Cine y Tv
ENTREVISTA: Jim Sturgess comparte los secretos de Home Before Dark

Home Before Dark es la producción de Apple TV+ que aspira a conquistar al público de todas las edades. El drama de misterio creado por Dana Fox (Ben and Kate) y Dara Resnik (Marvel’s Daredevil) está inspirada en la verdadera historia de Hilde Lysiak, una chica que, con tan sólo 9 años, logró superar a los periodistas más experimentados en la resolución de un asesinato local, cuyo reportaje fue publicado en su propio boletín: el Orange Street News de Selinsgrove, Pensilvania. Un año después, ella se convertiría en la miembro más joven en unirse a la Sociedad de Periodistas Profesionales (SPJ), organización más antigua del gremio en Estados Unidos.
La serie de diez episodios protagonizada por Brooklynn Prince, quien recibió elogios de la crítica por su papel en El proyecto Florida (Dir. Sean Baker, 2017), traslada la acción al pueblo natal de Matthew Lysiak, el padre de Hilde, quien acaba de perder su trabajo como periodista de investigación en Nueva York. Pero la ficción decide llevar las cosas un paso más lejos, pues el asesinato que tiene lugar en el presente se conecta con otro caso ocurrido décadas atrás y en el cual está implicado el padre.
Cine PREMIERE conversó con el actor británico Jim Sturgess, mejor conocido por su trabajo en películas como Across the Universe (Dir.ª Julie Taymor, 2007), 21 blackjack (Dir. Robert Luketic, 2008) o Cloud Atlas (Dir, Hermanas Wachowski, 2012), quien interpreta al atormentado Matthew Lysiak. El intérprete habló sobre la dinámica en el set con Brooklynn Prince y la importancia de que las nuevas generaciones alcen la voz
¿Cómo te involucraste en Home Before Dark?
Me enviaron el guion del primer capítulo, me preguntaron si podía leerlo y si podía volar a Los Ángeles para conocer a Brooklynn [Prince] para ver si teníamos esa química entre padre e hija; si podíamos entendernos y pasarla bien haciendo la serie juntos. Así que lo leí y, entonces, volé a Los Ángeles. Pasé tiempo con Broklynn y Jon M. Chu, el director de los primeros dos episodios, y terminamos jugando un montón de juegos y realizando una gran cantidad de talleres divertidos, entre otras cosas. Jon M. Chu fue increíble al diseñarlos sólo para que Broklynn y yo pudiéramos relajarnos en compañía del otro. Ellos filmaron varios de esos momentos y básicamente fue una prueba para ver si podíamos disfrutar de trabajar juntos. Entonces, me preguntaron si me gustaría involucrarme. Así que fue una manera muy divertida de unirme al proyecto.
¿Cuándo escuchaste por primera vez la historia de Hilde Lysiak? ¿Fue a través de la serie?
Sí, fue leyendo los guiones, pues yo no sabía hasta ese momento que estaba basada en una historia real. Cuando me enteré de eso me emocioné aún más por saber que la historia y la dinámica de la familia está inspirada en gente real, estábamos interpretando a personajes reales. Comencé a documentarme sobre [Hilde Lysiak] en Internet, descubrí más cosas sobre ella y la razón por la cual decidieron contar su historia: ésta joven brillante, de mente fuerte, que no tenía miedo de alzar la voz en el mundo de los adultos. También leí sobre mi propio personaje y me di cuenta que él estaba lidiando con un gran trauma emocional por lo que había pasado con él. Me acerqué a ello desde la perspectiva de lo que significa para toda una comunidad cuando uno de sus miembros ha sido secuestrado. Se trataba de entender a la familia, su dinámica y tratar de hacer que se sintiera tan real como fuera posible.
