Actualidad
muchos cambios en las cifras, pero no en los protagonistas
Según datos del informe Global Wealth Report 2024 de UBS, el número de millonarios no ha dejado de crecer desde 2020. España no es ninguna excepción y, en el último año, también se han incrementado el número de personas en España con un patrimonio por encima del millón de euros disponible para invertir.
El Mundo ha elaborado su ‘XIX lista de los 200 más ricos de 2025 en España‘ en la que se cuantifican las mayores fortunas del país. El diario utiliza los datos del Registro Mercantil y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para realizar una estimación patrimonial.
La mayoría de los nombres son habituales en este tipo de listas desde hace décadas, pero se destaca la presencia de las grandes familias que suman las fortunas individuales para adoptar posiciones de poder en el ámbito empresarial. Esta predominancia familiar es una de las principales diferencias entre los millonarios en España y, por ejemplo, las grandes fortunas estadounidenses, con un carácter más individualista.
1-Amancio Ortega
Para sorpresa de nadie, el primer puesto de lista elaborada por El Mundolo ocupa Amancio Ortega, como la mayor fortuna de España y la novena del mundo.
El listado estima la fortuna de Ortega en 2025 en unos 118.945 millones de euros. El principal origen de esta fortuna proviene de la empresa que fundo. Según datos de Inditex, Amancio Ortega controla el 59,29% de las acciones de la compañía a través de sus sociedades Pontegadea Inversiones y Partler Participaciones.
Por otro lado, el 100% de los dividendos que obtiene de Inditex, se reinvierten en activos de Pontegadea, lo que le ha permitido levantar un imperio del ladrillo posicionando a Pontegadea como una de las inmobiliarias con mayor músculo financiero de España.
2- Rafael del Pino Calvo-Sotelo y familia
Basta llegar hasta la segunda posición para encontrar la primera muestra de la fuerza de las familias de millonarios en España, y lo hace de la mano de los cinco miembros de la familia Del Pino Calvo-Sotelo. Esta familia suma una fortuna conjunta tasada en más de 14.350 millones de euros.
Su principal representante es Rafael del Pino Calvo-Sotelo, con una fortuna personal estimada en 7.100 millones de euros, que ejerce el papel de presidente de Ferrovial y principal accionista. Rafael sucedió en el cargo a su padre y fundador de la empresa Rafael del Pino Moreno, que dejó un legado de más de 6.500 millones de euros. Además del “negocio familiar” de la construcción, la familia opera de forma conjunta a través de sociedades de inversión como Rijn Capital y Capital BV.
3- Juan Roig Alfonso y familia


Si pensamos en una marca de supermercados, con toda probabilidad Mercadona se encontrará entre las primeras posiciones. Eso ha hecho que la fortuna de su fundador y la de su familia haya crecido como la espuma en las últimas dos décadas. Se calcula que la fortuna personal de Juan Roig es de 6.100 millones de euros.
Según las estimaciones de El Mundo, la fortuna familiar de los Roig asciende a 12.245 millones de euros gracias, en buena parte a controlar el 80% de las participaciones de la cadena de supermercados, donde el matrimonio de Juan Roig Alfonso y Hortensia Herrero controla casi el 71% de Mercadona. Fernando Roig, hermano de Juan Roig controla el 9% de la compañía.
4- Sandra Ortega Mera
La cuarta mayor fortuna de España también es una habitual de las listas de millonario en España y tiene como origen de su fortuna el accionariado de Inditex: Sandra Ortega Mera. Sandra es la hija mayor del primer matrimonio de Amancio Ortega, pero no está vinculada de forma activa a la dirección de Inditex, aunque es la segunda mayor accionista de la compañía (por detrás de su padre) con un 5,053% de las acciones de la compañía que fundó su padre.
El Mundo valora la fortuna de Sandra Ortega en unos 9.375 millones de euros, posicionándose como la mujer más rica de España. Al igual que su padre, Sandra Ortega Mera redirige los dividendos de Inditex a su sociedad Rosp Corunna, dedicada a comprar edificios y resorts para luego alquilarlos a grandes cadenas hoteleras. También forma parte del accionariado de la farmacéutica PharmaMar, controlando el 4,5% de sus acciones.
