Actualidad
Este es el quién es quién de las gafas conectadas de China. Y demuestra que Meta, Google o Apple lo van a tener muy difícil
Muy pronto a las Ray-Ban Meta y a las Apple Vision Pro les van a salir competencia. Pero mucha. Y aunque sin duda los van a tener también cerca de casa, donde el mercado está explotando en China. Allí el se perfila un auge extraordinario del segmento de las gafas conectadas y las gafas de realidad aumentada: ya tenemos varios fabricantes con una trayectoria prometedora.
Frente a la consolidación del mercado occidental y sobre todo estadounidense, donde solo unas pocas marcas parecen dispuestas a apostar por este mercado, en China son muchas las empresas que están apostando por él. Tanto es así que se habla de la “Guerra de las cien lentes” (百镜大战) y en ella participan tanto algunas de las grandes de la industria tecnológica china —Xiaomi, Huawei, Alibaba, Baidu— como empresas con una dimensión mucho más reducida y que se han especializado en este tipo de segmento.
A diferencia del mercado de realidad virtual —muy orientado a disfrutar de videojuegos—, el segmento de la realidad aumentada es mucho más ambicioso y plantea un futuro en el que este tipo de wearable será el complemento perfecto de nuestro smartphone.
China está demostrando estar especialmente volcada en este segmento, y hemos querido hacer un repaso completo de quién es quién en esta industria, además de explicar qué tipo de dispositivos existen y los retos a los que se enfrentan estos fabricantes. Empecemos con los protagonistas, que en algunos casos no son conocidos en los mercados occidentales pero que seguramente den mucho que hablar.
Xiaomi
No hacen falta muchas presentaciones para este gigante que está metido en todo tipo de apuestas tecnológicas. Las nuevas gafas inteligentes/conectadas de este fabricante, las Xiaomi AI Glasses, compiten directamente con las Ray-Ban Meta y tienen características llamativas, como la capacidad de grabar vídeo de forma continua durante 45 minutos o contar con una autonomía de 8,5 horas.

Xiaomi AI Glasses
El control táctil en las patillas se une a características llamativas como la posibilidad de oscurecer o aclarar el tinte de la lente para parecer que son unas gafas de sol o unas gafas más traslúcidas.
Como sus rivales, cuenta con cámaras para capturar imágenes y vídeos, pero también es posible realizar pagos con ellas simplemente mirando un código QR, un método muy extendido en China. El precio (240 euros al cambio para la versión estándar) es llamativo, aunque de momento solo están disponibles en China.
Alibaba
Esta empresa tampoco quiere despistarse en este mercado y a finales de julio presentó sus Quark AI Glasses, que se lanzarán en China a finales de 2025 y que entre otras cosas presumirán de un componente muy especial: su modelo de IA Open Source Qwen, uno de los más reputados del mercado.

Alibaba Quark AI Glasses
No hay apenas detalles de estagafas, aun Alibaba sí indicó que staciones similares a las de su competencia. Esto es: cámaras para capturar fotos y vídeo, así como altavoces y micrófonos para mantener conversaciones telefónicas como para conversar con su IA. Ahí es donde su modelo de IA propio quiere marcar la diferencia.
Huawei
La compañía que durante un tiempo tuvo el cetro de los móviles a nivel mundial lleva más tiempo del que parece trabajando en este segmento. Ya en 2021 lanzó sus Eyewear con HarmonyOS, pero ahora quiere ir más allá con modelos adaptados a los nuevos tiempos.

Huawei Eyewear 2
Uno de ellos es la evolución de aquel producto: las Huawei Eyewear 2 no son tan ambiciosas como sus competidoras chinas, y se centran en el audio. De hecho no hay cámaras para sacar fotos o vídeos, y aquí se apuesta por usarlas como unas gafas con altvoces y micrófonos integrados.
Eso hace que sean más ligeras y que la autonomía sea prometedora (11 horas, asegura el fabricante) pero además habilita su uso no solo para escuchar música o podcasts, sino para el uso de chatbots de IA que permitan conversar en tiempo real.
Baidu
Baidu es otra de las grandes tecnológicas chinas, y también parece estar muy interesada en este segmento. Lo demuestra el lanzamiento en la Baidu World Conference de 2024 de sus Xiaodu AI Glasses.

Baidu Xiaodu AI Glasses
De ellas el fabricante presumía asegurando que eran las primeras con un modelo de IA nativo chino —basado en Ernie— y que además teóricamente compiten directamente con las Ray-Ban Meta en prestaciones. Desde aquel lanzamiento, eso sí, no se ha confirmado aún la disponibilidad real de dichas gafas.
XReal
Estamos ante uno de los fabricantes que más experiencia lleva en este mercado. Su trayectoria es tan relevante que durante el evento Google I/O una de las demostraciones con Android XR se hicieron con uno de sus últimos modelos de gafas inteligentes.