Cuéntanos acerca de ese arco que atraviesa Matthew a lo largo de la serie, pues no sólo se trata del hecho de que tu hija de 9 años trata de resolver un tortuoso un caso criminal, sino que se trata de un acontecimiento que dejó una marca profunda en él…
[Matthew Lysiak] es un periodista de investigación. Él ha perdido su trabajo y su pasión por el periodismo. Debido a razones financieras, Matt debe regresar al pueblo donde creció. Toda su familia se muda para allá. Es entonces cuando ellos descubren éste pasado traumático y difícil sobre él, que no le había comentado a nadie. Él tiene muchos fantasmas, esconde muchos secretos y dolor. Y en realidad es su hija, quien llega hasta el fondo de lo que sucedió y logra revivir su pasión por el periodismo una vez más. Ella es la responsable de cuidarlo y traer de vuelta la esperanza a su vida.
¿Tuvieron la oportunidad de conocer a los verdaderos Hilde y Matthew Lysiak?
De hecho, lo hicimos. Hilde y Matthew vinieron cuando realizamos la primera lectura de guion con toda la gente de Apple y Paramount, así que tuvimos con nosotros a nuestros consultores antes de iniciar a filmar la primera temporada [ríe]. Fue grandioso pasar tiempo con ellos, conocerlos como personas y ver cómo se relacionaban el uno con el otro. Cuando estábamos filmando en Vancouver, toda la familia Lysiak salió de vacaciones y vinieron a visitar el set. Pasaron una semana con nosotros, más o menos. Creo que Matt es muy abierto tanto para aprender de sus hijos, como para enseñarles. Él está consiente de ver el mundo como deberías ser y verlo desde la inocencia y la pureza de una niña. Creo que la parte más importante era capturar esa dinámica entre padre e hija, donde el uno del otro aprenden acerca de la vida.
¿Qué puedes decirnos sobre el desempeño de Brooklynn Prince en el rol protagónico?
Ella es absolutamente increíble. Yo estaba muy emocionado, incluso antes de conocerla, porque soy un gran fanático de su película El proyecto Florida. Me parece que sólo tenía seis años cuando la hizo. Recuerdo haberla visto en los cines y pensar: «esa chica es increíble delante de la cámara». Cuando me enteré de que ella interpretaría a Hilde me emocione mucho. Era sencillamente increíble verla creer y absorber lo que significa estar en un set, ya que ella fue el personaje principal por seis meses. En comparación, cuando haces una película es un período relativamente corto de tiempo, pero cuando se trata de una serie de diez episodios son seis meses de trabajo y verla trabajar y avanzar aún más en sus habilidades actorales en este tiempo fue sorprendente.
¿Tienes algún recuerdo especial de trabajar con ella en el set?
Por supuesto, siempre estábamos inventando canciones. Si nos dejaban solos por más de cinco minutos es probable que inventariamos un absurdo saludo con las manos o inventáramos una loca canción.
¿Qué distingue a Dana Fox y Dara Resnik de otros showrunners con quienes has trabajado?
Nunca había trabajo con dos showrunners como líderes del equipo, pero ellas son extraordinarias. Dana y Dara son muy abiertas a la colaboración, muy razonables y eran las campeonas de todos en el set. Su optimismo elevaba y hacía sentir a todos especiales más allá de sus propias áreas. Creo que todos estuvimos muy agradecidos de que ellas llevarán el mando. Su energía y positividad se proyectó en el resto del elenco y el equipo de producción, tenlo por seguro. En particular, Dana Fox es muy apasionada acerca de esta historia y creo que todos sentíamos que ella era probablemente muy parecida a como Hilde es en la serie. Estoy seguro que cuando ella era una niña era exactamente como Hilde. Por ello, creo que está muy feliz de poder presentar esta historia.
¿Cuáles fueron los desafíos más importantes que enfrentaron durante la producción?
