Actualidad
Hace años Lisboa se propuso ser una capital turística. Ahora se ha convertido en el mayor infierno turistificado de Europa
Lisboa es la meca de los pasteles de nata, el fado, las sardinas y los azulejos, pero si hablamos de mercado inmobiliario es sin duda la ciudad del cambio. Poco (o nada) tiene que ver la Lisboa de hoy con la de hace dos décadas, la previa a la crisis financiera. La capital portuguesa ha logrado colarse en el mapa inversor internacional y afianzarse como destino turístico, pero no le ha salido gratis. En el camino se ha convertido en la ciudad más “inasequible” de Europa, con un mercado inmobiliario más enfocado a los expats o turistas que en sus vecinos.
Los primeros compran casas para usarlas como segundas residencias o en busca de altas rentabilidades mientras los segundos, los lisboetas, han visto cómo la vivienda se encarecían tanto que muchos han renunciado a la perspectiva de alquilar pisos enteros y se contentan con cuartos.
Lisboa, ciudad “inasequible”. Al mercado inmobiliario de Lisboa le encajan varios adjetivos: es dinámico, atractivo para los inversores y con valores al alza, pero hay otra peculiaridad en la que destaca sobre el resto de metrópolis europeas: la inasequibilidad. Según Numbeo, presenta la ‘peor’ relación entre el precio medio de la vivienda y la renta familiar disponible. Al menos desde la perspectiva de la población autóctona interesada en comprar una casa.
La plataforma asigna a la capital portuguesa un índice de 21,1, por encima de otras grandes (y caras) metrópolis europeas, como Londres(18,6), París (16,9), Múnich (15), Viena(14,9) o Barcelona(12,5). Madrid ocupa por ejemplo el puesto 53 de la tabla, con un resultado de 11,6 puntos.


Precios e ingresos. No se trata tanto de que la vivienda sea más cara en Lisboa que en esas otras ciudades como de su relación con los ingresos en un país donde el salario mínimo se mantiene bajo (pese a su progresiva subida) y el sueldo medio bruto rondaba en 2024 los 1.600 euros/ mes. “En un país donde el 60% de los contribuyentes gana menos de 1.000 euros mensuales, encontrar un alquiler por debajo de ese precio en la capital solo es posible si se está dispuesto a vivir en 20 m2 o menos”, advierte Agustín Cocola-Gant, investigador de la Universidad de Lisboa, en una tribuna de The Guardianen la que analiza los retos de la ciudad.
Un porcentaje: 176%. Los datos de Numbeo no son los únicos que reflejan el cambio que ha experimentado el mercado inmobiliario lisboeta durante la última década. Algunos cálculos muestran que la vivienda se encareció un 176% en cuestión de una década, entre 2014 y 2024, porcentaje que sería aún más pronunciado en el centro histórico. Según Idealista, en 2015 el m2 en el mercado de compraventa costaba 2.206 euros. Hoy superaría los 5.700. En el caso del alquiler se pasó de 8,4 €/m2 a 22,4 €/m2 durante el mismo período.
Y las previsiones que maneja el sector muestran que esos valores seguirán escalando. “Se prevé que los precios de la vivienda tanto en Lisboa como en Oporto sigan creciendo en 2025, apoyados por una recuperación en curso tras las anteriores correcciones del mercado”, comenta la firma Savills. “El mercado se mantiene estable, con un crecimiento constante que apuntala una perspectiva positiva para el próximo año”. Aunque el caso lisboeta es especialmente interesante, el aumento de precios se expande al conjunto de Portugal.
Echando la vista atrás. Llegados a este punto la pregunta es obvia… ¿A qué se debe ese encarecimiento? ¿Cómo se ha convertido Lisboa en la ciudad de Europa más inasumible en términos de precio de la vivienda? Para Cocola-Grant la clave está en los años posteriores a la crisis financiera de 2008, cuando Portugal adoptó un plan de choque que, entre otros objetivos, se propuso hacer de Lisboa un destino más apetitoso para los turistas y la inversión inmobiliaria.
