. Si conseguimos un dupe de un labial que cuesta 40 euros por sólo 5, esa sensación de ahorro nos lleva a completar todo el set y acabar cayendo en la trampa del micro spending. Con los perfumes, especialmente gracias a ser tendencia en redes sociales, puede suceder exactamente lo mismo.
Es cierto que estas fragancias árabes tienen un precio razonable, pero el contexto en el se consume ha cambiado por completo. Por ejemplo, en TikTok se hacen virales videos sobre layering, es decir, combinar varios perfumes para crear un aroma propio con notas que deseamos, o potenciar la que más nos gusta y, para conseguirlo, obviamente hay que sumar varios productos perfumados al carrito.
@dyanbay ¿Por qué deberías mezclar tus perfumes? ¿y cómo hacerlo como una profesional?😏🔥 Aquí te enseño todo lo que he aprendido estudiando en paris y en la masterclass de Milán para que no te la líen Cuéntame qué combinaciones haces tú✌🏻💛 #dyanbay #perfumetok #humor #deinfluencing #antihaul
El perfume se ha convertido en algo totalmente modulable y desde redes se nos anima a variar de fragancia según nuestro ánimo o el clima, como si fuera un accesorio más de tu look diario y una manera más de expresión personal. De hecho, en una de mis visitas a una tienda de perfumes árabes, la dependienta me confesó que no era raro encontrarse con clientes que eligen la fragancia según el color de su frasco , ya que combinaba mejor con su habitación o su tocador.
Lejos parece que queda esa idea de tener una fragancia firma durante años exclusivamente por su olor o su marca, como seña de identidad. Ahora queremos un perfume cítrico para la mañana, para ir al trabajo otro de vainilla y, si surge plan nocturno, otro con notas de azafrán o cereza con su previo layering. Y ahí es donde los perfumes árabes encajan a la perfección con el modelo de consumo actual: estética, calidad y precio asequible para poder variar (y acumular) sin culpa.
En Xataka | Zara vistió a Bad Bunny en la Super Bowl. Eso dice mucho más de los planes de Zara que de Bad Bunny
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Hace siglos los comerciantes de un pueblo de Segovia se propusieron que nadie les entendiera. Acabaron creando un idioma único
No llega a 3.700 habitantes y está casi a una hora de Segovia capital y 90 minutos del centro de Madrid, pero Cantalejo (Castilla y León) oculta un tesoro fascinante, uno de esos que no puede tasarse en euros ni ninguna otra divisa. Desde hace siglos este pequeño pueblo de la comarca del Duratón es el epicentro de un dialecto único: la gacería, una jerga empleada en su día por los comerciantes de trillos y que, según algunos expertos, se nutre de palabras tomadas de otras lenguas, como el vasco, gallego, francés o el árabe.
Ahora mantiene un pulso para no desaparecer.
¿Qué es la gacería? La “jerga de los trilleros de Cantalejo”. O al menos así la define el ‘Diccionario del Español Actual’ de la Fundación BBVA. Sin embargo, para entender bien la historia y relevancia de la gacería (o briquero) hay que tener en cuenta más matices. Su riqueza de léxico hace que a menudo se presente más como un ‘dialecto’, una ‘variante lingüística’ o incluso un idioma.
Su uso además ha trascendido a los artesanos y comerciantes de trillos para extenderse a otros ámbitos. Hoy en día hay webs en las que se documenta el vocabulario y las expresiones de la gacería e incluso obras publicadas en la jerga, incluido un libro de pasatiempos y una traducción de ‘El Principito’ de Antoine de Saint-Exupéry, cuyo título en briquero sería ‘El pitoche engrullón’.
Su huella también se expande más allá del término municipal de Cantalejo, con ecos en otras localidades limítrofes de Castilla y León.


Más de 300 palabras. Como explica la profesora Sara Engra en un artículo sobre el tema, la gacería presenta algunas particularidades interesantes. A nivel lingüístico, en lo que a estructuras de palabras y entonación se refiere, se ajusta a las normas castellanas. También su sintaxis. Lo que lo diferencia es su léxico.
“Se limita a sustituir los vocablos castellanos por (mayoritariamente) préstamos de otras lenguas”, explica la lingüista, quien pone como ejemplo ‘La gacería la garlean los briqueros del Vilorio Sierte’, que se traduciría como ‘La gacería la hablan los habitantes de Cantalejo’. La estructura de la oración, el uso de los verbos o plurales es similar al castellano, cambia el léxico.