XReal Pro
Ese Project Aura es —disponible “en 2026”, sin más datos— es de hecho uno de los diversos modelos que Xreal ha ofrecido en los últimos años, y entre los que destacan tanto las XReal Pro como las XReal One o las XReal Air 2 Ultra.
En ambos casos contamos con unas gafas de realidad aumentada que tienen integradas unas minipantallas en las que es posible mostrar todo tipo de información. La propuesta está a caballo entre lo que proponen por ejemplo las Vision Pro y lo que proponen las Ray-Ban Meta, pero el formato —unas gafas de sol, aunque más grandes de lo normal— es especialmente atractivo.
Hay otro argumento interesante a favor de XReal: la empresa, que recientemente se ha mudado a Shanghai, no usa los tradicionales Snapdragon de Qualcomm como sus competidores, sino que ha desarrollado sus propios SoC, los Real X1, que parecen aventajar incluso a los de lass Apple Vision Pro en términos de latencia.
Sus productos aún no cuentan con la integración de modelos de IA, pero la empresa ya ha indicado que esa opción podrá integrarsesin problemas en el futuro. Para su CEO Xu Chi, no es necesario ofrecer aún dicha opción y prefieren centrarse de momento en la experiencia de usuario. Habrá que ver más adelante si aciertan o no con ese enfoque.
Rokid
Rokid, fundada en Hangzhou en 2014 por Zhu Mingming —ex de Alibaba— ha acabado convirtiéndose en otro referente en esta industria. La startup ya ha levantado cerca de 85 millones de dólares en dos rondas de inversión, y parece que la relación con su empleador sigue siendo buena, porque las gafas de Rokid cuentan con los modelos de IA Qwen de Alibaba para la traducción en tiempo real.

Rokid Max 2
El enfoque de Rokid, eso sí, parece ser más empresarial, más B2B. Ya ha llegado a acuerdos para fabricar gafas conectadas especializadas para su uso en la estación espacial china, y en su web oficial destacan alianzas con empresas de las industrias petrolífera o de minería.
Como sucede con XReal, Rokid es un fabricante que lleva tiempo trabajando en el segmento de las gafas conectadas y las gafas con realidad aumentada. Las Rokid Max 2 (429 dólares) son un buen ejemplo de ese concepto, y compiten directamente con las gafas de XReal o las de Wigain.
Este modelo permite disfrutar de minipantallas en las que proyectar imágenes, vídeo o videojuegos, y para usarlas existe además un pequeño módulo externo llamado Rokid Station en forma de mando a distancia y que cuenta con su propia batería, permitiendo depender de un móvil para suministrar contenidos y experiencias móviles en las pantallas de las gafas.
Estas gafas se benefician además de la actual alianza con Alibaba, que proporciona su modelo de IA Tongyi. Gracias a dicho modelo es posible disfrutar de una función de traducción en tiempo real.
Wigain
Este fabricante cuenta con las llamadas Omnision XR Glasses, un modelo que teóricamente se pondrá a la venta a principios de 2026 y que destaca por su tecnología de proyección de imágenes. Esa opción no está presente en otros productos de la competencia en la línea de las Ray-Ban Meta —donde la interacción es sobre todo con la voz y el audio—, y va un paso más allá en este tipo de experiencia de uso.

Wigain Omnision XR Glasses
Para desarrollarla hacen uso de una “guía de ondas difractiva” basada en carburo de silicio —con un índice de refracción más elevado que el bidrio convencional— y que permite diseños más eficientes y con mayor campo visual.
Las gafas de Wigain prometen un campo de visión (FOV) de 50º, similar a ver una pantalla de 100″ desde tres metros de distancia, según el fabricante. Su brillo de 900 nits y sus pantallas micro-OLED de Sony con 108% de cobertura sRGB. Y por supuesto, todo aderezado con un asistente de IA y un sistema propio llamado Oasis OS que plantea el acceso a funciones similares a las que Google proponía con su Project Aura.
RayNeo
Esta empresa es una subsidiaria de TCL, y a diferencia de otros competidores se han centrado especialmente en vender sus productos fuera de las fronteras chinas. De hecho su CEO ,Li Hongwei, explicaba en una entrevista en 2024 cómo “primero queremos establecer nuestra presencia en mercados extranjeros”, lo que ha provocado que sea posible encontrar sus productos en Amazon.

RayNeo Air 3s AR Glasses
Las RayNeo Air 3s AR Glasses (269 dólares) son uno de los últimos productos de RayNeo, que lleva apostando por el segmento de las gafas de realidad aumentada, aunque lo hace con un diseño diferencial en el que los cristales no tienen marco.
Según el fabricante, las pantallas interenas son capaces de proyectar una pantalla que equivaldría a una de 201 pulgadas a seis metros de distancia. No parecen apostar tanto por posibles funciones de IA, y aquí lo que destaca es esa experiencia de uso para disfrutar de contenidos multimedia o videojuegos, pero también de vídeos espaciales imitando la idea de las Vision Pro de Apple.
Como en el caso de Rokid, también se ofrece un pequeño módulo externo que tiene su propio procesador, memoria y almacenamiento y que puede servir para no depender del móvil.
INMO
Inmo es una de las startups más recientes del mercado chino, y su estrategia ha sido la de ofrecer gafas algo más básicas en prestaciones pero también más asequibles que las de sus competidores. Sus Inmo Go (379 dólares) por ejemplo, permiten ser usadas para ir en la bici y seguir una ruta o tomar notas en reuniones.

