Connect with us

Musica

‘Dune’: Los intentos fallidos (y no tanto) de adaptar la novela de Frank Herbert

Published

on

'Dune': Los intentos fallidos y exitosos de adaptar la novela de Frank Herbert

Fear is the mind-killer” es el mantra de Dune, la novela de Frank Herbert publicada en 1965. Y durante décadas la historia fue tan temida, que cargó con el título de ser la novela imposible de adaptar. Por un lado se reconoce la genialidad de Herbert al crear una épica del espacio que cambió el género de la ciencia ficción en la literatura y el cine.

Pero por el otro, después de algunos intentos (famosos) fallidos de adaptarla, se quedó en un nicho donde no sólo era intocable, sino que serviría solamente para influir en otras grandes historias que sí podían tener éxito y causar un impacto más profundo. 

George Lucas
George Lucas en el set de ‘Star Wars’ / Foto: Getty Image)

Pero es 2021. Y después de tanto tiempo, finalmente se concretó un adaptación fílmica de enormes proporciones en manos de Denis Villeneuve, uno de los directores más innovadores y emocionantes de los últimos años que nos trae Dune tal cual la soñó: enorme, épica y justa con la complejidad de la obra misma. AQUÍ les dejamos nuestra reseña a propósito de su paso por Venecia.

Por eso, nos quisimos echar un clavado en los intentos de adaptar Dune pero que se quedaron en meras palabras, aquellos que sí llegaron a ver la luz, los que tomaron a Herbert como mera inspiración y su paso por el nuevo milenio donde tuvo un recorrido interesante. Pero para empezar, y en caso de que no sepan bien qué onda con la historia, les dejamos un breve introducción. 

Me lleva... 'Dune' de Denis Villeneuve cambia su fecha para finales de 2021
Timothée Chalamet como Paul en ‘Dune’. / Foto: Warner Bros.

Dune

Dune nos presenta a Paul Atreides, un joven de 15 años que vive en Caladan, el planeta que su padre, el duque Leto, lidera como la cabeza de la Casa Atreides, una de las tantas que conforman el Imperio de Shaddam IV y las Grandes Casas del Landsraad. El emperador les da la orden a los Atreides de comandar Arrakis, un planeta hostil conocido como Dune, para que se encarguen de la extracción de la melange, una especia que sólo se encuenta en el desierto.

La melange es el producto más valioso en toda la galaxia a partir de sus cualidades curativas, pero sobre todo porque es el ingrediente secreto de los viajes intergalácticos. Sin embargo, su extracción es complicada por decir lo menos. Como mencionamos, sólo está en las profundidades del desierto de Dune donde habitan los gusanos de arena cuyo tamaño es de cientos de metros y se tragan todo lo que tienen a su paso. 

Portada de Dune
Portada de ‘Dune’, novela de 1965.

Los Atreides deben llegar a Dune tras la “salida” de la Casa Harkonnen liderada por el barón Vladimir. Durante décadas estuvieron a cargo de la extracción de la melange, comerciándola y haciéndose ricos a costa del sufrimiento de una de las comunidades de Dune, los Fremen. La llegada de Paul, su madre Lady Jessica y el duque, significa una cosa: su casa pretende ser destruida. 

Pero tienen algunas ventajas frente al poderío económico de los Harkonnen respaldados por el mismo emperador. Paul Atreides ha sido entrenado por Lady Jessica, quien forma parte de las Bene Gesserit, una escuela conformada de mujeres cuyos fines, meramente políticos, se centran en crear cuidadosamente vínculos y relaciones entre las casas para el nacimiento del Kwisatz Haderach o el mesías. Paul podría ser el elegido, reforzando la profecía con su llegada a Dune donde los Fremen esperan que los libere.

Frank Herbert
Frank Herbert en 1978. / Foto: Getty Images

Ahora sí, iniciamos el largo y tedioso recorrido de Dune

Arthur P. Jacobs

En 1971, Arthur P. Jacobs, poductor de The Planet of the Apes, adquirió los derechos de Dune para realizar una adaptación fílmica. Para dirigir el proyecto se seleccionó a David Lean, el gran director británico que en la década de los 60 comandó dos de los títulos más grandes (y épicos) del cine: Lawrence de Arabia de 1962 y Doctor Zhivago en el 65.

Y para acompañarlo, estaría Robert Bolt, el guionista de estas mismas dos películas y ganador del Oscar en dos ocasiones. No había pierde, y más cuando pensamos que la historia de Lawrence de Arabia es muy similar a la de Dune en algunos aspectos: un sujeto ajeno al desierto, reconoce el valor de la cultura que lo habita, y decide ponerse de su lado para procurar su seguridad y la paz.

El proyecto iba bien, pero el mismo Jacobs tuvo que detenerlo para enfocarse en la secuela de El planeta de los simios, por lo que se atrasó y Lean se bajó del barco. A esto no tardó en salirse Bolt. El primer sueño de llevar Dune a la pantalla grande terminó, en realidad, con la inesperada muerte de Jacobs a los 51 años en 1973, un año antes de que la producción comenzara.

Alejandro Jodorowsky

Jodorowsky tenía un sueño llamado Dune, pero el sueño era tan ambicioso, que vio su fin mucho antes de lo esperado. ¿La razón? Dinero, el maldito dinero. La idea de Dune del director chileno era tan enorme, que no había dinero que alcanzara para realizarla. Ni tampoco tiempo o confianza.

