Actualidad
DeepSeek está ganando usuarios donde EEUU lo tiene más difícil
Hace aproximadamente un año DeepSeek apareció en el radar de mucha gente de la forma más ruidosa posible, con un impacto que se notó incluso en Wall Street. Si el nombre te suena, viene de ahí. Lo interesante es que, doce meses después, su peso en la conversación pública ya no parece el mismo, pero eso no significa que haya desaparecido del tablero. En paralelo, y según el diagnóstico que plantea ahora Microsoft, la startup china sigue ganando tracción.
El éxito de DeepSeek preocupa en EEUU. La advertencia llega desde dentro del propio ecosistema estadounidense. Microsoft ha advertido de que los grupos de IA de EEUU se enfrentan a una presión creciente por parte de rivales chinos en la batalla por usuarios en varios mercados, precisamente por la combinación de modelos “abiertos” y precios bajos.
La estrategia ganadora. Lo que explica la expansión de DeepSeek tiene menos que ver con marketing y más con accesibilidad. El gigante de Redmond sostiene en su informe ‘Global AI Adoption in 2025’ que la compañía ha reducido barreras de entrada ofreciendo un chatbot gratuito en web y móvil, una combinación especialmente atractiva en mercados sensibles al coste.
DeepSeek también gana dinero. Conviene matizarlo para no llevarnos a engaño: que el chatbot sea gratuito no significa que no tenga un modelo de negocio. La firma fundada por Liang Wenfeng distribuye su tecnología con un enfoque abierto, con código bajo licencia MIT y un esquema de licencias distinto para los pesos del modelo. Y, como ocurre con la mayoría de actores de esta industria, la monetización suele estar en el terreno profesional: el acceso a la API, la interfaz que permite a desarrolladores y empresas integrar estos modelos en sus propias aplicaciones y servicios, es donde se concentra buena parte del valor económico.

Mapa de Microsoft con la cuota de mercado estimada de DeepSeek
El mapa de adopción. El propio análisis sitúa el crecimiento de DeepSeek lejos de los mercados donde tradicionalmente se decide la narrativa tecnológica, y lo desglosa con dos tipos de escenarios: países emergentes y países donde servicios de EEUU están limitados o restringidos. Según los datos de uso, se estima que el grupo chino se situaría en torno al 18% de cuota en Etiopía y al 17% en Zimbabue. Y donde los productos tecnológicos estadounidenses están limitados o restringidos, el avance sería todavía mayor, siempre según esas estimaciones: 56% en Bielorrusia, 49% en Cuba y 43% en Rusia.
Objetivo: África. Brad Smith, presidente de Microsoft, planteó en una entrevista con Financial Times que, si se quiere que la IA se despliegue en África a escala, el problema no es solo el software, sino la infraestructura que lo sostiene. Según su análisis, muchos países africanos necesitarán inversión para levantar centros de datos y, además, mecanismos para subvencionar el coste de la electricidad, uno de los grandes límites operativos. Y aquí introduce un punto relevante: si la carrera depende únicamente de capital privado, “no será suficiente” para competir con empresas respaldadas con un nivel de subvención como el que, sostiene, tienen con frecuencia las compañías chinas.
Un éxito que todavía se está midiendo. En el fondo, este caso deja una idea bastante clara: aunque DeepSeek suene menos hoy que hace un año, su planteamiento está teniendo un impacto real en mercados donde a las grandes tecnológicas estadounidenses no les resulta tan fácil desplegarse. Es una expansión que se mueve más por accesibilidad que por narrativa, y por eso también cuesta seguirla desde Occidente, hasta que los datos empiezan a asomar. A partir de aquí, lo más interesante será ver qué ocurre en 2026: si DeepSeek logra sostener esa ventaja y qué otros modelos chinos, empujados por la misma combinación de apertura, precio y apoyo interno, deciden seguir la estela.