Lo que hace que la jerga sea tan asombrosa es su vocabulario y cómo lo ha formado. La web Cantalejo.com, que se dedica a recopilar palabras y divulgar las características del habla, asegura que el briquero se compone de 353 términos, casi todos sustantivos, aunque también hay 40 verbos y un puñado de adjetivos, como ‘sierte’, ‘gazo’, ‘pitoche’ o ‘sievo’, que en español significan, ‘bueno’, ‘malo’, ‘pequeño’ y ‘anciano’. Otras fuentes elevan su léxico a unas 500 palabras.
Del vasco al árabe. Más allá de su mayor o menor riqueza de vocabulario, lo más llamativo de la gacería es la procedencia de esas más de 300 palabras que configuran su jerga. Engra recuerda que hay términos procedentes del vasco, gallego y catalán, pero también otros importados del árabe o incluso galicismos.
La lingüista precisa que en algunas de las palabras de la jerga de Cantalejo se aprecia otro fenómeno: la metátesis, que consiste básicamente en cambiar de lugar uno o más sonidos o sílabas de una palabra, como puede ser el caso de ‘miraglo’ en vez de milagro o ‘murciégalo’ por murciélago.
Si repasamos el léxico de la gacería podemos ver que hay términos que derivan del castellano a través de esa ‘deformación’. No es su única estrategia para crear vocablos. Otra, igual de interesante, es recuperar palabras poco usadas y usarlos para aludir de forma indirecta a una nueva realidad. Engra cita un caso concreto: de signífero (“que lleva una señal”) se pasa a ‘sinífaro’, que significa ‘guardia civil’. Otras peculiaridades del habla es su entonación y gestualidad.
Los orígenes. Los autores no siempre coinciden en los detalles del origen y antigüedad de la gacería, aunque sí suelen están de acuerdo en varios detalles. El primero, que se remonta a hace siglos. El segundo, el papel clave que jugaron los habitantes de Cantalejo que viajaban por España para vender trillos y ganado.
Engra, por ejemplo, desliza que sirvió a modo de código, un habla ‘secreta’ compartida por los cantalejanos que les permitía “encriptar conversaciones y ocultar información” cuando negociaban con comerciantes de otras regiones.
La gacería habría por lo tanto como un código creado y alimentado por los vecinos de Cantalejo que recorrían España para comerciar con sus mercancías. Cuando querían intercambiar información entre sí, a salvo de oídos ajenos, recurrían a una jerga propia indescifrable para los comerciantes de otras áreas. En cuanto a sus orígenes, suele apuntarse al siglo XIII, aunque hay quien señala más bien al XVI, XVIII o XIX, con su apogeo ya bien avanzado el XX.
Un habla viva. “Cuando nuestros antepasados recorrían España e iban por Galicia, País Vasco, Extremadura… escuchaban diferentes dialectos, palabras que no entendían, así que se trajeron muchas de ellas. En los talleres luego se fueron unificando, formando frases. Y así nació la gacería”, explica a El Periódico Ana Rosa Zamarro, alcaldesa de Cantalejo y voz destacada en la defensa de la jerga. “Lo usaban para advertirse los unos a los otros durante los tratos de venta”.
Con los cambios en la agricultura y la despoblación del rural, la gacería ha ido perdiendo terreno, lo que no significa que Cantalejo haya obligado su habla.
Una jerga para el siglo XXI. Zamarro asegura que sigue escuchándose en la calle y en los últimos años se han dado pasos para garantizar su futuro, lo que incluye desde la publicación de libros de pasatiempos o a la traducción de obras clásicas. Incluso el colegio público de la localidad trabaja para transmitírselo a las nuevas generaciones. El objetivo: que Cantalejo (y la provincia de Segovia y Castilla y León) no pierda uno de sus grandes tesoros lingüísticos.
Imágenes | Wikipedia1 y 2 y Desde Tuma
En Xataka | En 1953, Corea del Norte y Corea del Sur hablaban el mismo idioma. En 2026, empiezan a ser dos distintos
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coches parados que no pueden salir de sus puertos
China ha tomado posiciones en Europa. La industria del automóvil europea está asistiendo a un desembarco desenfrenado de fabricantes chinos que tratan de vender el máximo posible al mayor ritmo posible. Fabricantes chinos que buscan fábricas, que llegan a nuevos países y que tratan de levantar la infraestructura necesaria para colocar sus coches en nuestras carreteras.
Un desembarco desenfrenado que tiene sus consecuencias en los puertos europeos.
Sobrepasados. Es lo que afirman los compañeros de Motorpasión. Los grandes puertos europeos se han llenado de coches chinos a los que nadie da salida. Con imágenes por satélite demuestran que el desembarco tan abultado de estos coches está convirtiendo lo que antes era un lugar de tránsito en auténticas campas de coches chinos.
