Connect with us

Actualidad

el problema es cómo probar algo que no es imposible

Published

on


La captura de Nicolás Maduro por parte de las fuerzas especiales estadounidenses ha generado una de esas historias que, por su forma y timing, parecen diseñadas para colonizar el imaginario colectivo antes incluso de que pueda asentarse una versión verificable de los hechos. El rumor: Washington ha podido utilizar un arma secreta más propia de una película Marvel.

No es imposible, y ahí está la trampa.

El rumor perfecto. No hablamos de algo completamente nuevo, porque esta teoría ya sonó con fuerza con Washington y Cuba como protagonistas hace años. La vuelta del “arma sónica” aparece ahora como un relato perfecto para explicar una derrota humillante. También para elevar la operación a categoría de demostración tecnológica: un grupo de fuerzas especiales captura a Maduro y, según un guardia, deja a los defensores sangrando, mareados y tirados en el suelo sin poder levantarse. 

Es un tipo de narración que automáticamente se ha vuelto viral porque no exige matices: convierte un combate confuso en una escena nítida de superioridad absoluta y remata con una conclusión disuasoria (“nadie debería enfrentarse a Estados Unidos”), que es exactamente la frase que una campaña de intimidación querría poner en boca del enemigo.

De TikTok al altavoz institucional. El origen de todo es bastante endeble: aparece en un vídeo de TikTok, un testimonio imposible de verificar (un supuesto miembro de las fuerzas de seguridad venezolanas como testigo), luego traducido y posteriormente amplificado por comentaristas con la intención clara de dramatizarlo y hacerlo viral. Ocurre entonces algo que lo cambia todo: la portavoz de la Casa Blanca lo comparte y lo impulsa como lectura obligatoria. 

Sin confirmar nada, ese gesto lo reviste de autoridad y crea la ambigüedad más certera: no es oficial, pero ya no es un simple bulo, y en esa zona gris alimenta la conversación, el miedo y la propaganda. El Pentágono y SOUTHCOM se refugian en la seguridad operativa, lo que deja el vacío ideal para que el mito crezca sin necesidad de pruebas.

@franklinvarela09

loser del 23 de Enero reconociendo la rendition de Diosdado Cabello eschunlo amigo s #greenscreenvideo

♬ sonido original – Varela News

Lo que sabemos del asalto. El marco operativo descrito ya era, por sí mismo, el de una misión de alto riesgo con medios especializados: inserción helitransportada nocturna, helicópteros de apoyo armado, tiroteo, heridos estadounidenses y un número elevado de bajas en el bando defensor, incluidos militares extranjeros aliados del régimen. 

Con sorpresa, superioridad aérea local, guerra electrónica, ciber apoyo y fuego preciso, un colapso defensivo puede ocurrir sin necesidad de “rayos” misteriosos. Por eso el rumor que se ha hecho viral no es imprescindible para explicar el resultado: es, en todo caso, un adorno que transforma una victoria táctica compleja en una fábula de dominación tecnológica. 

Pero hay algo más. 

Tecnología que existe. Lo que realmente hace que el rumor no muera al instante y que muchos medios especializados lo hayan recordado, es que se apoya en un fondo real: Washington lleva décadas investigando capacidades no cinéticas y “menos letales” para incapacitar sin matar, desde el denominado Active Denial System (microondas milimétricas que provocan dolor intenso) hasta dispositivos acústicos de largo alcance tipo LRAD y láseres deslumbrantes para negar visión. 

También se ha explorado combinar efectos sensoriales (dolor, desorientación, ceguera temporal, confusión) para romper la coordinación de un adversario sin recurrir a fuego letal inmediato. Qué duda cabe, que existan programas de este tipo no prueba que se usaran en Caracas, pero sí aporta veracidad: “puede existir” es suficiente para que la historia sobreviva.