Imágenes | Xataka con Gemini 3 Pro | Captura de pantalla
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Alemania quiere hacer lo que Japón hizo con las tierras raras en 2010: unir fuerzas contra China
BMW, Rheinmetall y las principales industrias alemanas trabajan en la creación de una agencia conjunta para comprar minerales críticos, un movimiento que reduciría la dependencia con China, según cuentan desde Financial Times. La idea es perseguir el modelo que Japón propuso hace unos años, y la historia que hay detrás explica por qué tiene sentido.
El punto de partida. En 2010, China impuso un embargo sobre las exportaciones de tierras raras a Japón en plena disputa territorial. Tokio dependía de esos materiales para fabricar desde coches hasta electrónica. Para paliar el fregado en el que se habían metido, decidieron construir una arquitectura alternativa. Crearon JOGMEC (Japan Organisation for Metals and Energy Security), una agencia estatal que colabora con los principales conglomerados del país para asegurar el suministro de minerales, petróleo y gas. Con ello, Japón redujo de forma significativa su dependencia de China en tierras raras.
Lo que Alemania está construyendo ahora. Según contaba el medio, BMW trabaja junto al lobby automovilístico VDA y representantes de la industria de defensa alemana con el fin de desarrollar una estructura similar a lo que hizo en su momento Japón. Rheinmetall también está en las conversaciones. La idea concreta es crear una especie de gran compañía privada que compre en bloque materias primas críticas (litio, galio, germanio, tierras raras) en nombre de la industria alemana.
Tal y como comparte el medio, el gobierno federal podría participar con una participación minoritaria. Las cifras aún no están cerradas, pero el coste total del proyecto podría ascender a varios cientos de millones de euros.
Por qué ahora. El año pasado, China impuso controles de exportación sobre materiales esenciales para baterías, imanes permanentes y sistemas de armamento. En noviembre suspendió temporalmente algunas de esas restricciones hasta noviembre de 2026, pero el susto ya estaba dado. Europa quedó expuesta, sin alternativas reales, sin poder de negociación, nada que hacer. Y la industria alemana (fabricantes de coches, empresas de defensa, maquinaria industrial) se dio cuenta de lo frágil que era su cadena de suministro.
El modelo japonés. JOGMEC funciona porque combina capital público con la agilidad que permiten sus grandes empresas privadas, pues son estructuras con siglos de historia en Japón especializadas en abastecimiento industrial. Alemania ya tiene una agencia de materias primas, la DERA, pero fuentes cercanas al medio reconocen que necesita una reforma profunda para cumplir ese papel.
La agencia que se plantea ahora tendría más músculo, con financiación activa, capacidad de inversión en proyectos mineros y de reciclaje, y presencia directa en el mercado. El banco de desarrollo estatal KfW ya ha preparado un fondo de 1.000 millones de euros para financiar proyectos de minería, procesado y reciclaje de materiales críticos, que serviría de complemento.
Diplomacia. Tal y como cuenta el medio, el canciller Friedrich Merz contactó esta semana con la primera ministra japonesa Sanae Takaichi, y los minerales críticos estuvieron sobre la mesa. Y es que Japón ha mostrado interés en exportar su modelo al exterior.
En paralelo, esta misma semana el medio informaba también de que la australiana Lynas Rare Earths, el mayor productor de tierras raras fuera de China, ha cerrado un acuerdo de suministro con Japón con un precio mínimo garantizado de 110 dólares por kilogramo para el neodimio-praseodimio durante 12 años. El mismo precio que Washington garantizó al productor estadounidense MP Materials.
La tensión con Bruselas. La Comisión Europea también trabaja en un organismo centralizado para coordinar compras y reservas estratégicas de minerales críticos. Pero desde Alemania hay escepticismo. Según comparte FT, la posición de Alemania es que “la industria debe tomar sus propias decisiones” y que los gobiernos deberían limitarse a gestionar reservas estratégicas. En otras palabras, Berlín prefiere un modelo de iniciativa privada con apoyo estatal puntual antes que dejar la estrategia en manos de Bruselas.
Lo que está en juego. El acero, el litio y las tierras raras son la columna vertebral de la transición energética y del rearme europeo. Sin neodimio no hay imanes para motores eléctricos ni para misiles guiados. Sin galio y germanio no hay semiconductores avanzados. China controla entre el 60% y el 90% de la cadena de producción en la mayoría de estos materiales. De ahí que muchos países estén inquietos.
