Connect with us

Actualidad

Siempre hemos creído que nos divorciamos más hoy que en tiempos de nuestros padres. La ciencia tiene algo que decir

Published

on


Nos casamos menos, nos casamos más tarde, pero… ¿Nos casamos peor? ¿Son nuestros matrimonios más endebles? ¿Nos divorciamos más hoy que en la época de nuestros padres o abuelos? Hay estudios que aseguran que más del 50% de las parejas que se dan el ‘sí quiero’ en España acaban separándose, pero una nueva investigación estadounidense acaba de ahondar en ese dato con una revelación curiosa: hoy en día es mucho más raro que una pareja recién casada se separe al cabo de diez años de vida conyugal que las que se unieron hace 50 o 60 años.

La gran pregunta es… ¿Por qué?

¿Condenados al divorcio? Hace poco el Institute for Family Studies (IFS), una institución estadounidense que se dedica entre otras cosas a realizar estudios sobre familias y matrimonio, se hizo una pregunta interesante: ¿Es cierto el viejo mantra de que la mitad de los matrimonios acaban en los juzgados firmando su divorcio? No es una cuestión menor. Primero, porque al menos en EEUU parece un mantra popular. Segundo, porque ese abultado porcentaje equipara las probabilidades de tener éxito en la vida conyugal con las de lanzar una moneda y que salga cara.

¿Qué descubrió? Para su investigación el IFS echó mano de los datos de la Oficina del Censo de EEUU, por lo que sus conclusiones son básicamente un relejo de lo que ocurre al otro lado del Atlántico. Dejando claro ese punto de partida, no es descabellado pensar que los patrones y tendencias que ha identificado son más o menos trasladables a Europa. ¿El motivo? Sus expertos descubrieron un fenómeno muy claro: aunque es cierto que cada vez nos casamos menos, las parejas que se dan el ‘sí quiero’ hoy crean uniones mucho más sólidas que las de hace unas décadas, cuando había mucha más gente que formalizaba su relación.


Twit
Twit

Click en la imagen para ir al tweet.

¿Qué dicen las cifras? Que solo el 18% de los matrimonios oficializados entre 2010 y 2012 se divorciaron al cabo de diez años. Es un porcentaje algo superior al de las parejas que se casaron en la década de 1950, pero queda por debajo de las que se dieron el ‘sí quiero’ en los 60, 70, 80 y 90. IFL no ha publicado sus datos en detalle, pero sí ha elaborado un gráfico revelador que muestra que el porcentaje de matrimonios de la década de 1970 disueltos pasados diez años rondaba el 30%.

Es más, según sus datos no es correcto que la mitad de los matrimonios acaban rompiendo. Teniendo en cuenta sus registros más recientes, ese porcentaje ronda el 40%. Y su previsión es que descienda a medida que pase el tiempo.

¿Qué significa eso? “Los nuevos matrimonios son más sólidos hoy que en cualquier otra década desde los años 50. Aunque los nuevos matrimonios en la década de los 2000 se parecían inicialmente a los de los 90, las tasas de divorcio se redujeron tras cinco años. A los 20 los matrimonios en la década de 2000 tenían un comportamiento similar a los de los 60”, recoge el informe. “Hemos constatado un aumento en la estabilidad desde finales de los años 70. Y hasta ahora los matrimonios formados en la década de 2010 mantienen la tendencia”.

¿Hay más lecturas? Tras echar cuentas el IFL descubrió que el porcentaje de matrimonios disueltos tras diez años de relación variaba de forma considerable en función de cuándo las parejas se habían casado. Entre las que lo hicieron en los 50 representaban el 14%, entre las de los 60 el 18%, en el caso de las parejas casadas en los año 70 el porcentaje de divorcio alcanzaba el 30% y en las de los 80, el 27%. Desde entonces ese indicador ha disminuido hasta quedarse en el 18%.

Si hablamos de riesgo de ruptura, entre los matrimonios oficializados en la década de 2000 el punto culminante se sitúa a los cinco años de relación. A partir de ese momento el riesgo va disminuyendo poco a poco. En el caso de los matrimonios creados en los 70 el “punto álgido de inestabilidad” se da a los ocho años.

¿Qué pasa con el divorcio gris? El IFL señala que curiosamente lo que parece ganar relevancia es el “divorcio gris”, el que se da entre parejas mayores de 50 años tras décadas de relación. No es nada nuevo, ni exclusivo de EEUU. En 2022 el INE anotó 80.000 divorcios en España, de los que el 33% se dio entre matrimonios que llevaban juntos más de dos décadas. El IFL recuerda sin embargo que la mayoría de los casados mayores de 60 años pasaron por el altar en los años 70 y 80.


Ya
Ya

Click en la imagen para ir al tweet.