Non Lethal Weapon Demonstrator Slide
Non Lethal Weapon Demonstrator Slide

Una diapositiva informativa de hace aproximadamente una década que describe los “Demostradores de armas no letales” disponibles para el ejército estadounidense en ese momento, incluido el Sistema de Negación Activa y los sistemas de tipo llamada acústica

“Sónico” como etiqueta. Recordaban en Forbes que el sonido como arma tiene límites físicos y está plagado de exageraciones históricas: es fácil prometer “parálisis” o “pánico” por frecuencias, pero mucho más difícil demostrar efectos consistentes más allá del daño auditivo o la desorientación por volumen extremo.

Además, los analistas de TWZ explicaban que un testigo bajo estrés puede describir como “onda sonora” cualquier experiencia sensorial devastadora: explosiones cercanas, flashbangs, sobrepresión, aturdimiento y trauma. El lenguaje de la víctima en ese escenario no identifica el mecanismo, solo transmite una vivencia, y esa diferencia es crucial cuando el relato viaja por redes como si fuera un informe técnico.

Ads Hemtt
Ads Hemtt

Un prototipo de ADS cargado en la parte trasera de un camión pesado

EPIC, la hipótesis. Forbes también hacía énfasis en una alternativa más “coherente” con ciertos síntomas: EPIC, un concepto que usaría pulsos de radiofrecuencia para interferir con el oído interno y el equilibrio, provocando vértigo extremo, incapacidad para mantenerse en pie y desorientación visual. 

La idea sería táctica y atractiva porque, a diferencia del sonido, las ondas de radio atraviesan obstáculos y podrían sentirse como presión o “estallido” en la cabeza al afectar el sistema vestibular. El problema es que no hay evidencia pública de que ese programa pasara de fases tempranas ni de que exista como capacidad operativa, así que aquí funciona más como ancla verosímil que como prueba.

Havana Syndrome. Lo contamos hace unos años. El debate sobre los incidentes de salud anómalos asociados al llamado Havana Syndrome preparó el terreno: ya existía una conversación sobre posibles mecanismos invisibles (acústicos, radioeléctricos u otros) capaces de producir síntomas reales sin una explosión evidente. 

Las evaluaciones oficiales han oscilado entre el escepticismo sobre la autoría extranjera y la cautela de no descartar que un número pequeño de casos pudiera encajar con principios científicos conocidos usados para acoso o incapacitación. En ese escenario, cualquier historia de “arma invisible” es factible porque lleva a pensar que lo extraño no es imposible, solo clasificado.

La explicación más plausible. Si hay que elegir la hipótesis más sólida, posiblemente sea una combinación de combate real, explosiones, dispositivos de distracción, humo, shock y desorganización, amplificada por un testimonio que tiene todos los incentivos para exagerar y convertir la derrota en inevitabilidad tecnológica. 

Detalles como “vomitar sangre” o “cientos abatidos por cero bajas” suenan a hipérbole, y encajan con un patrón clásico de los conflictos: el perdedor atribuye el desastre a un intangible (aquí un “superarma”) para salvar los muebles, y el ganador se beneficia si lo deja circular, porque refuerza la disuasión y el aura de invencibilidad sin comprometerse a nada verificable.

La lectura estratégica. Sea como fuere, cierto o falso, la teoría ya ha cumplido una función: instalar la idea de que Washington puede “apagar” defensas humanas con tecnología incomprensible, lo que es psicológicamente devastador incluso si nunca se demuestra. 

En operaciones de captura de alto valor, la ventaja decisiva no siempre es matar más, sino impedir que el enemigo se coordine: cegar, confundir, desorientar, ralentizar. En ese marco, la historia del “arma sónica” parece menos una crónica de lo ocurrido y más un ejemplo de guerra de percepción.

Imagen | US Force, USN

En Xataka | La “cara B” del desembarco de Estados Unidos en Venezuela: un subsuelo repleto de hipotéticas tierras raras

En Xataka | A EEUU no le hizo falta disparar para entrar en Caracas. Todo lo que necesitó fue un arma invisible y la “ayuda” inesperada de Rusia



ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

un nuevo estudio revela cómo logran esquivar el cáncer

Published

on


Llegar a cumplir 100 años es una hazaña estadística, pero hacerlo esquivando enfermedades tan graves como el cáncer o sobreviviendo a una infección grave es casi un superpoder. Durante décadas, la ciencia se ha preguntado qué hace biológicamente especiales a los centenarios para llegar a donde pocos llegan, y la respuesta más clara que tenemos ahora mismo es que su sistema inmunitario envejece a un ritmo completamente distinto al del resto de los mortales. 

