Connect with us

Actualidad

Vecinos en Chile intentaron frenar un centro de datos de Amazon. La justicia ha dejado un mensaje claro con su decisión

Published

on


La inteligencia artificial ya forma parte de nuestra vida desde hace tiempo, muchas veces casi sin que nos detengamos a pensar en lo que hay detrás. La usamos como si todo ocurriera en una capa invisible: modelos, algoritmos y, quizá, servidores en algún lugar remoto. Pero también podemos mirarla desde otra perspectiva. La infraestructura que sostiene ese mundo es muy real: tiene una ubicación, consume recursos, requiere permisos, mueve inversiones enormes y también puede alterar el entorno de quienes viven cerca. Ese es uno de los grandes debates que empieza a acompañar el auge de la IA: la nube también tiene vecinos.

Perdieron el caso. Un caso concreto nos lleva a Huechuraba, al norte de Santiago de Chile, donde Amazon planea construir un centro de datos. La iniciativa había recibido una Resolución de Calificación Ambiental favorable en julio de 2024, pero no todos estaban convencidos de que el proyecto hubiese sido evaluado como correspondía. Esa preocupación llegó a la vía judicial a través de una reclamación presentada por Patricio Hernández Valenzuela, vecino de la zona, y el Segundo Tribunal Ambiental resolvió el 9 de abril de 2026 rechazarla, una decisión que deja al data center en condiciones de avanzar.

Una preocupación muy concreta. Hernández cuestionaba que la evaluación ambiental del proyecto no hubiese tenido en cuenta de forma adecuada una posible línea de alta tensión que, según su planteamiento, sería necesaria para alimentar el centro de datos. La crítica no era menor: si ambas infraestructuras estaban vinculadas, debían analizarse de forma conjunta. Para los residentes, no hacerlo implicaba dejar fuera del análisis impactos relevantes sobre el entorno.

La clave del fallo. El razonamiento del tribunal pasa por separar claramente ambas piezas. La sentencia concluye que no se puede considerar que el centro de datos y la eventual línea de alta tensión formen una única iniciativa, entre otras cosas porque el proyecto de Amazon no incluye esa infraestructura como parte de su diseño. Además, el suministro eléctrico previsto no depende de una instalación propia, sino de la red gestionada por terceros, lo que refuerza la idea de que se trata de proyectos distintos.

Sin evaluación conjunta. Una vez descartada la existencia de una unidad de proyecto, el tribunal concluye que no corresponde una evaluación ambiental integrada. La sentencia lo recoge de forma explícita: “ha quedado acreditado que entre ambas iniciativas no existe una relación de interdependencia funcional que condicione su ejecución”. Ese matiz es clave, porque implica que el centro de datos puede operar utilizando la infraestructura eléctrica disponible, sin necesidad de supeditar su viabilidad a una línea de alta tensión futura que, en todo caso, tendría que evaluarse por separado si llegara a plantearse.

Más allá del debate legal. El proyecto de Amazon tiene unas dimensiones muy concretas sobre el papel. El centro de almacenamiento de datos en Huechuraba está concebido para operar durante 30 años, con una inversión estimada de 205 millones de dólares. Se levantaría en una superficie de 10,9 hectáreas, con una construcción de 21.350,07 metros cuadrados, en la caletera de Américo Vespucio 1055. Desde la compañía, recoge Reuters, han señalado que el diseño de la infraestructura pone el foco en minimizar el consumo de energía y agua, y sostiene que el plan cumplió con los requisitos ambientales.

Chile como hub. El proyecto de Huechuraba no es una iniciativa aislada dentro de la estrategia de Amazon. Amazon Web Services ha planteado una inversión de más de 4.000 millones de dólares en Chile a lo largo de 15 años para construir, operar y mantener su infraestructura en el país. La idea es convertir Santiago en su tercer gran centro en América Latina, después de São Paulo y la región central de México. A ese contexto se suman factores como la conectividad mediante cables de fibra óptica.

La inquietud de quienes viven cerca. Más allá de la inversión y la infraestructura digital que prometen, los centros de datos suelen ir acompañados de inquietudes muy concretas: consumo eléctrico elevado, uso de agua para refrigeración, generación de calor o ruido y su encaje en entornos que, en muchos casos, tienen valor ambiental o comunitario.