Para que se den una idea, Jodorowsky gastó 2 millones de dólares de su presupuesto en la preproducción del filme. Es decir, antes de empezar a poner manos a la obra, el dinero casi ya se había terminado, y considerando los planes, no iba a alcanzar ni para la mitad de la obra. Quería que Pink Floyd y Magma trabajaran en el score. 

Jodorowsky venía del éxito de El topo de 1970 y La montaña sagrada del 73. Así que le dieron carta abierta para su próximo proyecto. Él decidió que sería Dune y el productor Michel Seydoux le permitió todas las libertades. Pero cuando este vio un storyboard de 3 mil dibujos, se dio cuenta que la película no duraría dos horas como se había solicitado, sino 12. El indicador del principio del fin. 

'La montaña sagrada' de Alejandro Jodorowski
‘La montaña sagrada’ de Alejandro Jodorowsky (1973). Foto: IMDb

Los guerreros espirituales

La idea, desde luego, era majestuosa en todo sentido, y Jodorowsky subió al barco galáctico a los mejores artistas de la época, sus “guerreros espirituales”. Empezando por Jean Giraud, mejor conocido como Moebius, quién creó sus propios visuales y escenas en un recorrido que se veía espectacular en sus miles de bocetos.

También se sumó Hans Ruedi Giger, un artista suizo que ha influido en la cultura popular más de lo que creemos. Él creó el stand de micrófono de Korn, ¿lo recuerdan? El trabajo del artista siempre ha apelado a las ideas visuales de futurismo, la ciencia ficción, figuras biomecánicas y el erotismo a partir de los cuerpos humanos. 

Chris Foss, quien había diseñado varias de ls portadas de las novelas de Isaac Asimov, le entró de lleno cuando el cineasta chileno le contó que en su Dune habría secreciones y eyaculaciones. Dan O’Bannon le entró al quite con los efectos especiales. Años después de que Dune se esfumara, O’Bannon se fue con Ridley Scott para hacer Alien y se llevó consigo a los guerreros espirituales: Giraud, Giger y Foss.

H.G. Giger
H.G. Giger con algunos bocetos de ‘Dune’ / Foto: Especial vía SyFy

El elenco

Jodorowsky contrató a su propio hijo, Brontis, para interpretar a Paul Atreides, el protagonista indiscutible de la novela. El actor entrenó artes marciales durante dos años para poder darle vida a este personaje mesiánico en Dune. Sin embargo, después de él vinieron nombres más importantes como el de David Carradine, Udo Kier y Mick Jagger. 

Pero los dos nombres que más impresionan aquí, desde luego son el de Orson Welles (como el Barón Harkonnen) y Salvador Dalí. Cuenta la leyenda que Dalí, como uno de los artistas más reconocidos y controversiales del siglo XX, puso algunas condiciones que Jodorowsky aceptó de inmediato a pesar de ser prácticamente imposibles… como la propia adaptación de Dune.

Dalí sería el emperador Padishah, Shaddam IV, y para que apareciera, sus amigos tendrían que participar en el filme como extras. Al ser un emperador de otra galaxia, pidió que el trono se diseñara con un excusado y un par de delfines sosteniéndolo; pero eso no fue todo. Dalí quería ser el actor mejor pagado de Hollywood, por lo que pidió que le dieran 100 mil dólares por hora. 

Salvador Dalí
Salvador Dalí en 1964 / Foto: Getty Images

Star Wars

En 1977, George Lucas tomó todo el imaginario de Dune, aquella historia complejísima, y escribió algo que en términos simples, era amigable. El estreno de Star Wars: A New Hope cambió al cine con uno de los éxitos comerciales más grandes en la historia que moldearía la cultura pop en varios sentidos.

Después del estreno, Frank Herbert se molestó porque, evidentemente, Lucas había tomado Dune para hacer Star Wars sin pedirle permiso. Me esforzaré mucho por no demandarlo“, dijo en una entrevista. Negarlo sería tapar uno de los soles de Tatooine con un dedo, aunque también debemos reconocer que la saga tiene un montón de influencias que incluyen a Kurosawa.

A New Hope
Alec Guinness con George Lucas en el set de ‘Star Wars: Episode IV – A New Hope’. / Getty Images

Pero volvemos al punto. Star Wars es mucho más digerible que Dune en términos, incluso, narrativos. En Dune no hay tiempo para las risas ni los chistes, en Star Wars hay tiempo de sobra; sólo una persona muy necia negaría la relación entre los elementos más superficiales como las similitudes entre Tatooine y Arrakis; Sarlacc y los gusanos de arena; la existencia de un malvado Imperio totalitario; “la voz” y “la fuerza”. 

Y para cerrar, el viaje que ha de hacer nuestro héroe que por un lado se llama Paul Atreides y por el otro Luke Skywalker. Dos jóvenes nobles, valientes y que adquieren, en distintas circunstancias, capacidades elevadas de combate, control, fuerza, poder y espiritualidad. Ambos son el centro de una profecía que tiene como fin la salvación. 

Estamos en terreno peligroso. Lo sabemos. Y muchos apelarán a aquellas diferencias mínimas entre los protagonistas como el acercamiento con sus padres, el linaje, la perseverancia, la pureza de su lucha, y más. Pero no estamos aquí para juzgar, sino para reconocer aquellas adaptaciones de Dune que fueron fallidas, y aquella (sólo una) que tomó la novela como referencia para contar una historia inspiradora.