El paso del tiempo. A medida que envejecemos, nuestro cuerpo se va deteriorando a más o menos ritmo según lo que lo hayamos cuidado con el estilo de vida que hemos querido seguir. Pero algo que no se puede saltar es la generación de una inflamación crónica de bajo grado llamada ‘inflammaging‘ que es el caldo de cultivo perfecto para que las células se deterioren, aparezcan problemas cardiovasculares y tumores. 

Una excepción. Pero tal y como apunta una reciente revisión publicada en Nature con participación española, se ha visto que las personas centenarias tienen un sistema extremadamente eficiente para “limpiar”las células dañadas o senescentes antes de que causen problemas, algo que en los jóvenes es muy eficiente, pero que con el paso del tiempo va a menos. 

Pero además, frente al empobrecimiento de la flora intestinal habitual en la vejez, los centenarios preservan una diversidad microbiana espectacular, careciendo además de la obesidad proinflamatoria que afecta a gran parte de la población. Pero no todo es genética natural, ya que los hábitos que se siguen y el entorno donde se ha vivido moldean parte de la genética al activar o desactivar genes, protegiéndolos del daño acumulado. 

La paradoja del cáncer. Uno de los datos más fascinantes que arroja la investigación médica es la relación de los centenarios con el cáncer. Si bien el riesgo de padecer tumores aumenta con la edad al ir acumulándose más errores genéticos, al superar la barrera de los 100 años la curva se desploma bruscamente. Esto hace que la incidencia del cáncer en personas que superan el siglo de vida es menor al 4%. Y nuevamente la pregunta es: ¿por qué?

Aquí la ciencia apunta a que las personas centenarias poseen una citotoxicidad selectiva elevadísima, es decir, que se destruyen las células con problemas en su interior antes de que vayan a más. Aquí las protagonistas son las células inmunitarias que mantienen una vigilancia antitumoral implacable, eliminando células malignas con la eficacia de un adulto joven, pero manteniendo una alta tolerancia hacia sus propios tejidos sanos para evitar enfermedades autoinmunes como la famosa artritis reumatoide que es bastante común en personas mayores. 

Vamos avanzando. El estudio no se queda solo en el laboratorio, sino que recopila pruebas sobre el “mundo real” como por ejemplo las famosas ‘Zonas Azules’ de Okinawa (Japón) donde destaca una gran longevidad entre sus habitantes. Aquí las autopsias a los cadáveres apuntaron a que tenían las arterias coronarias obstruidas por la edad pero que apenas habían sufrido infartos masivos mortales. Aquí el cuerpo había encontrado formas de adaptarse y sobrevivir.

Durante las peores olas del COVID también se han visto casos de centenarios en residencias que lograban sobrevivir al virus incluso sin estar vacunados. Esto encaja con los datos publicados en 2023 por Nature Aging sobre supercentenarios en Boston, que revelaron un sistema inmune “de élite”, entrenado por toda una vida de exposiciones ambientales que configuraron un perfil altamente resiliente a las infecciones.

Para el futuro. Aunque la genética es importante, lo que podemos controlar mucho mejor son los hábitos de vida y su efecto en cómo se expresan ciertos genes. De esta manera, se trata de investigar a las personas que más sobreviven con el objetivo de ‘copiar’ lo que hacen para encontrar el Santo Grial de la longevidad. 

Imágenes | freepik

En Xataka | La promesa de los 120 años se desmonta: la biología fija un techo de vida bastante difícil de romper

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

Si la pregunta es cómo se hicieron las pirámides de Egipto, la ciencia tiene una idea: sistemas hidráulicos

Published

on


El antiguo Egipto es reconocido por ser una de las primeras civilizaciones hidráulicas de la historia: tenían un dominio de canales de riego, diques y transportes que fue esencial para erigir y mantener un reino centralizado durante más de tres mil años en una franja fértil rodeada de desierto. Los egipcios levantaron en el período del Reino Antiguo (c. 2700–2200 a.C.) siete pirámides enormes que representan aproximadamente 25 millones de toneladas de roca cortada, transportada y ajustada en menos de 150 años. Cómo lo hicieron sigue siendo un misterio. 