Inmo Go
Aun así estas gafas sí apuestan por la IA —no como las de XReal— y ofrecen un asistente de IA potenciado por ChatGPT que entre otras cosas ofrece traducción en tiempo real en 11 idiomas. Tmabién han llegado a un acuerdo con China Mobile para integrar los modelos de IA de esta empresa, conocidos como Jiutian, en estos dispositivos.
Mucho menos conocido, este fabricante parece también dispuesto a irrumpir en el mercado con modelos como sus INMO Air3, unas gafas de realidad aumentada con pantallas 1080p que sorprenden por un diseño bastante discreto. No están aún disponibles, pero sí lo están un modelo anterior, las Inmo Go.
Como ocurre con las XReal o las Rokid, aquí la apuesta es la ofrecer esas pantallas Micro-OLED de Sony en las que proyectar todo tipo de contenidos: es posible usarlas para ver películas, jugar a videojuegos o tener varios monitores virtuales en pantalla.


Hay aquí un elemento curioso adicional: un anillo de control (3DoF Smart Ring) que plantea una singular alternativa al control gestual convencional.
Meizu
La firma, también una vieja conocida del mercado móvil, se ha adentrado también el segmento de las gafas de realidad aumentada. Meizu es propiedad del grupo automovilístico Geely, y una de las características de las gafas conectadas en las que están trabajando es precisamente el de poder usarlas en la conducción de los coches del grupo.

Meizu StarV View AR
Meizu ha desarrollado su propio modelo de IA para sus gafas, FlyMe, pero sus gafas también permiten la integración con modelos como DeepSeek, Qwen o Doubao.
Las gafas Meizu StarV View AR (460 dólares) son competidoras directas de las de XReal, por ejemplo, y cuentan con unas pantallas que permiten proyectar pantallas virtuales de hasta 188 pulgadas. La promoción de este modelo no parece tan ambicioso como el de sus competidores —no hay apenas información en la web oficial— pero aun así esta empresa es una de las protagonistas del sector.
Vivo
Este fabricante ha tomado una decisión similar a Xiaomi, y ha querido añadir un segmento más a su catálogo de dispositivos móviles. Pero en lugar de apostar por unas gafas de realidad aumentada del tipo Ray-Ban Meta, lo que ha hecho es ir directamente a unas gafas de realidad mixta, las Vivo Vision Discovery Edition, que compiten con las Apple Vision Pro.

Vivo Vision
El resultado, como hemos visto estos días, es prometedor, y las prestaciones y especificaciones nos hablan de un producto que ofrece prácticamente la misma experiencia y opciones de las Vision Pro, pero en un formato más compacto y casi la mitad de ligero.
Las Vivo Vision son por tanto un singular ataque frontal a un tipo de dispositivo en el que hasta ahora solo había un representante real —Apple— pero que pronto se verá animado con productos como el que Samsung y Google ya tienen casi a punto con su Project Moohan.
Gafas conectadas de todos los colores
Este tipo de gafas de realidad aumentada (o mixta) tiene su claro exponente actual en las Ray-Ban Meta, pero en realidad hay varias categorías de producto que podrían seguir esta clasificación atendiendo a su complejidad:
- Gafas conectadas: en las que la interacción se centra en el audio y la voz, no hay cámaras. Las patillas de las gafas integran altavoces, micrófonos, batería y procesador, además de sensores táctiles para el control de las funciones. Ej: Huawei Eyewear 2.
- Gafas conectadas con cámaras: más ambiciosas que las primeras, cuentan con cámaras con las que poder capturar imágenes y fotos, pero que también se postulan como los “ojos” de la IA integrada en algunos modelos. Hacen todo lo que hacen las anteriores, pero las cámaras dan un plus a nivel de versatilidad. Ej: Ray-Ban Meta.
- Gafas conectadas con pantallas: otro paso evolutivo más que está a caballo entre las Ray-Ban Meta y las Apple Vision Pro. En ellas tenemos la fusión de ambos mundos, ya que cuentan con pantallas Micro-OLED en las que es posible proyectar todo tipo de información. La idea es poder usarlas en todo tipo de ámbitos, como nos mostraron tanto Google con Project Astra como Meta con su Project Orion. En este segmento es donde los fabricantes chinos llevan ya ventaja. Ej: XReal Pro, Rokid Max 2.
- Gafas de realidad mixta: que son una fusión entre las gafas de realidad aumentada y las de realidad virtual tradicionales. El mejor exponente de este tipo de dispositivo son las Vision Pro de Apple, que ofrecen unas prestaciones sobresalientes aunque su precio es elevado y no son adecuadas para llevar fuera de casa. Aquí también acaba de aparecer un competidor chino. Ej: Vivo Vision.
La importancia de las pantallas
Los fabricantes chinos están aprovechando al máximo las prestaciones de las pantallas Micro-OLED que fabricantes como Sony llevan tiempo desarrollando. Este tipo de pantallas de pequeño formato son perfectos para poder “acoplarse” por delante de los cristales de las gafas conectadas, ofreciendo así unas pantallas en las que proyectar todo tipo de información pero al mismo tiempo.

