Escrito en ENTRETENIMIENTO el
Actualidad
el agotamiento es el nuevo síntoma de un sistema roto
“No me da la vida”. Esta frase, repetida casi como un mantra diario, se ha convertido en la excusa universal para cancelar una quedada con amigos, posponer una llamada o justificar un correo sin responder. Lo que antes era un cansancio puntual tras una semana dura, hoy es, como apunta la periodista Ana Morales en su libro Estado civil: cansada, un estilo de vida que hemos normalizado por completo.
Sin embargo, detrás de esta aparente cotidianidad se esconde una fractura social y de salud pública sin precedentes: una epidemia de estrés crónico y burnout que está pasando factura a nuestros cuerpos, a nuestras mentes y a nuestra forma de relacionarnos.
La radiografía del colapso. En España, los datos dibujan una realidad asfixiante. El 40% de los trabajadores de nuestro país vincula su estrés, ansiedad o depresión directamente a su empleo. Para poner en contexto la magnitud del problema: la media europea se sitúa en un 29% y solo cuatro países de todo el continente —Grecia, Finlandia, Chipre y Polonia— nos superan en estos índices de angustia laboral. Pese a la gravedad de estas cifras, se sigue poniendo el peso en la resiliencia individual en lugar de invertir recursos en soluciones organizacionales y estructurales.
Pero este colapso no es, ni mucho menos, una anomalía ibérica; se trata de una auténtica tendencia global imparable. A nivel internacional, una abrumadora mayoría de la población adulta confiesa vivir ahogada por factores puramente cotidianos: el 70% señala la economía general como una fuente muy o algo significativa de estrés en su vida, el 63% apunta al dinero y las finanzas, y el 55% a las responsabilidades familiares. El impacto es tan profundo que el estrés devora cientos de miles de millones al año en las economías de Occidente, mermando no solo la productividad, sino la calidad de vida de toda una generación.
Cuando el perfeccionismo se vuelve un verdugo. A menudo, la sociedad juzga el agotamiento bajo una lupa moral. La psicóloga Teresa (@unraticoconteree) advierte que lo que llamamos “pereza” es, en realidad, agotamiento emocional derivado de pasar demasiado tiempo en “modo automático” cuidando de todos menos de uno mismo.
Este desgaste se nutre de la autoexigencia, un rasgo tradicionalmente aplaudido en nuestra sociedad. Sin embargo, clínicas y especialistas en psicología advierten que una autoexigencia desmedida supedita nuestra autoestima a nuestros logros. Quienes la padecen desarrollan un diálogo interno crítico, miedo paralizante al fracaso, rumiación excesiva y pensamiento dicotómico. El resultado final es un perfeccionismo tóxico en el que ningún logro parece suficiente, generando una sensación constante de insatisfacción y bloqueos emocionales.
La “crisis del cuarto de vida”. El impacto de este ritmo de vida es especialmente crudo en las generaciones millennial y zeta. A esto se le conoce como la “Quarter-Life Crisis” (Crisis del cuarto de vida), un periodo de transición que ocurre entre mediados de los 20 y principios de los 30 años. Según Newport Institute, esta crisis se manifiesta a través de la confusión de identidad, el miedo al futuro y la sensación de quedarse atrás frente a los logros de los demás. Es una etapa donde el “miedo a perderse algo” (FOMO) choca de frente con la desilusión.
Desde portales de psicología señalan que estos jóvenes enfrentan un cóctel tóxico de recesiones, crisis climática y secuelas de la pandemia. Además, los adolescentes han sustituido consumos de alcohol o tabaco por adicciones conductuales como el doomscrolling, aislándose frente a la pantalla. En la universidad, el burnout estudiantil se traduce en cinismo y un fuerte sentimiento de incompetencia.
La brecha de género: ellas se queman más. Tanto en las aulas como en los despachos, el agotamiento tiene un sesgo de género innegable. Las investigaciones muestran que las estudiantes universitarias femeninas tienen un riesgo significativamente mayor de sufrir agotamiento, deterioro cognitivo y deterioro emocional en comparación con sus compañeros masculinos.
En el trabajo, la cosa no mejora. Hay estudios que muestran que casi la mitad de las mujeres en puestos directivos llegan al burnout, mientras que en los hombres esa cifra es bastante menor. Y no es casualidad, ya que las mujeres cargan con mucho más que sus responsabilidades laborales. Llegan a casa y siguen trabajando, solo que sin que nadie lo llame trabajo. Según la psicóloga Bárbara Tovar, las mujeres arrastran un mandato cultural histórico de entrega y sacrificio para demostrar su valía, lo que las lleva a sentir culpa cada vez que intentan descansar o desconectar.