En ese periodo los faraones mandaron mover bloques de piedra a un ritmo equivalente a 50 toneladas por hora de forma sostenida durante décadas. Hay varias hipótesis, pero ninguna es lo suficientemente satisfactoria para explicar ese rendimiento, especialmente al principio. El origen de todo está en Saqqara: la Pirámide Escalonada del faraón Zoser es la más antigua de las grandes pirámides y la primera construida íntegramente en piedra tallada. Es precisamente ahí donde un equipo multidisciplinar propone por primera vez que el agua fue el motor de su construcción.

La hipótesis hidráulica. Lo que el equipo de investigación liderado por Xavier Landreau propone es una suerte de ascensor hidráulico formado por tres grandes estructuras del complejo de Zoser. El Gisr el-Mudir funcionaba como presa de retención, la Fosa Seca meridional era el depósito de decantación y los pozos gemelos (conectados por un túnel subterráneo de 200 metros) constituían el mecanismo de elevación: un flotador enorme que habría subido los bloques desde el interior de la pirámide en ciclos de llenado y vaciado. 

El agua procedente de los wadis del desierto era canalizada y filtrada antes de llegar a los pozos verticales. Al llenarse, el agua elevaba por flotabilidad una plataforma sobre la que descansaban los bloques, permitiendo depositarlos en los niveles superiores sin necesidad de rampas externas y con menos esfuerzo de mano de obra.

Por qué es importante. En primer lugar, porque aporta una explicación funcional coherente para tres estructuras de Saqqara cuyo propósito no estaba del todo claro. El análisis aúna hidrología, arqueología e ingeniería civil para integrar todos estos elementos en un sistema unificado y con lógica, lo que posiblemente convierte al complejo de Saqqara en la infraestructura hidráulica más antigua de la historia.

Si la hipótesis se confirma, dejaría atrás la creencia hegemónica de rampas y una gran cantidad de mano de obra como solución universal para construir pirámides. Un sistema de elevación hidráulica implica una gestión eficiente de recursos, energía y logística, al reducir notablemente la mano de obra. Además, implica un conocimiento aún más avanzado de hidráulica. La siguiente pregunta es clara: ¿hay más pirámides de Egipto construidas así?

Contexto. Saqqara está en una meseta caliza al oeste del Nilo. Como mapeó el equipo de investigación, al oeste del complejo existía una cuenca hidrográfica potencial de 400 kilómetros cuadrados vinculada al wadi Taflah, un antiguo afluente del Nilo ya documentado en mapas del siglo XVIII. Este punto es importante porque aunque hoy es una meseta desértica, los estudios de sedimentos del propio complejo evidencian que durante el reinado de Zoser la zona recibía escorrentías estacionales intensas, con suficiente energía cinética como para depositar sedimentos de origen hídrico en el interior de las estructuras. En definitiva, que había agua disponible y en cantidad.

Otras hipótesis históricas. Las teorías más consolidadas sobre la construcción de las pirámides apuntan a rampas con distintas geometrías combinadas con palancas y trineos. Para Giza por ejemplo, Jean-Pierre Houdin propuso una rampa interior en espiral. Para Saqqara, estudios recogidos en el propio paper sugieren que la Fosa Seca fue la principal cantera de caliza, con rampas cortas en cada lado como mecanismo de abastecimiento. En cuanto a los pozos gemelos, la interpretación dominante hasta ahora era funeraria: la tumba real de Zoser y la morada de su ka. En cuanto a la fosa seca, se consideraba cantera o que tenía función ritual.

Cómo lo han hecho. Este equipo de investigación no ha excavado nada: ha combinado imágenes satelitales de Airbus Pléiades, modelos de elevación del IGN francés y el SIG QGIS para reconstruir la paleohidrología del entorno. A partir de aquí, generaron  modelos 3D de la arquitectura interna del complejo con software comercial bastante popular como SolidWorks o SketchUp. En cuanto al mecanismo hidráulico, desarrollaron un modelo numérico propio deliberadamente simple para estimar el consumo de agua y la capacidad de carga del sistema. 