Pantalla Micro-OLED. Fuente: Sony.
La resolución de este tipo de pantallas es extraordinaria y permite disfrutar de una calidad y definición de la imagen sobresaliente. Tenemos un ejemplo perfecto de esa calidad en las Vision Pro de Apple, que hacen uso de este tipo de tecnología para mostrar la información. Por supuesto no es exclusiva de ellos, y como decimos son varias las gafas conectadas de fabricantes chinos que presumen también de este tipo de tecnología que previsiblemente se convertirá en una de las claves de este mercado a corto plazo.
Pero es que además en esos sistemas de pantallas puede haber otro elemento clave: la tecnología waveguide de guía de ondas que se encarga de llevar la imagen desde la pantalla a nuestro ojo y que permite que veamos además el mundo real a través de un cristal transparente. Superpone la imagen de la Micro-OLED “inyectada” en el waveguide, y además permite un diseño delgado.

Algunas gafas conectadas comienzan ya a usar sistemas de guías de ondas (waveguide), que proyectan todo tipo de imágenes e información en los cristales.
En las Vision Pro no se usa waveguide difractivo, y en lugar de eso las pantallas Micro-OLED se colocan dentro de un sistema de lentes tradicionales —tipo pancake o Fresnel—. Aunque las Vision Pro ofrecen la capacidad de ver nuestros alrededores también, lo que hacen en realidad es mostrarnos un vídeo de esos alrededores capturado por las cámaras externas de la cámara. Con la tecnología waveguide no ocurre así.
Los “cinco pequeños dragones” y los retos
El segmento de la realidad virtual y aumentada china levantó unos 340 millones de dólares en inversión en 2024, sobre todo centrados en los llamados “cinco pequeños dragones” de la industria AR. Esas startups son XReal, RayNeo, Rokid, Inmo y Meizu.
Esa competencia feroz tanto entre ellos como los gigantes tecnológicos chinos ha provocado un beneficio especialmente bienvenido por los usuarios finales: precios asequibles para estos dispositivos. La mayoría de las gafas conectadas con pantallas —que van más allá de lo que ofrecen las Ray-Ban Meta— rondan los 300 dólares, que es el precio del producto impulsado por la empresa de Mark Zuckerberg.
En este mercado, eso sí, hay unos cuantos obstáculos que están retrasando la llegada de las gafas conectadas definitivas. Los modelos actuales de fabricantes chinos son sin duda interesantes, pero siguen enfrentándose a algunos retos importantes.
Por ejemplo el de la autonomía de la batería: cuantas más funciones ofrecen estos dispositivos (por ejemplo, aquellas gafas con minipantallas de proyección), más corta es la duración de su batería. También quedan problemas por resolver en la usabilidad y los tiempos de respuesta, así como posible incomodidad al llevarlas durante largos periodos.
La evolución de los SoC que integran estas gafas también es prometedor, pero hasta ahora los procesadores adecuados para este tipo de dispositivos eran más grandes y consumían más enegía de lo deseable. Esa es la razón de que muchas gafas conectadas dependan parcialmente no ya de la potencia de los chips que integran, sino de un dispositivo externo.

Rokid Station, un pequeño miniPC con Android TV al que conectar unas gafas AR.
Ese dispositivo es normalmente nuestro smartphone, pero como ocurre con algunos fabricantes chinos (Rokid, Inmo), es posible tener un pequeño “minicentro de cómputo AR” en forma de un módulo que parece un mando a distancia sin pantalla pero que tiene algunos botones físicos que gestionan la experiencia móvil Android TV, además de una batería y un procesador propios.
Hay también un potencial problema para las pequeñas startups (XReal, Rokid) a la hora de competir con los grandes fabricantes como Huawei o Alibaba, que cuentan con sus propio smodelos de IA, con una gran infraestructura en la nube, pero sobre todo con muchos fondos y talento con el que competir.
Lo que desde luego hay en China es mucha competencia en este sector. Y eso son buenas noticias para todos.
Imagen | Inmo
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
“Nuestra misión no es batallar por precio’
El mercado de televisores en España tuvo uno de sus peores años en 2025. Según Haier, los españoles compraron un 15% menos televisores que el año anterior, y los fabricantes acumularon tanto stock sin vender que la brecha entre lo que pusieron en las tiendas y lo que la gente realmente compró rozó el 30%. Un drama.
En ese contexto, el fabricante chino, que lleva apenas tres años compitiendo en el mercado de TV en España, cerró el año con un crecimiento del 15%. Y por eso en este 2026 hay muchas miradas y esperanzas puestas en el mercado de televisores: con el Mundial como gran catalizador de ventas, todos están poniendo la carne en el asador para recuperar el terreno perdido.
Haier pretende seguir creciendo y sus nuevos televisores para 2026 dejan claro que su estrategia se apoya en dos pilares: pantallas de hasta 115 pulgadas y MiniLED como tecnología favorita. Javier Juristo, director de la unidad de negocio de TV de Haier en España, lo resume en una frase: “Nuestra misión no es batallar por precio”.
Haier lee el mercado al revés
Haier quiere convencer de que su crecimiento no es una anomalía, sino la consecuencia de haber leído bien el mercado. La compañía parte de una idea sencilla: en televisores ya no gana quien más aprieta el precio, sino quien ofrece una propuesta más atractiva en imagen, sonido, tamaño y conectividad. Por eso Juristo marca distancias con el resto de fabricantes chinos y saca pecho al señalar que no son sólo número uno en China, sino también en Estados Unidos, donde dieron un golpe encima de la mesa al comprar General Electric hace diez años.
En Europa reconocen que el mercado es más complejo porque cada país tiene sus propios hábitos de consumo. Y creen que el secreto es saber adaptarse a lo que el público quiere en cada región. Por eso su expansión está yendo poco a poco. En España sus teles llegaron en 2023, pero no ha sido hasta este mismo 2026 que han decidido ir a por el mercado de TV de Portugal, Italia, Polonia, Francia y Reino Unido.
También por eso dejan claro que su batalla no es el precio, sino competir en gama media-alta y premium, algo que les permite colocarse en un segmento menos masificado y, sobre todo, menos dependiente de la guerra de precios. Esto es relevante en un entorno tan desafiante como el actual, donde la crisis de componentes va a complicar aún más las cosas, con precios al alza para casi toda la electrónica de consumo. “Se viene un final de año movidito”, confesaba Juristo.
Las teles Haier de 2026, de un vistazo