Luke Skywalker
Luke Skywalker en ‘Star Wars: Episode IV – A New Hope’ / Foto: Getty Images

Ridley Scott

En 1976, Dino De Laurentiis (él estuvo detrás de La Strada de Fedrico Fellini) adquirió los derechos de Dune. En una movida bastante inteligente –en un principio– se acercó a Frank Herbet para que trabajara el guion de su espectacular novela, y el escritor tardó un par de años en entregarle el primer borrador. ¿El veredicto de De Laurentiis? Muy largo. 

Por lo que buscó al novelista Rudy Wurlitzer para que le diera más forma al extenso guion de Herbert (duraba unas tres horas). El proyecto comenzó a tomar forma, una vez más, cuando el productor italiano le echó el ojo a Ridley Scott, quien había dirigido la impresionante adaptación de Los duelistas, su debut como director (se llevó el premio  Cannes como director).

Alien, 1979
Imagen de ‘Alien’ de 1979 / Foto: 20th Century Fox

Y no sólo eso. En 1979, cuando fue contratado, se estrenó Alien y sabemos el impacto que tuvo. Recuerden que hace unos párrafos les contamos que aquellos que le dieron forma al Dune de Jodorowsky, molderon Alien, la cual representó un antes y un después en la ciencia ficción y el horror. Giger, justamente, le volvería a entrar al quite con la nueva idea de Dune

¿Qué diablos pasó? La preproducción tomó más tiempo de lo esperado (un año) y el guion jugó un papel fundamental. Ridley Scott pensó que el trabajo de Wurlitzer se había despegado mucho del guion de Herbert, por lo que decidió abandonar el proyecto (también se ha hablado de la muerte de su hermano menor Frank como una de las razones de su salida).

El director estaba en la cima de su carrera, por lo que podía darse el lujo de abandonar la posibilidad de hacer Dune para ir en busca de otra obra majestuosa de la ciencia ficción. Tomó Do Androids Dream of Electric Sheep? de Philip K. Dick, publicada en 1968, y la convirtió en Blade Runner¿Y no es acaso una de las obras fílmicas definitivas del género?

David Lynch

Seremos honestos y honestas con ustedes. La adaptación de David Lynch de Dune no es mala, ni terrible, ni pésima. Sino todo lo contrario, es bastante buena. Y no lo decimos por subirnos a ningún tipo de conversación; sino como buenos fans que somos tanto de la novela como de la filmografía del director.

Lynch tenía dos películas que lo respaldaban tras convertirse en el líder de uno de los proyectos más ambiciosos de la década de los 80. Eraserhead, su debut de 1977, y The Elephant Man de 1980, la cual obtuvo ocho nominaciones a los premios Oscar que incluyeron mención para Lynch como Director y Mejor Película.

La versión remasterizada de ‘Eraserhead’ de David Lynch llegará a la Cineteca
‘Eraserhead’ de 1977 / Foto: Cortesía Cineteca Nacional

Por lo que Universal depositó su confianza y sus millones de dólares en manos del cineasta. La idea era crear la película de ciencia ficción más grande tomando como referencia la novela más importante. Lynch, de este modo, rechazó la oferta de dirigir una película titulada The Return of the Jedi. La historia y sus ironías.

Pero los ánimos estaban en el cielo después del intento de Jodorowsky, el cual se había entendido como un ensayo y error de lo que se debía hacer y lo que quedaba descartado.

David Lynch en 1984
David Lynch en London en el set de ‘Dune’. / Foto: Getty Images)

¿Qué “falló” con Lynch?

Lynch, mucho más modesto, quería hacer una película de cuatro horas, pero le dijeron que no, que debía ser de dos. Obedeció a estas y muchas otras peticiones que complicaron la realización completa de su visión. Uno de los errores más grandes, por ejemplo, fue introducir a las y los espectadores en un lenguaje rebuscado sin dar contexto del mismo. Y de sopetón, sin hacer pausar, empezar a contar una historia que lleva tiempo comprender.

Pero de verdad. Más allá de eso, Lynch respetó la obra de Herbert, y ver la película implica hacer un recorrido muy bien estructurado de las situaciones y los tiempos. ¿Por qué fue un fracaso entonces? Sería arriesgado dar una respuesta, pero el mismo cineasta lo ha dicho: le amarraron las manos en prácticamente todo, hasta en el final cut que nunca fue. Mientras a Jodorowsky le dieron carta abierta, a Lynch lo sometieron a un montón de preceptos. 

Dune de David Lynch
Dean Stockwell y Francesca Annis junto a David Lynch en el set de ‘Dune’. / Foto: Getty Images

Don’t make a film if it can’t be the film you want to make. It’s a sick joke, and it’ll kill you, decía Lynch algunos años después del estreno de Dune. Un mal chiste, una carga que el director ha llevado por años y con la que lo han culpado, casi casi, de haber recaudado 31 millones de un presupuesto de 45. Injusto, por decir lo menos. 

Pero el 14 de diciembre de 1984, se estrenó Dune. Si hemos de volver al pasado, las palmas se las lleva el equipo de marketing, el cual gastó una buena parte del presupuesto para promocionar la película en las fechas navideñas. Los promocionales apuntaban a la presencia de Lynch como el gancho principal y el nombre de Dino De Laurentiis como productor.

El elenco

Otro de los puntos más destacados de esta película es el elenco internacional, el cual viajó a la Ciudad de México (específicamente a los Estudios Churubusco) para filmar la película con un guapo y joven Kyle MacLachlan de 24 años en el papel principal.