Google no tuvo el mismo camino. El caso de Amazon no es el único que ha pasado por este tipo de debate en Chile. Google había obtenido una aprobación inicial en 2020 para construir un centro de datos de 200 millones de dólares en Cerrillos, en el suroeste de Santiago. Sin embargo, el recorrido del proyecto fue distinto. En febrero de 2024, el Segundo Tribunal Ambiental decidió revertir parcialmente ese permiso, y meses después la compañía anunció que no seguiría adelante con la iniciativa tal como había sido planteada originalmente, optando por iniciar un nuevo proceso desde cero para un proyecto en el mismo lugar, pero con un rediseño basado en refrigeración por aire.

La electricidad entra en escena. Si ampliamos el foco, el debate no se limita a un proyecto concreto, sino a la capacidad del sistema para absorber este tipo de infraestructuras. Un informe de Systep, publicado el 23 de septiembre de 2025 con datos del Coordinador Eléctrico Nacional, señalaba que, tomando 2025 como punto de partida, la demanda eléctrica de los centros de datos en Chile podría aumentar un 270% en cinco años. La misma proyección sitúa ese consumo en torno a los 1.207 MW en 2030. Estas cifras ayudan a entender por qué la cuestión energética se ha convertido en uno de los ejes centrales cuando se habla de la expansión de la nube y la IA.

Imágenes | Xataka con Nano Banana

En Xataka | En 2024, las Big Tech gastaron cantidades absurdas de dinero en la IA. En 2025, se las apañaron para gastar un 77% más

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

las fábricas de robots, coches eléctricos y IA

Published

on


China es uno de esos destinos que tengo marcados en mi lista de deseos de vacaciones: ojalá ver los osos panda rojos, los Guerreros de Xi’an y la Gran Muralla. Sí, he estado dos veces ya allí, pero fueron viajes de trabajo donde aunque pude ver el espectacular skyline nocturno de Shanghái, la Avenida de las Estrellas de Hong Kong o templos en Shenzhen, donde más estuve fue en cuarteles generales de marcas y sus fábricas. 

Ojo, no me arrepiento de nada: fueron viajes maravillosos donde descubrí que China tecnológicamente vive en el futuro. Porque China tiene un legado histórico inmenso, pero un futuro y un tejido industrial que simple y llanamente, te deja con la boca abierta. Altamente recomendable. Pues bien, lo que para mí fueron viajes de trabajo ahora se han convertido en destino turístico. Y ojo, no es un fenómeno nuevo: la tecnología siempre ha despertado curiosidad, pero hasta ahora la gente más techie tenía en Silicon Valley su meca.

Shenzhen, ciudad de vacaciones. El operador turístico GloPen ofrece paquetes turísticos de 8 días por Shanghai, Hangzhou, Chengdu para conocer de primera mano empresas, tecnologías y personas del mundo de la IA y la conducción autónoma. Entre los organizadores está BYD. Tech Buzz China tiene “inmersiones intensivas” para inversores, ejecutivos y fundadores con acceso directo a laboratorios de IA, fábricas de vehículos eléctricos y startups de robótica. China Study Tour dispone de programas de de siete días que combinan IA, vehículos eléctricos, robótica, sanidad y sostenibilidad para grupos corporativos y académicos, con acceso a BYD, Huawei o DJI. 

La horquilla de precios parte de los 3.000 dólares viaje no incluido, pero si buscas algo más accesible, en Viator hay opciones para aburrir y una que arrasa: “Shenzhen Tech Tour: Explore the Future”, un recorrido bilingüe desde 80 euros que incluye demostración de entrega de comida por dron, viaje en robotaxi y visitas a tiendas que venden gafas de IA.

Por qué es importante. Porque este fenómeno sociológico evidencia algo: la percepción de quién lidera la tecnología mundial se está desplazando desde Estados Unidos hacia China. Para un perfil más especializado como un inversor, el viaje tiene todo el sentido del mundo: no es lo mismo leer un PDF que estar allí en el terreno y verlo tú misma. 

A mayor escala, estos viajes están ayudando a configurar nuevas alianzas económicas: gigantes como la India o la vieja Europa están actualizando sus estrategias industriales y estos viajes para verlo in situ constituyen un gran refuerzo. Un ejemplo: los viajes del presidente de España a China, donde visitó la sede Xiaomi.