La fórmula para lograrlo tuvo poco de novedosa, recuerda el experto de la Universidad de Lisboa. El Gobierno flexibilizó el mercado del alquiler, recurrió a la política fiscal para atraer a los fondos de inversión y aplicó incentivos para captar a compradores que no residiesen en Portugal, una fórmula que también se ha probado en España. En 2012 el país desplegó su programa Golden Visa de Portugal, que le permitió acumular una inversión de miles de millones de euros.
Entre turistas, nómadas y expats. El país no solo se propuso captar inversión inmobiliaria. Otro de sus objetivos fue reivindicarse como destino para nómadas digitales, estudiantes y viajeros y turistas, tanto los interesados en alojarse en hoteles como en apartamentos mediante alquileres temporales. El resultado fue que miles de viviendas de la ciudad empezaron a anunciarse en Airbnb, desplazando a los inquilinos tradicionales y tensionando el mercado.
El digital Mensagem de Lisboa recuerda que solo entre 2014 y 2018 el Alojamiento Local (los alquileres a corto plazo) crecieron a un ritmo de un 100% anual en Lisboa, sobre todo en ciertas zonas, como Misericórdia o Santa Maria Maior.
“Niveles dramáticos”. Cocola-Gant señala que en el centro histórico de Lisboa los alquileres tipo Airbnb han subido hasta alcanzar “niveles dramáticos” y en los barrios más turísticos cerca del 70% de las viviendas disponen de licencia de alquiler a corto plazo, una densidad que superaría a la de otras urbes hiperturistificadas, como Londres o Barcelona. No solo eso. La oferta hotelera se ha disparado, triplicándose desde 2010 y con decena de nuevos proyectos en el horizonte.
Hola, gentrificación. El investigador de la Universidad de Lisboa explica que, ante los bajos tipos de interés y dadas las ventajas fiscales que ofrecía Portugal, los inversores se interesaron por el parque inmobiliario lisboeta. Al fin y al cabo el país les ofrecía buenas condiciones y casas que se revalorizaban con el tiempo y tenían buena acogida en el mercado del alquiler. Esa inversión permitió rehabilitar inmuebles, pero tuvo su ‘Cara B’: una gentrificación hasta entonces casi desconocida en gran parte de la ciudad.
“A pesar de las mejoras, el centro de la ciudad perdió el 25% de su población entre 2011 y 2021”, precisa. Según sus cálculos, solo el 56,5% de las viviendas que se construyeron o reformaron a lo largo de esos años acabaron convirtiéndose en residencias principales. En otras palabras: buena parte de esa obra que permitió rehabilitar la ciudad tuvo como resultado viviendas que hoy están vacías, se dedican al alquiler temporal o se usan como segundas residencias.
¿Lisboa para los lisboetas? “El resultado es una ciudad que acoge la riqueza extranjera, pero excluye a muchos de sus propios ciudadanos, priorizando los deseos de los consumidores globales sobre las necesidades de las comunidades locales”, añade el investigador. Llega una búsqueda rápida en la hemeroteca para comprobar que no todos los lisboetas miran con buenos ojos ese cambio acelerado.
En los últimos años ha habido campañas ciudadanas para reducir los alquileres vacacionales, muestras de malestar por la afluencia de nómadas digitales o protestas para exigir un mayor acceso a la vivienda, algo que hemos visto también en ciudades de España con mercados inmobiliarios tensionados. Incluso se han elevado quejas de residentes cansados de que los emblemáticos tranvías amarillos de Lisboa hayan dejado de servir a los lisboetas para convertirse en algo bien distinto: un “juguete” para los visitantes.