Como estás trabajando con un reparto amplio de niños la mayor parte del tiempo, y todos ellos son maravillosos y trabajan muy duro, pero al mismo tiempo siguen siendo niños de ocho años, por lo que necesitamos mucho entretenimiento. La producción tuvo que traer mucha alegría al set para asegurarse de que los niños realmente estaban pasándola bien. Eso generaba un choque con mi personaje que estaba pasando por un periodo emocional muy traumático y oscuro. Como actor debes enfocarte en esas emociones, pero al mismo tiempo debía asegurarme de que los niños estuvieran divirtiéndose. Al inicio estaba muy preocupado al respecto, ¿cómo voy a ser capaz de concentrarme en mi trabajo y jugar con los niños? Rápidamente me percaté de que esa era la conexión más cercana que podía tener con la paternidad. Eso significa ser padre: debes reprimir ciertas emociones por el bien de tus hijos. Entonces, me di cuenta que, en lugar de ser un problema, eso era lo más cercano que tendría a sentirme como un verdadero padre. Así que sin importar por lo que yo estuviera atravesando, debía poner aparte mi cerebro y mi energía para hacerlo divertido por igual.
¿Cuál es el núcleo en la historia de Home Before Dark?
Es recordarle a la gente acerca de ver el mundo, su honestidad y la verdadera forma en que debería ser, a través de la perspectiva de un niño. Como adulto puedes quedar atrapado en toda la locura y los disparates del comportamiento adulto más que cualquier otra cosa. Creo que en tiempos como éste es más importante y frecuente que nunca ver a mucha gente joven alzar la voz acerca del mundo que nosotros como adultos creamos para decir: «¡ésto no está bien!». Y en realidad cuando lo escuchas de la mente de una joven, por ejemplo, alguien como Greta Thunberg, realmente te hace detenerte y escuchar. Y te percatas de lo ridículo del mundo al cual nos estamos dirigiendo cuando una chica muy joven debe gritarnos: «¡¿Acaso están locos? ¿qué están haciendo ahora mismo?!», siendo muy honesta, pura y veraz. Eso te hace reflexionar. La gente joven también tiene una voz y deberían compartirla porque se trata de su futuro.
Sin siquiera haberse estrenado, la serie ya fue renovada por Apple para una segunda temporada, lo cual habla de la confianza que tienen en este proyecto. ¿Estás emocionado por regresar?
Muy emocionado. Estoy en Vancouver, de hecho. Estábamos ya en medio de la filmación de la segunda temporada cuando la producción fue detenida por todo lo que ha sucedido con el coronavirus. No pudimos continuar. Así que estoy sentado aquí en Vancouver esperando para descubrir cuándo podremos regresar y con suerte terminar la segunda temporada. Hay muchas sorpresas en camino.
Home Before Dark ya está disponible en Apple TV+.
La entrada ENTREVISTA: Jim Sturgess comparte los secretos de Home Before Dark se publicó primero en Cine PREMIERE.
ues de anuncios individuales.Cine y Tv
Se apropian el gran cine de acción: Viola Davis y la mexicana Patricia Riggen unen fuerzas para salvar el mundo a lo grande

En la película G20, su nuevo trabajo como protagonista y productora, el personaje al que da vida Viola Davis afirma: “Ser fuertes es lo que nos trajo aquí”.
En la pantalla estas palabras van dirigidas a una colega de las altas esferas de la política, pero en la vida real bien se lo podría decir a la cineasta mexicana Patricia Riggen, a quien confió este proyecto en el que ambas desafían límites y expectativas a través de una cinta de acción. Se trata de un reto profesional al que han llegado después de trayectorias prolíficas y exitosas en las que han tenido que probar una y otra vez lo capaces que son.
“A partir de cierta edad pareciera que las actrices no pueden hacer ciertos roles. Y no es cierto», comenta la tapatía Patricia Riggen, que lleva dos décadas abriéndose paso Hollywood. «Y yo creo que eso es lo que está detrás de la decisión de Viola de generar sus propios proyectos. No sé si a alguien se le hubiera ocurrido darle una película de acción, pero a ella se le ocurrió y ahora no hay ninguna duda de que es tan capaz para la acción como Liam Neeson”.