¿Qué significa todo eso? Que la resistencia de los matrimonios parece haber evolucionado con la propia sociedad. El porcentaje de divorcios era bajo en los 50, aumentó después de que “la transformación cultural de las década de 1960 y 1970 cambiase radicalmente la estabilidad de las uniones” y ha ido reconfigurándose a medida que lo hacían las parejas, cada vez menos proclives a casarse.

“Los matrimonios más recientes ya han mostrado una mayor estabilidad, lo que podría deberse a que son más selectivos”, desliza el estudio. Son valoraciones a la luz de los datos de EEUU, pero España ha experimentado su propia deriva. En nuestro país un hito lo marcó la aprobación de la Ley de Divorcio en 1981.

¿Han cambiado las parejas? Sí. Y eso es algo que el estudio estadounidense refleja también con claridad. Si en la década de 1980 el 80% de la gente se casaba antes de cumplir los 30 años, entre 2000 y 2012 ese porcentaje había descendido al 64%. La tendencia es trasladable a nuestro país. El año pasado el Observatorio Demográfico CEU publicó un informe que muestra que la probabilidad de dejar de estar soltero antes de los 50 años ha pasado de representar casi el 100% a moverse entre el 43 y 47%, dependiendo de si hablamos de hombres o mujeres.

¿Nos casamos más tarde? Sí. El análisis de CEU constata también que en los 70 entre el 85 y 90% de las personas que se casaban lo hacían antes de los 30 años. Hoy ese porcentaje no llega siquiera al 20%. En 1976 los españoles que se casaron por primera vez tenían de media 26,7 años (24,1 si hablamos de mujeres). En 2022 la cifra era ya de 36,8, o 34,9 en el caso de las novias. El informe llega sin embargo a una conclusión diferente a la del IFS sobre divorcios: según sus cuentas, el 50% de las uniones acaban en ruptura, lo que confirmaría el mantra estadounidense.

¿Nos casamos menos? Así es. Nos casamos más tarde y desde luego nos casamos menos, una tendencia compartida con el esto de Europa. Llega echar un vistazo a los datos del INE para comprobarlo: en 1976 la tasa bruta de nupcialidad, que mide el número de matrimonios por cada mil habitantes, era de 7,18. En 1996 había bajado ya a 4,82, en 2006 se situaba en 4,64 y en 2023, el último dato publicado por el organismo en su web, el indicador marcaba ya 3,55.

“Entre los españoles y los europeos que murieron en 2021 con 80 años o más, menos del 8 % estaban solteros; con las actuales tasas de primonupcionalidad que estiman el equivalente a la probabilidad de que un adulto deje de ser soltero, algo más de la mitad de los españoles jóvenes no se casarán nunca”, recoge el informe elaborado por la CEU. Eso no significa que los jóvenes de hoy no formen parejas estables. Sencillamente hacerlo ya no es sinónimo de matrimonio.

Imagen | Leonardo Miranda (Unsplash)

En Xataka | En toda Europa la natalidad se desploma en cuanto las mujeres comienzan a ganar más dinero. Excepto en Suecia

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Agreden a director ganador del Óscar en Cisjordania; soldados israelíes ingresan a su casa

Published

on


Escrito en ENTRETENIMIENTO el

EFE.- Uno de los codirectores del documental palestino-israleita ganador del Óscar “No other land“, Hamdam Balal, sufrió este domingo una agresión conjunta de colonos y soldados israelíes en su casa en Susiya (sur de Cisjordania), según ha denunciado él mismo en un comunicado difundido redes sociales.

“Esta tarde, cerca de un año después de que ganáramos el Óscar, el mismo colono que me atacó poco después de que volviera de Los Ángeles (Shem Tov Lusky) lideró de nuevo un ataque contra mi casa y mi familia”, recoge el comunicado, que compartieron en sus redes sociales los codirectores del documental Yuval Abraham y Basel Adra.

“Cuatro miembros de mi familia están arrestados en este momento y otro está en el hospital”, continúa.

Balal asegura que un conocido líder colono de la zona, Shem Tov Lusky, entró al recinto de su vivienda con su ganado este domingo.

“Hace dos semanas logramos obtener una decisión del tribunal israelí de que el área alrededor de mi casa estuviera cerrada a los no residentes, pero los colonos rompen esa orden y aún vienen con sus rebaños casi todos los días”, lamenta.

Tras la incursión del colono, el hermano de Balal llamó a la policía y el Ejército de Israel se presentó en el lugar.

Sin embargo, los soldados entraron a la vivienda familiar y atacaron a los presentes, arrestando además a dos hermanos, un sobrino y un primo de Balal. “Otro hermano fue gravemente herido y está en el hospital”.

Preguntado por EFE al respecto, el Ejército israelí aún no se ha pronunciado.