Un cuerpo en guerra constante. El estrés, desde una perspectiva evolutiva, es un mecanismo de supervivencia diseñado para salvarnos la vida ante peligros inminentes, activando la liberación de adrenalina y cortisol. El problema es que el depredador de hoy no es un león, sino la hipoteca, el trabajo o la incertidumbre. Cuando el estrés se vuelve crónico, el organismo entra en un estado de “carga alostática”, un desgaste brutal a nivel cardiovascular, metabólico e inmunitario. El cuerpo desarrolla resistencia a los glucocorticoides y el sistema inmune se desploma, reduciéndose drásticamente las células NK (nuestra primera línea de defensa contra virus y tumores) y los linfocitos T.
Por si fuera poco, se desencadena un bucle de neuroinflamación que altera el cerebro y facilita el desarrollo de la depresión. Las investigaciones médicas llevan cinco décadas estudiando el burnout. Hoy sabemos que la distinción clásica entre burnout (agotamiento por el trabajo) y depresión clínica es cada vez más difusa; instituciones como Mayo Clinic o la Universidad de Navarra enfatizan que el burnout no debe tratarse solo como un fracaso del empleado para gestionar su estrés; es una responsabilidad compartida con la organización, derivada de cargas de trabajo inasumibles, falta de control y mala comunicación.
Del silencio digital a la obsesión por el confort. Ante la asfixia, surgen los “maximalistas del silencio”, quienes mantienen el modo “No Molestar” permanentemente. Es un acto de higiene mental: cada interrupción en el móvil causa un “hipo cognitivo” y el cerebro puede tardar 23 minutos en recuperar la concentración profunda.
En paralelo llega el cozymaxxing, una tendencia viral para crear refugios de confort extremo y luces tenues que activan el sistema nervioso parasimpático para reducir el cortisol. Sin embargo, la ciencia advierte contra modas extremas como el “ayuno de dopamina” radical, que carece de base neurobiológica. En su lugar, proponen la “dopamina lenta” (leer o cocinar) y priorizar la “regularidad” del sueño sobre la obsesión de las ocho horas para evitar el “jet lag social”.
El descanso como acción preventiva. La academia es clara: necesitamos transitar del riesgo psicosocial a la acción preventiva. La educación emocional, tanto en las aulas como en los centros de trabajo, se presenta como una estrategia vital para cuidar la salud mental y prevenir el desgaste.
En última instancia, la nueva ambición de las generaciones que sufren este colapso ya no es llegar más lejos, ni acumular roles ni demostrar a toda costa que “pueden con todo”. Ante la promesa rota de que el esfuerzo infinito es igual a recompensa asegurada, el paradigma está cambiando. Descansar, poner límites, renunciar a estar siempre disponibles y permitirse no hacer nada se están erigiendo, irónicamente, como los actos más radicales, políticos y necesarios de nuestro tiempo.
Imagen | Magnific
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Cada vez hay más perros guardianes en España. Cuestan hasta 15.000 euros y la ley los trata igual que a un caniche
España tiene un nuevo símbolo de seguridad doméstica: el viejo perro guardián, que antaño vivía tristemente atado de forma perenne o perimetrando una finca, ahora ha vuelto reconvertido en perro de paseo vitaminado. Razas como el cane corso, el malinois o el doberman han encontrado un nuevo hogar en casas familiares de clase media y las redes sociales, donde futbolistas, otros deportistas de élite y también influencers los exhiben ha acelerado esa tendencia.
Perros grandes, fuertes, robustos que no aparecen en la lista de Razas Potencialmente Peligrosas españolas. Todos con otro nexo en común: los han comprado por una misma razón, el miedo a los robos, al acoso y a la inseguridad en general. Pero una cosa es la percepción y otra lo que dicen los datos.
Qué está pasando. Según datos de la Real Sociedad Canina de España de los que se hace eco El País, las dos razas que más crecimiento han experimentado en los registros son el cane corso y el dóberman, algo que confirman dos criaderos de estas razas, la catalana X-Man y la madrileña Los Guardianes. En función del nivel de entrenamiento y el pedigrí, los precios de estas razas van desde los 2.000 hasta superar los 15.000 euros.
Este fenómeno no es único del estado español: el Reino Unido está viviendo este boom, con los cane corso como raza estrella. Así, de 2015 a 2023 su número se ha quintuplicado, según el Kennel Club británico. En Estados Unidos la American Pet Products Association documenta un crecimiento sostenido en la adquisición de razas de trabajo y protección desde la pandemia.