Viola Davis ya había interpretado a la líder de un grupo de guerreras en La mujer rey y a la primera dama Michelle Obama en la serie The First Lady. Sin embargo, es hasta ahora, a sus 59 años, cuando al fin puede ponerse en los zapatos de una figura que ha estado reservada principalmente para actores como Morgan Freeman o Harrison Ford, o para actrices blancas como Julia Louis-Dreyfus o Sela Ward: la del titular de la Casa Blanca.
A diferencia también de muchos de esos papeles, la presidenta encarnada por Davis no es una que se sienta a decidir el destino del mundo desde una silla o una oficina, sino que corre, dispara, y salta de un helicóptero al tiempo que toma resoluciones de relevancia global. Y la posibilidad de hacer esto fue lo que la llevó a impulsar el proyecto desde la producción: “La pasión que sentí por este proyecto fue la de verme en un papel que las mujeres tradicionalmente no tenemos. Como actrices incursionamos en la producción no porque nos es necesario, sino porque nos es esencial. Y como productora puedes tener la autonomía de salir y buscar a los actores y a la directora que, tradicionalmente, tampoco elegirían. Esa es la mejor parte, que hay personas en la periferia que son perfectamente capaces, y tú los ves y te conviertes en su defensora”, expresó Viola sobre su rol de productora, que se consolidó en 2011 con JuVee Productions, la compañía de producción que fundó junto con su esposo, Julius Tennon, y que ha impulsado historias para cine y TV centradas en la comunidad afroamericana y las mujeres.
«Tras el estreno de Historias cruzadas, cuando empezamos la compañía, esos artistas de la periferia eran los que estaban escribiendo historias para mujeres como yo», dijo Viola recientemente durante la premiere de G20. «Así que había que sacarlos de la oscuridad».

Patricia Riggen es la comandante en jefa
G20 acompaña a la presidenta Danielle Sutton (Viola Davis) a una cumbre mundial realizada en Sudáfrica justo en el momento en que vive una crisis como madre de dos adolescentes. Cuando un grupo terrorista asalta la cumbre para crear videos deep fake que generen desconfianza en los mandatarios de los países más poderosos y caos financiero, la presidenta pone en práctica sus habilidades de combate para sobrevivir con sus colegas, pero también su instinto más protector para defender a su familia.
En una entrevista que se hizo viral, realizada en el evento Women of the World de 2028, Viola Davis mencionó que, a pesar de tener una carrera como la de Meryl Streep, Julianne Moore o Sigourney Weaver, las oportunidades para ella como actriz de color no eran para nada cercanas, ni en términos de dinero, ni de papeles. Con G20, le interesaba representar a una mujer ágil e inteligente, y demostrar que a su edad es perfectamente capaz de crear al personaje que le hubiera gustado ver en pantalla cuando era niña. Y en lugar de elegir para la dirección del proyecto a directores con trayectoria en el cine de acción, optó por una directora que pudiera ponerle corazón a la historia.
“La aportación de la mirada femenina en mi caso comienza desde el desarrollo del guion, en el que me aseguro de meter elementos desde el punto de vista femenino. Por ejemplo, para mí era muy importante la familia, la relación con la hija, decidir que esa relación fuera el eje central de la película para que hubiera un lado humano y que no fuera pura pelea”, aporta Patricia Riggen.

Originaria de Jalisco, la cineasta decidió mudarse a Estados Unidos para hacerse un camino en la industria. Desde el estreno de su primer largometraje en 2007, La misma luna, llamó su atención por hacer una cinta que fue muy elogiada a nivel internacional y que además tuvo éxito comercial, con la participación de Eugenio Derbez, Kate del Castillo y America Ferrera. Posteriormente hizo Educando a mamá (2012) con Eva Mendes; Los 33 (2015), con Antonio Banderas; y Milagros del cielo (2016) con Jennifer Garner y Queen Latifah. Pero fue su experiencia dirigiendo episodios de la serie de acción Jack Ryan (2018) lo que la puso en la mira de Davis, quien quedó convencida de que era la indicada al escuchar sus propuestas y ver cómo las defendía desde la primera vez que dio su opinión sobre las mejoras que haría en el guion.