5- Sol Daurella Comadrán y familia
Tras el apellido Daurella se encuentra una familia que controla desde hace más de 60 años la compañía Coca-Cola Europacific Partners, el mayor embotellador independiente de Coca-Cola a nivel global. Sol Daurella es hija de Santiago Daurella Rull que en 1951 obtuvo la primera licencia para embotellar Coca-Cola en España, y hoy es su presidenta desde 2012. Se estima que la fortuna personal de Sol Daurella es de unos 3.000 millones de euros.
Junto a la sociedad Cobega, que dirigen sus hermanos, la familia controla un enorme y rentable holding de distribución alimentaria que proporciona a la familia una fortuna estimada en 9.375 millones de euros.
6- Marc Puig y familia
La empresa cosmética y perfumes catalana Puig protagonizó una de las salidas a bolsa más agitadas de 2024, con un valor de salida de 14.000 millones de euros. Marc Puig es la tercera generación de Puig y está al frente de la compañía en 2004, y ha sido el responsable de anexionar al grupo líneas de perfumes de diseñadores tan importantes como Carolina Herrera o Jean Paul Gaultier.
La fortuna conjunta de la familia Puig se calcula en unos 9.050 millones de euros. Se estima que la familia todavía controla el 71% del capital de Puig, pero también se han expandido al sector inmobiliario formando parte del consejo de administración de Colonial gracias a controlar el 7,7% de sus acciones.
7- Juan March de la Lastra y familia
Para muchos, Juan March Ordinas es considerado como el “Rockefeller español” por su trayectoria de éxito en el mundo empresarial español. Fundó la Banca March y desde entonces la familia ha mantenido el control total de la entidad, ampliando y diversificando sus inversiones gracias a la Corporación Financiera Alba. Juan March de la Lastra es ahora el presidente ejecutivo de la entidad bancaria, en sustitución de su padre Carlos March Delgado.
A través de esta entidad, las inversiones de los cuatro hermanos March se expandió, con importante presencia en empresas del Ibex como Acerinox (19,3%) o Ebro Foods (14%). El listado de mayores fortunas de España les asigna un patrimonio conjunto de 6.020 millones de euros.
8- Francisco y Jon Riberas Mera
En 1950, Francisco Riberas Pampliega, fundó un negocio de chatarra en Burgos que terminó convirtiéndose en una de las mayores compañías en trasformación de acero de España: Gonvarri. Tras eso, el siguiente paso de la familia fue de fundar la empresa de componentes para la automoción Gestamp.
Se calcula que, entre ambas empresas, los hermanos Francisco y Jon Riberas Mera suman una fortuna de 5.835 millones de euros, con inversiones en compañías como Wallbox o eCooltra.
9- Jordi Rubiralta Giralt y familia
Paradójicamente, el origen de la fortuna de los cuatro hermanos Rubiralta Giralt, Jordi, José Luis, Xavier y Marc, parte de una ruptura del negocio empresarial de la familia de su padre, José María Rubiralta. El Mundo estima su fortuna conjunta en unos 5.365 millones de euros.
En su ruptura, el patriarca de los Rubiralta Giralt recibía una compensación por salir del accionariado de la siderúrgica Celsa, y se quedaba con Werfen, una pequeña empresa de material sanitario. Hoy es un próspero negocio que actualmente está valorado en unos 6.233 millones de euros de capitalización.
10- José Manuel y Álvaro Entrecanales
El apellido Entrecanales es uno de los habituales en las listas de las personas más ricas de España desde hace décadas, desde que el padre de ambos José Manuel Entrecanales Azcárate, fundara lo que es hoy Acciona. Álvaro Entrecanales falleció recientemente, pero se calcula que la fortuna familiar asciende a 5.035 millones de euros.