Haier ha ordenado su gama 2026 de una forma bastante fácil de leer: de la tele de entrada a la gran diagonal sin dar muchos rodeos. Vamos a repasar brevemente lo que ofrece cada una de ellas:
La K85 es la puerta de entrada. Es una LED 4K que va de 32 a 55 pulgadas y que, aun así, no renuncia a ponerse al día con Google TV, Gemini y un procesador nuevo de MediaTek. No pretende deslumbrar, pero sí dejar claro que incluso la gama más asequible ya tiene que venir conectada y con funciones inteligentes. Parte de los 399 €, aunque ya hay oferta por 329 €.
La S80 es la que han pensado para el público masivo y por eso es la que más opciones de tamaño ofrece. Cubre desde 32 hasta 85 pulgadas y es la familia QLED más amplia de la gama, así que ahí Haier juega en el terreno más cómodo: el de la tele para casi todo el mundo. Diseño fino, Dolby Vision y una horquilla de tamaños enorme para atacar desde el salón pequeño hasta diagonales ya bastante serias. El modelo de 50 pulgadas parte de 519 €, en oferta por 429 € en su web oficial.
TV QLED 50″ – Haier S80G Series H50S80GUX, QLED 4K HDR10, Google TV, AI Picture Quality, Gaming 120Hz, Negro
El precio podría variar. Obtenemos comisión por estos enlaces
La S85 afina más el tiro. Se centra en 50, 55 y 65 pulgadas, justo en el rango más disputado del mercado, y añade el control por voz con Gemini como principal argumento diferencial. No es la más espectacular de la gama, pero sí una forma de subir el nivel sin entrar todavía en el territorio más caro. El modelo de 50 pulgadas parte de los 559 €.


La S90 ya abre otra conversación. Sigue siendo QLED, pero suma sonido KEF, una marca británica de audio hi-fi con buena reputación entre los aficionados a este mundo por su enfoque técnico y su experiencia en altavoces. Además, ofrece más músculo para gaming y tamaños de 55, 65 y 75 pulgadas. Es la serie para los que empiezan a querer algo más en una tele sin gastarse un pastizal. El modelo de 55 pulgadas empieza en 729 €, aunque ya hay oferta por 599 €.
El precio podría variar. Obtenemos comisión por estos enlaces
Luego está el bloque MiniLED, donde Haier pone buena parte de su músculo. La M90 y la M92 apuestan por más brillo, más contraste y una sensación más premium, con tamaños de hasta 85 pulgadas y detalles como UltraSense AI, su capa de inteligencia artificial para controlar ajustes automáticamente, sonido KEF y diseño Zero Gap (su término para prometer que entre la pared y la tele hay menos de 40 milímetros). Para que te hagas una idea de los precios, el modelo M92 de 75 pulgadas parte de 1699 €, en oferta por 1399 €.
Y por encima queda la M96, que directamente juega en otra liga: 100 y 115 pulgadas para quien ya no quiere una tele grande, sino una tele enorme. Y se paga, claro. La de 100 pulgadas parte de los 2849 €, aunque hay una promoción ahora en su web por 1999 €.
TV Mini-LED 100″ – Haier S90 Series H100S90FUX, 4K, Google TV, Dolby Atmos, Sonido KEF, Gaming 144Hz, Negro
El precio podría variar. Obtenemos comisión por estos enlaces
|
SERIE |
PANEL |
PULGADAS |
PUNTOS FUERTES |
|---|---|---|---|
|
k85 |
LED 4K |
32, 43, 50 y 55″ |
Gama de entrada con Google TV y Gemini |
|
s80 |
QLED |
32, 43, 50, 55, 65, 75 y 85″ |
Diseño Silver Slim, Dolby Vision |
|
S85 |
QLED |
50, 55 y 65″ |
Dolby Vision, Dolby Atmos |
|
s90 |
QLED |
55, 65 y 75″ |
Sonido KEF, 144 Hz y control por voz |
|
100s90 |
Mini LED |
100″ |
Pantalla mate antirreflejos y mando solar |
|
m90 |
Mini LED |
55, 65, 75 y 85″ |
UltraSense AI y sonido KEF |
|
M92 |
Mini LED |
65, 75 y 85 |
Diseño Zero Gap y wallmount incluido |
|
m96 |
QD-Mini LED |
100 – 115″ |
Flagship, gran formato y sonido KEF |
|
c9 (2025) |
OLED |
55, 65 y 77″ |
sonido Harman Kardon |
Gran pulgada, MiniLED y mucha IA
Hay algo en lo que han insistido en la presentación de sus nuevas teles para 2026: más tamaño, más inteligencia y más integración con el hogar conectado. En la parte de imagen, la marca deja claro que su foco está en LED, QLED y QD-Mini LED Ultra, con MiniLED como la tecnología que más peso gana en los modelos altos. Es una estrategia en la que no quieren dejar a nadie fuera, por eso cubren desde la gama de entrada hasta las teles más grandes del salón, pero haciendo mucho hincapié en brillo, contraste y buenos acabados.
La gran pulgada es una de sus principales apuestas, y no solo como argumento comercial, sino como señal de hacia dónde creen que se mueve el mercado. Haier insiste en diagonales de 75, 85, 100 y hasta 115 pulgadas, con la M96 como abanderada. Y para ayudar a convencernos de que una tele de esas dimensiones es buena idea para nuestro salón, mencionan soluciones como Zero Gap, que, como mencioné más arriba, es la manera que tienen de referirse a dejar un hueco muy reducido entre la pared y la tele.