Imágenes | Jorge Franganillo (Flickr) y Aayush Gupta (Unsplash)
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Llevamos décadas enfriando las casas con máquinas cada vez más caras. El método persa no consume un solo vatio desde hace 2.500 años
Durante décadas, el aire acondicionado ha sido la gran respuesta al calor. Cuanto más subían las temperaturas, más potente era la máquina que instalábamos. Sin embargo, hace más de 2.500 años, en una ciudad del desierto iraní, alguien planteó una idea completamente distinta: quizá el problema no era cómo enfriar una casa, sino cómo construirla para que nunca llegara a calentarse demasiado.
El calor tiene un nuevo enemigo. El planeta atraviesa una escalada de temperaturas sin precedentes y los edificios están empezando a pagar la factura. Las fachadas de cristal convierten oficinas y viviendas en auténticos invernaderos, el hormigón acumula calor durante horas y las ciudades irradian por la noche la energía absorbida durante el día.
La consecuencia es una dependencia cada vez mayor del aire acondicionado. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, los sistemas de refrigeración ya consumen alrededor del 20% de toda la electricidad mundial, una cifra que seguirá creciendo a medida que las olas de calor sean más frecuentes.
El rediseño persa. En pleno altiplano iraní se encuentra Yazd, una ciudad donde las temperaturas estivales superan con facilidad los 40 ºC y donde sobrevivir nunca fue una cuestión de comodidad, sino de ingeniería. Allí apareció uno de los sistemas de refrigeración pasiva más sofisticados jamás concebidos: el bâdgir, conocido como captador de viento.
Su planteamiento era radicalmente distinto al actual. En lugar de combatir el calor una vez había entrado en la vivienda, la propia arquitectura se encargaba de capturar el aire fresco, expulsar el caliente y mantener un interior habitable sin consumir electricidad.

Yazd
El “método persa”: una forma de pensar. A primera vista, un bâdgir parece una chimenea alta y decorativa que sobresale de los tejados. En realidad, es un sistema cuidadosamente calculado para aprovechar dos fenómenos naturales.
Por un lado, captura las corrientes de aire que circulan varios metros por encima del suelo y las canaliza hacia el interior. Por otro, incluso cuando apenas sopla viento, actúa como una chimenea solar: el aire caliente asciende por la torre y, al escapar, genera una depresión que atrae aire más fresco hacia el edificio. En muchas viviendas ese flujo pasaba además sobre depósitos subterráneos de agua o canales conectados a los qanats, aumentando todavía más el efecto refrigerante.

Un bâdgir en Yazd
Una ciudad diseñada para el clima. Lo verdaderamente extraordinario de Yazd es que el bâdgir no funcionaba de manera aislada. Formaba parte de un ecosistema arquitectónico donde cada elemento cumplía una función. Los gruesos muros de adobe absorbían lentamente el calor. Los patios interiores creaban microclimas protegidos del sol.
Los qanats transportaban agua subterránea desde las montañas y ayudaban a refrescar el aire. Incluso existían los yakhchal, enormes estructuras capaces de fabricar y conservar hielo durante meses en mitad del desierto. El resultado era una ciudad concebida para trabajar con el clima, no contra él.

Yakhchal en Yazd
Y llegó el aire acondicionado. Durante el siglo XX, gran parte de Oriente Medio y otras regiones cálidas abrazaron modelos arquitectónicos importados que poco tenían que ver con sus condiciones climáticas. El hormigón sustituyó al adobe, las fachadas acristaladas reemplazaron a los muros macizos y las soluciones pasivas fueron cediendo terreno a los sistemas mecánicos.
Muchos bâdgir quedaron abandonados por la falta de mantenimiento, por la entrada de polvo o insectos y, sobre todo, porque el aire acondicionado ofrecía una respuesta inmediata. El problema es que también trasladó el consumo energético al centro de la ecuación y convirtió la refrigeración en una necesidad permanente.