La mayor parte de ese patrimonio procede de Acciona y la diversificación de la empresa en los últimos años, pero la familia también ha invertido en sectores muy dispares como el del vino o la industria agropecuaria.
En Xataka | Quiénes son los mayores millonarios de España: el listado de las diez personas más ricas del país
En Xataka | El 1,1% de la humanidad controla el 45,8% de la riqueza. Tratando de entender qué significa esto
Imagen | Wikimedia Commons, Banca March, GTRES
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
en qué se diferencian y por qué no te dejan dormir
Suele decirse que cualquier tiempo pasado fue mejor. Normalmente esta frase es el fruto de nuestra tendencia a idealizar lo que ya pasó. Sin embargo, con el calor y las noches calientes empieza a ser una realidad indiscutible. Si pensamos en nuestras noches de verano pasadas, recordamos las noches tropicales, en las que la temperatura no baja de 20ºC, como algo puntual. En el caso de España, al menos, eran noches aisladas en las que dormir era todo un reto. Ahora, en cambio, no solo se han convertido en una norma que nos hace vivir abrazados al ventilador, sino que hemos desbloqueado otros dos tipos de noches: las ecuatoriales y las infernales.
El nombre de estas últimas da lo que promete. Por culpa del calentamiento global, nuestras noches se han convertido en un infierno; que, para nuestra desgracia, no ha hecho más que empezar. Eso afecta a nuestro descanso y, como consecuencia, a nuestro desempeño durante el día y nuestra salud a largo plazo. No es moco de pavo, por lo que vale la pena ir buscando métodos para dormir a pesar de las altas temperaturas nocturnas. Eso sí, antes de ver cuáles pueden ser esos métodos, es importante empezar por el principio y aprender en qué consiste cada tipo de noche.
El termómetro nocturno: diferencia entre noche tropical, ecuatorial e infernal
Como hemos visto, cuando hablamos de noches calientes, existen tres tipos distintos.
- Noche tropical: Es a la que sí estábamos más o menos acostumbrados, aunque no con la frecuencia de hoy en día. Se da cuando las temperaturas no bajan de 20ºC en toda la noche.
- Noche ecuatorial (o tórrida): En este caso, el mercurio no baja de 25ºC. Puede parecer poco, pero 5ºC se notan mucho. Normalmente estas altas temperaturas nocturnas se alcanzan por calentamiento del agua del mar, efecto isla de calor en las ciudades o vientos cálidos y secos.
- Noche infernal: El nombre da lo que promete. Las temperaturas no bajan de 30ºC entre el atardecer y el amanecer, por lo que el descanso es mucho más complicado y los efectos del calor más peligrosos incluso que durante el día en algunos casos.
Por qué es físicamente imposible dormir con estas temperaturas
Nuestro sueño se rige a través de los ciclos circadianos. Estos son ciclos de 24 horas con los que se regulan muchas de nuestras funciones fisiológicas. En el caso del sueño, dormimos una vez al día, normalmente durante la noche. Por eso, cuando nuestro cerebro detecta que ha anochecido, empieza a liberar melatonina, la hormona que nos ayuda a conciliar el sueño. En cambio, a medida que se hace de día, la liberación de dicha hormona se va inhibiendo.
Pero la melatonina no nos indica que cerremos los ojos y pongamos el cerebro en modo descanso hasta el día siguiente. Esa estimulación del sueño tiene lugar a muchos niveles. Por ejemplo, para que podamos dormir, la temperatura corporal debe bajar un poco. Es algo que ocurre naturalmente, gracias precisamente a esa liberación de melatonina. Pero claro, si la temperatura ambiental es muy elevada, es demasiado complicado mantener esa temperatura ideal para el descanso.
Esta es la razón por la que nos cuesta tanto dormir en las noches calientes. Todo el proceso se ve afectado, aunque el más susceptible es el sueño REM, esencial para un buen descanso.
¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando intentas dormir a más de 25ºC?