Imagen de portada | Prometheus y Wikimedia Commons
En Xataka | Estados Unidos sabe que tiene un problema con las tierras raras de China. Y cree tener alternativa: México
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
desarmar a Corea del Sur frente al nuevo “juguete” nuclear del Norte
Lo contamos hace unos días. Hay infraestructuras militares tan escasas y sofisticadas que en todo el planeta apenas existen un puñado de ellas. Algunas están diseñadas para detectar misiles a distancias gigantescas y cuestan una fortuna, otras se instalan en países aliados a miles de kilómetros de donde se fabrican. Cuando varias de esas piezas desaparecen del tablero al mismo tiempo, la seguridad de regiones enteras puede empezar a depender de movimientos que ocurren en la otra punta del mundo.
Una guerra que se come los escudos del planeta. La ofensiva contra Irán ha desencadenado un efecto dominó estratégico que va mucho más allá de Oriente Próximo. Tras los ataques iraníes contra infraestructuras críticas estadounidenses, Washington se encontró con un problema inesperado: varios de sus sistemas de alerta y seguimiento más sofisticados (esos radares únicos capaces de detectar y coordinar la defensa contra misiles balísticos) quedaron dañados o destruidos, reduciendo drásticamente la capacidad de vigilancia.
De los ocho radares más avanzados de ese tipo que posee Estados Unidos, cuatro quedaron fuera de juego. Eso significa que otro golpe similar podría dejar a Washington prácticamente ciego frente a nuevas oleadas de misiles o drones. Ante ese riesgo, la prioridad pasó a ser proteger las bases estadounidenses desplegadas en el Golfo y el Levante. El resultado ha sido una decisión que revela hasta qué punto la guerra contra Irán está tensando la arquitectura global de defensa: Estados Unidos ha comenzado a retirar sistemas antimisiles de Asia para reforzar su escudo en Oriente Próximo.
El plan B. La solución adoptada por el Pentágono ha sido mover piezas desde uno de los tableros más sensibles del planeta: la península coreana. Durante años, el sistema THAAD desplegado en Corea del Sur fue presentado como la pieza clave para interceptar misiles norcoreanos antes de que alcanzaran Seúl o las bases estadounidenses. Aquella decisión provocó protestas locales y tensiones con China y Rusia debido al potente radar asociado al sistema.
Ahora, casi una década después, partes de ese escudo están siendo desmontadas y cargadas en aviones de transporte rumbo a Oriente Próximo. Y no solo eso, porque el traslado no se limita al THAAD. También se estudia mover baterías Patriot y otros activos defensivos hacia bases estadounidenses en Arabia Saudí o Emiratos Árabes Unidos para protegerlas de posibles represalias iraníes con drones y misiles. Para Seúl, la escena resulta extremadamente inquietante: defensas diseñadas para detener ataques del Norte se están enviando a miles de kilómetros de distancia para sostener una guerra en otro continente.

THAAD
El coste estratégico de una guerra. Recordaban en el Guardian que la retirada de esos sistemas ha generado una ola de inquietud en Corea del Sur y Japón, dos de los pilares de la arquitectura militar estadounidense en Asia. Corea del Sur alberga unos 28.500 soldados estadounidenses y depende en gran medida del paraguas defensivo de Washington para equilibrar el arsenal nuclear norcoreano. Aunque el gobierno surcoreano insiste en que su capacidad de disuasión sigue intacta, muchos analistas temen que Pyongyang interprete el movimiento como una oportunidad para probar los límites de la alianza.
Japón, por su parte, observa con la misma preocupación cómo destructores estadounidenses con base en Yokosuka se desplazan hacia el mar Arábigo, mientras en Tokio crece el debate sobre si las bases estadounidenses en el país pueden terminar implicadas en conflictos ajenos al teatro asiático. La pregunta que flota en ambas capitales es incómoda: hasta qué punto la guerra contra Irán está drenando recursos militares que estaban destinados a contener a Corea del Norte o a China.