La ironía de Occidente. Mientras muchas torres de viento caían en desuso en Irán, sus principios empezaban a reaparecer discretamente en otros lugares del mundo. Entre finales de los años setenta y mediados de los noventa se instalaron miles de versiones modernas de captadores de viento en edificios públicos británicos. Centros comerciales, hospitales y colegios incorporaron sistemas de ventilación inspirados en aquellos diseños milenarios.
En Estados Unidos, el centro de visitantes del Parque Nacional Zion consiguió reducir drásticamente la necesidad de aire acondicionado gracias a estrategias de refrigeración pasiva basadas en el mismo concepto. Hoy arquitectos e ingenieros recurren a simulaciones por ordenador para optimizar una tecnología que nació hace siglos observando simplemente cómo se movía el viento.
El futuro quizás no está en máquinas más eficientes. La arquitectura contemporánea empieza a asumir una idea que durante décadas quedó relegada a un segundo plano: el edificio también forma parte del sistema de climatización. Normativas recientes en países como Reino Unido priorizan la sombra, la ventilación natural y la reducción de la ganancia solar antes de recurrir a soluciones mecánicas.
Persianas exteriores, lamas, cubiertas vegetales, materiales con alta inercia térmica o patios vuelven a ganar protagonismo. Incluso quienes defienden el uso del aire acondicionado coinciden en que estas medidas pueden reducir de forma notable su consumo energético.
La gran lección: no repetir el mismo error. La historia del método persa y su bâdgir no demuestra que debamos renunciar al aire acondicionado. Demuestra algo mucho más incómodo: durante décadas hemos intentado solucionar el calor añadiendo máquinas a edificios que, en muchos casos, fueron diseñados como si el clima no importara.
Los persas siguieron el camino contrario hace más de dos milenios. Antes de pensar en cómo enfriar una casa, pensaron en cómo construir una que necesitara enfriarse lo menos posible. Quizá la tecnología más revolucionaria para afrontar las próximas olas de calor no sea una máquina nueva, sino recuperar una vieja idea que llevaba siglos esperando en los tejados del desierto.
Imagen | Mohammad Hosseini, Diego Delso, Pastaitaken, Dinkun Chen
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Los restos humanos más antiguos de la Antártida tienen más de 200 años. El problema es que eso no tiene ningún sentido
En 1912, el explorador británico Robert Falcon Scott llegó al Polo Sur convencido de que sería el primero en pisarlo. Allí encontró una sorpresa inesperada: una tienda de campaña con la bandera noruega y una carta de Roald Amundsen demostraban que alguien se le había adelantado más de un mes. La historia de la exploración polar está llena de “primeras veces” que, con el paso del tiempo, han acabado siendo revisadas.
Los restos que no deberían estar. La Antártida nunca ha tenido una población permanente. Cuando los seres humanos llegaron a sus costas, ya era un continente demasiado frío y aislado para ser habitado sin tecnología moderna.
Por eso resulta tan desconcertante que los restos humanos más antiguos encontrados allí pertenezcan a una mujer fallecida entre 1819 y 1825, justo cuando apenas comenzaban las primeras exploraciones documentadas del continente.
Un cráneo semienterrado. El hallazgo se produjo en 1985, cuando el biólogo chileno Daniel Torres Navarro encontró un cráneo parcialmente enterrado en la playa Yámana, en el cabo Shirreff.
Años después aparecieron otros huesos dispersos, entre ellos un fémur, que probablemente pertenecían a la misma persona. Los análisis apuntan a que era una mujer joven, posiblemente de origen chileno, cuya muerte se produjo en algún momento entre 1819 y 1825.
La cronología convierte el hallazgo en un puzzle. El problema no es solo quién era aquella mujer, sino cuándo murió. La primera observación confirmada de la Antártida suele atribuirse a la expedición rusa de Fabian Gottlieb von Bellingshausen en 1820.
Si la datación de los restos es correcta, la mujer vivió exactamente durante el periodo en el que las primeras expediciones apenas empezaban a acercarse al continente. Esa coincidencia temporal hace extremadamente difícil explicar cómo acabó en una de las regiones más inhóspitas del planeta.

