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En 1978 Christopher Reeve fue elegido para interpretar a ‘Superman’. Se puso tan mazado que literalmente no cabía en el traje
A mediados de los setenta, Superman no era solo un personaje: era la gallina de los huevos de oro de DC y una apuesta que podía consagrar o hundir el primer gran blockbuster moderno de superhéroes. Los productores Alexander e Ilya Salkind querían una película “seria” y grandiosa, lejos del tono camp del Batman de los sesenta, pero también sabían que cualquier tropiezo sería un bochorno histórico.
Demasiado grande para fallar. En ese escenario, DC, recelosa, impuso condiciones de lo más estrictas y vigiló el proyecto como si fuera una operación quirúrgica, porque el problema de fondo no era hacer una película: era hacerla con un tipo en mallas y capa roja y lograr que el público lo mirara con respeto, no como un meme.
Dos años de casting. Así, la búsqueda del Superman perfecto se convirtió en el gran cuello de botella: comenzó en 1975 y se alargó hasta febrero de 1977, con centenares de pruebas y una sensación creciente de desesperación. Hubo, como suele pasar en toda gran producción, una “wish list” de estrellas que parecía más un cartel de festival que una audición: Robert Redford, Paul Newman, Warren Beatty, Clint Eastwood, Steve McQueen, Burt Reynolds, Charles Bronson, James Caan, o incluso Nick Nolte.
De hecho, hubo muchos más, además de propuestas que hoy suenan delirantes por pura lógica de marketing, como pensar en Muhammad Ali o incluso en gente ajena a la interpretación. Ocurre que cada opción fallaba por algo (si no era el coste, era la edad, la imagen, el acento o el encaje en general) y el mensaje era claro: sin Superman, no había película.
El giro definitivo. En medio de ese caos, Christopher Reeve llegó desde el teatro neoyorquino como una respuesta que no encajaba con el cliché del “nombre grande” que buscaban los productores, pero sí con la esencia del personaje. La directora de casting fue empujando su candidatura contra la inercia del equipo, hasta que por fin le dieron una oportunidad real.
Cuando Richard Donner, el director de la peli, lo vio, el juicio fue tan claro como incómodo: Reeve tenía la altura, la cara y el aura para ser Superman… pero también era demasiado joven y demasiado delgado (“un palo”, fueron las palabras del director) para rellenar un traje que exigía fuerza visible, no solo presencia. Aun así, en aquella prueba (entre nervios, calor de focos y un aspecto todavía desgarbado) quedó patente algo que nadie podía copiar: el potencial de hacer creíble a Clark Kent y a Superman en la misma persona.

El actor antes de optar a su papel en Superman
Dejar de ser un “palo”. Reeve consiguió el papel con una exigencia tácita que en realidad era un ultimátum: tenía que convertirse físicamente en Superman, y además hacerlo rápido. Los productores llegaron a sugerirle usar músculos falsos debajo del traje para “engañar” a cámara, una solución típica del cine de la época, pero él se negó, porque entendió que la credibilidad no se construía con relleno, sino con transformación.
La película necesitaba que el cuerpo dijera “superhéroe” antes incluso de que el personaje hablara, y Reeve asumió que el trabajo no era solo actuar bien, sino parecer imposible sin caer en el exceso.
Darth Vader como entrenador. Aquí entra la anécdota que parece inventada por un departamento de publicidad: el hombre que iba dentro del traje de Darth Vader, David Prowse, también culturista e instructor, fue quien se encargó de esculpir a Superman. Donner lo llamó como quien activa un plan de emergencia: “tenemos un Superman” y hay que construirlo a contrarreloj.
Prowse entrenó a Reeve durante semanas con una rutina enfocada a ganar masa y fuerza funcional, lo bastante sólida como para aguantar arneses de vuelo, jornadas extenuantes y el peso simbólico del personaje. Y en el proceso nació un relato perfecto para vender la película: el villano físico más intimidante del momento moldeando al héroe definitivo de la década.