Por qué es importante. Que estos perros no figuren el listado de PPP se traduce en que cualquiera puede adquirirlos sin trámites especiales, lo que genera cierta ambigüedad: son más fuertes que la media y se les usa como perros de trabajo, pero no hace falta tener una formación especial ni pasar psicotécnicos. Todos los perros necesitan seguro de RC desde la Ley de Bienestar Animal de 2023, pero un cane corso de 45 kilazos entrenado para guardia tiene exactamente las mismas obligaciones legales que un caniche. La ley los trata igual porque, formalmente, lo son. Obviamente es buena idea hacerse con un cane corso entrenado y hacer un curso de formación, pero la ley no te lo exige.
El listado de Perros Potencialmente Peligrosos es la clasificación de los diferentes estados a determinadas razas de perros que, por sus condiciones físicas, requieren un manejo especial. Para la American Veterinary Medical Association, el riesgo de mordeduras tiene más que ver con el manejo y la socialización que con la raza. En pocas palabras, no es culpa del perro, sino del dueño. Y un nivel por encima del individuo, del sistema que no filtra quién puede tenerlos.
Contexto. El aumento de la demanda de perros guardianes no puede entenderse sin la sensación de inseguridad ciudadana. Los datos cuentan otra historia: el Anuario Estadístico de Criminalidad del Ministerio del Interior de España muestra que la delincuencia convencional lleva años bajando en el estado. Lo que sí que está aumentando es la ciberdelincuencia, pero contra eso un malinois sirve de poco.
El sociólogo Luis García Tojar lo enmarca con precisión quirúrgica: la compra de perros guardianes forma parte del mismo fenómeno que las alarmas antiokupa o el ingente consumo de true crime en plataformas digitales. La hiperexposición mediática refuerza ese sesgo de disponibilidad, esto es, sobreestimamos la frecuencia de aquello que vemos o escuchamos con más intensidad, aunque no refleje la realidad de las estadísticas.
El negocio de los criaderos. El mercado de los perros guardianes mueve cifras impactantes. El dueño de X-Man da la horquilla de precios de sus cane corso: de 6.500 euros a 15.500 euros. A eso hay que sumarle costes de mantenimiento, veterinario, ese recomendable seguro y el entrenamiento continuo, una inversión notable que no está al alcance de cualquiera. Sin embargo, el sector ha crecido gracias a esa demanda auspiciada por el miedo y amplificada por la visibilidad de las redes sociales.
Dentro de la industria global de productos y servicios para mascotas, que superó los 260.000 millones de dólares en 2023 y creciendo, el segmento de adiestramiento especializado es uno de los de más valor añadido. En pocas palabras: vender un perro guardián es algo muy lucrativo.
Los riesgos de estos perros guardianes. Un perro guardián mal adiestrado o en manos de un propietario sin formación es un auténtico riesgo. Hay estudios sólidos sobre mordeduras caninas y agresividad dirigida a extraños en función de la educación y la socialización. El problema de estos perros son el contexto humano que los rodea.
En cuanto al seguro, la situación es más compleja de lo que parece. La Ley 7/2023 de Bienestar Animal obliga a todos los dueños de perros a tener seguro de responsabilidad civil sin distinción de raza. Pero el reglamento que fija las cuantías mínimas sigue pendiente de aprobación y las pólizas estándar suelen excluir a los perros entrenados para morder. Insistimos, en la práctica un cane corso adiestrado para la guardia tiene las mismas obligaciones legales que un caniche: seguro genérico, sin licencia, sin formación acreditada, sin ningún requisito adicional que refleje su capacidad real de causar daño.
Sí, pero. Dicho esto, sería injusto reducir el fenómeno al consumo del miedo. Hay demanda legítima que van desde personas que conocen la raza, tienen experiencia y asumen la responsabilidad a quienes tienen necesidades reales de protección como mujeres que han denunciado acoso o agresiones y se sienten más seguras con un perro entrenado para alertar.
El problema no es el perro ni el dueño responsable. Es que el sistema no distingue entre unos y otros. Hay adiestradores que filtran compradores, rechazan ventas si detectan que quien compra no está preparado e incluyen formación obligatoria del dueño como parte del proceso, como explica Marga Dernoncourt de Los Guardianes. Es una práctica ética y necesaria, pero completamente voluntaria. En Alemania, el país europeo con regulación más exigente, estados como Baviera clasifican el cane corso como raza peligrosa y exigen autorización, test de temperamento del animal y seguro específico y el dóberman entra en categoría restringida en varios Länder con requisitos similares. En España, ninguna de estas razas activa ningún requisito adicional más allá del seguro de RC general.