“Es una artista por excelencia; tiene visión, tiene pasión y tiene la habilidad para ejecutar. Y, sobre todo, tiene la valentía de no abandonar su idea. Lo que pasa con las mujeres, nuestro poder y la forma en que le agradamos a las personas siempre tiene que ver con qué tanto servimos al otro, más que a nosotras mismas. Y lo que vi y aún veo en Patricia es alguien que no estaba dispuesta a ceder en su visión de esta película. Ella era mi primera opción, y creí en ella y creo que el mundo también verá lo mismo”, sostuvo en entrevista la intérprete.
Con G20, Riggen se convierte en la primera mexicana y la primera directora latina en dirigir una película de acción de alto presupuesto, con lo que entra a una reducida lista de mujeres que han tenido la misma oportunidad, como Kathryn Bigelow (The Hurt Locker) y Patty Jenkins (Wonder Woman). Desde que el proyecto le fue encomendado, tenía claro que la presión era doble, pues, como latina y como mujer, tenía que hacer las cosas bien, para que las puertas en este género —usualmente reservado a los hombres— continúen abiertas para futuras directoras que quieran incursionar en el cine de entretenimiento en las grandes ligas.

“Nadie dirá nunca ‘Esta película la dirigió un hombre y quedó mal, ya no hay que contratar hombres’ ¡Jamás! Pero si es una mujer sí les entra la sospecha. Entonces sí, la responsabilidad es enorme y la tengo muy clara y por eso no puedo fallarle a todas las chicas que vienen detrás”, dijo la directora, que ahora disfruta el estreno mundial de la película a través de la plataforma Prime Video.
Riggen coincide con el personaje de Viola y afirma que ha sido criticada por ser fuerte, pero “si una no fuera fuerte no estaría aquí”. En este proyecto, tanto la actriz como la cineasta son prueba de que la fuerza en las mujeres viene en muchas formas, ya sea pateando a los villanos, o tomando las riendas de sus trayectorias. “Llevo 20 años en esto, abriendo camino. Y he sufrido, me ha costado mucho. Pero estoy muy contenta de haber podido acceder a una película como esta, de haber dirigido a Viola Davis y de haber tenido un presupuesto para realmente hacer muchísima acción. Me siento muy afortunada”.
G20 ya se puede ver en la plataforma de Prime Video México.

Fabiola Santiago Periodista y crítica de cine. Le interesa la diversidad de miradas en películas y series. Habla y escribe sobre cine hecho por mujeres, por cineastas indígenas y latinoamericanos.
ues de anuncios individuales.
Source link
Cine y Tv
¡Hogwarts cobra vida de nuevo! HBO revela el elenco de seis miembros del personal para la nueva serie de Harry Potter

La magia regresa con fuerza a la pantalla: HBO ha confirmado oficialmente a seis actores que darán vida a los icónicos personajes del personal de Hogwarts en la esperada serie original de Harry Potter. El reparto está encabezado por el aclamado actor John Lithgow como Albus Dumbledore, director de Hogwarts y mentor de Harry. Lithgow, ganador de seis premios Emmy y dos Tony, recientemente fue galardonado con el Olivier Award 2025 como Mejor Actor por su papel en Giant.
La multipremiada Janet McTeer interpretará a la estricta pero entrañable Minerva McGonagall, subdirectora y jefa de la casa Gryffindor. El talentoso Paapa Essiedu, nominado al Emmy y al BAFTA por I May Destroy You, será el complejo y misterioso Severus Snape.
La ternura y la fuerza del medio gigante Rubeus Hagrid estarán en manos de Nick Frost, conocido por su trayectoria en cine y televisión británica.
El profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras en el primer año de Harry, Quirinus Quirrell, será interpretado por Luke Thallon, destacado actor de teatro.
Finalmente, Paul Whitehouse, cinco veces ganador del BAFTA, asumirá el papel del malhumorado conserje Argus Filch.
Francesca Gardiner, showrunner y productora ejecutiva, junto con el director Mark Mylod, expresaron su entusiasmo:
Estamos felices de anunciar el casting de estos seis actores. Nos emociona contar con tanto talento para dar nueva vida a estos personajes tan queridos.
La producción comenzará en verano de 2025 y la serie se estrenará exclusivamente en Max, llegando a públicos de todo el mundo, incluidos nuevos mercados como Turquía, Reino Unido, Alemania e Italia.
Esta adaptación televisiva será fiel a la saga original escrita por J.K. Rowling, quien también funge como productora ejecutiva junto a Neil Blair, Ruth Kenley-Letts y David Heyman, productor de las películas originales.
Con una narrativa más profunda y visualmente impactante, la serie promete redescubrir el mundo mágico y enamorar tanto a los fans veteranos como a una nueva generación.
¡Prepárate para volver a Hogwarts!
Cine y Tv
Un periplo por Asia donde realidad y ficción se entremezclan

Para el cineasta portugués Miguel Gomes, todas sus películas «son remakes de El mago de Oz«. Así lo dijo en una entrevista que concedió en el marco del Festival Internacional de Cine de Cannes 2024, donde presentó Grand Tour, su sexto largometraje como director y el primero que lo vuelve partícipe de aquel prestigioso encuentro cinematográfico, aparte de ahí mismo hacerlo acreedor del premio a la Mejor dirección; una película cuyo vínculo con las aventuras de Dorothy y Toto lo percibe el director no en la historia ni en los personajes, sino en la coexistencia de un mundo real y un mundo ficticio.
En este drama de época, Kansas viene a ser esa realidad que Gomes registra con avidez documentalista: el recorrido que él y un pequeño equipo de producción realizó hace cinco años, inspirado en el tour por Asia que solían hacer los exploradores británicos hasta principios del siglo XX. Y en cambio, la fantástica Tierra de Oz encuentra su equivalente en todo aquello que el quincuagenario realizador rodó en estudio: una historia ficcional que bebe de las comedias screwball y donde si bien no figura un León Cobarde ni una Bruja Mala del Oeste, sí hay un hombre temeroso que huye por varios países asiáticos, y una mujer testaruda que lo acecha sin descanso.

¿De qué se trata Grand Tour?
Ambientada en 1918, Grand Tour sigue a un funcionario británico llamado Edward (Gonçalo Waddington) y a su prometida Molly (Crista Alfaiate), inmersos en un juego del gato y el ratón. Al comienzo de la historia, Edward abandona su hogar en Myanmar y escapa a Singapur con tal de eludir la boda. Sin embargo, una persistente Molly empieza a seguir sus huellas, y el viaje deviene una persecución entre cómica y reflexiva que les hace a ambos aventurarse por varios países y ciudades de la región, como Bangkok, Saigón, Osaka y Shanghái.
Las poblaciones que Edward y Molly visitan en la ficción son donde Miguel Gomes encomendó el levantamiento de material audiovisual que retratara la vida cotidiana y las distintas manifestaciones culturales que dan identidad a cada territorio. Así que, por un lado, Grand Tour ahonda en las aventuras y desventuras de sus protagonistas en una versión de Asia de inicios del siglo XX —recreada en un set— y por otra parte, intercala imágenes de cada ciudad en la actualidad. Esto ocasiona un diálogo entre realidad y ficción que reafirma en el estilo de Gomes los atributos de dualidad y experimentación que ya se veían, por ejemplo, en Tabú (2012), que ultimadamente es también una película «romántica» que juega con temporalidades.