La primera expedición rusa a la Antártida (1819-1821)
Las hipótesis y el misterio. Los investigadores manejan varias posibilidades. La primera plantea que pudiera formar parte de un grupo de cazadores de focas del siglo XIX que la abandonó tras su muerte. La segunda propone que falleciera a bordo de un barco, fuera enterrada en el mar (como era habitual entonces) y que las corrientes, junto con aves carroñeras, dispersaran posteriormente sus restos hasta la playa donde fueron encontrados.
Ninguna de estas explicaciones ha podido demostrarse y, cuatro décadas después del descubrimiento, siguen sin aparecer nuevos restos que permitan reconstruir lo sucedido.
La alternativa. Mientras ese enigma sigue abierto, otro estudio invita a revisar otra de las grandes certezas sobre el continente. Investigadores de la Universidad de Otago sostienen que navegantes polinesios, y en particular el explorador Hui Te Rangiora, pudieron alcanzar las aguas antárticas ya en el siglo VII.
La hipótesis se apoya en tradiciones orales maoríes que describen un océano helado, grandes masas de hielo y un paisaje oscuro y cubierto de niebla, descripciones que algunos especialistas consideran compatibles con el océano Austral.
Entre las leyendas y las pruebas arqueológicas. Los autores del estudio dejan claro que estas tradiciones no constituyen una demostración definitiva de que los maoríes llegaran a contemplar la Antártida. Sin embargo, sí cuestionan la idea de que la historia del continente comenzara exclusivamente con las expediciones europeas del siglo XIX y reivindican el papel de las tradiciones indígenas en la reconstrucción de las grandes exploraciones oceánicas.
Si esa interpretación terminara confirmándose, el primer contacto humano con el extremo sur del planeta sería más de mil años anterior a lo que suele aparecer en los libros de historia.
Dos investigaciones que obligan a mirar con otros ojos. Los dos estudios hablan de épocas muy diferentes, pero convergen en una misma conclusión: todavía sabemos sorprendentemente poco sobre los primeros contactos humanos con el continente más aislado de la Tierra. Uno plantea que navegantes polinesios pudieron llegar mucho antes de lo que se creía. El otro recuerda que los restos humanos más antiguos encontrados allí pertenecen a una mujer cuya presencia sigue siendo extraordinariamente difícil de explicar.
Dos siglos después de su muerte, el mayor misterio no es quién era, sino por qué apareció en el único continente donde, sencillamente, nadie esperaba encontrarla.
Imagen | US Embassy, Bourrichon
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
El nuevo Ryzen 7 5800X3D no soluciona la crisis del hardware, pero es un salvavidas para alargar la vida de muchos PC sin dejarse un riñón
Actualizar un PC de sobremesa o estrenar prácticamente cualquier dispositivo actual que integre memoria RAM o almacenamiento (o sea, casi todo) es enfrentarse a una dura realidad: hay que pagar mucho más por lo mismo. La crisis del hardware, derivada de la alta demanda de estos componentes para abastecer clientes relacionados con la IA, la cual lleva acompañándonos desde finales del pasado año, parece que va para largo. Por lo que si no nos queda otra que renovar componentes o equipos en 2026 y no queremos pagar demasiado, hay que mirar con lupa cuál es la mejor opción de compra posible.
El precio podría variar. Obtenemos comisión por estos enlaces
En este contexto, AMD lanzó al mercado hace pocas semanas el Ryzen 7 5800X3D edición décimo aniversario. La reedición de un procesador súper ventas, compatible con plataformas AM4, que permite darle un lavado de cara a ordenadores (sobre todo, gaming, al ser una CPU pensada especialmente para los jugadores) de hasta hace una década sin necesidad de renovar placa base. Y, sobre todo, sin tener que dar el salto a memorias RAM DDR5 (que están por las nubes). Todo ello, a cambio de una inversión muy contenida en 2026, como son los 360 euros que ronda en las principales tiendas.