Hemos visto que el cerebro detecta cuando es de día y de noche, ¿pero cómo lo hace? En realidad hay varios factores. El más intuitivo es la entrada de luz a través de la retina. Si hay luz, se interpreta que es de día y cuando esta disminuye se asocia con la noche. Es la razón por la que tener las estancias demasiado iluminadas por la noche, sobre todo con luz azul, nos dificulta la conciliación del sueño.
No obstante, la luz no es la única indicadora del día y la noche. El cerebro también se guía por las temperaturas, que normalmente ascienden por el día y descienden por la noche. No es habitual que la temperatura esté por encima de 25ºC por la noche. Por eso, los ritmos circadianos se desajustan y no puede conciliarse el sueño adecuadamente. Si se liberase melatonina en cantidades adecuadas, esta disminuiría aún más la temperatura, pero cuando hace mucho calor no se libera suficiente, por lo que todo se convierte en un círculo vicioso.
Además, el hipotálamo, que es nuestro primer centro de regulación de la temperatura corporal, sigue trabajando a tope. Debe seguir trabajando para que nuestro cuerpo no se caliente demasiado, por lo que se mantiene sobreactivado y no podemos descansar. Como ves, todo lleva a lo mismo. Con las altas temperaturas nocturnas no podemos descansar.
La temperatura ideal para conciliar el sueño según la ciencia
Con todo lo que hemos visto anteriormente, queda claro que hay una temperatura ideal para conciliar el sueño. Si es demasiado alta, los ciclos circadianos se desajustan, mientras que un frío excesivo tampoco nos ayuda a dormir. Por eso, la recomendación de las fundaciones del sueño es mantener la temperatura de las estancias en las que dormimos entre 15,6ºC y 20ºC. La ventana abierta en las noches calientes no ayuda, pues incluso las noches tropicales, las menos graves, se suben por encima de ese rango.
El mapa de las noches insomnes en España: las zonas más afectadas
Las zonas más afectadas por las noches calientes son principalmente las regiones del Mediterráneo, la cuenca del Guadalquivir, la comunidad de Madrid y Extremadura. También se están volviendo cada vez más frecuentes en las islas Canarias, donde incluso se está empezando a detectar un aumento de noches infernales.
El Mediterráneo y el Valle del Guadalquivir: los “puntos calientes” del verano
En el Mediterráneo destaca el caso de las noches infernales de la provincia de Almería, donde en junio de 2026 se han dado cuatro noches consecutivas con temperaturas por encima de 30ºC.
En el Valle del Guadalquivir y regiones cercanas a la cuenca del mismo no se quedan atrás. Si bien ahí están despuntando más por las temperaturas máximas que por las mínimas, en lo que va de verano se han registrado ya noches tropicales en lugares como Écija, perteneciente a la provincia de Sevilla. De cualquier modo, su infierno particular ocurre durante el día, con máximas muy por encima de los 40ºC.
¿Qué hacer para dormir mejor por las noches?
Las altas temperaturas nocturnas nos ponen difícil conciliar el sueño, pero es cierto que hay algunos trucos a los que podemos recurrir.
Para empezar, debemos mantener nuestras estancias lo más frías posibles. Eso no quiere decir que debamos poner el aire acondicionado a tope. No es el mejor compañero para dormir. Lo que sí podemos hacer es cerrar las ventanas y persianas durante el día, para que el sol no sobrecaliente la habitación. Lo ideal sería abrirlas luego por la noche, aunque esa opción queda descartada con las olas de calor y las noches calientes de las que estamos hablando. Si la temperatura ayuda, crear una corriente abriendo la ventana y la puerta sería la opción perfecta.

Dormir con ventilador no es la mejor solución
También es recomendable darse una ducha templada antes de dormir. Aunque lo intuitivo sería darnos una ducha fría, el cuerpo puede invertir mucha energía intentando compensar esa bajada de temperatura, por lo que acabaríamos teniendo incluso más calor.