«Me obsesiona averiguar cómo puedo establecer el diálogo entre estas dos cosas tan diferentes y qué es lo que pueden aportarse mutuamente», comenta el cineasta en una reciente charla con Cine PREMIERE. «Creo que esto es algo que planteo en cada película. Esta pregunta: ¿Cómo puedo aprovechar esa capacidad [del cine] de captar la realidad y también de inventar un mundo con nuevas reglas? ¿Y cómo puedo juntarlas para que se enriquezcan entre ellas?»
Para Grand Tour, el director no descartaba que el material filmado en locación tuviera el potencial de expresar algo acerca del mundo interno de los personajes. Quizás la imagen de una rueda de la fortuna pudiera de algún modo representar la falta de rumbo que aqueja a Edward. Pero Gomes jamás preconcibió esa clase de asociaciones. Simplemente quería que lo documental y lo ficcional convivieran, sin la menor idea de qué efecto producirían en conjunto. Tal vez, si acaso, que a ojos de la audiencia, uno «contaminaría» al otro.
«Al principio no tenía la respuesta. Incluso ahora, no sé si tengo la respuesta. Pero sabía que producirían algo», agrega. «Este choque continuo entre dos cosas muy diferentes —estudio de filmación y mundo real; pasado y presente— debía ofrecer algo. Y mi esperanza era que las escenas de estudio se ‘contaminaran’ con las secuencias rodadas en Asia. Y que lo que se ve en el diario de viaje pudiera ‘contaminarse’ también por lo que se ve en el estudio».

Perdidos en el sudeste asiático
Para concebir la historia anti-romántica de Edward y Molly, Miguel Gomes tomó de inspiración una simple broma expuesta en el libro The Gentleman in the Parlour, donde el inglés W. Somerset Maugham vertió sus experiencias de viaje por el sudeste asiático en la primera mitad del siglo pasado. «Era un chiste sobre que los hombres son cobardes y las mujeres, testarudas [a la hora de casarse]», nos explica el director.
Sin embargo, el oriundo de Lisboa acertó en no elaborar una mera caricatura de sus personajes. Claro que éstos gozan de sus propias excentricidades, como que a Edward lo conozcamos aferrado a un ramo de flores —las cuales reparte entre extraños una vez que decide huir de Myanmar— o que Molly posea una risa peculiar que sale a presión, cual globo desinflándose. Pero el director de Grand Tour anhelaba profundidad y sobre todo transformación en sus protagonistas.
“Edward y Molly no son los mismos al inicio y al final de la película”, explica el portugués. “Creo que el Edward aterrado de la primera escena no es el Edward [del final] que se siente perdido de una forma más melancólica. Algo le sucedió durante su viaje. Y con Molly, es aún más evidente que ella al principio estaba alegre, llena de vida y abierta a todo el mundo. Pero al final, ella sólo piensa en Edward y se torna más y más oscura”.
Para Gomes, es obligado que el punto de partida —en este caso, una burla basada en clichés de género acerca del matrimonio— se convierta en algo diferente para que valga la pena llevarlo a la pantalla. A su parecer: “Las cosas deben cambiar, los personajes deben cambiar, pero sobre todo, una película debe cambiar, como también la relación que existe entre ésta y el espectador”.
En lo que concierne al público, el quincuagenario cineasta quería adrede confundir a los espectadores (“al espectador occidental, al menos”) al no poner subtítulos cuando hubiera diálogos de personas locales con las que Edward y Molly se cruzan durante su travesía por Oriente. Así la audiencia podía compartir la perspectiva foránea con la que Gomes reconoce haber hecho Grand Tour y que evidentemente es también la de sus protagonistas británicos.
“La película trata sobre desencuentros”, enfatiza el realizador. “De algún modo, nos queda la sensación de que todos estos personajes de Occidente están un poco fuera de lugar, al no entender demasiado lo que está sucediendo [a su alrededor]”.