Lynch mandó a llamar a algunos colaboradores como Jack Nance y Freddie Jones, y se aferró a algunos más como Dean Stockwell, Everett McGill y Alicia Witt. Estaban a su lado la hermosa Francesca Annis, José Ferrer, Sean Young, Patrick Stewart, Sting, Max von Sydow, Jürgen Prochnow y Sting (en una saldría Jagger y en la otra salió el exvocalista de The Police).

¿Un dato interesante que es poco conocido? Algunos actores y actrices mexicanas aparecen en Dune. Ernesto Laguardia sale como un joven esclavo de la Casa Harkonnen y de quien el Barón Vladimir parece abusar para posteriormente matar. También aparece Angélica Aragón, Humberto Elizondo, Margarita Sanz. Claudia Ramírez, Ana Ofelia Murguía, y más (esto de acuerdo a la información de IMDb).

Kyle MacLachlan como Paul Atreides
Kyle MacLachlan como Paul Atreides en ‘Dune’ (1984).

La música

Si hay algo que no se puede citicar de la versión de Dune de Lynch, es la música. Toto se hizo cargo del score, una decisión que parece extraña pero que resultó ser bastante exitosa. Y acá hemos de dar las gracias a De Laurentiis, quien buscó que el soundtrack lo escribiera una banda que conectara con las audiencias más jóvenes. Toto venía del éxito de “Africa”, y con eso era suficiente.

También se puso sobre la mesa la posibilidad de traer a Georgio Moroder. Pero quien terminó como parte de la música del filme fue Brian Eno, quien se rumora escribió todo el score de Dune aunque a la fecha sólo ha salido “Prophecy Theme” en colaboración con Toto.

La traición contra Lynch

En 1988, se lanzó la versión para televisión de Dune de David Lynch. Desde luego, extendieron la cinta con una duración de tres horas sin respetar la edición que había hecho Lynch y aquella grosera decisión de no darle un final cut. De por sí el director estaba enojado con los resultados y todo el ruido que hizo el filme, que esta fue la gota que derramó el vaso.

Lynch obligó a los productores a que quitaran su nombre de la película, y en su lugar pusieran “Alan Smithee”. También pidió que saliera de los créditos del guion y pusieran el nombre de “Judas Booth”. 

Dune, 1988
Imagen de los créditos de ‘Dune’ en su versión para la televisión. / Foto: Especial

Richard P. Rubinstein

En 1996, Richard P. Rubinstein, conocido por ser el productor de Dawn of the Dead, adquirió los derechos de Dune una vez más se emprendía un recorrido para adaptar la novela, pero esta vez menos “ambicioso” y más “certero”. Cuatro años después es que toma forma como una mini serie de tres partes que recibió tres nominaciones a los premios Emmy, de los cuales se llevó dos.

En 2003, se estrenó Children of Dune, de nueva cuenta en un formato de miniserie que reunía los dos libros que completan la trilogía original de Herbert, El mesías de Dune y Los hijos de Dune. Aquí aparecen rostros más conocidos como el de Susan Sarandon y un joven James McAvoy. La serie también fue aclamada en sus aspectos técnicos, y se llevó un Emmy por sus efectos especiales. 

Children of Dune
James McAvoy como Leto Atreides II en ‘Children of Dune’ / Foto: IMDb

Paramount

Era 2008 y de manera sorpresiva, Dune volvía a ser objeto de interés para llevarse a la pantalla grande, esta vez en manos de Paramount Pictures y con el apoyo del mismo Rubinstein. Por lo que los planes arrancaron y en 2010, se decidieron por el director francés Pierre Morel con un guion de Peter Berg.

Morel venía del enorme éxito comercial de Taken (Búsqueda implacable, 2009) protagonizada por Liam Neeson; mientras el último proyecto de Berg había sido Hancock y se encontraba en medio de otro proyecto de ciencia ficción titulado Battleship. Pero nada.

Dos años después, se le dio carpetazo al proyecto. ¿La razón? Morel se bajó de la nave y Berg no pudo manejar los dos proyectos (Battleship, de Universal, requería de toda su atención al tener un presupuesto de 200 millones de dólares). Y además, había un deadline, y la fecha de caducidad para Paramount terminó antes de que pudiera poner las cosas en marcha. Rubinstein no pudo llegar a un acuerdo y tampoco coincidieron mucho con las cuestiones creativas.

Liam Neeson en ‘Taken’ de Pierre Morel. / Foto: 20th Century Fox

Denis Villeneuve

Ya mero llegamos al final. En 2016, Legendary Films ganó los derechos de Dune para la televisión y el cine. Por lo que venía la parte más complicada: ¿quién o quiénes realizarían la adaptación y se harían cargo de la dirección? A finales de 2016, surgió el nombre de Denis Villeneuve por dos razones.

La primera fue porque en una entrevista, el canadiense dijo que su sueño era adaptar Dune, pues había leído el libro cuando era un adolescente. Y la segunda, porque se estrenó Arrival en ese mismo año, la cual es considerada una de las mejores películas de ciencia ficción del nuevo milenio. Por lo que cerraron el trato con Villeneuve.

Blade Runner 2049
Ryan Gosling como K en ‘Blade Runner 2049’. / Foto: Warner Bros.