Probablemente, la mejor compra en relación calidad precio para PC gaming de la última década
En unas condiciones ideales y poniendo el foco en lo más actual, la compra más recomendada a la hora de configurar de cero o actualizar un PC para jugar, a día de hoy, en pleno 2026, pasa por placas base recientes, memorias RAM DDR5 y unidades SSD NVMe PCIe Gen5. Pero claro, esto supone un gasto en muchos casos desorbitado que no todos los usuarios están dispuestos a asumir. Sobre todo, teniendo en cuenta que hace apenas unos meses todo eso costaba bastante menos.
En este escenario, la reedición de este Ryzen 7 5800X3D tiene mucho sentido. Con él podemos darle un lavado de cara (y aumentar mucho el rendimiento) a nuestro actual PC de plataforma AM4, con RAM DDR4, sin tener que tocar mucho más. Sobre todo, si pensamos jugar y venimos de un procesador que no pertenece a la familia X3D de AMD. Con el cambio, el salto en videojuegos es brutal: más fotogramas por segundo, gracias a la tecnología 3D V-Cache de AMD.
En esencia, este Ryzen 7 5800X3D mantiene los 8 núcleos y 16 hilos, unas frecuencias de hasta 4,5 GHz, el TDP de 105 W e idéntica cantidad de caché L3 del 5800X3D original lanzado en 2022. Pero como añadido, además, esta edición décimo aniversario incluye una solución térmica como alternativa a la clásica pasta térmica: el Carbice Ice Pad, que viene a ser un pad térmico que hay que colocar entre la superficie de la CPU y el disipador de calor para mantener las altas temperaturas a raya.
|
⚡ EN RESUMEN: Ryzen 7 5800X3D edición décimo aniversario |
|---|
|
✅ LO MEJOR
|
|
❌ LO PEOR
|
|
💡 CÓMPRALO SI… necesitas renovar tu hardware gaming de sobremesa en plena crisis del sector |
|
⛔ NO LO COMPRES SI… piensas dar el salto a AM5/DDR5 a corto plazo (incluso a estos precios) |
Dos piezas de hardware ideales para acompañar este Ryzen
El precio podría variar. Obtenemos comisión por estos enlaces
El precio podría variar. Obtenemos comisión por estos enlaces
Algunos de los enlaces de este artículo son afiliados y pueden reportar un beneficio a Xataka. En caso de no disponibilidad, las ofertas pueden variar.
Imágenes | AMD, Timothy Dykes, Rémy en Unsplash
En Xataka | Mejores ratones gaming: cuál comprar y 8 modelos recomendados
En Xataka | Mejores teclados gaming 2026. Cuál comprar en función del uso y 8 modelos recomendados
ues de anuncios individuales.
Source link
-
Musica1 día agoGuadalupe Paz llevará el duende de Manuel de Falla al cierre de temporada de la OFJ
-
Musica1 día agoGuadalupe Paz llevará el duende de Manuel de Falla al cierre de temporada de la OFJ
-
Actualidad23 horas agoSi la pregunta es si ha valido la pena destruir el mercado de consumo por la IA, la respuesta es Samsung superando a Nvidia
-
Actualidad23 horas agoSi la pregunta es si ha valido la pena destruir el mercado de consumo por la IA, la respuesta es Samsung superando a Nvidia
-
Actualidad2 días agoA la pregunta de qué español tiene el semen de mayor calidad, la respuesta está clara: no son los madrileños
-
Musica2 días agoSoy Luna Tour 2026: fechas en México y dónde comprar boletos
-
Actualidad1 día agoA la generación Z le contaron que el éxito laboral era tener un buen salario. Tener más vida se ha convertido en su nuevo lujo
-
Actualidad1 día agoEspaña tiene la llave para la próxima invasión del Pentágono