La “obsesiva” transformación. El método fue tan sencillo como brutal: comer muchísimo, entrenar a conciencia y no permitirse perder peso ni un solo día. Reeve se sometió a una dieta hiperproteica, con cuatro comidas diarias, batidos y vitaminas, y con una disciplina casi paranoica: saltarse una comida significaba retroceder, y retroceder era un desastre.
La idea que repetía era muy clara: el trabajo interior del actor no sirve si el exterior no sostiene la fantasía, porque Superman no puede “parecer” débil, aunque sea vulnerable por dentro. Y lo más interesante es que esa fuerza física le cambió también la psicología del papel: cuanto más fuerte se volvía, más natural le salía la autoridad tranquila del personaje.
Demasiado “cachas”. El resultado fue tan exageradamente efectivo que se convirtió en un problema de continuidad: Reeve siguió ganando músculo durante el rodaje y llegó un punto en el que no era el mismo cuerpo de las primeras escenas. La producción tuvo que rehacer tomas ya filmadas porque el Superman de un día no cuadraba con el Superman de semanas después, y el traje, pensado para un “antes”, empezó a comportarse como una carcasa que se quedaba pequeña.
El giro irónico es que al principio querían ponerle músculos falsos bajo el uniforme y, tras la transformación, ocurrió lo contrario: pudieron retirar los añadidos del traje porque ya no hacían falta, y la película se quedó con lo que siempre había necesitado desde el principio, un Superman con músculo real, sin trampa ni cartón.
El mito que quedó. Con el tiempo, el físico de Reeve se ha comparado con los estándares hipertrofiados de los superhéroes actuales, pero en su momento fue todo un acontecimiento: su cambio de “actor alto y flaco” a icono musculado formó parte del propio relato de Superman antes incluso del estreno.
Lo importante no fue competir con montañas de bíceps modernas, sino construir una ilusión exacta: que ese tipo podía ser el más poderoso del planeta y, aun así, el más humano cuando miraba a Lois Lane. Al final, su Superman no solo funcionó por el carisma o la interpretación de Reeve (que también), sino porque el cuerpo dejó de ser un obstáculo y pasó a ser una prueba: si el traje casi no podía contenerlo, el público tampoco tenía por qué dudarlo.
Imagen | Warner
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Tras una batalla contra el cáncer, fallece el actor James Van Der Beek, protagonista de “Dawson’s Creek”
El actor James David Van Der Beek falleció la mañana de este miércoles a sus 48 años tras una larga lucha contra el cáncer, confirmó su familia.
A través de una publicación en redes sociales, los cercanos al protagonista de la serie televisiva “Dawson’s Creek” han pedido privacidad durante el duelo.
“Él enfrentó sus últimos días con coraje, fe y gracia. Hay mucho que compartir con respecto a sus deseos, el amor por la humanidad y la sagrada del tiempo”, se lee.
Van Der Beek anunció su diagnóstico de cáncer colorrectal en 2024, después de que se le detectara durante una colonoscopia rutinaria el año anterior.
“He estado lidiando con esto en privado hasta ahora, recibiendo tratamiento y prestando más atención que nunca a mi salud en general”, escribió en las redes sociales ese año.
El actor siguió narrando su lucha contra el cáncer en las redes sociales hasta su muerte.
Nacido en Connecticut, Van Der Beek consiguió su papel revelación en la década de 1990 como Dawson Leery en “Dawson’s Creek”, junto a Michelle Williams, Joshua Jackson y Katie Holmes.
Continuó en el papel, que lo convirtió en un ídolo adolescente a principios de la década de 2000, hasta que la serie concluyó en 2003.
Otros papeles incluyen el de Mox en “Varsity Blues” y el de Sean Bateman en “Las reglas del juego”.
Con información de Reuters.
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ahora Sony ha decidido cerrar el capítulo de sus grabadoras domésticas
El declive de los soportes físicos es una realidad, pero no ha llegado de golpe ni con un anuncio único, sino como una sucesión de pequeñas retiradas que, sumadas, dibujan un cambio de época. El streaming gana ganando terreno mientras discos, reproductores y otros dispositivos siguen presentes en un segundo plano cada vez más reducido. Algunas decisiones recientes dentro de la industria solo están profundizando esta transformación.