Y para reforzar la buena decisión, el canadiense tomó el mando de Blade Runner 2049, y a pesar de que le fue mal en taquilla (la misma maldición de la original), recibió muy buenas críticas y varias nominaciones a los premios Oscar, llevándose dos de cinco en donde destaca la fotografía de Roger Deakins. 

Villeneuve aceptó realizar Dune con la condición de que se dividiera en dos partes. Una movida peligrosa porque la realización de la Parte 2 dependía del éxito de la primera, y a pesar de que se estrenó cuando la pandemia todavía estaba fuerte, a la cinta le fue increíble en cuanto a taquilla y crítica.

Revelan más imágenes de 'Dune' de Denis Villeneuve y algunos detalles de la película
Timothée Chalamet y Rebecca Ferguson como Paul y Jessica en ‘Dune’. / Fotos: CHIABELLA JAMES / Warner Bros.

El elenco

Dune cuenta con uno de los elencos más espectaculares. Timothée Chalamet protagoniza la cinta como Paul Atreides junto a Rebecca Ferguson y Oscar Isaac como sus padres, Lady Jessica y el duque Leto Atreides. Josh Brolin es Gurney Halleck, Jason Momoa es Duncan Idaho y Stpehen Henderson es Thufir Hawat, las segundas manos de la Casa Atreides.

Stellan Skarsgård es el barón Vladimir Harkonnen, David Dastmalchian es Piter De Vries y Dave Bautista es Glossu Rabban. El elenco lo completa Zendaya como Chani, Javier Bardem como Stilgar, Sharon Duncan-Brewster como la doctora Kynes, Chang Chen como el doctor Yueh y Charlotte Rampling como la Bene Gesserit del Imperio.

'Dune' de Villeneuve
Elenco de ‘Dune’. / Fotos: CHIABELLA JAMES

La producción

La adaptación la realizó Villeneuve en conjunto con Eric Roth y Jon Spaihts. La fotografía cayó en manos de Greg Fraiser y la elección parece un poco obvia. Fraiser estuvo a cargo de Rogue One: A Star Wars Story, una de las películas favoritas de Villeneuve en el universo de Star Wars. El historial de Fraiser es impresionante, pero fue esta cinta la que le dio el sí definitivo con el canadiense.

Luego, el score. Christopher Nolan quería que Hans Zimmer realizara el score de su TENET, pero el compositor le dijo que no podía porque estaba involucrado 100 por ciento con Dune. El resultado es tan espectacular (literal, Zimmer inventó algunos instrumentos para trabajar en la música) como los efectos especiales bajo la supervisión de Paul Lambert, quien había trabajado en Blade Runner 2049.

Jacqueline West y Robert Morgan se encargaron del diseño de vestuario; el diseño de producción fue de Patrice Vermette, uno de los colaboradores más cercanos de Villeneuve al haber trabajado en Prisoners, Enemy, Sicario y Arrival. Y por último, la edición de Joe Walker, quien también acompañó al canadiense en sus últimos tres proyectos fílmicos.

The post ‘Dune’: Los intentos fallidos (y no tanto) de adaptar la novela de Frank Herbert appeared first on Sopitas.com.

ues de anuncios individuales.

Musica

Conciertos: Reik celebra dos décadas de éxitos con show en la Arena Guadalajara

Published

on



Tras una trayectoria de más de 20 años, Reik alista su regreso a la Perla Tapatía con su gira “Reik 2026 Tour”, que llegará el próximo 22 de mayo a la Arena Guadalajara, una ciudad que el grupo considera que los aceptó desde el primer día y en la que se sienten “muy apapachados”.

En entrevista con EL INFORMADOR, el guitarrista de Reik, Julio Ramírez, adelantó que el público tapatío disfrutará por completo del concierto, pues su gira está enfocada en ser una celebración a su trayectoria. 

“Estamos muy enfocados en cantar canciones de todas nuestras etapas, ¿no? Desde ‘Yo quisiera’ hasta la canción más reciente. La gira pasada ‘Panorama’ estaba un poco más enfocada en ese disco, en el sentido de que cantamos por lo menos siete canciones de ese disco.

Anota que “en esta gira (‘Reik 2026 Tour’), dijimos: ‘Esta gira va a ser una celebración de nuestros 20 años y vamos a cantar todas las canciones que espera la gente oír de nosotros’. Entonces, es un concierto que creo que les va a encantar”, explicó el músico, quien comparte el escenario con Jesús Navarro y Bibi Marín.

Gozan de Guadalajara

La gira internacional “Reik 2026 Tour” recorre diversos países latinoamericanos y algunas entidades de Estados Unidos, lo que reafirma a Reik como una de las agrupaciones más sólidas del pop en español, sin embargo, la ciudad de Guadalajara se posiciona como una donde siempre quieren presentarse.

“Creemos que es un público muy apasionado. Entonces, estamos muy contentos de regresar. Es un lugar que siempre tenemos en nuestras mentes querer ir a Guadalajara”, mencionó con entusiasmo Julio Ramírez.

En ese sentido, el guitarrista no solo consideró al público tapatío como apasionado, sino también, exigente y orgulloso de sus raíces, debido a toda la cultura que hay en Jalisco, desde su gastronomía y el apoyo a artistas del Estado

“Y es que siento que el público en Guadalajara una vez que te acepta, te acepta con todo y te quiere y te apapacha. Esto lo digo porque siento que en Guadalajara tienen mucho talento local, ¿no? Han tenido cantantes, grandes cantantes, en su comida también, creo que son muy orgullosos de lo que es Jalisco, promueven el talento que tienen en muchas áreas”. 