Contexto. Que China esté donde está es de todo menos casualidad: lleva años orientando su política industrial hacia la robótica, los vehículos eléctricos y las TIC como sectores prioritarios con subvenciones, metas y compromisos concretos, sirva como ejemplo su ‘Made in China 2025‘. El resultado ha sido un impulso brutal a la industria, el desarrollo y a la manufactura de productos de alta tecnología compleja. Lo que hoy se visita en los tours es el resultado de esa estrategia que lleva madurando una década.

Además, China y Estados Unidos están inmersos en plena guerra tecnológica con vetos y aranceles. Cuando los canales estándar de colaboración y comunicación se cierran, personarse allí mismo se convierte en una de las mejores formas de no quedarse ciego ante lo que sucede en el otro bando. Y China lo está poniendo fácil, tanto a través de estas iniciativas privadas como desde lo institucional: en 2025 abrió sus puertas a casi 50 países, entre ellos Francia, Alemania, España o Rusia, que pueden acceder a China sin necesidad de visado.

En detalle. El turismo tecnológico está alineado con el interés de China de acercarse más al mundo, porque el gigante asiático es un auténtico desconocido para el exterior y obviamente este tipo de tours son un magnífico escaparate de venta y de imagen, una auténtica soft skill que arrasa en redes sociales. 

Y como una imagen vale más que mil palabras (que en este caso viene que ni pintado), que el youtuber iShowSpeed montara en un coche volador en Shenzhen o el canciller alemán Merz viera robots haciendo kung-fu constituye una publicidad fantástica. Alguien ve laa tecnología que se está haciendo en China en redes sociales, le crea curiosidad y eso le lleva a contratar un tour. Un círculo virtuoso.

Sí, pero. Seguimos con obviedades: en un paquete turístico auspiciado por fabricantes vas a ver solo lo que quieren que veas, al igual que esas oficinas de ensueño de Google, y pueden ser perfectamente escaparates diseñados para impresionar que no tienen por qué representar el conjunto de la industria China: una cosa es el showroom y otra, la realidad. 

En un viaje de cinco días a Shenzhen puedes ver la punta del iceberg de la industria en fábricas de vanguardia, pero no las condiciones laborales o su política ambiental. Aunque eso no es algo exclusivo de China: en una visita a Meta en San Francisco o a Stellantis en Zaragoza tampoco te lo van a decir.

En Xataka | China dejó sin sus turistas a Japón con la esperanza de causar un agujero económico. Nada más lejos de la realidad

En Xataka | Los turistas jóvenes de China han empezado a visitar en masa lugares random. Hay una explicación: Xiaohongshu

Portada | Jose García y Joel Danielson 

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

tener el mejor jamón ibérico

Published

on


El 6 de septiembre de 1940, el BOE publicó un decreto insólito para su tiempo. En plena posguerra, en una España que reconstruye lo que puede, el Estado decide proteger un pueblo de mil almas en la sierra de Salamanca. El motivo oficial: los deseos de “eximios artistas, tanto nacionales como extranjeros”, que ven en La Alberca un “fiel guardador de la belleza de su caserío, que tantas obras maestras ha sugerido”. Ese día, La Alberca se convierte en el primer municipio de España declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional. Un precedente que hoy compromete a más de 500 núcleos urbanos en toda la península.

Ochenta y cinco años después, National Geographic señaló a La Alberca como el pueblo más bonito de España para comer jamón ibérico. Y la frase va cargada de pólvora: ¿qué pasa con los cinco jotas de Jabugo o Aracena, ambos en la provincia de Huelva? ¿Qué pasa con los Lolo de Barcelona? ¿Qué hacemos con las denominaciones de Monesterio o Zabra, del lado extremeño? De Guijuelo a Los Pedroches, España va sobrada de maestros jamoneros. Pero La Alberca es especial. Porque más que competir por producción, lo hace por experiencia.

El pueblo del estanque. El nombre viene del árabe Al-Bereka: “el estanque”. El pueblo vive a unos 1.000 metros de altitud, en el Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia, a 75 kilómetros al suroeste de la capital salmantina. La Alberca cuenta con 1.034 habitantes según el INE 2025, menos que cualquier instituto de secundaria medio. Aunque ya son más las plazas de alojamiento que los vecinos censados.

