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Un promotor alemán ha comprado un búnker nazi por un millón de euros. Ahora quiere convertirlo en una “fortaleza” para ricos

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Alemania sigue lidiando con el legado de los nazis. Por todo el país existe una extensa red de búnkeres de la Segunda Guerra Mundial con capacidad para albergar a casi medio millón de personas. Algunos de los que quedan se han rediseñado para servir a las ciudades, pero hay quien quiere recuperarlos para algo similar a su propósito original: ser una fortaleza para los más ricos ante el temor de una Tercera Guerra Mundial.

Y tienen hasta su propia criptomoneda: el BunkerCoin.

El proyecto. Todo empieza cuando a un desarrollador inmobiliario se le ocurrió la idea: convertir un sistema de túneles de la Segunda Guerra Mundial en un búnker para ricos que temen que estalle una Tercera Guerra Mundial. Esos túneles de 13 kilómetros de largo están cerca de la ciudad de Halberstadt, a unos 200 kilómetros al suroeste de Berlín y fue construido por prisioneros del campo de concentración Buchenwald.

En 2019, el empresario Peter Karl Jugl compró, a través de su empresa Global Project Management, estos túneles por 1,3 millones de euros. Ahora quiere obtener beneficios.

Búnker de lujo. La idea de Jugl es crear viviendas protegidas que, además, tengan todas las facilidades y comodidades. “Similares a las habitaciones en yates de lujo”, según el proyecto, con comida que se obtendrá mediante agricultura y cultivo de hongos en interiores. Entre las comodidades que se citan, encontramos una escuela, un taller, un casino, hospital, taller, gimnasio y spa.

Para que no se pierda el ciclo circadiano (aunque sin la luz solar es algo complicado), la instalación simulará amaneceres y atardeceres en algo extremadamente parecido a lo que podemos ver en los refugios nucleares de la saga ‘Fallout’. También será a prueba de una guerra nuclear.

BunkerCoin. ¿Cómo se garantiza la entrada? Mediante la compra de una criptomoneda, cada una garantizando un centímetro cúbico de espacio en el interior del búnker. Se calcula que una habitación pequeña costaría alrededor de medio millón de dólares

Bunker
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Actualmente…

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La intención

Memoria histórica. Se estima que cerca de 7.000 internos del campo de Buchenwald trabajaron en los túneles y más de la mitad murieron mientras excavaban. El propósito de la instalación en su día fue la fabricación de material de aviación durante la fase final de la guerra y, evidentemente, el plan del búnker de lujo no ha hecho ni pizca de gracia a los descendientes de aquellos esclavos que lo construyeron.

Langenstein-Zwieberge es un memorial construido en las inmediaciones del campo de prisioneros que honra tanto a las víctimas como a los supervivientes y su director, Gero Fedtke, calificó el proyecto como “una forma inapropiada de tratar el patrimonio histórico del túnel”.

Bunkercoin
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Incredulidad. Curiosamente, a Jugl todo esto le ha pillado a pie cambiado. En una entrevista telefónica concedida a la AFP, afirmó que ha estado dejando que los visitantes del memorial accedan a una sección del túnel en la que aún quedan rastros históricos de la era nazi, pero quiso separar los túneles del campo de prisioneros ubicado a unos dos kilómetros. Además, comentó que esta “construyendo una instalación para salvar vidas humanas en caso de emergencia y he sido tratado injustamente, insultado y amenazado”.

Una asociación de familiares de prisioneros no está en esa misma página, señalando que es imposible desligar los túneles del campo, ya que la razón de existir de aquella instalación fue albergar a la mano de obra esclava que excavaría los túneles. Fedtke comenta que, al igual que el campo, los túneles tienen relevancia histórica porque en Buchenwald “apenan se han conservado rastros históricos de la era nazi y en el túnel es totalmente diferente”.