La próxima presentación de Reik en la Arena Guadalajara refuerza el vínculo que han creado durante más de 20 años con sus fans de la Perla Tapatía, lugar en donde Julio admite sentirse honrado de presentarse.  

“Creo que son exigentes, el público y es que Guadalajara a nosotros nos quiso desde el primer día y nos sentimos muy honrados, nos sentimos muy apapachados por Guadalajara, siempre nos da gusto ir”.

Un concepto que no tiene miedo de experimentar

Reik comenzó en 2003 con baladas de pop románticas, lo que durante años los caracterizó y logró que conectaran con su audiencia, ahora es solo un género musical más que es parte de su identidad, pues recientemente incursionaron en los ritmos urbanos y en los corridos, con colaboraciones como “La del Primer Puesto” con el artista de regional mexicano, Xavi y “Loquita” con el cantante puertoriqueño, Raw Alejandro, por nombrar algunas.

Para Julio, como guitarrista reinventarse en estos nuevos géneros ha sido todo un reto, en el que reconoce ha necesitado ayuda.
“Ha sido difícil, y lo digo por mí, ¿no? Pero como guitarrista de repente estás acostumbrado a tocar cierto género, ¿no? Y de repente, no sé, hay, un corrido tumbado que se toca bien diferente, o sea, la neta es algo que ni sé, así que me tengo que meter a ver un tutorial, ya sabes de que medio a estudiarlo para estar al corriente”.

“Pero creo que eso es lo importante, la humildad de decir, bueno, 20 años después, aunque yo sea quien sea o guitarrista de rock, lo que tú quieras, hay mucho que aprender y creo que así es la vida”, anota.

Con la capacidad de adaptarse

Reik ha sabido durante más de 20 años reinventarse a la par que conecta con las generaciones, por ello Julio destaca la capacidad de él, Jesús Navarro y Bibi Marín para seguir adelante y que al igual que cualquier otra persona, llegaron a tener miedo de lo nuevo.

“Creo que es nomás estar dispuestos, estar un poco incómodos y decir, ‘bueno, yo sabía todo esto, ahora voy a aprender esto nuevo de cero’, y está padre (..) La verdad es que desde que se tomó la decisión pues estábamos inseguros porque nosotros tomamos la decisión entre los tres junto con nuestros managers”.

“Al principio Bibi y yo no queríamos tanto porque decíamos, ‘bueno, es que nunca ha sido nuestra influencia’, por ejemplo, el urbano, ¿no? Pero se tomó la decisión de decir, ‘es que como que para allá va la música’, entonces mejor vamos a ver cómo le hacemos para meter nuestro sello”, aseveró Julio.

Aseguró disfrutar de hacer colaboraciones que lo saquen de su zona de confort y aunque no confirmó nuevos sencillos con otros cantantes pronto, sí compartió algunos artistas que admira como para compartir escenario como lo son Natalia Lafourcade, Carla Morrison y Sabrina Carpenter.

Cita imperdible con la banda

Los boletos para el concierto de Reik pueden comprarse a través de reik.mx con precios desde 628 pesos a 3 mil 75 pesos.

CT

Temas

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Musica

Música: J Balvin desata la fiesta en la Arena VFG

Published

on



Emergiendo de una plataforma elevada, vestido de cuero negro, entre un séquito de bailarines que se retorcían en sus poses a los vaivenes de la pista. Así dio inicio el colombiano J Balvin, a su concierto del domingo por la noche en Guadalajara, ante una Arena VFG llena. 

Aunque el evento inició con una hora de retraso, el entusiasmo no disminuyó entre las multitudes que estuvieron bailando sin descanso desde mucho antes que siquiera iniciara el concierto. 

“Buenas noches, Guadalajara. México es casa”, dijo el cantante, con una mirada al público tanto díscola, como llena de gratitud. El colombiano, verbalmente, se dirigió poco a la audiencia, pero tampoco le fue muy necesario; le bastaba un gesto, un movimiento de la mano, un movimiento de la cadera, para que el público se deshiciera en gritos. J Balvin arrancó la noche con “Blanco”, “7 de mayo”, “Ma’G”, “¿Qué más pues?”, y “Con altura”.

En todo momento el ambiente fue festivo. La música ya sonaba desde mucho antes de que cayera la tarde. A diferencia de otros cantantes o bandas, cuyas demoras en el escenario suscitan silbidos o gritos impacientes del público, con J Balvin hubo baile todo el tiempo; la fiesta había iniciado desde antes, sin él. Afuera de la Arena VFG, grupos de amigos vestidos con jerseys de futbol, lentes oscuros, gorras y tenis blancos repetían canciones de memoria mientras avanzaban hacia los accesos. 

Sonaban fragmentos de “Ginza”, “Ay Vamos” o “Mi Gente” desde bocinas improvisadas, entre vasos de cerveza. Había adolescentes que apenas descubrieron a J Balvin por TikTok, pero también adultos que crecieron con el reggaetón latino de mediados de los años 2010 y que este domingo parecían asistir a una especie de reunión generacional.

“Yo escuchaba a Balvin cuando estaba en la prepa”, recordó Mariana, de 29 años, mientras esperaba entrar junto a su hermana menor. “Ahora ella escucha otras cosas, pero también se sabe todas”. “Es música con la que uno salía de fiesta cuando estaba más chavo”, dijo José Luis, de 33 años. “Uno escucha estas canciones y recuerda una época muy padre”.