Por otro lado, antes de dormir debemos evitar beber alcohol, hacer ejercicio intenso o tomar comidas copiosas. Todo eso aumenta la temperatura, que es justamente lo que queremos evitar. Y, como colofón, mojarnos ligeramente antes de entrar a la cama es una opción que al menos nos aliviará en las primeras fases del sueño.
Sería genial no tener noches tropicales más allá de la ventana. Pero, si no queda otra, habrá que recurrir a estos trucos para conciliar el sueño lo mejor posible. Qué remedio.
Imagen |Magnific
En Xataka | Los otorrinos coinciden: “Dormir con el aire acondicionado obliga a trabajar a la nariz de forma excesiva”
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
En su recta final por tener un circuito de Fórmula 1, Madrid se ha encontrado con un problema: ovejas
Enero de 2024, Madrid confirma que tendrá un circuito de Fórmula 1 después de años persiguiéndolo. Sin un circuito permanente que pueda acoger la cita, la FIA y los responsables políticos madrileños ven con buenos ojos la propuesta de que las calles de un PAU al norte de Madrid y las instalaciones de IFEMA asienten las bases del espectáculo.
Es un movimiento, el de utilizar una ciudad como reclamo pero no pasar por ninguno de sus lugares emblemáticos, que lleva tiempo practicando la organización de la Fórmula 1. Un deporte que se ha llenado de circuitos semiurbanos e insustanciales, muy lejos del concepto de Mónaco.
El problema es que lo único que sostiene a Mónaco en el calendario es la tradición y el glamour. Las calles del principado se han quedado pequeñas para coches muchos más grandes que décadas atrás y el espectáculo en la pista ya parece ser lo de menos. La solución ha pasado por llevar estos circuitos a espacios como las afueras de Miami o Madrid.
El problema es que ahí vive gente. Sí, vive gente que no siempre está dispuesta a que sus calles se transformen en un circuito, se coman obras de montaje y desmontaje durante semanas y tengan que sufrir el ruido de los coches pasando a 300 km/h a unos metros de sus portales. “Están vendiendo mi salud para ganar dinero”, decía una de las afectadas de la plataforma Stop F1 Madrid.
Y es que los barrios tienen sus propias dinámicas y espacios que estaban mucho antes de que llegara allí la Fórmula 1. Por ejemplo: las ovejas.
Año y medio de avisos
Aunque no lo parezca, las carreteras, caminos y vías de España son el resultado de una planificación diseñada siglos atrás pero viva por el uso cotidiano de ellas. En ocasiones, como las carreteras, se han utilizado para vertebrar nuestro país. En otros casos, aunque invisibles a los ojos no expertos, vivas para un puñado de los usuarios más inesperados.
Cada año, a finales de octubre, siguen pasando miles de ovejas por la Gran Vía madrileña. Aunque pueda tener algo de folclórico para los menos allegados al campo, sigue siendo parte del camino para quienes practican la trashumancia. Porque sí, por pocos que sean, hay quien mantiene viva la trashumancia.
Uno de esos caminos históricos que contemplan el paso de animales es la Vereda de los Leñeros, una de las vías pecuarias que pasan por Madrid. Estos pasos, señala la propia Comunidad de Madrid, definen los espacios destinadas fundamentalmente al tránsito de ganado y que en el caso de las veredas tiene un ancho de 20 metros.
Cuando se puso encima de la mesa la modificación que ha tenido que hacer IFEMA para acoger el evento, ecologistas y vecinos confirmaron que estaban desviando la vía pecuaria pero, según Antonio Giraldo, Portavoz de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, se estaba cayendo en una ilegalidad.
“O se ventilan una vía pecuaria (ilegal) o reducen la superficie de zonas verdes municipales (ilegal). Pero las dos cosas a la vez no se puede”, señalaba entonces Giraldo porque según sus cálculos, no había espacio en el vecindario para desviar la vía pecuaria sin caer en alguno de estos dos supuestos.
Del inicio de la polémica hace ya año y medio. Las primeras voces que alertaron del problema llegaron en febrero de 2025. En julio de 2026, a semanas de que los monoplazas compitan por el norte de Madrid, los responsables de la región han presentado la modificación con una publicación en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid: elevar la vía pecuaria para salvar el circuito de Fórmula 1 por todo lo alto.