Quieto ahí. Con todo este revuelo, Jugl ha ofrecido al estado de Sajonia-Anhalt la posibilidad de recomprar los túneles. Hay que decir que su empresa se especializa en la compra de “propiedades cuanto más grandes, mejor” con el objetivo de rentabilizarlas y, ahora, ofrece la recompra de la red de túneles por ocho millones de euros.

Sin embargo, el Ministerio de Cultura del estado afirmó a AFP que no han recibido ninguna solicitud de permiso para la construcción del búnker y que, “al tratarse de un monumento cultural, todos los cambios estructurales o de uso requieren aprobación”. Lo que sí han recibido es la propuesta de recompra, algo que ha llevado a algunos a pensar que el plan de Jugl no era crear ningún búnker, sino simplemente ruido para que el estado le diera más dinero del que pagó originalmente por los túneles y ganar en la transacción.

Sea lo que sea, es una curiosa forma de jugar con algo tan sensible como la memoria histórica de las víctimas del nazismo.

Imágenes | Bunkercoin

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el negocio infalible de Sydney Sweeney o Justin Bieber es vender ropa interior

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Durante más de una década, las estrellas de Hollywood han competido por dominar el mercado de destilados premium, desde George Clooney hasta Dwayne Johnson. Ese mismo impulso empresarial parece haberse desplazado ahora hacia un territorio más íntimo: la lencería y los calzoncillos. Justin Bieber y Sydney Sweeney son las últimas estrellas que proponen que nuestra intimidad venga con su marca. Detrás de ello, un cambio en las estrategias de diversificación de ingresos de las celebridades, donde el arte deja de ser el objetivo principal.

Justin. El domingo pasado, Justin Bieber subió al escenario de los Grammy Awards para interpretar una versión minimalista de su ‘Yukon’ vestido únicamente con una guitarra y unos llamativos boxers holgados. No se trataba de una declaración artística cualquiera: el cantante canadiense promocionaba ante millones de espectadores su línea de accesorios Skylrk, lanzada en 2024 con una selección minimalista de calcetines, sandalias, gafas de sol y boxers. Los calzoncillos se agotaron en cuestión de horas tras la actuación de los Grammy.

Sydney. Apenas una semana antes, Sydney Sweeney había anunciado el lanzamiento de Syrn (pronunciado “siren”), su propia marca de lencería, mediante un acto de desobediencia civil calculada: colgar sujetadores en el icónico letrero de Hollywood. La estrategia publicitaria, técnicamente ilegal, generó exactamente la cobertura mediática que la actriz buscaba. Su propuesta apunta, además, a un nicho específico: cuerpos tradicionalmente desatendidos por la industria. Su primera colección, Seductress, ofrece ropa interior en 44 tallas (desde 30B hasta 42DDD) con precios inferiores a 100 dólares.

El precedente del tequila. Antes de la fiebre de los famosos por la ropa interior, hubo otra de aún más graduación. George Clooney y su amigo Rande Gerber decidieron crear su propio tequila para consumo privado. Durante dos años trabajaron con un maestro destilador en Jalisco perfeccionando la fórmula, y lo llamaron Casamigos. Pronto salió al mercado y llegaron a producir más de mil botellas anuales. Cuatro años después, Diageo adquirió la empresa por 700 millones de dólares.

El impacto fue inmediato. Dwayne Johnson lanzó Teremana en 2020. Kendall Jenner presentó 818 Tequila ese mismo año. Michael Jordan y un grupo de propietarios de equipos de la NBA fundaron Cincoro en 2019. La lista se multiplica con otros famosos y bebedizos: Sean “Diddy” Combs con DeLeón, Nick Jonas con Villa One, Rita Ora con Próspero, e incluso la banda AC/DC con Thunderstruck. Pero tal y como señalan los expertos, el negocio impone un cambio: la Generación Z muestra menos inclinación hacia el consumo de alcohol comparada con generaciones anteriores, lo que sugiere que el boom del tequila celebrity podría haber alcanzado su pico.