El 24 de marzo del año pasado, colonos encabezados por Shem Tov Lusky dieron una paliza a Balal. Cuando este se encontraba en una ambulancia para recibir tratamiento de sus heridas, soldados israelíes la detuvieron y se lo llevaron arrestado.

“No Other Land” abarca cinco años de grabaciones (2019-2023) en torno al hogar de Basel Adra, el conjunto de aldeas en Masafer Yatta (Cisjordania) que sufrió en ese periodo demoliciones de viviendas, escuelas, pozos de agua y carreteras ante la conversión de la zona en un campo de entrenamiento de Defensa israelí aprobado por Jerusalén.

Casi un año después de la entrega del galardón, Israel continúa llevando a cabo demoliciones en las viviendas de Masafer Yatta y los ataques y agresiones de colonos a la población son prácticamente diarios.

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Hay un motivo por el que los japoneses no necesitan limpiar el polvo tanto como nosotros. Y lo puedes aplicar fácilmente

Published

on


Cuando era pequeña y vivía en Suiza, existía una regla tácita que todos conocíamos: los zapatos no pasaban del felpudo. Era habitual ver pequeños estantes fuera de las puertas, en el rellano, donde se abandonaba el calzado que había pisado la calle. Para nosotros era la norma, pero al cruzar fronteras, esa costumbre se desvanecía. Hoy, sin embargo, la situación parece estar cambiando globalmente. Lo que antes veíamos como una curiosidad cultural de Japón o una excentricidad nórdica, empieza a cobrar sentido en el resto del mundo.

El contraste es fascinante. Mientras en muchos hogares occidentales la limpieza se entiende como una reacción (limpiar lo que se ha ensuciado), en otras culturas se trata de un diseño de vida preventivo. 

En Japón el secreto no es limpiar durante horas, sino evitar que la suciedad cruce el umbral: “La limpieza no es una reacción, sino un diseño de vida basado en la prevención”. Esta filosofía se extiende incluso al aire que respiran; documentos técnicos sobre ventilación residencial japonesa destacan la importancia crítica de crear “pasajes de aire” abriendo ventanas opuestas para expulsar partículas en suspensión, una obsesión por la higiene ambiental que comienza, invariablemente, en la puerta de entrada.

Y no es solo una cuestión de percepción visual. Un estudio de la Universidad de Macquarie en Sídney, lo pone en perspectiva: hasta el 60% del polvo y la suciedad que se acumula en el interior de una casa proviene del exterior, y entra, precisamente, por nuestros pies.

La arquitectura de la costumbre

¿Por qué el mundo se divide entre los que se descalzan y los que no? La respuesta reside en una mezcla de clima, arquitectura y filosofía.

En Japón, la frontera es física. Según explica el medio digital Nippon, las casas cuentan con el genkan, una zona específica en la entrada con un escalón llamado agari kamachi. Este escalón marca el límite sagrado entre el “mundo exterior” (sucio) y el “mundo interior” (limpio). Además, la arquitectura tradicional nipona utiliza suelos de tatami (esteras de paja), un material delicado que se destrozaría con el calzado rígido de calle. 

En el mundo anglosajón, la resistencia es cultural. El periodista Jeff Yang relata en The Guardian una anécdota reveladora sobre su tía taiwanesa, quien le dijo una frase lapidaria al verle entrar calzado: “Cuando entras a mi casa con zapatos, estás caminando sobre mi corazón”. Este choque ilustra la división: para unos es respeto; para otros, como indica Real Simple, donde solo el 31% de los estadounidenses se descalza siempre, es una imposición incómoda.

En España, la historia es distinta y tiene sus propias peculiaridades. No existe una tradición arraigada de descalzarse al entrar. Históricamente, hacerlo en casa ajena podía interpretarse incluso como una falta de educación o una confianza excesiva (“tomarse demasiadas confianzas”). A diferencia de los países nórdicos o asiáticos, en España se confía en la limpieza reactiva, algo que los usuarios en foros de debate como Reddit resumen con humor e ironía: “Podemos permitirnos esa costumbre porque inventamos la fregona”.

Sin embargo, la tendencia está virando tras la pandemia. Cada vez más anfitriones imponen la norma del “zapato cero” por higiene. Es el caso de la influencer de estilo de vida Patricia Fernández quien, citada en Lecturas, asegura que “quitarse los zapatos en la entrada es su norma número 1”, ofreciendo siempre opciones cómodas o cestas con zapatillas para sus invitados.

