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I Love Lucy: la serie que inventó la sitcom moderna

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En la actualidad referirse a las comedias de situación en televisión es algo recurrente, sobre todo cuando existen tantas ofertas que utilizan el formato. No obstante, para la década de los cincuenta se trataba de un género menospreciado que encontró el posicionamiento a la llegada de la serie I Love Lucy, considerada la primera sitcom formal de la historia al fijar las reglas y convenciones que se siguen utilizando hasta el día de hoy.

Pionera no sólo por los cambios que introdujo a la forma de hacer televisión, sino también por tener a un mujer al frente que cumplía las funciones de directora, productora, comediante y actriz protagónica al mismo tiempo. La serie I Love Lucy contaba los pormenores de la vida una pareja de casados, así como la de sus graciosos caseros. Pero su reconocimiento radica, porque en el camino rompió varios esquemas, estereotipos y propuso nuevas formas de filmar comedia para la televisión.

I love lucy 1951

La pareja protagónica conformada por la inigualable Lucille Ball y Desi Arnaz, dieron vida a una pareja interracial de esposos. Mientras que ella era una estadounidense en toda regla, él era un cubano nacionalizado que no pronunciaba el inglés correctamente. Ambos eran un matrimonio de la vida real, razón de que insistieran en protagonizar el show juntos, algo que representó un problema para la CBS y los productores. En su visión, el público no se creería el concepto de una mujer de su ascendencia casada con un extranjero.

Sin embargo, el público respondió con entusiasmo y precisamente uno de los atractivos del programa fue el saber aprovechar las dinámicas sobre las diferentes raíces de cada uno y el choque cultural que las personalidades de ambos personajes traían a la mesa episodio a episodio.

La serie I Love Lucy también gozó de un éxito sin precedentes, gracias a sus numerosas aportaciones a las formas de filmar televisión para la época. Fueron varios los cambios que el programa exigió para su realización. Durante los cincuenta difícilmente la televisión se transmitía en directo a todos los rincones del país. Por ello los programas de comedia se filmaban en kinescopios, receptores de televisión de una sola cámara, que posteriormente eran enviados a otros territorios, pero con una calidad de imagen deficiente.

I love lucy Lucille Ball Desi Arnaz

Durante la época, los programas de comedia se producían en Nueva York, pero tanto Desi y Lucille, así como el mayor patrocinador del show -un magnate de la industria tabaquera-, se opusieron a que la serie fuera rodada en otro lugar que no fuera California. Además querían que la Costa Este gozara de la mejor calidad visual posible por lo que Arnaz sugirió que se filmara con tres cámaras como si se tratara de una película o una obra de teatro, lo que proporcionaría una calidad de imagen adecuada y congruente para todo tipo de mercados.

Las sitcoms de aquel entonces se rodaban con público presente que respondía inmediatamente a la comedia, proporcionando así aliento y motivación a los actores. Lucille estaba acostumbrada a ello, por lo que el reto devino en la construcción de un set que hiciera posible la filmación multicámara en simultáneo, con el público presente y con una diversidad de escenarios distintos, dispuestos al instante para que la acción del show fluyera sin interrupciones. El resultado es uno que se usa hasta nuestros días, lo que convierte a I Love Lucy en la sitcom pionera que estableció una forma exitosa y posible de llevar a cabo series de este tipo.

I love lucy Lucille Ball

Además, esta comedia de situación fue una de las primeras en mostrar en cámara el uso indistinto de cigarrillos. Philip Morris, la tabacalera más importante de toda la Costa Este de Estados Unidos, fue la compañía que invirtió con más fuerza en la producción. La consecuencia fue el uso recurrente de cigarrillos en cámara, mostrando siempre dentro lo posible, a la mencionada marca. El problema era que Lucille Ball no consumía otra marca que no fuera Lucky Strike, controversia que se solucionó al esconder cigarrillos de la misma dentro de las cajas de Phillip Morris.

I Love Lucy permaneció al aire por seis años a lo largo de seis temporadas. Desde 1951 y hasta 1957, con 181 episodios, se convirtió en el programa más exitoso de los Estados Unidos, y se hizo acreedora de cinco premios Emmy y numerosas nominaciones. Por su parte, Lucille Ball se erigió como un ícono de la televisión norteamericana y una de las mujeres más influyentes y acaudaladas de la época.

I love lucy Lucille Ball Desi Arnaz

Aunque las sitcoms iniciaron su viaje a través de la cultura popular durante los años cuarenta, fue en 1951 con la llegada de I Love Lucy que se estableció como un formato rentable y exitoso, uno que ha permanecido hasta nuestros días. Su influencia es apreciada y notoria en otros programas que le siguieron como The Dick Van Dyke Show o Hechizada.

La serie introdujo a la industria de la televisión la comedia física, el slapstick y los juegos de palabras ingeniosos, en un marco de temáticas sobre las diferencias culturales y los puntos en donde surgía la unión. Aunque el matrimonio de Lucille Ball y Desi Arnaz se disolvió en la vida real años más tarde, ambos sostuvieron una amistad inquebrantable. En alguna ocasión Arnaz declaró que el título del programa, para él nunca fue sólo un título. Y tal parece que para las audiencias tampoco, pues todos amaron a Lucy.

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