El nuevo boom: ropa interior. Ahora que el mercado del tequila muestra signos de agotamiento, la ropa interior emerge como el nuevo territorio de expansión para los famosos emprendedores. Rihanna inició el camino en 2018 con Savage X Fenty, una línea de lencería que rompió con los estándares tradicionales de la industria al ofrecer hasta 44 tallas y priorizar la diversidad racial en su propuesta visual. Una estrategia muy rentable: en 2021, la marca alcanzó una valoración de mil millones de dólares tras levantar 115 millones en una ronda de financiación.

Kim Kardashian fue otra: creó Skims en 2019 como extensión de su creciente imperio mediático, y no le hacía ascos a la controversia. En octubre de 2024, lanzó microtangas con vello púbico sintético disponibles en distintos colores y texturas. Nombres más vinculados a la moda como Heidi Klum ya tienen experiencia: ésta tiene una línea de lencería de lujo desde 2015, y la artista burlesque Dita Von Teese desde 2012.

¿Por qué ropa interior? Fácil: el sector global de ropa interior movió 187.610 millones de dólares en 2025 y se proyecta que llegue a 314.442 millones para 2035, con una tasa de crecimiento anual del 5,3%. Es un negocio redondo que lleva a los famosos y famosas a convertirse en modelos aspiracionales también en lo más íntimo. Las fotos de Sweeney posando con su ropa interior parecen salidas de una sesión de ‘Playboy’. Y ahora sus fans pueden lucir como ella.

Menos arte. En lo que sí coinciden muchos de estos artistas es que su producción creativa se ralentiza cuando descubren que estos negocios son más rentables. Rihanna no ha publicado un álbum desde 2016. Ryan Reynolds invierte en clubes de fútbol, equipos de Fórmula 1 y marcas de ginebra y solo rueda cine ocasionalmente. George Clooney está prácticamente retirado. Algunos analistas ya lo han calificado como un signo de la fama moderna: vender antes que crear. A algunos, de momento, les está funcionando muy bien.

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Algo oscuro no para de crecer en el hielo de Groenlandia. Y está derritiendo la masa helada a una velocidad inesperada

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Groenlandia fue durante siglos sinónimo de inmovilidad, un territorio que parecía ajeno al paso del tiempo, protegido por una capa de hielo tan vasta que incluso los exploradores polares la veían como algo eterno. Desde los primeros asentamientos inuit hasta las expediciones europeas del siglo XIX, la isla fue más un símbolo de resistencia que de cambio, un lugar donde el paisaje imponía sus propias reglas. Precisamente por eso, cualquier alteración en su superficie tiene hoy un peso histórico que va mucho más allá de lo que parece a simple vista.

Una mancha oscura sobre el hielo. Sobre la inmensa capa de hielo de Groenlandia está creciendo algo aparentemente insignificante, pero con un efecto desproporcionado: algas microscópicas que tiñen la nieve de verde, rojo o marrón grisáceo y reducen su capacidad de reflejar la radiación solar. 

En un Ártico que se calienta hasta cuatro veces más rápido que el resto del planeta, esta denominada como “zona oscura” acelera la pérdida de cientos de miles de millones de toneladas de hielo cada año, contribuyendo de forma directa al aumento del nivel del mar y añadiendo una nueva capa de complejidad a un sistema climático ya desestabilizado.

Polvo, nutrientes y un ciclo. Contaba el New York Times la semana pasada que muchas de las investigaciones más recientes muestran que el viento arrastra polvo rico en fósforo desde las franjas rocosas descubiertas en los márgenes de Groenlandia hacia el interior del hielo, alimentando las floraciones de algas. 

Aquí está el quid de todo, porque a medida que el hielo se derrite, libera además nutrientes atrapados durante décadas o siglos en sus capas profundas, lo que crea una especie de círculo vicioso: uno donde más deshielo libera más alimento, las algas proliferan, el hielo se oscurece y se derrite aún más rápido. 