El misil de crucero Hyunmoo-3 se exhibe durante el desfile del 65º aniversario militar de Corea del Sur
Pyongyang y una lección. Recordaban esta semana en la CNN que, en Corea del Norte, los acontecimientos han reforzado una convicción que lleva décadas guiando su estrategia: el arma nuclear es el único seguro de vida real frente a Washington. El destino de líderes que abandonaron o nunca desarrollaron armas nucleares (desde Gadafi hasta los recientes bombardeos contra Irán que acabaron con su líder supremo) se repite constantemente en la propaganda norcoreana como advertencia.
Para Kim Jong Un, la conclusión parece sencilla, porque renunciar a la bomba significa abrir la puerta a operaciones de cambio de régimen. Por eso, mientras Estados Unidos concentra su atención en Oriente Próximo, Pyongyang acelera su programa nuclear y continúa desarrollando misiles capaces de transportar cabezas nucleares hasta el territorio continental estadounidense. Corea del Norte ya posee, de hecho, decenas de ojivas y suficiente material para producir muchas más, lo que cambia por completo el cálculo de riesgos para cualquier potencia que contemple una intervención militar directa.
El nuevo “juguete” nuclear. En paralelo, el Norte ha presentado uno de los proyectos más ambiciosos de su modernización militar: el destructor Choe Hyon, un buque de 5.000 toneladas que representa el salto más importante de su marina en décadas. Durante sus primeras pruebas en el mar, el barco lanzó misiles de crucero estratégicos bajo la supervisión directa de Kim Jong Un y mostró una batería de hasta 104 misiles de distintos tipos gracias a un sistema de lanzamiento vertical ampliado.
El régimen pretende construir al menos diez buques de esta clase en los próximos años y convertir su armada en una fuerza capaz de proyectar poder más allá de la península. El programa incluye además la integración progresiva de armamento nuclear en las fuerzas navales, un cambio que ampliaría las plataformas desde las que Pyongyang podría lanzar ataques nucleares.
Kim y el ejemplo iraní. La guerra en Irán también ha reabierto en Pyongyang un debate estratégico más amplio. Kim Jong Un y su círculo más cercano están analizando cada fase de la operación estadounidense: desde la capacidad para localizar líderes enemigos hasta la rapidez con la que Washington puede pasar de la diplomacia a la acción militar.
En ese sentido, posiblemente el recuerdo del fracaso de la cumbre de Hanoi en 2019 sigue pesando en ese cálculo. En aquel momento, Kim creyó que un acuerdo con Trump estaba cerca y regresó a casa sin nada. Desde entonces, Corea del Norte ha reforzado su asociación con Rusia, enviando munición y tropas para la guerra en Ucrania a cambio de combustible, alimentos y posiblemente tecnología militar. Sin embargo, la falta de intervención directa de Moscú o Pekín en defensa de Irán ha demostrado que incluso los aliados estratégicos tienen límites cuando estalla una crisis real.
Un mundo con frentes mezclándose. Si se quiere también, el resultado de todo esto es algo así como una paradoja estratégica, porque una guerra en Oriente Próximo está reconfigurando el equilibrio militar en Asia oriental. Mientras Washington traslada interceptores y radares hacia el Golfo para cubrir el vacío dejado por los ataques iraníes, Corea del Norte acelera su modernización militar y China observa cada movimiento desde el espacio con una constelación de más de mil satélites de inteligencia.
Para los analistas militares, la gran incógnita es cuánto tiempo puede Estados Unidos sostener simultáneamente varios frentes sin hacer mella en su red global de defensa. Porque si algo ha dejado claro esta crisis es que el planeta ya no funciona por conflictos aislados: un radar destruido en Oriente Próximo puede terminar alterando el equilibrio nuclear en la mismísima península coreana.