Otra compañía que da un paso atrás. Sony anunció recientemente que desde febrero cesará progresivamente el envío de todos sus modelos de grabadoras Blu-ray y confirmó que no existirá una generación posterior que tome el relevo. El mensaje identifica como parte del cierre dispositivos comercializados entre 2023 y 2024, incluidos el BDZ-ZW1900 y las familias BDZ-FBT4200, FBT2200 y FBW2200.


Una categoría muy japonesa. A diferencia de otros mercados donde el Blu-ray quedó asociado sobre todo a la reproducción de películas, en Japón las grabadoras domésticas mantuvieron durante años una función muy concreta, la de grabar emisiones de televisión para verlas después. Esa particularidad explica que el anuncio tenga un impacto directo sobre todo en el consumo local, donde estos equipos seguían presentes en muchos salones. Sin embargo, su desaparición también funciona como una señal simbólica de hasta qué punto incluso los nichos más resistentes empiezan a perder sentido cuando cambian los hábitos de acceso al contenido.
La secuencia temporal. Kyodo News señala que las últimas unidades se enviarán este mes, lo que marca el final efectivo de su presencia comercial. Ese momento llega después de otro paso previo menos visible: la compañía ya había detenido la fabricación tanto de las propias grabadoras como de los discos grabables aproximadamente un año antes, y la actividad restante se limitaba a completar la salida de producto.
Streaming, y algo más. El entorno de consumo audiovisual ha cambiado hasta el punto de reducir el sentido práctico de dispositivos que durante años fueron cotidianos. Cuando las emisiones pueden verse en cualquier momento desde plataformas en línea, ya sean servicios globales o catálogos bajo demanda de las propias cadenas, grabarlas deja de ser una necesidad central.
Cada vez menos fabricantes. El movimiento de Sony no aparece aislado dentro de la industria. En los últimos años, varios actores relevantes han ido abandonando el mercado del Blu-ray de consumo, reduciendo de forma progresiva el número de compañías dispuestas a sostener esta categoría. Oppo dejó por completo su negocio de reproductores en 2018, Samsung frenó la fabricación de modelos Blu-ray y UHD alrededor de 2019, y LG, que seguía siendo uno de los grandes nombres presentes, puso fin a su producción en 2024.
El cierre de estas grabadoras tampoco equivale a la desaparición inmediata del Blu-ray como formato de consumo. Distintos elementos del ecosistema continúan activos, desde reproductores domésticos hasta unidades ópticas para ordenador y catálogos en disco mantenidos por otras compañías. Esa persistencia, aunque cada vez más vinculada a públicos específicos, muestra que la transición hacia lo digital no borra de golpe las tecnologías anteriores.
Imágenes | Sony | Mateus Andre
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Muere el actor surcoreano Jung Eun-woo, protagonista del k-drama “La novia del sol”
En las últimas horas, medios de Corea del Sur han confirmado el fallecimiento del actor Jung Eun-woo, parte del elenco de dramas como “My only one” y “La novia del sol”.
Las publicaciones citan a fuentes en la industria del entretenimiento y afirman que el funeral del actor surcoreano se realizará este próximo viernes 13 de febrero al mediodía en un recinto en Gyeonggi-do.
Jung Jun-woo había realizado una publicación en sus redes sociales apenas este lunes 9 de febrero en donde agregó fotografías de él y de Amy Winehouse.
“Te extraño, te envidio, me arrepiento”, se lee en su cuenta de Instagram.
Previamente, el 5 de febrero había posteado una fotografía de un paisaje con el texto: “La luna roja, ya sea que cuelgue o se balancee, de todas formas está destinada a caer”.
¿Quién era Jung Eun-woo?
El actor Jung Eun-woo nació en el año de 1986, estudió teatro Universidad de Dongguk y debutó en 2006 con su participación en el drama “Round Off”.
Los medios locales destacan que también participó en otras producciones como “The return of the Golden Blessing”, así como “The One and Only Me”.
Falleció este martes 10 de febrero a sus 40 años, mientras sus seguidores han publicado mensajes de condolencias en redes sociales.
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