Captar la realidad y crear un mundo nuevo
A principios de 2020, Miguel Gomes emprendió su periplo por Asia. Había planeado seguir la misma ruta trazada por W. Somerset Maugham décadas antes que él y capturar en 16mm las imágenes que le parecieran más interesantes. En cada urbe que visitó, contó con el apoyo de productores locales con quienes la relación variaba según el territorio. El director rememora que, por ejemplo, le resultó difícil rodar en Japón porque ahí se cruzó con gente que no aprobaba del todo sus constantes cambios de parecer sobre dónde poner la cámara. Y al contrario, en Filipinas le ayudó un productor a quien poco le preocupaba que no tuvieran los permisos de filmación necesarios.
En cuestión de semanas, Gomes visitó Myanmar, Singapur, Tailandia, Vietnam, Filipinas y Japón, exactamente en ese orden, que es el que siguen Edward y Molly en la ficción. En Grand Tour, China es el último destino de los personajes y originalmente ésa iba a ser también el de Gomes. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 ocasionó que el realizador no pudiera concluir su recorrido y tuvo que esperar hasta 2022 para obtener el material documental que le faltaba.
«Teníamos la intención de ir a China, pero eran los comienzos del COVID, así que no nos dejaron entrar», nos platica el galardonado en Cannes. «Dos años más tarde, pudimos rodar en China pero a distancia. Yo estaba en Lisboa, sin poder entrar [al país asiático]. Así que [dirigí a distancia] a un equipo de producción chino que se encargó de las dos últimas semanas de rodaje».
Aquello que no deja de asombrar a Gomes es la capacidad que tiene el cine de, por un lado, “captar la realidad y nuestras vidas”, y por otra parte, crear un mundo completamente nuevo. Y si bien el director disfruta más filmar en locación, es consciente de las bondades de un foro como aquél en el que rodó la parte ficcional de Grand Tour. Ahí fue capaz de “inventar” su propio sol, a través de lo que él describe como “el gran poder de la iluminación de estudio”; un poder que en la escena final (ya lo descubrirán al ver la película) se manifiesta como una auténtica fuerza divina.
«La idea [para esa escena final] surgió como dos semanas antes de rodar [los segmentos de Edward y Molly]», comparte con Cine PREMIERE. «Originalmente no estaba en el guion. Pero entonces un día, mientras instalaban las luces en el techo del estudio, se me ocurrió que en la escena final hubiera esta gran intervención, [la manifestación] de este gran poder de la iluminación de estudio».

¿Dónde ver la película Grand Tour?
En México, Grand Tour se exhibe actualmente en salas del circuito alternativo. Llegará en exclusiva a la plataforma de streaming Mubi el 18 de abril de 2025.

Antonio G. Spíndola Tengo muy mala memoria. Por solidaridad con mis recuerdos, opto por perderme también. De preferencia, en una sala de cine.
ues de anuncios individuales.
Source link
-
Actualidad23 horas ago
Hay un sitio donde las renovables están ganando la partida sobradamente a los combustibles fósiles: las patentes
-
Actualidad2 días ago
El hidrógeno verde consume enormes cantidades de agua. Un nuevo invento increíblemente simple permite usar agua de mar
-
Actualidad2 días ago
la receta de la generación Z contra el agotamiento consiste en no esperar a los 65 años para jubilarse
-
Actualidad1 día ago
Si la pregunta es qué coche no te dejará tirado en la carretera, los expertos alemanes lo tienen claro: los eléctricos
-
Actualidad1 día ago
Las ayudas parecían el único camino para vender coches eléctricos. Alemania está demostrando que estábamos equivocados
-
Musica2 días ago
Spotify se cae; usuarios reportan fallas en la app de música
-
Musica1 día ago
Música: Narcocorridos quedan prohibidos en eventos públicos de Michoacán
-
Actualidad2 días ago
Lil Nas X es hospitalizado después de haber perdido el control del lado derecho de su cara