Portada | Oleksandr Horbach y Gerrie van der Walt
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Acusación contra el actor Kim Soo-hyun: reportan que la fiscalía de Corea del Sur congeló los bienes de comunicador señalado de fabricar pruebas
Autoridades de Corea del Sur aprobaron el congelamiento parcial de algunos de los bienes del director del Instituto Garo Sero, Kim Se-ui en el marco de la investigación abierta contra el actor Kim Soo-hyun presuntamente responsable de la muerte de la actriz Kim Sae-ron.
Según información de medios especializados, Kim Soo-hyun habría demandado al comunicador por la cantidad de 12 mil millones de wones (7 millones 931 mil 761 dólares) como indemnización por daños a su imagen personal y pública tras haber emitido falsas declaraciones que apuntaban a un romance con Kim Sae-ron cuando esta era menor de edad.
Destacan que dicha cifra podría incrementar a 30 mil millones de wones (19 millones 814 mil 340 dólares) aunque por el momento no ha habido una declaración oficial.
El comunicador Kim Se-ui es dueño de un condominio ubicado en el distrito de Gangnam —zona de más valor ecónomico en Seúl, Corea del Sur— los departamentos Hanyang en Apgujeong-dong quedaron decomisados por la fiscalía como parte del proceso, según reportan los mismos medios locales.
Asimismo un departamento más en Seocho-gu cuyo valor en el mercado es superior a 10 mil millones de wones (6 millones 604 mil 455 dólares) quedó bajo jurisdicción de las autoridades.
Cabe recordar que, el comunicador Kim Se-ui permanece detenido por múltiples cargos en su contra relacionados con el caso de la muerte de la actriz Kim Sae-ron luego de que este presentara una campaña de desprestigio contra el actor Kim Soo-hyun en la que afirmó que ambos mantenían una relación sentimental mientras ella era menor de edad así como manipular las pruebas presentadas durante las audiencias.
¿Qué le pasó a Kim Sae-ron?
La actriz surcoreana de 24 años de edad fue localizada sin vida al interior de su domicilio luego de que un familiar acudiera al inmueble. El hecho ocurrió meses después de que esta fue detenida por conducir en estado de ebriedad, acción que le costó su carrera actoral.
Posterior a su fallecimiento que, según los medios especializados surcoreanos ocurrió a causa de un suicidio tras la presión por parte del actor Kim Soo-hyun al exigirle el pago de una deuda que ambos mantenían luego de que el intérprete de “It´s Okay not to be Okay” pagara su fianza.
Según la investigación, ambos habrían sostenido un romance secreto por varios años. Días antes de su muerte, la actriz habría publicado en sus redes sociales una fotografía de ambos que reveló su unión.
Actualmente la investigación dio un giro luego de que se comprobara que el director del Instituto Garo Sero habría fabricado pruebas en su contra para dañar su imagen en medio de su juicio.
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
la ambición va mucho más allá del registro
Las personas, según el lugar del mundo en el que vivan, tienen un DNI, los vehículos tienen un número de bastidor y muchos dispositivos tecnológicos pueden seguirse a través de identificadores únicos. No es solo burocracia: es una forma de saber qué es cada cosa, de dónde viene y qué recorrido ha tenido. China quiere llevar ahora esa lógica a los robots humanoides. Y no hablamos de una etiqueta comercial ni de un simple número de serie, sino de una identidad pensada para acompañar a cada máquina durante toda su vida útil.
El movimiento se presentó en la Zona de Desarrollo Económico y Tecnológico de Pekín, durante una reunión de trabajo sobre la plataforma de gestión del ciclo de vida completo de los robots humanoides. Xinhua señala que la norma asociada introduce por primera vez un “código de identidad” de 29 caracteres para cada unidad. No se plantea como una referencia provisional. Según las autoridades, será único e inalterable a lo largo del tiempo.
Y tampoco estamos ante una cadena arbitraria de números. El código se divide en cuatro tramos: dos caracteres para el país, cuatro para identificar al fabricante, seis para el modelo de producto y sus rasgos técnicos, y 17 para el número de serie de cada unidad. La lógica es que el código pueda decir varias cosas a la vez: dónde se fabricó el robot, quién está detrás, a qué modelo y categoría técnica pertenece y cuál es la máquina concreta dentro de esa serie. El objetivo inmediato es pasar del seguimiento por modelo al seguimiento individual.