Imagen | DPRK, U.S. Missile Defense Agency, Teukwonjae707
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Construir centros de datos en Oriente Medio parecía un negocio redondo. Hasta que llegó Irán
Hace unos días contábamos que Irán había atacado dos centros de datos en Emiratos Árabes y uno en Bahréin. Es el primer ataque deliberado sobre un centro de datos y la prueba de que se ha convertido en una infraestructura crítica al nivel de las plantas energéticas. La pregunta es a quién le pareció buena idea construir centros de datos en una de las zonas más inestables del planeta.
Un plan que viene de lejos. En un viaje a Arabia Saudí el año pasado, Trump fue acompañado por un séquito de líderes tecnológicos entre los que se encontraban Elon Musk, Jensen Huang, Sam Altman o Sundar Pichai entre otros. En este encuentro se anunciaron inversiones masivas en la región con la construcción de un complejo masivo de centros de datos. Sin embargo, aunque se haya potenciado por esta administración, la anterior fue la que inició el camino. En septiembre de 2024, Biden se reunió con el líder de Emiratos para buscar una alianza estratégica que les permitiera desarrollar su ecosistema de IA.
El motivo. Lo que ha llevado a las tecnológicas a construir en Oriente Medio es evidente: ahorrar. Cuentan en Financial Times que los países del Golfo ofrecieron incentivos muy interesantes, como subsidios y energía más barata. Además, de esta forma se evitan todos los problemas que están teniendo en casa con la red eléctrica, los permisos y la resistencia de muchas comunidades. El negocio parecía redondo.
El mapa de la IA en Oriente Medio. Emiratos y Arabia Saudita son los países con más centros de datos, con 57 y 61 instalaciones respectivamente, según Data Center Map. De todos ellos, muchos son de empresas estadounidenses. Sólo Amazon tiene nueve en la zona, incluyendo los de Emiratos, Bahréin y también Arabia Saudita. Microsoft tiene centros de datos en Emiratos Árabes, Qatar y está construyendo uno en Arabia Saudita. Oracle, OpenAI y otros socios están construyendo un megacentro de datos en Abu Dabi que esperan que alcance los 5GW.
El daño. A pesar de que Oriente Medio haya ganado presencia en el mapa de los centros de datos de las big tech, la concentración de infraestructura sigue siendo irrisoria en comparación a la de la propia Estados Unidos, que cuenta con más de 4.000 instalaciones. Con todo, construir un centro de datos no es precisamente barato. Jensen Huang, CEO de NVIDIA, dijo hace unos meses que cada gigavatio cuesta unos 50.000 millones de dólares.
La ironía. Los mismos líderes que posaron para la foto con Trump en aquel viaje, ven ahora como sus infraestructuras están amenazadas y sufriendo las consecuencias del conflicto causado por el propio presidente. La idea de invertir en tanta infraestructura digital en una zona inestable no era tan buena idea. La guerra contra Irán tiene pinta de que va a alargarse y nada impide a Teherán seguir atacando instalaciones energéticas y tecnológicas en la región. Fueron buscando abaratar costes y puede que acabe saliéndoles caro, aunque viendo el capex proyectado para este año, se lo pueden permitir.
Imagen | Data Center Map (editada)
ues de anuncios individuales.
Source link
-
Actualidad1 día agoEl precio del petróleo se ha desplomado de la noche a la mañana. El de los surtidores de gasolina va a seguir igual
-
Tecnologia2 días agoCambio climático duplica las horas de ‘calor limitante para la vida’
-
Actualidad1 día agoImputan 14 cargos a mujer sospechosa de disparar con rifle AR-15 contra la casa de Rihanna
-
Tecnologia2 días agoSonda Van Allen regresa a la Tierra tras 14 años de su lanzamiento; NASA aclara si hay peligro para la población
-
Tecnologia2 días agoCambio climático duplica las horas de ‘calor limitante para la vida’
-
Tecnologia2 días agoAumento de fallas en inteligencia artificial alerta la ciberseguridad global, revela informe
-
Musica2 días agoHeeseung anuncia su salida de ENHYPEN para iniciar una nueva etapa en su vida
-
Deportes2 días agoMonumental bronca entre Cruzeiro y Atlético Mineiro impone récord de expulsados en Brasil | Video