Explican en El País que la Vereda de Leñeros existe desde el siglo XIX y que su trazado original pasa por IFEMA que lleva años intentando moverla a los márgenes del complejo. Sin embargo, no ha sido hasta ahora coincidiendo con la Fórmula 1 cuando se ha presentado el proyecto de modificación. Para la oposición representa un claro ejemplo de que los intereses particulares están alterando el “un suelo con una protección altísima que podría tirar por tierra el proyecto”.
Desde entonces, el tira y afloja entre la oposición y el Ayuntamiento de Madrid ha sido constante. También las críticas de los vecinos que han encontrado en esta supuesta ilegalidad la posibilidad de impedir que el evento salga adelante. Sin embargo, todo parece decidido para que la vía pecuaria se modifique. El plan del Ayuntamiento pasa por desempolvar un anteproyecto que proponía levantar un ecopuente para salvar la M-11 y unir la Vereda de los Leñeros con la de Valdecarros, que quedaron separadas cuando se construyó esta carretera.
Es decir, el plan pasa por llevar a los animales por encima de un tramo de 12 carriles. Una decisión que la oposición, los grupos vecinales y los ecologistas siguen criticando. Desde la Plataforma Ecologista Madrileña señalan que: “Las vías pecuarias son bienes de dominio público propiedad de la Comunidad de Madrid, no pueden superponerse a otro dominio público como es una zona verde (haciendo referencia al parque por el que se pretende pasar la nueva vereda)”, en palabras recogidas por elDiario.es.
Explica el grupo ecologista que los tramos deberían ser cedidos por IFEMA ya que fueron los que cerraron por completo el paso de la vía con sus instalaciones y son los promotores del evento y que no puede ser el Ayuntamiento de Madrid el que ceda terreno de una zona verde para dar vía libre a dicha modificación.
Y desde Liberum Natura ya adelantan que alegarán contra el proyecto (la Justicia ya admitió otra alegación suya en mayo) porque consideran que si se da vía libre al mismo podría ser utilizado por otros ayuntamientos en el futuro para que las vías pecuarias se levanten por encima de zonas verdes y así se pueda seguir ganando terreno para negocios privados como construir pisos… o un circuito de Fórmula 1.
Foto | Madring y Sam Carter
ues de anuncios individuales.
Source link
Actualidad
el tiempo exacto que le queda a la Tierra en la zona habitable antes del colapso oceánico
Desde que la humanidad tiene conciencia, se ha preguntado cuándo y cómo llegará el fin del mundo. Lejos de profecías apocalípticas, la ciencia tiene una respuesta mucho más calculada, fría e inevitable, ya que tiene claro que la Tierra tiene fecha de caducidad, o al menos la tiene su capacidad para albergar vida tal y como la conocemos.
Se ha calculado. Un clásico estudio publicado en la revista Astrobiology en 2013 por el investigador Andrew Rushby, calculó la “ventana de habitabilidad” que le queda a nuestro planeta. La cifra mágica, popularizada a partir de estos modelos físicos y climáticos, se sitúa en torno a los 1.800 millones de años, que es el valor medio que encontramos en la horquilla de entre 1.750 y 3.250 millones de años.
El problema es que esta fecha no es del todo real, puesto que dentro de 1.800 millones de años no habrá ningún tipo de vida en nuestro planeta, pero para los seres humanos y la vida compleja la fecha de caducidad es mucho más temprana.
El culpable. Para entender cómo los científicos llegaron a la cifra de los 1.800 millones de años, hay que mirar hacia el Sol. Y es que, como cualquier estrella de su tipo, nuestro Sol está sujeto a un proceso de evolución estelar que hace que, a medida que consume su combustible nuclear, su núcleo se contraiga y se caliente, provocando que las capas exteriores se vayan expandiendo y, por ende, su luminosidad no pare de crecer.