Este mecanismo, una y otra vez, convierte el calentamiento en un proceso autoacelerado difícil de frenar una vez iniciado.

El impacto medible de un fenómeno microscópico. En el suroeste de Groenlandia, una de las regiones que más rápido se está derritiendo, las algas ya explican alrededor del 13% del agua de escorrentía generada por el deshielo estival. 

De hecho, estudios publicados en revistas como Environmental Science and Technology y Nature Communications han demostrado que incluso cantidades ínfimas de fósforo y nitrógeno, liberadas desde el hielo o transportadas por el aire, bastan para sostener estas comunidades biológicas, lo que sugiere que el fenómeno podría extenderse a zonas mucho más amplias del casquete.

Un problema climático. Plus: el oscurecimiento del hielo no ocurre en un vacío político ni económico. El retroceso del hielo marino alrededor de Groenlandia está abriendo nuevas rutas marítimas y facilitando el acceso a recursos minerales, petrolíferos y gasísticos, aumentando el interés estratégico por la región. 

Cualquier actividad industrial adicional podría liberar, por ejemplo, hollín y partículas que agraven aún más el oscurecimiento del hielo, acelerando un proceso que, en el peor de los escenarios, podría contribuir a una subida global del nivel del mar de hasta siete metros si la capa de hielo desapareciera por completo.

Lo que se sabe… y lo que aún no. Los científicos coinciden en que las algas no son la causa del calentamiento global, sino más bien una consecuencia que amplifica sus efectos, mientras subrayan que la raíz del problema sigue siendo la quema de combustibles fósiles en el planeta. 

Sin embargo, todavía se desconoce con precisión hasta qué punto esta “mancha oscura” puede expandirse y cómo integrar su impacto en los modelos de subida del nivel del mar. Mientras tanto, Groenlandia parece ofrecernos una advertencia de lo más inquietante (otra más): que incluso los cambios más pequeños, aquellos invisibles a simple vista, pueden inclinar el equilibrio de uno de los sistemas más grandes y frágiles del planeta. 

Imagen | Jenine McCutcheon/University of Waterloo

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Llevamos siglos soñando con frenar el envejecimiento. La pregunta es si por fin lo estamos logrando: Crossover 1×37

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Mitos como el de la fuente de la eterna juventud han servido para que a través de los tiempos los seres humanos soñemos con no envejecer y vivir eternamente. La realidad sigue siendo cruel: aunque la esperanza de vida ha aumentado, envejecemos sin que parezca haber freno para ello.

Pero hay quien defiende que puede haberlo. En este episodio hemos hablado con el Dr. José Hernández, experto en longevidad y fundador de una clínica especializada en Age Reversal, para entender qué es realmente envejecer, por qué hoy se considera una enfermedad, y qué tecnologías podrían permitirnos volver atrás biológicamente.

En este debate hablamos de la teoría de la información y el daño epigenético, de la reprogramación celular, o de cómo hay ya grandes empresas —y algunos multimillonarios— invirtiendo de forma notable en esto. 

De hecho, a la ciencia más avanzada le acompañan métodos que parecen mucho más efectivos no tanto a la hora de frenar el envejecimiento como de lograr que nuestro estado físico sea mucho mejor cuando ese proceso nos afecte: el ejercicio físico es pilar absoluto de la longevidad, asegura este experto. 

Por supuesto hay otros factores que influyen —la alimentación y la genética, desde luego, lo hacen— pero estamos ante una cuestión que ha abierto numerosas vías de investigación, algunas de las cuales son prometedoras. Quién sabe qué puede pasar.

En YouTube | Crossover

En Xataka | No me digas tu edad, dime tu fuerza de agarre: cómo simples gestos nos dicen lo bien que estamos envejeciendo

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