No fue el jamón sino la arquitectura lo que justificó el decreto de 1940. Sobre una planta baja de roca granítica, con aires de fortaleza, se levantan a una o dos alturas los muros de adobe y madera. Es precioso, porque forman un entramado que recuerda al arte mudéjar. Hay calles medievales intactas, balcones prietos de flores y la Plaza Mayor no tiene heridas de guerra. El mejor ejemplo lo encontramos en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVIII, diseño de Manuel de Lara Churriguera. ¿Te suena el apellido? Era sobrino de los arquitectos responsables de la Catedral Nueva y la Plaza Mayor de Salamanca capital. El árbol familiar no pierde fuerza en las ramas.

El cerdo que va a su rollo. Aquí, el pueblo bendice un cerdo cada 13 de junio (festividad de San Antonio de Padua) y lo suelta por las calles. El animal lleva una campanilla al cuello y los vecinos lo alimentan durante esos siete meses. El 17 de enero, día de San Antón, se rifa ante las puertas de la iglesia. Los beneficios van para la cofradía. Hasta hay una escultura de granito en su honor en la plaza. El origen de esta tradición se atribuye a los conversos del siglo XVI, que usaban el cerdo como demostración pública de fe cristiana para esquivar la sospecha inquisitorial. Curiosa coartada.

También existe la tradición de las turroneras, toda una institución en la provincia, con estatua propia en el mercado de Salamanca capital, anuncio oficioso del inicio de la Navidad —algo más tangible que las luces viguesas de Abel Caballero, si me preguntan—.

Jamón de primera. Si bien en La Alberca no se curan jamones a escala industrial, su escaparate es lo más representativo del ibérico salmantino. El jamón protagonista cuenta con la Denominación de Origen Guijuelo, la más antigua y la de mayor volumen de producción de las cuatro DOP ibéricas de España. Guijuelo, a 1.050 metros de altitud y con temperaturas medias de 12º C hasta bien entrada la primavera, posee un microclima de excepción. Es literal: faculta una conservación natural mucho más larga que en las calurosas tierras del sur, pudiendo salar el jamón sin frío artificial hasta el mes de marzo. El frío natural hace lo que en otras naves tiene que hacerlo un refrigerio industrial.

Por cierto, la DOP tiene carácter supraautonómico: abarca las dehesas de Andalucía, Extremadura, Castilla y León y Castilla-La Mancha para la cría del cerdo ibérico, pero el proceso de elaboración está limitado a 78 municipios salmantinos. La Alberca está entre ellos, en el corazón de la Sierra de Francia que da nombre a una de las comarcas de la DOP.

Hablamos de más de 200 industrias (repartidas entre Guijuelo, Ledrada, Sotoserrano, Miranda del Castañar, Béjar, Candelario, Frádes de la Sierra o Tamames) y unos requisitos exactos: ganado de raza ibérica pura o cruce del 75% de sangre ibérica con Duroc-Jersey. Y las piezas han de pesar como mínimo 4,5 kg en el caso del jamón y 3,5 kg en la paleta, con forma alargada y estilizada, conservando la pezuña original negra. Y se estima que los jamones de La Alberca se exportan a catorce países de la Unión Europea, con Francia como principal destino, además del Reino Unido, Corea, Japón y México. El mejor cliente del jamón salmantino es el país vecino, ya se sabe. Sin nosotros no existe jambon de Bayonne.

Bonito por dentro y por fuera. Como el cerdo, la belleza de La Alberca es mixta. Pertenece a la red de los Pueblos más Bonitos de España. El Valle de Las Batuecas, accesible desde La Alberca, concentra un monasterio carmelita, pinturas rupestres del Canchal de las Cabras Pintadas y silencio casi total. La ruta hasta el Pico Hastiala, el más alto, supera los 1.700 metros. Desde la cima y en días claros se pueden divisar los Picos de Europa.

En unas semanas celebran La Loa, el popular auto sacramental de origen medieval que mezcla sátira popular y religión. Y en noviembre recupera la Calbochada: castañas asadas en la plaza y mucho folclore serrano, de donde procede también el apellido. Es normal que National Geographic se haya deshecho en elogios. Y aunque esto suele traer el problema de siempre, más camas que habitantes, merece la pena conocerlo y degustar sus viandas, no necesariamente carnívoras.