Aquí el equipo de Rushby no hizo una simple predicción al azar, sino que su metodología consistió en combinar modelos de esta evolución del brillo solar con parámetros del efecto invernadero y el balance energético de la Tierra. Lo que buscaban era calcular el momento exacto en el que la Tierra saldrá de la llamada “zona habitable”.
Un poco más allá. La zona habitable es esa franja orbital alrededor de una estrella donde las temperaturas permiten la existencia de agua líquida en la superficie de un planeta rocoso. Pero a medida que el Sol se vuelva más brillante y caliente, esa franja se va desplazando hacia los confines del sistema solar, mientras que el planeta no se mueve de su órbita. Y eso es un problema.
Todo esto quiere decir que cuando la Tierra cruce el límite interior de esta zona, el aumento de la radiación solar disparará un efecto invernadero desbocado, similar al que sufre hoy Venus. Los efectos de esto serán la evaporación de los oceános que colaborarán en el efecto invernadero atrapando aún más el calor y acelerando el proceso hasta que la Tierra pierda su agua líquida de forma irreversible. Y con ella la vida.
Diferentes tipos de vida. Es crucial diferenciar lo que significa “habitable” en términos astrobiológicos frente a lo que nosotros consideramos “habitable” en nuestro día a día. Un dato muy importante es que la Tierra tiene aproximadamente 4.5450 millones de años, y la vida en sus formas más simples surgió de forma sorprendentemente temprana hace unos 3.700-4.300 millones de años.
Con todo esto queremos decir que el fin de la vida será escalonado, empezando por afectar a la vida compleja como nosotros, que somos extremadamente frágiles ante las variaciones térmicas. Esto hace que los autores subrayen que las condiciones para la vida animal y humana se perderán muchísimo antes de llegar a esos 1.800 millones de años.
Los últimos en morir. El Apocalipsis de los 1.800 millones de años se refiere al último aliento del planeta. En ese escenario final, cuando los océanos se estén evaporando, solo los microorganismos extremófilos más resistentes podrán sobrevivir en nichos aislados como bolsas de agua subterránea a altísimas temperaturas antes de enfrentarse a la extinción total.
Mirando al futuro. Llegados a este punto, uno podría preguntarse para qué sirve calcular con exactitud cuándo se secarán los océanos dentro de eones si la humanidad actual tiene problemas más urgentes. Y la respuesta está en la búsqueda de otros planetas, puesto que con entender a la perfección cómo evoluciona la “ventana de vida” en nuestro sistema solar, los astrónomos tienen herramientas para aplicarlas a los exoplanetas que estamos descubriendo a miles de años luz.
De esta manera, saber cuánto tiempo dura la habitabilidad de un planeta en función de su estrella anfitriona nos ayuda a saber dónde mirar. Quizás encontremos un planeta en la “zona habitable” de su estrella, pero si los cálculos revelan que solo lleva allí unos pocos millones de años, es probable que la vida compleja aún no haya tenido tiempo de evolucionar.
Imágenes | Javier Miranda
ues de anuncios individuales.
Source link
-
Actualidad10 horas agoAnthropic ya tenía a Claude escribiendo código. Ahora lo ha metido en los laboratorios
-
Deportes1 día agoAlertan por el ‘¡Quiere volar!’: práctica viral del Mundial 2026 puede causar lesiones graves
-
Tecnologia2 días agoEstudio alerta por la carga de enfermedades crónicas entre mujeres mexicanas; ¿qué encontró?
-
Musica2 días agoTalent Alert: Víctor Rosas, canción de autor, experimentación sonora y artes escénicas
-
Deportes2 días ago¿Y si sí? México devora a Ecuador y pasa invicto a octavos de final
-
Actualidad1 día agosolo necesita aire, agua y electricidad
-
Actualidad2 días agoconvertir camiones y contenedores en una pista de despegue para drones
-
Tecnologia16 horas agoMicrosoft crea negocio de adopción de IA con 2 mil 500 millones de dólares y 6 mil empleados