La noche avanzó entre luces neón y pantallas gigantes. Más que una presentación nostálgica, el colombiano construyó un recorrido por distintas etapas de su carrera. “6 AM”, “Bobo”, “Safari” y “Ginza” despertaron una reacción distinta entre buena parte del público: gritos más largos, celulares levantados y personas cantando las canciones que hace una década dominaron fiestas, antros y radios de toda América Latina.

J Balvin entendió rápido ese componente emocional y lo utilizó durante toda la noche. Mientras sonaban “Sigo Extrañándote”, “La Canción” y “Rojo”, el concierto tomó un tono menos explosivo y más melancólico, después de haberse convertido en memoria afectiva para una generación entera.

Entre el público, a pesar de la mayor presencia juvenil, también había familias. Padres que hace diez años escuchaban a Balvin en automóviles o fiestas llegaron ahora acompañados por hijos adolescentes. En las gradas podían verse adolescentes maquilladas con brillo metálico junto a parejas treintañeras. El reggaetón que durante años fue visto como música pasajera aparecía ahora convertido en una memoria compartida. Cada coro multitudinario parecía confirmar que las canciones de Balvin sobrevivieron al cambio de modas y encontraron un lugar estable dentro de la cultura pop latina.

El momento más ruidoso de la noche llegó con “Mi Gente”. La Arena VFG se convirtió entonces en una sola masa de teléfonos encendidos, saltos y gritos mientras Balvin caminaba de un extremo al otro del escenario saludando al público. El colombiano habló poco entre canciones. Prefirió dejar que la música sostuviera el concierto. A cambio, apostó por un espectáculo visual cargado de luces, plataformas móviles y sonrisas que desencadenaban oleadas de gritos. En ningún momento hubo gente sentada. La noche entera la bailaron.

Cuando “In da Getto” cerró la presentación, todavía había personas bailando en los pasillos. Afuera, entre puestos de comida y filas de autos detenidos, algunos asistentes seguían cantando fragmentos de las canciones de J Balvin. Guadalajara acababa de presenciar algo más que un concierto de reggaetón: una noche donde varias generaciones compartieron la misma memoria musical, y la despreocupación enérgica, feliz, del baile.

Álbumes de estudio de J Balvin

  • Real (2010): Su debut oficial. Mezcla reggaetón clásico con pop urbano temprano.
  • La Familia (2013): El disco que lo lanzó internacionalmente.
  • Energía (2016): Consolidó su presencia global. Incluye “Ginza”, “Safari” y “Bobo”.
  • Vibras (2018): Ayudó a legitimar el reggaetón dentro del mercado global y la crítica musical internacional.
  • Oasis (2019): Disco colaborativo con Bad Bunny.
  • Colores (2020): Cada canción gira alrededor de un color. 
  • Jose (2021): Uno de sus trabajos más extensos y comerciales. Incluye “In Da Getto”, “Qué Más Pues?” y “Otra Noche Sin Ti”.
  • Rayo (2024): Regresa a sonidos más cercanos al reggaetón clásico y al perreo.

Momentos clave en su trayectoria 

  • El impacto de “6 AM” (2014)

Aunque J Balvin ya llevaba varios años construyendo carrera en Colombia, “6 AM” fue el sencillo que terminó por abrirle las puertas del mercado latinoamericano. La canción, grabada junto a Farruko, llegó a los primeros lugares de Billboard Latin y empezó a sonar con fuerza en México, Estados Unidos y Sudamérica. En ese momento el reggaetón todavía arrastraba ciertos prejuicios dentro de la industria pop latina. “6 AM” ayudó a mostrar una versión menos agresiva y más melódica del género, con un Balvin mucho más relajado vocalmente que buena parte de sus colegas.

  • “Ay Vamos” y la consolidación (2014)

Si “6 AM” lo presentó internacionalmente, “Ay Vamos” lo convirtió en figura continental. La canción explotó de manera enorme en radio, televisión y plataformas digitales. 

Su mezcla de humor cotidiano, reggaetón accesible y una estética visual muy colorida terminó conectando con públicos mucho más amplios que el nicho urbano tradicional. 

El sencillo también fue decisivo en México, país que terminaría convirtiéndose en uno de los territorios más importantes para la carrera de Balvin.

  • El récord de “Ginza” (2015)

“Ginza” marcó un punto de inflexión. La canción rompió el récord de permanencia en el número uno del listado Hot Latin Songs de Billboard. Musicalmente también representó un cambio. El beat era más minimalista, atmosférico y elegante que el reggaetón dominante de ese momento. Ahí comenzó con más claridad la etapa donde Balvin ayudó a mover el género hacia una estética más internacional y sofisticada. La imagen visual del tema -cabello colorido, estética futurista, diseño gráfico pop- también consolidó una identidad artística mucho más clara.

  • “Energía” y la expansión (2016)

Con “Energía”, Balvin dejó de ser únicamente un artista latino fuerte para empezar a convertirse en figura global. 

El disco incluyó colaboraciones internacionales y sencillos como “Safari”, junto a Pharrell Williams, BIA y Sky Rompiendo, entre otros. 

La gira de ese álbum lo llevó por Europa, Estados Unidos y festivales internacionales donde el reggaetón todavía no ocupaba el lugar dominante que tiene hoy.