Imágenes | Flickr (Joaquín Pons Sanpedro) / Embutidos Fermín

En Xataka | Hay un montón de gente sustituyendo el aceite de las tostadas de jamón por café con naranja. Y, por raro que parezca, tiene sentido

En Xataka | La dehesa extremeña se está muriendo. Y la solución esta vez es contrainuitiva: más intervención humana, no menos

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Llevamos años escuchando que los adultos no tienen que beber leche. Los últimos estudios dicen todo lo contrario

Published

on


Durante décadas, la leche fue el pilar indiscutible de cualquier desayuno saludable. Sin embargo, en los últimos años hemos asistido a una auténtica demonización de los lácteos y hemos escuchado prácticamente todo, desde ser “antinaturales” para los adultos, hasta ser los culpables del aumento del colesterol o incluso del riesgo de padecer cáncer. Pero estamos ante varios mitos que es importante desmentir. 

Estamos diseñados para ello. Uno de los argumentos más repetidos es que somos el único mamífero que consume leche en su etapa adulta. Los expertos explican que, aunque una parte de la población mundial pierde la capacidad de digerir la lactosa tras la infancia, muchos otros mantienen esta enzima activa durante toda la vida gracias a una adaptación genética. Por tanto, no existe ninguna base para recomendar que todos los adultos dejen de tomar leche por culpa de esta enzima. 

Aquí la ciencia lo tiene bastante claro, puesto que un estudio poblacional realizado en Galicia con 850 personas demostró que, aunque la alteración del metabolismo de la lactosa afecta a un 38% de los individuos, cuando se consumen cantidades fisiológicas normales como un simple vaso de leche o un yogur, la intolerancia sintomática se desploma a un 2% para la leche y a un 8% para el yogur.

La mortalidad. Otro de los mitos más extendidos está precisamente en que el consumo de lácteos en adultos aumenta el riesgo de mortalidad y de enfermedades cardiovasculares, pero la ciencia dice lo contrario. Aquí, una monumental revisión paraguas de 2021 apuntó que la evidencia no respalda que la leche sea perjudicial y de hecho, en la mayoría de los escenarios su impacto es neutro, y en varios es netamente favorable.

Pero si queremos afinar la puntería, un metaanálisis de dosis-respuesta de 2026, basado en 29 cohortes y más de 1,6 millones de participantes, ha dibujado la curva exacta de cómo interactúan los lácteos con nuestra esperanza de vida. Los investigadores encontraron una asociación en forma de “U”, viendo que el punto óptimo de consumo se sitúa entre los 250 y 300 gramos al día.

El cáncer. La supuesta relación entre lácteos y cáncer es otro de los grandes caballos de batalla en internet. Sin embargo, las revisiones más recientes apuntan en otra dirección, puesto que se ha visto que el consumo de lácteos reduce el riesgo de padecer cáncer colorrectal, de vejiga, hígado, cavidad oral e incluso ovario y mama.  

El dilema del calcio. Con el auge de las dietas fundamentadas en vegetales, es común escuchar que “las espinacas o las bebidas de avena tienen tanto o más calcio que la leche”. Aquí es donde entra un concepto científico crucial que la etiqueta nutricional no cuenta, que es la biodisponibilidad y la matriz alimentaria.

Esto lo vemos en un estudio publicado en 2024 que midió exactamente cuánto calcio asimila realmente nuestro cuerpo, y se vio que con el consumo de lácteos contaba con una bioaccesibilidad de entre el 19 y el 34%, mientras que las alternativas vegetales eran del 5 y el 20%. Y esto se explica porque la presencia conjunta de lactosa y péptidos de caseína en la leche actúa como un “vehículo” que favorece la absorción del calcio en nuestro intestino. Pero además, muchos vegetales ricos en calcio están cargados de fitatos y oxalatos, unos compuestos que “secuestran” el calcio e impiden que lo absorbamos.

Sus proteínas. Desde el punto de vista proteico, los lácteos juegan en una liga superior. Si utilizamos el índice DIAAS, las proteínas lácteas obtienen puntuaciones superiores a 1, y esto significa que proporcionan una cantidad excelente de aminoácidos esenciales altamente digeribles, superando con creces a la mayoría de proteínas vegetales.

Imágenes | Pixabay

En Xataka | Uno de cada diez litros de “leche” que se vende en España no sale de ningún animal: el imparable (y silencioso) crecimiento de las bebidas vegetales

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Trending