Los grandes puertos europeos son los que más están notando este desembarco de coches chinos. Amberes-Zeebrugge en Bélgica, Bremerhaven en Alemania o Barcelona en España son los que tienen que lidiar con mayores volúmenes de vehículos empaquetados en China y descubiertos en Europa.
¿Qué dicen los datos? Exactamente esto. Rescatan en GFM Review que los grandes puertos antes mencionados se han encontrado con la problemática de gestionar un enorme stock de vehículos a los que no se les da salida. Tanto es así que hay vehículos, aseguran, llevan sin moverse desde hace 18 meses.
Según datos recogidos por elDiario.es, Barcelona se está posicionando como uno de los grandes polos de atracción de Europa. El año pasado aumentaron en un 5% los coches llegados al puerto catalán pero las importaciones de China crecieron más de un 40%. Solo en el mes de enero el volumen de coches recibido aumentó un 80% respecto al mismo mes de 2025.
En El Mercantil recogen que el exceso de vehículos en el puerto ha obligado a movilizar trenes no programados para distribuir coches hacia Madrid, especialmente los Omoda y Jaecoo de Chery, que tienen en Barcelona su gran centro de operaciones. Pero señalan en elDiario.es que otros fabricantes chinos de reciente llegada a Europa, como Changan o Great Wall Motors (GWM) no dejan de sumar coches al puerto catalán.
Convertidos en campas. Esta llegada masiva de coches ha convertido los puertos europeos en campas masivas para los fabricantes chinos. Tanto es así que Barcelona (que en 2025 recibió el 80% de los coches chinos comprados en España y el 14% de los comprados en Europa) tiene en marcha un proyecto para ampliar su capacidad para asimilar coches, con la naviera NYK dispuesta a invertir 75 millones de euros en una nueva terminal que podría acoger 180.000 coches al año.
El problema es que estos espacios están al límite porque, como decimos, no se da salida a los coches al ritmo esperado. Es una historia que se viene repitiendo desde hace dos años. Entonces las compañías no contaban con la red de distribución suficiente para asimilar los coches que se traían a Europea pero ahora los problemas son otros.
El problema ahora es que los fabricantes no están encontrando los camioneros suficientes para mover los coches a sus destinos pero es que, además, hay más marcas chinas disputándose los puertos europeos y un país dispuesto a sacar de allí todos los coches que pueda.
Los mandamos a Europa. Desde hace unos meses estamos contando que China está decidida a mandar todos los coches que pueda a nuestro continente. Realmente, Europa no es su único mercado objetivo pero el crecimiento de las ventas de eléctricos (en mayo se vendieron casi los mismos eléctricos que coches de gasolina) y la ausencia de aranceles a los híbridos enchufables convierten al mercado europeo en ideal.
Las empresas chinas se están encontrando con problemas para vender en el mercado local sus coches pero sus fábricas siguen produciendo a pleno rendimiento. Esto ha disparado las exportaciones hasta el punto de que han sacado del país casi un 50% más de eléctricos que el año pasado y un 100% más de híbridos enchufables.
Brad Setser, especialista en exportaciones, muestra cómo las ventas domésticas están cayendo pero la exportación aumenta a un ritmo endiablado y que la producción de coches no deja de crecer. China parece decidida a inundar el mercado con la expansión de sus marcas y el envío de más y más modelos aunque los propios puertos hagan de embudo.
Se repite. La situación que viven los puertos europeos es similar a la que se está viviendo en otros mercados. Como contamos hace algunas semanas en Xataka, México ha querido imponer aranceles a los coches chinos. Su problema es que cuando ha querido cobrar los nuevos gravámenes, los fabricantes chinos ya habían desembarcado allí miles de coches y los tenían disponibles para su distribución.
A esta estrategia se acompaña la apuesta que China está haciendo por el conocido como Sur Global. Allí, los fabricantes están destronando a Japón como su cliente prioritario, exportando más y más coches que se venden a un precio más atractivo por debajo de la línea del Ecuador donde ya envían más coches que la suma de Europa y Estados Unidos.
Foto | Omoda y BYD
En Xataka | Japón llevaba más de 20 años dominando en ventas totales de coches, hasta que China ha llamado a la puerta
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En Galicia hay un pueblo que todos los veranos recrea un desembarco vikingo con ‘drakkars’. Y tiene todo el sentido
Si quieres vivir en tus carnes un desembarco vikingo, una representación histórica que incluya drakkars como los que usaban los pueblos nórdicos en el siglo IX para surcar los mares, guerreros con hachas y fortalezas medievales, no hace falta que viajes a Escandinavia. En Catoira, una villa gallega de poco más de 3.000 habitantes, celebran cada verano una romería que durante unas horas convierte la Ría de Arousa en el escenario de una batalla épica.