Sí, pero. Usar datos ya existentes ha sido al mismo tiempo su mayor fortaleza y también su mayor virtud, como el equipo reconoce. Es decir, aunque su estudio integra topografía de cuenca, hidráulica y arquitectura interna, no han accedido a los pozos ni han datado los sedimentos de forma directa. Por otro lado, desde la perspectiva del estudio de Egipto, afirmar que los pozos no son funerarios contradice décadas de interpretación consolidada. Por otro lado arroja una pregunta estructura: si quienes hicieron las primeras pirámides de Egipto dominaban esta tecnología hidráulica, ¿por qué las pirámides tras Giza son cada vez más pequeñas y pobres?

En Xataka | La primera red de tuberías de China tiene 4.000 años y algo revolucionario: se construyó sin necesidad de reyes ni nobles

En Xataka | Lo que vemos en Petra es una ciudad “tallada en piedra”: lo que realmente esconde es un alucinante sistema hídrico

Portada | Charles J. Sharp

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Actualidad

es tu amígdala “hipertrofiada” reseteando tu cerebro

Published

on


Cuando se está triste o estresado, es fácil soltar un suspiro profundo casi de manera automática, que llama mucho la atención a los que están a nuestro alrededor, que entienden al momento que algo ‘malo’ nos está ocurriendo. Y no es porque haya una falta de oxígeno, ni tampoco un reflejo de los pulmones, sino que tiene un origen que podría estar en la propia amígdala de nuestro cerebro. 

Qué sabemos. Recientemente, la neurocientífica y divulgadora Nazareth Castellanos apuntó a la hipertrofia de la amígdala como una de las causas de estos suspiros relacionados con el estrés. Y aquí la bibliografía le da la razón a la hora de hablar de que nuestro cerebro ‘engorda’ por culpa del estrés y nos obliga a suspirar, aunque con algunos matices. 

La amígdala no es más que una pequeña estructura en forma de almendra que actúa como un gran radar de amenazas en nuestro cerebro, y es la responsable, por ejemplo, de que tengamos miedo. En condiciones normales, su actividad está perfectamente regulada, pero ante el estrés crónico y la ansiedad constante se altera su función y su estructura, haciendo que cualquier mínima cosa nos pueda generar ansiedad.  

Y aunque el término “hipertrofia de la amígdala” es una gran formulación divulgativa para entender lo que está pasando, la ciencia permite hablar de un aumento de la actividad y de su volumen, como se vio en diferentes estudios de imagen que apuntaban a que un aumento del volumen en los primeros años de vida se vincula directamente a una mayor intensidad de los síntomas. 

El suspiro. Pero… ¿Qué tiene que ver el aumento de la amígdala con la respiración si son elementos que están muy alejados? Para entenderlo, debemos tener muy presente que cuando la amígdala aumenta bastante sus funciones, tiene una función de “secuestro” de la respuesta emocional, y uno de sus primeros rehenes es el sistema respiratorio. 

¿Por qué? Según explican los investigadores y divulgadores, en un estado de ansiedad la amígdala provoca una prolongación anormal de la pausa que hacemos justo después de exhalar el aire. Es una especie de “apnea inducida” o bloqueo respiratorio temporal. Y para compensar este desajuste y esa pausa que existe tras expulsar el aire, el cuerpo se reequilibra y se traduce físicamente en un suspiro profundo y largo.

De esta manera, no es que nos falte el aire cuando estamos estresados, sino que es la amígdala hiperactiva influyendo directamente en los patrones respiratorios relacionados con el estado de ánimo. Y esto es algo que de manera literal no se encuentra en un manual de neurología, pero que sí tiene una base científica importante para apuntar que una hiperactivación de la amígdala altera nuestra respiración. 

Imágenes | freepik

En Xataka | Unos científicos han descubierto algo extraño: a los pájaros de las ciudades les dan más miedo las mujeres que los hombres

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Trending