La otra gran pata es UltraSense AI, que actúa como capa transversal sobre casi toda la gama. Aquí Haier ha puesto diferentes ejemplos: la IA detecta escenas, iluminación y movimiento para ajustar la imagen de forma automática, y han destacado su papel en el escalado 4K “porque buena parte del contenido que vemos todavía no está en 4K nativo”, según Antonio Puig, Product Manager TV de Haier Smart Home Iberia. Esta capa de IA también entra en el modo gaming, donde el televisor modifica parámetros de imagen para adaptarse mejor al juego, y en el sonido, donde la IA ayuda a separar voces y a controlar mejor el volumen para evitar que los anuncios suenen más alto que el contenido.
La conectividad también tiene bastante peso en la estrategia. Desde junio, las teles de Haier incorporan Gemini en prácticamente toda la gama, y eso abre la puerta al control por voz en modelos como la S85. A eso se suma Google TV como base de la experiencia y la app propia de Haier, hOn, como capa de ecosistema para conectar los distintos dispositivos de la marca. Por otro lado, Haicast permite enviar contenido desde Windows y Android directamente al televisor, una función que encaja bien en una propuesta pensada para integrar salón, móvil y PC con menos fricción.
Por debajo de todo eso hay otra capa menos visible pero importante: el hardware. Haier explica que utiliza procesadores MediaTek, y que no han escatimado a la hora de elegir sus mejores chips (de la serie 700 en adelante) para la gran mayoría de sus nuevas teles, además de que todos los paneles son PVA “para ganar contraste y calidad de visión”. También insiste en la protección visual con tecnología Low Blue Light, que al parecer filtra solo la luz azul nociva para no alterar demasiado la calidad de la imagen.
¿Y el OLED y el Micro RGB?
Haier no ha renovado su gama OLED en 2026, por lo que los modelos que puedes encontrar de la marca ahora mismo son de 2025. Javier Juristo nos explicaba que han preferido empezar por los televisores con panel LED, QLED y Mini LED para pulir bien sus próximos OLED, “un terreno muy exigente y competido”. Esperan presentar sus nuevos OLED a finales de este año, aunque no llegarán al mercado hasta la primavera de 2027.
¿Y sobre el Micro RGB? La mayor parte de fabricantes están presentando sus modelos y Haier ya nos adelanta que esperan presentar su apuesta por esta tecnología en IFA 2026, el próximo mes de septiembre.
—
En Xataka | Teles RGB, MiniLED, OLED y QLED: las mejores teles para ver los partidos del Mundial 2026 en casa
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
qué ha conseguido y a qué precio
SMIC (Semiconductor Manufacturing International Corp) es el fabricante de semiconductores más importante de China. Actualmente tiene una cuota de mercado ligeramente superior al 5%, lo que lo coloca cerca de Samsung, que tiene una cuota del 7,2%, y en tercera posición global por delante de Intel, GlobalFoundries o UMC. En septiembre de 2023 esta compañía se colocó en el centro de atención al oficializar que había sido capaz de fabricar un chip de 7 nm, el SoC Kirin 9000S para Huawei, utilizando los equipos de litografía de ultravioleta profundo (UVP) de ASML.
Este hito, como cabía esperar, puso a SMIC en el punto de mira del Gobierno de EEUU. Y lo hizo porque la Administración estadounidense no esperaba que un fabricante chino de circuitos integrados fuese capaz de producir chips avanzados sin tener acceso a las máquinas de fotolitografía de ultravioleta extremo (UVE) de ASML. Las sanciones de EEUU y Países Bajos impiden a esta compañía neerlandesa entregar sus equipos más sofisticados a sus clientes chinos, por lo que SMIC se ha visto obligada a tirar de ingenio para producir sus semiconductores.
Sus circuitos integrados de 7 nm son el resultado de una técnica perfectamente conocida por los fabricantes de chips: el multiple patterning. Su estrategia consiste, a grandes rasgos, en transferir el patrón a la oblea en varias pasadas con el propósito de incrementar la resolución del proceso litográfico. Tiene un impacto al alza en el coste de los chips y a la baja en la capacidad de producción, pero funciona. De hecho, SMIC ya tiene lista la tecnología de integración más avanzada de China, el nodo N+3, y la está utilizando para fabricar el SoC HiSilicon Kirin 9030 para Huawei.
SMIC ha alcanzado la densidad lógica del nodo N6 de TSMC