Más allá de la suciedad visible, quitarse los zapatos tiene un profundo impacto psicológico y simbólico. No es solo higiene, es un ritual de transición. El doctor Manuel Viso explicaba que descalzarse envía una señal potente a nuestro cerebro: “Cambiamos de ambiente, relájate, estamos en casa, ya dejamos el trabajo atrás”. Es un interruptor físico para la desconexión mental, como cambiarse ropa

Desde una perspectiva energética, la experta en Feng Shui Gloria Ramos detalla en Revista Interiores que la puerta principal es “la boca del Qi” (la energía vital). Dejar los zapatos tirados o entrar con ellos bloquea esa energía y el bienestar del hogar. Incluso la forma de hacerlo importa, en Japón la etiqueta exige no solo quitarse los zapatos, sino girarlos para que apunten hacia la puerta (listos para la salida) y hacerlo sin dar la espalda al anfitrión, un gesto que denota respeto y consideración hacia la comunidad que habita esa casa.

La ciencia inclina la balanza de forma contundente

Aquí es donde el debate cultural choca con la realidad microscópica. Si pensabas que tus zapatos estaban limpios porque no pisaste barro, los expertos tienen malas noticias.

“El 99% de los zapatos analizados dan positivo en materia fecal”, afirma rotundamente el farmacéutico Álvaro Fernández en El Periódico de Aragón. Esto se debe a que caminamos por calles donde hay restos invisibles de excrementos de animales y suciedad de baños públicos. El microbiólogo Jonathan Sexton, de la Universidad de Arizona, confirma en Muy Interesante que casi todas las suelas albergan bacterias como E. coli (presente en el 96% de los casos) y Clostridium difficile, una bacteria que causa problemas intestinales graves.

Pero no son solo bacterias. Según The Conversation, los zapatos transportan pesticidas de los jardines, plomo del polvo urbano y selladores de asfalto cancerígenos que acaban en el aire de nuestro salón. 

Es importante no caer en el alarmismo. Aunque los zapatos son centros de suciedad, no son los únicos culpables. Un estudio publicado en Scientific Reports advierte que los teléfonos móviles también son “plataformas microbianas peligrosas” que albergan un amplio espectro de organismos, a menudo resistentes a antibióticos, y que nos llevamos constantemente a la cara. Es un recuerdo más de que objetos como el móvil o las esponjas de cocina pueden tener tanta o más carga bacteriana que el calzado.

Aun así, expertos como Kevin Garey matizan que, aunque para un adulto sano el riesgo de infección por el suelo es bajo (ya que no vivimos a ras de suelo), la recomendación es estricta si hay niños que gatean o personas inmunodeprimidas en casa.

La tendencia es clara: la frontera del felpudo se está endureciendo en occidente, pero con nuestro propio estilo. No tenemos genkan, pero hemos aprendido a adaptar nuestros recibidores.

Cada vez más hogares incorporan bancos, cestas de mimbre o zapateros estrechos en la entrada para facilitar esta transición sin perder estilo. Incluso el mercado ha respondido a esta demanda: ya no es extraño encontrar en tiendas como Alehop kits de “invitados” con pantuflas listas para las visitas. Quizás no tengamos un tatami delicado ni un protocolo milenario, pero la evidencia científica y la búsqueda de confort mental nos están llevando al mismo punto: dejar los zapatos en la puerta no es una manía, es el primer paso real para sentirse, por fin, en casa.

Imagen | Freepik

Xataka | TikTok se ha llenado de supuestos “narcisistas”. La psicología tiene claro que lo que está pasando es otra cosa



ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Confirman el fallecimiento de la actriz Dolores Muñoz Ledo, pionera del doblaje en Latinoamérica

Published

on


Escrito en ENTRETENIMIENTO el

La Asociación Nacional de Actores (ANDA) confirmó el fallecimiento de la actriz de doblaje Dolores Muñoz Ledo Ortega, también conocida como “Marcela Septien“, considerada una pionera del doblaje en español en Latinoamérica. 

A través de un comunicado en su página oficial lamentaron lo sucedido y destacaron que hasta sus últimos días era una socia activa de la asociación. 

Hasta el momento se desconocen de manera oficial las causas de su muerte o más detalles al respecto. 

Según medios especializados, “Marcela Septien” falleció a los 107 años de edad y su trayectoria data desde la época de 1943, cuando prestó su voz para el personaje de Sorceress en “He-Man y los Amos del Universo“.

Aunque también es recordada por interpretar a la ardilla de la caricatura infantil Chip en “Chip y Dale al rescate” en 1989. 

Según los reportes de la comunidad del doblaje latinoamericano, su trayectoria es una de las más longevas.

En ese sentido, la actriz de doblaje también mantuvo una carrera en las radionovelas durante la época en la que estas eran populares, como en los años 60; una de ellas es “Kalimán: El juego de la muerte”. 

Los reportes apuntan que, aunque su trabajo se enfocó en el doblaje en español, también prestó su voz para proyectos en Estados Unidos, en la ciudad de Nueva York.

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Trending