Un código para ordenar una industria que China quiere escalar
La finalidad, como podemos ver, va bastante más allá de poner nombre y apellidos técnicos a cada robot. SCMP señala que el gobierno busca responder a ciertos desafíos que aparecen con la llegada de humanoides a diferentes entornos. Hablan de reglas de codificación distintas entre empresas, dificultades para reconocer una misma identidad entre sectores y límites poco claros cuando hay que atribuir responsabilidades. Las autoridades, además, quieren que los productos puedan rastrearse para vigilar riesgos. La identidad digital funciona así como una base para ordenar seguridad, mantenimiento, certificación, retirada y reciclaje.
El detalle importante es que Pekín está intentando encajar a los humanoides dentro de un sistema de estándares, no solo dentro de una plataforma tecnológica. Un actor central en todo esto es el comité HEIS, dependiente del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información. Los trabajos se realizan en colaboración con el Instituto de Normalización Electrónica, la Sociedad China de Electrónica y más de 50 entidades. La lista de actores afectados confirma el enfoque: fabricantes, proveedores de servicios, vendedores, usuarios, importadores, recicladores y autoridades de supervisión.
Las cifras ayudan a medir hasta dónde ha llegado por ahora el proyecto. De acuerdo con la mencionada agencia china, la plataforma ha cubierto ya a más de 100 empresas chinas, ha incorporado más de 200 modelos y ha asignado códigos a más de 28.000 robots humanoides. No estamos, por tanto, ante una norma desconectada del tejido industrial. En el acto también firmaron representantes de ciudades como Pekín, Wuhan, Chengdu y Ningbo, integradas en un mecanismo de trabajo que agrupa a 20 ciudades vinculadas a la inteligencia artificial, y más de 30 empresas destacadas del sector.


El movimiento encaja con una ambición industrial que viene de antes. La Federación Internacional de Robótica sitúa a China como el mayor mercado mundial de robots industriales en 2024, con el 54% de los despliegues globales, 295.000 instalaciones anuales y un parque operativo que ya supera los dos millones de unidades. Además, sus fabricantes vendieron por primera vez más que los proveedores extranjeros dentro del país, con una cuota doméstica del 57%. En paralelo, el MIIT ha señalado que los humanoides tienen potencial para convertirse en un producto disruptivo tras los ordenadores, los smartphones y los vehículos de nueva energía.


Conviene, aun así, separar la escala de la madurez. El propio IFR coloca a China muy arriba en densidad robótica, el indicador que mide el número de robots por cada 10.000 empleados, con 567, pero por detrás de Corea del Sur, con 1.220, y Singapur, con 818. Japón también conserva una posición muy fuerte: en 2023 fue el segundo mayor mercado mundial de robots industriales y representó el 38% de la producción global. En humanoides, MERICS recuerda que siguen siendo una parte mínima de la producción robótica y que aún no se despliegan a gran escala.
La lectura más interesante está en lo que este sistema anticipa dentro del enfoque chino. Si los humanoides pasan de la demostración al despliegue real, Pekín parece querer que esa transición no dependa solo de IA, sensores o destreza mecánica, sino también de una capa previa de identificación y seguimiento. China está intentando adelantarse a esa fase con una plataforma que convierte cada unidad en un producto reconocible durante todo su recorrido.
Imágenes | UBTECH
ues de anuncios individuales.
Source link
-
Actualidad2 días agoesta nueva docuserie que Netflix estrena hoy lo explora a fondo
-
Actualidad19 horas agoChina no puede comprar los mejores chips de Nvidia. Así que Alibaba ha decidido conectar los suyos y venderlos como si fueran uno solo
-
Tecnologia1 día agoNokia resurge de sus cenizas gracias al auge de los centros de datos y la IA
-
Actualidad1 día agoFallece la actriz Kelly Curtis, hermana de Jamie Lee Curtis
-
Actualidad2 días agoLas cinco mejores ofertas de Carrefour en televisores hoy, 30 de mayo, con modelos de hasta 98 pulgadas
-
Actualidad1 día agoYa no vale con contar dedos para saber si una imagen está hecha con IA. Ahora hay que aprender dibujo técnico
-
Actualidad1 día agoMau y Ricky presentan su nuevo álbum, Khloé Kardashian fue señalada por presunto maltrato animal y Dua Lipa adelantó su boda con el actor Callum Turner
-
Musica1 día agoSorpresa en la psicología: esto dice de ti escuchar la misma música todos los días