SMIC ha llegado más lejos de lo que podíamos prever en 2023, cuando inició la fabricación del SoC Kirin 9000S. SemiAnalysis ha publicado el primer informe público elaborado por su nuevo laboratorio de ingeniería inversa STEEL, con sede en Oregón (EEUU), después de haber desmontado el SoC HiSilicon Kirin 9030 integrado en el smartphone Mate 80 Pro de Huawei. Sus conclusiones son interesantísimas porque reflejan con claridad hasta dónde ha llegado el nodo N+3 de SMIC, y también cuáles son sus limitaciones.
Esta compañía china ha logrado algo que parecía improbable hace apenas tres años: alcanzar la densidad lógica del nodo N6 de TSMC sin acceso a la litografía UVE. Lo ha conseguido gracias a la combinación de un multiple patterning UVP extremadamente agresivo y una optimización de diseño y tecnología llevada al límite. Esa combinación permite a la tecnología N+3 lograr una densidad de transistores de 113,4 MTr/mm², ligeramente por encima de los 107,7 MTr/mm² del nodo N6 de TSMC, que sí utiliza litografía UVE. Es un logro de ingeniería genuino conseguido con herramientas de una generación anterior.
La tecnología N+3 ha alcanzado una densidad de transistores de 113,4 MTr/mm², ligeramente por encima de los 107,7 MTr/mm² del nodo N6 de TSMC
Las imágenes de sección transversal (son unos cortes microscópicos del chip que permiten medir sus estructuras internas) revelan hasta dónde ha llegado SMIC exprimiendo la litografía UVP. Los transistores del nodo N+3 tienen los fines más altos y estrechos que los del nodo N6 de TSMC: una relación de aspecto de 9,5:1 frente a 7,8:1, con los bordes superiores más afilados y menos redondeados. Y, además, las celdas lógicas son también un 5% más bajas. Los fines (fins, en inglés) son las láminas verticales y ultrafinas de silicio que constituyen el cuerpo del transistor en los diseños FinFET.
Para conseguirlo, SMIC ha aplicado tres técnicas de optimización: ha eliminado los fines sobrantes donde no son necesarios, ha conectado directamente los contactos sobre la puerta activa, y, por último, ha cortado las difusiones de una forma quirúrgica. Combinadas con el cuádruple patterning UVP, estas técnicas permiten a SMIC aproximarse a lo que logra la litografía UVE con menos pasos y un mayor margen de proceso, pero por un camino mucho más laborioso.
Los controles de exportación no han detenido a China; han cambiado el problema que tiene que resolver. SMIC ha alcanzado la densidad del nodo N6 sin litografía UVE, pero a mayor coste, menor madurez de proceso y menor eficiencia energética. Y Huawei, por su parte, ha conseguido compensar con arquitectura, empaquetado avanzado y optimizaciones la imposibilidad de acceder a nodos litográficos de vanguardia.
Como consecuencia de todo lo que acabamos de ver, el conocimiento se está distribuyendo. Y es que el Gobierno chino está obligando a SMIC a licenciar sus procesos N+2 y N+3 a Hua Hong Semiconductor, lo que transforma una ventaja concentrada en un solo fabricante en un activo del ecosistema de los semiconductores. Las sanciones diseñadas para aislar a SMIC se han vuelto menos eficaces en la medida en que el conocimiento acerca de los procesos de fabricación se ha extendido a otros fabricantes de chips y diseñadores de semiconductores.
Imagen | SMIC
Más información | SemiAnalysis
En Xataka | TSMC está contra las cuerdas y su mayor problema no es la competencia: lo es el agua
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
Durante décadas las empresas han acumulado capital y talento. Satya Nadella cree que ahora necesitan algo más: capital de tokens
Las reflexiones de los CEO de las grandes empresas hay que tomarlas siempre con cierta cautela ya que no acostumbran a ser simples reflexiones lanzadas al aire. Buscan regalarle el oído a alguien: inversores, rivales, usuarios o para calmar las aguas entre sus empleados.
Satya Nadella, ha publicado en sus perfiles de redes sociales un texto en el que redefinía, sin mucho disimulo, qué debería ser una empresa en la era de la inteligencia artificial. No era un comunicado sin más, sino que casi apuntaba a convertirse en un manifiesto en el que se cambiaba el foco de la carrera por desarrollar el mejor modelo de IA (un ámbito en el que Microsoft parece aceptar la derrota de Copilot) y define que el futuro de las empresas pasa por generar un tercer pilar a su estructura: el capital de tokens.
La empresa del futuro necesita un nuevo tipo de capital: el capital de tokens. Nadella no concibe la IA como un sustituto para los empleados humanos ya que, según su tesis, el capital humano es la base para convertir a la IA en una herramienta verdaderamente disruptiva que se nutre del conocimiento, el criterio, las relaciones y la lectura de patrones que aportan los empleados. Sin embargo, aporta un nuevo elemento a la ecuación empresarial: el capital de tokens. Este nuevo elemento está formado por la IA que una empresa construye y posee, no en los modelos que le alquilan terceras empresas.