  • “Mi Gente”, fenómeno mundial (2017)

Este probablemente sea el momento donde J Balvin se convierte en estrella global definitiva. “Mi Gente”, junto al productor francés Willy William, explotó en playlists internacionales, clubes europeos y plataformas de streaming alrededor del mundo. Después llegó el remix con Beyoncé, algo que terminó por legitimar el alcance global del reggaetón dentro del pop anglosajón. La canción sonó en estadios, campañas publicitarias y eventos deportivos. Fue uno de los primeros temas urbanos en romper de forma total la barrera del idioma dentro del mainstream global reciente.

  • “Vibras” redefine el reggaetón (2018)

Muchos críticos consideran “Vibras” como el disco más importante de su carrera. Hasta entonces, gran parte de la crítica musical internacional veía el reggaetón como un género basado sobre todo en sencillos. “Vibras” ayudó a cambiar esa percepción. El álbum construyó una experiencia sonora mucho más cohesionada, tropical y contemplativa. Canciones como “Ambiente” o “Brillo” mostraron un reggaetón menos explosivo y más sensorial. Ese disco también influyó en la siguiente generación de artistas urbanos latinos, particularmente en la construcción de álbumes más atmosféricos.

  • “Oasis”, al lado de Bad Bunny (2019)

La unión con Bad Bunny terminó convirtiéndose en uno de los proyectos más importantes del reggaetón moderno. “Oasis” apareció en un momento donde ambos artistas dominaban el panorama urbano global y ayudó a consolidar una nueva etapa del género: más nostálgica, experimental y emocional. “La Canción” se convirtió casi en un himno generacional sobre la memoria amorosa y el duelo sentimental. 

El álbum mostró cómo el reggaetón podía dialogar con estructuras menos convencionales y sonidos más melancólicos.

  • “Colores” y la construcción de un universo visual (2020)

Con “Colores”, Balvin llevó todavía más lejos su obsesión estética. Cada canción estaba asociada a un color específico y desarrollaba un universo visual propio en videoclips, diseño y promoción. 

El disco apareció además durante la pandemia y terminó acompañando el consumo masivo de música en plataformas digitales durante el confinamiento. Musicalmente era un trabajo más introspectivo y relajado, alejado de la explosividad tradicional del reggaetón de fiesta.

CT

Temas

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Musica

La Fiesta de la Música en Guadalajara reúne a más de 7 mil personas

Published

on



La Fiesta de la Música 2026, impulsada por el Ayuntamiento de Guadalajara para reconocer la importancia de la apropiación del espacio público, la creación de comunidad y de llevar la cultura a las calles, se llevó a cabo este fin de semana con la participación de miles de personas.

A esta asistió Vero Delgadillo, alcaldesa de Guadalajara, quien recorrió los tres escenarios que se montaron sobre la Calle Pedro Moreno, entre Emerson y Prado, donde convivió con los más de siete mil asistentes que acudieron a este evento.

“Gracias por aceptar la invitación a venir a hacer comunidad (…) para nosotros hacer este tipo de eventos tiene un solo sentido: hacer comunidad, que vengan con sus familias, que sea un espacio en el que convivan, que escuchen música, que se diviertan”, comentó la Presidenta.

LEE: Pintan el mural mundialista más grande de Jalisco

La asistencia que se registró en la edición 2026 de la Fiesta de la Música fue 15% superior a la del año pasado, lo cual, dijo Vero Delgadillo, “es sinónimo de que este tipo de eventos convocan a la población a salir a las calles y disfrutar de la Ciudad”.

“Durante el último año hemos triplicado la asistencia a los festivales que organizamos, un logro que se debe al gran compromiso de todos los involucrados”, señaló.

La Fiesta de la Música es organizada por la Dirección de Cultura, en corresponsabilidad con la Alianza Francesa, comerciantes y vecinos de la colonia Americana.

Tras 10 horas de actividad ininterrumpida en los tres escenarios y los comercios asentados en el tramo donde se llevó a cabo la Fiesta, se reportó saldo blanco.

La oferta musical

Desde las 14:00 horas de ayer, Pedro Moreno se convirtió en un andador donde las y los visitantes pudieron disfrutar de una oferta cultural que fusionó el talento consolidado con las nuevas promesas de la escena.

Como novedad, la edición de este año integró el escenario “Nouvelles voix”, un foro impulsado por la Alianza Francesa que permitió a 16 agrupaciones de talentos emergentes conectar con nuevas audiencias. Contó con la participación de dos Jams de improvisación donde se podía subir al escenario para experimentar musicalmente en compañía de otros artistas.

En los otros dos escenarios, se presentaron las y los ganadores de la convocatoria “La Cultura LATE”, en su modalidad “La Fiesta de la Música”, iniciativa impulsada por la Dirección de Cultura de Guadalajara con artistas como Dyanyta Blez, Curiel, Alameda, Gina Carolina, dimeHOUDINI, David Chanson y Leazzy, mostrando el talento de la música local.

A la Fiesta también se unieron 24 restaurantes locales que, además de ofrecer su comida, se convirtieron en escenarios alternativos con un line up de más de 10 DJ, abarcando desde el techno hasta ritmos alternativos.

El evento concluyó a la medianoche bajo un ambiente de respeto y cuidado del espacio público. La Dirección de Cultura agradeció la corresponsabilidad de los asistentes, quienes atendieron las recomendaciones de seguridad, uso de transporte público y manejo de residuos, permitiendo que la zona recuperara su normalidad de manera ordenada tras el desmontaje.

MF

Temas

ues de anuncios individuales.

Source link

Continue Reading

Trending