Lo más interesante es su trasfondo: no se trata de una fiesta caprichosa, sino de un homanaje al papel que jugó hace siglos la localidad en la defensa de Galicia.
¿Vikingos en Galicia? Cuando uno piensa en vikingos lo primero que se le viene a la cabeza es Escandinavia y los navegantes nórdicos que hace siglos, entre el VIII y XI d.C., se dedicaron a navegar, comerciar y saquear por Europa.
Sin embargo cada verano Catoira, una pequeña localidad de la provincia de Pontevedra, celebra una romería centrada precisamente en los vikingos. Lo hace desde más de seis décadas y con tanto éxito que su celebración ha logrado el sello de interés turístico internacional y, en solo una semana, atrae a más de 100.000 personas. No está mal si tenemos en cuenta que en el pueblo viven 3.300.


Una conexión antigua. Que Catoira celebre una fiesta vikinga tiene todo el sentido del mundo. El pueblo quizás esté a más de 2.000 kilómetros de Noruega, pero hace siglos jugó un papel crucial para repeler las incursiones de los piratas normados (también sarracenos) que llegaban a tierras gallegas en busca de botines y, sobre todo, una ruta de acceso fácil a Santiago de Compostela.
Para entenderlo hay que comprender antes el rol geográfico estratégico de Catoira, una villa situada en el extremo interior de la ría de Arousa, cerca de la desembocadura del Ulla. Si los piratas querían llegar a Santiago, donde el siglo IX se localizó la tumba de Santiago el Mayor, les ofrecía una puerta de acceso ideal.
“La llave y sello de Galicia”. Los gobernantes locales no tardaron en comprender el rol que jugaba la zona de Catoira y por eso la fortificaron con las Torres do Oeste, un sistema defensivo medieval situado en la cabecera de la ría. Hoy conservamos dos de las siete torres originales que entre los siglos IX y X permitieron a los lugareños plantar cara a las incursiones normandas.
“Los vikingos que en el IX y X llegaron a Galicia con intención de saquear nuestras tierras se encontraron con la resistencia de las tropas del Castellum Honesti, que impidieron durante esa época el ascenso por el río de los ejércitos normandos y de los piratas sarracenos, hasta el punto de ser considerada esta fortaleza la ‘Llave y sello de Galicia'”, recuerda el Consistorio de Catoira.


Una fiesta… y un tributo. Hace ya unas cuantas décadas, en 1960, los miembros del Ateneo do Ullán decidieron rememorar el pasado heroico de la villa con un acto que básicamente rememoraba los desembarcos en las tierras del Ullá. Como explica el Ayuntamiento, aquello empezó como “una reunión de amigos con inquietudes culturales”, una celebración sin mayores pretensiones.
Con el tiempo sin embargo la fiesta fue ganando fuerza. En 1965 una empresa asumió la organización y durante el siguiente cuarto de siglo la romería siguió creciendo y aumentando su repercusión más allá de Catoira, Pontevedra e incluso Galicia. Tanto creció, de hecho, que entre finales de los años 80 y comienzos de los 90 el Consistorio decidió hacerse cargo de la organización. Lo que había empezado como un acto improvisado ganó categoría de fiesta internacional.
No hay vikingos sin drakkars. Prueba de lo mucho que se expandió la romería (y de su vocación de seguir haciéndolo) es que la cita incorporó varios drakkars, los característicos barcos de guerra usados por los nórdicos y las tribus germánicas. En 1993 se construyó el primero, bautizado como ‘Torres de Oeste’, y con el tiempo se añadieron otros dos: ‘Frederikssund’ y ‘Ardglass-Catoira’.
No se trata de copias más o menos aproximadas. Para fabricar la primera un grupo de expertos artesanos catoirenses viajó a Dinamarca, donde estudiaron los métodos vikingos de construcción de barcos y se inspiraron en el Skuldelev 5, un drakkar encontrado en Dinamarca. El ‘Frederikssund’ también es una adaptación de un navío auténtico del siglo XI, el Gokstad, localizado en Noruega.
Ironías de la historia, hoy el pasado heroico de Catoira se celebra con una romería en la que los protagonistas son los vikingos y en la que (por supuesto) no faltan los mercadillos medievales, espectáculos, marisco y vino tinto del Ulla.
Imágenes | Concello de Catoira, Turismo de España y Xunta de Galicia
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