En la actualidad, la mayoría de compañías usa la IA como un servicio de suscripción en el que pagan por un modelo que utilizan para hacen tareas con él. Sin embargo, cuando dejan de pagarlo, todo ese conocimiento y evolución se pierde y la empresa no conserva nada de todo el tiempo y recursos que ha invertido en afinar su uso. Nadella sostiene que ese camino lleva a ceder valor a unos pocos proveedores y los únicos que acumulan ventaja son quienes venden los modelos, el conocimiento propio de cada empresa acaba siendo la materia prima que alimenta a otros.
El bucle que se convierte en activo. La idea del CEO de Microsoft gira en torno a lo que denomina “bucle de aprendizaje”: un sistema que se retroalimenta con cada decisión tomada y con cada flujo de trabajo completado. Es decir, es una base de conocimiento que hace que la memoria de la empresa sea permanente y no se pierda al cambiar de modelo de IA o de empleados. “Este ciclo se convierte en la nueva propiedad intelectual de la empresa”, destaca el CEO de Microsoft. “Lo veo como una máquina de escalar colinas”. La clave es que este activo, al contrario de lo sucede en la actualidad, es evolutivo y se construye en base a un entrenamiento con datos reales de la empresa y con mediciones internas de su respuesta.
Cuanto más la usas y afinas, más valor tiene. Y, según argumenta Nadella, la empresa que lo construya pronto tendrá algo que no se puede comprar en ningún mercado de modelos de IA: una herramienta que se ha “formado” para hacer un trabajo muy concreto en un contexto personalizado.
La IA como herramienta, no como monopolio. Hay un párrafo en el alegato de Nadella que resulta llamativo viniendo del CEO de una empresa valorada en tres billones de dólares. Nadella compara el riesgo actual con lo que pasó en la primera fase de la globalización: sectores industriales enteros se vaciaron por la externalización. Las cifras macroeconómicas de los países aguantaban la pérdida de tejido industrial, pero el tejido social terminó resintiéndose añadiendo tensión al mercado laboral.
Su advertencia no deja lugar a interpretaciones: “Si todo el valor se concentra en unos pocos modelos, la economía política simplemente no lo tolerará. No existe permiso social para un futuro de IA que destruya industrias enteras”. El objetivo, dice, tiene que ser un ecosistema donde cada empresa pueda construir su propio aprendizaje, no ser un engranaje más del monopolio de una IA. En realidad, esto no es nuevo, ya que es ll mismo principio con el que Microsoft construyó su negocio de plataformas en la nube de Azure, que usaba la infraestructura de Microsoft para que las empresas generen más valor del que tenía la plataforma en sí misma.
El problema que el manifiesto no resuelve. No obstante, las palabras de Nadella también plantean una serie de contradicciones con respecto a los últimos movimientos de Microsoft y de otras grandes tecnológicas. El CEO sostiene que el capital humano se vuelve imprescindible a medida que crece el capital de tokens ya que son los empleados quienes hacen que la IA de una empresa aprenda.
Sin embargo, su propia compañía lleva año y medio haciendo lo contrario. Microsoft despidió a más de 15.000 empleados durante 2025, y en abril de 2026 ofreció paquetes de jubilación voluntaria a unos 8.750 trabajadores en EEUU, algo que no había hecho en sus 51 años de historia, vinculando estos despidos a su apuesta por la IA. No es un caso exclusivo de Microsoft. En el primer trimestre de 2026 ya van más de 92.000 despidos entre los empleados de las grandes tecnológicas y el argumento que repiten todas las empresas es el mismo: la IA permite hacer más con menos gente.
ues de anuncios individuales.
Source link
-
Actualidad2 días agoapps que no venden nada
-
Actualidad1 día agoel de la soberanía tecnológica
-
Tecnologia1 día agoAlerta por fraudes digitales que imitan transmisiones oficiales de fútbol
-
Musica2 días agoDanny Ocean ofrecerá concierto GRATIS en CDMX
-
Actualidad22 horas agoNo sabemos si la IA nos va a quitar el trabajo. El problema es que quien está desarrollando la IA tampoco lo sabe
-
Tecnologia1 día agoTecnología para dominar tu día a día
-
Tecnologia23 horas agoDesarrollan un implante que lee y modula el cerebro para tratar patologías nerviosas
-
Tecnologia23 horas agoDesarrollan un implante que lee y modula el cerebro para tratar patologías nerviosas











